domingo, 10 de marzo de 2013

DAN RIENDA SUELTA A LA PASIÓN EN ARQUITECTURA


Por Miriam Hernández Alegría
México (Aunam). Entre la biblioteca y el teatro Carlos Lazo de la Facultad de Arquitectura, la gente se acumulaba, la fila por cada minuto que pasaba era más grande. Hombres, mujeres, jóvenes, niños, entre risas, comentarios y a la expectativa, entraban a ver la temporada número 89 del Taller Coreográfico de la Universidad Nacional Autónoma de México (TCUNAM), a cargo de la directora general y artística Gloria Contreras.

El programa comenzó con la presentación de Añoranzas a cargo de la coreógrafa Contreras y con la selección de canciones interpretadas por Marianne Faithfull, cuyo contexto cautivó la atención de los asistentes.

”Marianne Faithfull debutó como cantante en 1964 con el famoso tema As Tears Go By, el primero de una serie de singles de éxito entre los que están This Little Bird, Summer Nights y Come and Stay With Me. Con el álbum Broken English, grabado en 1979, se alejó de su estilo anterior para convertirse en una cantautora poco común. En 1995 fue invitada a participar en la canción The Memory Remains del grupo Metallica, apareciendo también en el video clip de la misma. Desde entonces, no ha dejado de experimentar con diferentes sonidos, pasando del rock al blues y al jazz con álbumes como Strange Weather (1987), A Secret Life (1995), Vagabond Ways (1999), Kissin Time (2002) y Before the Poison (2005)”.

La selección musical abordaba las temáticas de melancolía, amores perdidos, soledades y otros estados anímicos provenientes de la relación amorosa que dan vida a las canciones que interpreta la cantante inglesa.

Con dos minutos 45 segundos, Alia Velasco y Fernando Ursuga interpretaron por medio del baile As tears go by (Cuando las lagrimas se van). Y tras de ellos llegaron: Fernanda González y Cristina Rueda con Summer nights (Noches de verano). Pero los gritos retumbaron con estruendo cuando en escena apareció Yesterday (Ayer) a cargo de la sensación de baile de esa tarde: Julius Brewster-Cotton.

Y para finalizar, Ruth Morán con Go away from my world (Vete de mi mundo) y Paulina Segura con Some other spring (La próxima primavera…) con un tiempo de más de dos minutos y medio cada una de las bailarines becarias y huéspedes, obtuvieron por dos o tres minutos los primeros aplausos y el público añoraba más.

Arrebato de amor en tango

Tras un fondo de color rojo como la pasión, Arrebato de Astor Piazzolla y la pareja de bailarines Valeria Álvarez y Jorge Vega con un vestuario en color negro y rojo; y una escenografía que sólo estaba conformada por una silla; entre amor, pasión y sensualidad derrochada en el escenario, por más de siete minutos y medio atraparon al público, que gritaba entusiasmado y se ponía de pie cuando un traje de color rojo claro y una cabellera rubia era invitada por medio de la mano extendida de Jorge Vega a presentarse frente a los espectadores.

Suite Orquestal Número 2

Suite número 2. Con flauta, cuerdas y continuo en si menor, BWV 1067 de Johann Sebastián Bach, con dedicatoria para Enrique Echeverría daba un giro completo al “Arrebato” de amor; presentando ahora una coreografía de Obertura a cargo de Andrés Arámbula, Ricardo Herrera, Héctor León, Ruth Morán, Nayeli Pérez y Alia Velasco, quienes la interpretaban delante del fondo morado en colores verde, rosa y azul como vestuario.

El Rondo no se quedó atrás, y con ello llegaron Edith Carreón y Ángel Rodríguez, la primer pareja con vestuario verde que se convertía en protagonista. Zarabanda corrió a cargo de Valeria Álvarez acompañada de su blusa blanca y su falda en el mismo color y tiras azules. Bourrée llegaba de pies con las bailarinas de base del TCUNAM Edith Carreón y Ruth Morán.

Polonesa en vestuarios de color verde con naranja en la falda de Nayeli Pérez, y verde en Andrés Arámbula y Ángel Rodríguez, soltaron los primeros aplausos rebeldes que en el mismo minuto que llegaron desaparecieron. Minueto y Badineri, fueron los últimos en llegar para finalizar el Suite Orquestal en un tiempo de más de 19 minutos y medio.

“¡Gracias, hermoso como siempre!”, “¡Bravo! ¡Bravo! ¡Bravo!”, “¡Espectacular, Gloria!”, se escuchaban los gritos que retumbaban en Gloria Contreras y le sacaban una sonrisa de los labios.

Un sufrimiento por amor: Isolda

Isolda dedicada a Antonio Crestani muestra la muerte de Isolda de la ópera Tristán e Isolda. Con música y libreto en alemán de Richard Wagner, basado en gran medida en el romance de Godofredo de Estrasburgo. Fue compuesta entre 1857 y 1859 y se estrenó en Múnich el 10 de junio de 1865, bajo la batuta de Hans von Bülow. Wagner no la llamaba ópera sino Eine Handlung, que se traduce como: drama musical. Contextualizaba la voz grave que en alguna parte del teatro se ocultaba.

A cargo de Olga Rodríguez como bailarina, Jorge Solares en la escenografía, y la iluminación en color azul, de Marco Antonio Barragán, mostraban la historia de una mujer que ante la pérdida del ser amado, la locura y la añoranza, se apoderaban de su cabeza y corazón.

Su sufrimiento llegaba a su fin en tan sólo siete minutos. Isolda se marchaba dejando al público impactado y reflexivo tras el pensamiento de Ramón López Velarde. “¿Tú conoces el mar? Dicen que es menos grande y menos hondo que el pesar.” Y tras los reconocimientos y agradecimientos Isolda se marchó con todo y su sufrimiento de amor.

Mambo universitario: el más popular

El tiempo era valioso. En unos momentos, el espectáculo que el público aclamaba llegaría. ¡Maaaaambo! Con dedicatoria a la Máxima Casa de Estudios y la compañía de: Que rico mambo, Mambo Número 5, Mambo Número 8 y Mambo Universitario; los bailarines salían a escena. Los aplausos llevaban el mismo ritmo musical: “¡eha! ¡eha! ¡eha!”.

Mambo Número 8 volvió locos a los asistentes. Julius Brewster-Cotton apareció en escena y con ello los gritos “¡Dame más mambo mi negro!” “¡Dame candela!” “¡Dale Sabor!”. Julius y su pareja, Alia Velasco, junto a veintiún bailarines más llenaron el escenario para interpretar Mambo Universitario el más popular de esa tarde y que culminaría, al igual que la función, con un “¡Goooya! ¡Goooya! ¡Mambo! ¡Maaambo!”.

Foto: Archivo Aunam






Bookmark and Share

0 comentarios: