viernes, 1 de febrero de 2013

RUBÉN BONIFAZ NUÑO: ESCRIBIR PARA SER LIBRE Y RESISTIR LA VEJEZ

Por Víctor Núñez Jaime

México (Aunam). Y de la calidad literaria don Rubén, ¿qué piensa usted? .La escritura para mí, responde el poeta, es un acto de libertad. Si yo me pongo a calificar esos actos, dejan de ser libres; ya me estoy poniendo normas y, en ese momento, ya no soy libre y ya no tengo para qué escribir. Es un juego que me divierte…

La piel de Rubén Bonifaz es entre blanca y rosada. El que sí es completamente blanco y brilloso es su pelo. Pero el bigote y sus cejas todavía conservan un tono rubio. Sus ojos claros ya no alcanzan a ver lo que está a su alrededor.

Bonifaz viste un traje negro, camisa blanca, corbata azul cielo y un chaleco dorado. En repetidas ocasiones ha recibido varios homenajes en diversas instituciones educativas del país, .por sus importantes contribuciones en el ámbito de las humanidades.

Su obra se distingue por una singular disposición rítmica y por la relación de equivalencia entre sonidos e imágenes. Con su formación humanística desarma y sorprende. Es bromista, sabio y riguroso; traductor fiel de la palabra y filólogo con vocación académica.

Estudió leyes para ganarse la vida, y escribe versos para darse placer. Deambula entre la poesía, la traducción y el ensayo. Se ocupa de expresar cólera, ternura, esperanza, melancolía, amor, soledad y de descubrir a los estudiantes las grandes obras del mundo clásico. Es uno de los escritores mexicanos más importantes de los últimos tiempos.

En su oficina de la Biblioteca Central, en Ciudad Universitaria (CU), Rubén Bonifaz Nuño, visiblemente cansado, dice sentirse víctima de la vejez: Tengo más de 80 años y todo lo que era el cuerpo como instrumento físico, capaz de una serie de acciones y placeres, ha dejado de tener esa función y se ha vuelto una carga.

Y con la experiencia de su profesión, agrega: Decía un poeta griego que el hombre tiene dos cosas que temer: la vejez y la muerte. Y de estas dos, la más temible es la vejez.

Afirma que en este momento se percibe como en la última estrofa de su poema As de Oros:

Y he cambiado. Sordo, encanecido,
una oficina soy, un sueldo;veinte mil pesos en escombros
y un volkswagen, y la nostalgia
de lo que no tuve, y el insomnio,
y cáscaras de años devaluados.

Sin embargo, no se siente marginado en la literatura nacional: No. Para mí la literatura ha sido una ocupación lateral, de diversión, ejercicio y libertad. Nunca me preocupé por estar marginado o en el centro de las cosas. Yo escribí para darme gusto. Lo hice libremente. Los resultados me interesaron poco.

Es casi el medio día y el sol se encuentra en su máximo esplendor. Al centro de una oficina retacada de libros, la charla se desarrolla en unos sillones negros. El autor de más de una docena de poemarios, entre los que destacan Siete de espadas, De otro modo lo mismo y Fuego de pobres, expresa que sus primeros contactos con la poesía se dieron en la preparatoria, en las clases del maestro Erasmo Castellanos Quinto.

Él nos ponía a leer a los autores clásicos y trataba de que escribiéramos alguna cosa, de que nos ejercitáramos en el arte de la escritura. Ahí tuve los primeros contactos serios con la literatura.

Entre sus formadores recuerda al maestro Julio Jiménez Rueda y a Agustín Yánez, fui discípulo directo de ellos. Para realizar sus primeros ejercicios en las letras, señala: el maestro Castellanos Quinto nos clasificaba en cuentistas, ensayistas, oradores y poetas, y cada uno tenía que hacer su trabajo en ese aspecto.

Rubén Bonifaz fundó, en 1973, el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM. Reunió cuatro centros dependientes de la Coordinación de Humanidades que, de uno u otro modo, se vinculaban con la investigación filológica (el amor por las letras) Estudios Literarios, Estudios Clásicos, Lingüística Hispánica y Estudios Mayas. Más tarde, surgieron otras unidades académicas con el nombre de seminarios: el de poética, en 1977, y el de Lenguas Indígenas, de 1988.

Bonifaz Nuño dejó la dirección del Instituto en 1985. Galardonado con el Premio Nacional de Letras, el premio Jorge Cuesta y el premio Internacional Alfonso Reyes, entre otros, es universitario desde el segundo año de primaria: porque estudié en una escuela que se llamaba Galación Gómez, que era órgano de la Universidad. Después volví a ser universitario hasta 1940, cuando ingresé a la preparatoria.

Luego estudié en la Escuela de Jurisprudencia, en 1947, y me recibí en 1950. Entré a trabajar en la Universidad en 1954, y aquí sigo.

Junto con sus compañeros de generación (Henrique González Casanova, Jorge Hernández Campos, Fausto Vega y Gómez y Ricardo Garibay), aparte de estudiar, aprovechaba el tiempo libre para ir a jugar al billar.

Íbamos a los museos, a las galerías, éramos muy aficionados a las cosas de la cultura. Leíamos mucho: nos prestábamos los libros o los estudiábamos en conjunto. En eso la pasábamos.. Y entre sus discípulos recuerda a Roberto Heredia, a Ignacio Osorio y a Bulmaro Reyes.

En la oficina, una ventana abierta y un ventilador hacen soportable el calor. Bonifaz se coloca en el oído derecho un aparato auditivo. Por momentos le falta el aire, su respiración es difícil. De repente, se le complica hablar y dirige su mirada hacia el techo. Inhala y exhala de manera ardua. La conversación continúa.

¿Cuál es la finalidad de su poesía?

Yo siempre pensé -dice con palabras que le cuesta pronunciar- que ésta no era un medio de ganarse la vida, de tener un sueldo o una chamba; para el sostén estudié la carrera de Derecho y luego la de Letras, que son las que me han permitido vivir. La poesía es una tarea estrictamente personal donde encuentro mi libertad. El escribir es un mero placer.

Dice tener varios métodos para crear un poema, .pero no quisiera enumerarlos porque son demasiado íntimos. No los puedo decir, arguye, al tiempo que su respiración adquiere mayor velocidad.

Al leer gran parte de su obra nos encontramos con poemas unitarios que uno puede separar en fragmentos con valor propio. El miembro de la Academia Mexicana de la Lengua explica: He aquí una de las lecciones que me dio Agustín Yánez cuando le llevé lo que yo consideraba un libro terminado, me dijo: esto no es un libro, esto es un conjunto de poemas. Un libro debe ser algo orgánico, que esté escrito con las mismas entrañas, que todas sus partes estén relacionadas; pero al mismo tiempo que sea independiente, que valga por sí mismo, pero que forme un organismo íntegro con partes vivas... Tuve que corregir el libro -dice- hasta que Yáñez lo aprobó y se publicó. Ese libro se llama Imágenes, apareció por 1953 y está dedicado a mi maestro. Después, cuando se formaban mis libros se estructuraban como un organismo íntegro, con partes que podían independizarse pero que estaban entrelazadas.

A través de la poesía, asegura el maestro Bonifaz, se pueden reflejar los hechos sociales que giran alrededor de quien escribe, pues .la poesía, como toda la literatura, puede reflejar absolutamente todo.

Ha escrito y traducido kilómetros de versos. Se trata de .unos 10 mil renglones y unos 110 mil o 120 mil traducidos. Sin embargo, he escrito la décima parte de lo que he traducido. Como traductor, considera que .la gramática latina es el esqueleto de la española. Al saber mucha gramática, usted puede manejar las palabras con exactitud. Es el sentido de esos aprendizajes: poder expresarse plenamente con precisión, con la menor posibilidad de confusión.

La oficina se encuentra iluminada plenamente por el sol. No hace falta la luz artificial. A lo lejos, Paloma, la secretaria, voltea de reojo por si se le ofrece algo al poeta. Bonifaz Nuño subraya la realidad que hoy se refleja en la lectura de los clásicos.

Traté, dice entusiasmado, de hacer de los clásicos un fenómeno vivo. Creo que lo logré, porque los jóvenes leyeron a Catulo, Virgilio, Homero, Ovidio, Lucrecio. Mi gusto fue ése: darles a los jóvenes de México una traducción en la lengua nacional, la que ellos manejan diariamente.

Varios de sus críticos han definido la manera en la que traduce: pone frente a cada palabra latina el espejo de una palabra española. Y él añade: Mientras más me apego a las formas del texto original, más soy capaz de transmitir sus valores, que es, en último término, lo que me importa para los muchachos.

Traduce literalmente y escribe como quiere.

Se puede comparar cualquiera de mis libros con cualquiera de mis traducciones y no hay relación. Y si se confrontan las traducciones de Homero con las de Virgilio, no tienen ningún parentesco. Esto es, son autores independientes; cada uno con una serie de valores y de maneras de expresión que son las que podemos aprender con utilidad.

Al situarse en el universo náhuatl y la tradición grecolatina, ha encontrado diferencias y semejanzas entre la Cuatlicue y la Venus de Milo: Las dos, en último término, están revelando una energía. La Venus de Milo, la humana; la Cuatlicue, la cósmica.

Asegura que las esculturas son textos simbólicos que pueden revelar hechos, pues, como los indios no tenían alfabeto y necesitaban expresar sus ideas, las enunciaban por medio de formas plásticas. Una escultura puede brindar la información necesaria para reconstruir la historia.

Entre sus libros de la historia antigua de México se encuentran Hombres y Serpientes e Imagen de Tláloc. En este último argumenta que el hombre debe establecer una alianza con la naturaleza, no someterla.

¿Cómo lograrlo?

El hombre debe tomar a la naturaleza como un ser vivo y respetarlo... Es cierto que la necesita y tiene que destruirla en cierta forma porque tiene que comer. Pero puede hacerlo de manera que si mata algo, lo reponga inmediatamente. Si corta un árbol puede sembrar dos, y así sucesivamente para conservar la naturaleza. El hombre hacía eso en la época prehispánica. Con la invasión europea empezamos a destruirlo todo hasta llegar al momento actual: una naturaleza dominada al grado de destruirla. La alianza es conservadora, el dominio es destructor.

El maestro comenta que ya no acostumbra leer porque casi no ve. De hecho, antes de iniciar la entrevista, Bonifaz Nuño se encontraba leyendo detrás de su escritorio, en el cual sobresale un aparato de color café con una lupa de gran diámetro.

Con algún auxilio mecánico, como una máquina ampliadora, todavía puedo trabajar y estudiar, pero apenas estoy al día de mi oficio profesional. Por eso no puedo estar al tanto de las novedades editoriales.

No obstante, sigue activo en la vida universitaria: Ahora he terminado de traducir las obras de Píndaro, el mayor poeta lírico de la literatura griega.

Aunque tiene algunas limitantes físicas, no dejará su trabajo: Solamente se puede defender uno de la vejez, llenando el tiempo con algo que la resista y signifique energía vital. Si yo puedo manifestar energía vital traduciendo alguna cosa del latín o del griego o escribiendo algunos versos, estoy resistiendo la vejez…

*La entrevista fue publicada originalmente en el libro Recreación Periodística del entorno universitario y sus protagonistas, editado por Aunam.

Ficha:
Avilés Solis, Carmen (compiladora)
Recreación Periodística del entorno universitario y sus protagonistas,
México, FCPyS-UNAM, 2008.

Foto: Wikimedia


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martes, 29 de enero de 2013

ÁNGEL CONTO, POSIBILIDADES INFINITAS, MÚLTIPLES HABILIDADES

Por Genoveva Ortiz Saldaña
México (Aunam). Alto, de complexión delgada, iba vestido bastante casual con unos jeans y una camisa a cuadros verde con negro, bastante cómodo, originario de Chilpancingo, Guerrero, y actualmente con residencia cerca del metro Chilpancingo. Es una persona camaleónica y muy activa. Hay que agregar a eso la edad, ya que con tan sólo 27 años dirige dos programas de radio en la estación Reactor 107.5, del Instituto Mexicano de la Radio (IMER), La Enredadera y Aleatorio, trabaja en Proyecto 40 como realizador y escribe ocasionalmente en el semanario cultural La Semana de Frente; camaleónico por las diversas funciones que tiene en sus diferentes ocupaciones, cada uno de sus proyectos laborales trata diferentes temáticas.

Mientras terminaba de comer en un ruidoso restaurante con vista a una calle empedrada en Coyoacán, empezamos la entrevista.


Ángel Contreras Torres estudió la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad del Valle de México (UVM). “Por alguna razón después de pasar por la carrera de Administración de Empresas Turísticas estudiando Ciencias de la Comunicación y en el proceso, ¡vaya! yo quería estudiar Comunicación, porque me interesaba el área de periodismo y literatura, pero en el curso me clave mucho con las clases de radio, no sé si alguien me lo dijo o a mí se me ocurrió, me gustaba la idea de escuchar mi voz en la radio”

Podría decirse que todo empezó con un proyecto escolar, en la Universidad como forma de evaluar hicieron un proyecto de radio, el de él se llamaba "Esquizofónico".

Tiempo después solicitaron proyectos para la estación del campus así que mandó el suyo, fue aceptado y empezó por transmitirse una vez a la semana y después tres días a la semana, tenía secciones de cine, agenda, conciertos y noticias, obviamente también pasaban música principalmente rock e independiente, aunque es una transmisión local también estaba disponible en internet, pero cuando empezó a hacer sus prácticas profesionales en TV Azteca dejó “Esquizofónico".

Uno de los días más felices de mi vida

Fue a Reactor porque quería hacer su servicio social, la primera vez que fue no hubo cupo y un año después regresó, y aunque ya trabajaba en canal cuarenta formalmente seguía con la inquietud de que la radio siempre había sido lo que quería hacer.

Empezó a hacer su servicio social en el programa El Fin del Mundo y cuando terminó siguió apoyándolos con trabajo de producción durante un par de semanas. “Un día me hablaron y me preguntaron si quería hacer el programa de La Enredadera, dije que sí, ese día fue uno de los más felices de mi vida”.

Cuando estaba en la carrera, todos hablaban de lo que querían ser y hacer, él estaba seguro de que lo que no quería hacer era televisión, de que quería ser un escritor y algún día huir al teatro y si en el inter lograba hacer radio sería increíble.

“Francamente no sabía qué iba a hacer de mi vida, es curioso que empezara a hacer, para variar, televisión; que además me gustó y solito se fue acomodando lo demás”.

“Cuando llegué a Reactor ya no me interesaba tanto ser locutor o convertirme en otra cosa, porque finalmente había caminado hacia otro lado y tenía entonces un trabajo. Sin embargo estando ahí recordé que escuchar música es lo que más feliz me hace en la vida”.

Muchos dicen que estar en Reactor es difícil, que a los becarios los tratan mal y aunque suene a cliché dice que para quedarse le echó muchas ganas.

Lo primero que me dijeron cuando llegué ahí fue: "pero vas a tener que ir por el café", y no una ni dos veces "¿estás dispuesto a ir?", esa fue la pregunta porque nadie quiere ir y yo; "sí, ¿dónde está el café?". No estaba tan cerca y la verdad después de ir dos o tres veces me encabronaba y decía "mejor tomen agua", pero lo que estaba a prueba era mi fuerza de voluntad. Después, cuando me ofrecieron un programa, muchos se preguntaron, "¿porque?", yo creo que tengo suerte, pero la cuestión es no cansarte de intentarlo, es decir, todo mundo quiere que las cosas sean fáciles y te tienen que costar, yo no pasé de asistente a coordinador de un programa de televisión de un día a otro, pasaron algunos años y tuvieron que pasar muchos errores desde ortográficos en la pantalla, hasta que se te van negros en el programa, que metes a un político por un narcotraficante o a un narcotraficante por político, lo cual es gravísimo, pero alguna vez pasó.

Los bateé dos veces

Llegó a Proyecto 40 en julio de 2008 en su desesperación prematura por realizar sus prácticas profesionales, después de que rechazara la invitación dos veces, ya que lo contactaron ellos, él nunca mando solicitud

Me llamaron para que fuera asistente de producción en Ventaneando, después me llamaron de Hechos para hacer prácticas dentro del noticiario y no quise, pero cuando me llamaron por tercera vez en Canal 40, dije ¡bueno!, por algo me están llamando, lo vi como una cosa del destino.

Empezó con las prácticas en Canal 40, donde tuvo su primer acercamiento con el trabajo en televisión, en El Informativo 40 Noche, más tarde saltó a otras producciones como La Manzana.

Lo designaron como realizador, es algo así como la persona encargada de ver que se concrete la elaboración del programa, aunque en ese entonces su responsabilidad simplemente era entregárselo a quien se lo tenía que entregar y cuidar que las imágenes utilizadas para ilustrar los comentarios fueran las adecuadas.

“Todo sirvió de aprendizaje, te llevas algunos regaños porque finalmente las personas que están ahí tienen la experiencia, si de entrada no sabes escuchar, no estás abierto al diálogo o a aprender, si te crees muy chingón y piensas que en la escuela aprendiste todo lo que afuera hay que hacer, nunca vas a llegar a ningún lado”.

“En la Universidad aprendí absolutamente nada a nivel técnico de lo que hago día a día en mi trabajo, lógicamente, la parte que está detrás, lo que te deja la Universidad, lo que te motiva a investigar y a trabajar en equipo te obliga a interactuar con otros y a rascarle. En la universidad no te van a enseñar a ponerle una cinta adhesiva a un foco con un papel de celofán y amarrarlo con una agujeta para iluminar al entrevistado. Eso no te lo dicen en las clases de televisión, lo vives ahí cuando no tienes otra cosa, lo ideal es que tuviéramos lámparas y las mejores instalaciones del mundo pero no es así”.

Escribiendo

En el semanario cultural La Semana de Frente escribe esporádicamente, principalmente hace entrevistas enfocadas a la música; también durante las campañas electorales hizo un par de entrevistas a los candidatos al gobierno del Distrito Federal.

“Me gusta escribir porque me gusta leer, cuando era niño pasaba mucho tiempo solo, por lo mismo de que siempre fui introvertido me gustaba escribir y durante muchos años llevaba diarios y contaba desde las cosas más simples que me pasaban, hasta los relatos más increíbles los cuales podían algunos ser o no fidedignos, pero en ellos me daba cuenta explotaba mi imaginación.

Sobre su familia y niñez no hablamos nada, es el mayor de tres hermanos que uno podría jurar son trillizos por el gran parecido, su mamá es enfermera y su papá era radiólogo, aunque sobre él casi nunca se habla en su casa y cuando se toca el tema la atmósfera cambia mucho, tiene siete años que falleció.

No quiso cometer el “peñismo” de decir sus tres libros favoritos; así que empezamos a hablar sobre sus gustos e inspiraciones. Mientras nos trasladábamos del restaurante a un barecillo le dio tiempo de pensar su respuesta.

La televisión tuvo una gran influencia en él, tal vez por los dramas, el teatro también, pasatiempo que adoptó para combatir su timidez. Aprender a expresarte es la parte que más le gusta del teatro.

“A lo mejor es una idea muy hippie, pero mi maestra de teatro decía; que todos los que no practicaban las artes eran civiles y como tales eran muy diferentes a los otros. A mí me pareció muy gracioso pero con el paso de los años me dí cuenta que en cierta medida es verdad. Creo las artes le ayudan a las personas a ser más libres, si quieren ser más libres”.

Siendo alguien que trabaja en la radio específicamente en Reactor, sorprende mucho con sus gustos musicales, no se limita a lo independiente y el rock ya sea por sus raíces Guerrences, Ángel Contreras Torres disfruta de todo tipo de música, desde pop hasta banda, y cree absurdo que alguien se escandalice ante géneros como el Tribal o el Reggaetón.

“Todo mundo sabe que lo que más me gusta en la vida es Björk y puedo ahondar en el tema por horas y horas. Pero lo que me pasa con la música es que la escucho y me pierdo, y en verdad puedo dedicar horas a estar exclusivamente escuchando melodías, sentado en algún lugar tranquilo una y otra vez”. Ya sea en su lugar favorito el Parque México de la colonia Condesa, donde disfruta de ver a los patos del estanque, aunque huela raro, o en la comodidad de su casa.

Nunca he sido fan de nadie. Suena muy sangrón.


Más allá de los medios y de los comunicadores cree en la personas en las redes de ciudadanos que se movilizan para cuidar la información y para notificar a los demás, el tema tanto en las redes convencionales como en los medios convencionales es qué tan fidedigna es una fuente, cree que la tendencia es hacia nosotros mismos y a buscar dentro del gran universo de informativo que existe, no sólo conformarse con un periódico o un noticiero.

En uno de sus programas en Reactor, La Enredadera, aborda temas de redes sociales en internet, redes sociales reales. Más allá de hablar de la frivolidad de Facebook y la inmediatez de Twitter, tratan de abordar los temas desde una perspectiva donde creen que el internet y estas redes son la tendencia en nuestro mundo, en todos los ámbitos: en la comunicación, en la política, , incluso en la promoción de los derechos humanos y en la consolidación de ciudadanos como tales.

“Hay una nueva definición de ciudadano que es ser ciudadano 2.0, y que es una realidad que ya nos alcanzó y que en el contexto mexicano es muy compleja porque no todos cuentan con internet, sin embargo los procesos culturales y sociales cada vez tendrán más fuerza en esos contenidos y en lo que pasa ahí. Se transmite los lunes a las 11 am y lo conduzco con la maestra Gabriela Warkentin”.

Aunque su experiencia es en el área de noticias concretamente, el otro programa de radio que conduce tiene una temática totalmente diferente y es un tanto innovador por los contenidos que presenta, se llama Aleatorio, es sobre diversidad sexual, es radio de derechos humanos, una revista informativa básicamente y su importancia recae que vela por los derechos humanos de un sector, en este caso la comunidad lésbico-gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti e intersexual, [amén] que cada vez le ponen más nombres.

En televisión es coordinador de un programa que se llama Todo personal, enfocado en los temas de: narcotráfico, seguridad nacional y política, lo cual le agrada por su dificultad y complejidad ya que al hablar de esos temas hay que ser cuidadoso.

“Mi tarea es coordinar a los reporteros y al equipo de producción del programa y revisar los contenidos y me refiero con tener cuidado y supervisar lo que sale”.

Sus aspiraciones son múltiples, la edad no es obstáculo y mucho menos su potencial, trabajar en CNN en español, en la revista Nexos, y en algún momento para alguna casa editorial.

“Hay mucha gente con la que me gustaría trabajar y algunos con quienes ya trabajo, por ejemplo, me emociona mucho trabajar con Genaro Lozano; conocer a Gabriela Warkentin ha sido una experiencia de aprendizaje completa, me gustaría trabajar con Héctor de Mauleón, y algún día tener oportunidad de trabajar con Javier Solórzano”.

“Creo que tampoco te puedes quedar en una sola cosa y la carrera de Ciencias de la Comunicación da para mucho”.

Tiene muchos planes a corto plazo y aunque sabe que su carrera es limitante en tiempo, espera poder cumplirlos lo antes posible; aspira a volverse un contador de historias, un escritor de novelas y tener su propio programa de televisión como una suerte de documentales sobre la música y la cultura.

“Si me preguntas si me imagino haciendo otras cosas, pues muchas, no descarto ninguna y algo que inevitablemente tendré que hacer es actuar”.

Accesible a su audiencia, celoso de su trabajo y perfeccionista Ángel Conto, como escribe su nombre en Twiter (@AngelConto), se muestra como un comunicólogo en toda la extensión de la palabra, camaleónico, flexible y responsable.



















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lunes, 28 de enero de 2013

MODELOS ANIMALES PARA ANALIZAR CONDUCTA Y PSICOPATOLOGÍAS HUMANAS

Por Estepahia Ortega Chanan

México (Aunam). “Las pruebas en animales permiten comprender mejor la condición de los humanos y, a su vez, facilitan el crear mejores herramientas para incidir, favorablemente, en la condición clínica”, mencionó el doctor José Alfredo Saldívar González, Jefe del Departamento de Farmacología en la Facultad de Medicina dentro de Ciudad Universitaria.

A través de estudios que ha realizado sigue desenvolviéndose en el campo médico y continúa dando aportaciones a la sociedad. En su artículo “Modelos animales para el estudio de la ansiedad: una aproximación crítica” explica la ansiedad que presentan los ratones al momento de organizarse y cómo sus reacciones son similares a las del ser humano.

Es un hombre que se ha preparado durante toda su vida para dar explicación a varios síntomas del cuerpo humano, como autor ha intervenido en la creación de ocho capítulos en libros y tiene treinta artículos científicos publicados, los cuales están relacionados con mecanismos de adaptación al estrés físico en humanos y mecanismos de regulación de la ansiedad en la rata.

Es tutor acreditado en el programa de maestría y doctorado de la Facultad de Ciencias en la UNAM, como también es sinodal en exámenes profesionales de quienes aspiran a obtener el título de Médico Cirujano.

La cantidad de información que muestran los libreros, dentro de su oficina, justifican la soltura y tranquilidad con que este personaje se desarrolla al hablar. En la actualidad, se encuentra colaborando con un grupo dedicado al estudio de la inmunología para establecer relación entre modelos de depresión y respuestas inmunológicas definitorias en el ratón. Pertenece a la Sociedad Mexicana de Ciencias Fisiológicas y a la Asociación Mexicana de Farmacología junto con la Western Pharmacology Society.

En su Jefatura del Departamento de Farmacología menciona a sus alumnos los conocimientos básicos que fundamentan la interacción entre fármacos y los seres vivos. La confianza que brinda al dialogar y su capacidad de apoyo para la comprensión de los temas debe ser algo que sus alumnos valoran considerablemente, pues sus declaraciones son concretas y objetivas.

Tras conocer la cantidad de estudios que usted realiza enfocándose en la neurofarmacología, me pregunto, ¿qué fue lo que lo inspiró a tener tanta curiosidad por este tema de la medicina y no por otro?

A través de estos estudios se puede llegar a tener conclusiones, similitudes o paradigmas que significan avances en la investigación de lo que ocurre con respecto al cuerpo humano.

En busca del conocimiento y avances médicos que garanticen una mejor calidad de vida, usted ha brindado aportaciones a la sociedad. Por medio de modelos clínicos en roedores, ha propuesto investigaciones originales para alargar la esperanza de vida.

Los modelos animales, para el estudio de la conducta humana y enfermedades mentales, son algo muy importante. La experimentación, a mediados del siglo XIX, ya era un hecho. Se administraba un agente patógeno que se conocía y, por razones éticas lógicas, al no poder probarse en humanos se hacía en animales.

Disponer de buenos modelos animales o desarrollar un modelo animal permite recurrir a un mecanismo capaz de reflejar aspectos de la enfermedad que tiene el individuo. Las pruebas en animales permiten comprender mejor la condición de los humanos y, a su vez, facilitan el crear mejores herramientas para incidir, favorablemente, en la condición clínica.

El Universal publicó en el 2010 que la esperanza de vida del hombre mexicano es de 73 años mientras que la mujer alcanza los 77 años. ¿Con los fármacos se está alterando la parte natural de la vida?

Así es. Hemos tenido grandes avances. Los países de primer mundo tienen 2.5 por ciento más esperanza de vida que nuestro antecesor biológico; el neandertal, pues sin la existencia de fármacos que curara enfermedades, él sólo vivía 36 años. Ahora se ha duplicado.

Al realizar actividad clínica en la atención de pacientes ambulatorios y hospitalizados en el ámbito de la salud mental, ¿qué opina usted de que en México no se le preste suficiente atención a este aspecto? Pues la discapacidad psiquiátrica en nuestro país no existe y el presupuesto nacional para atender la salud mental es de 0.85 por ciento mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que sea del 10 por ciento.

Yo creo que somos un país inmaduro desde el punto de vista social, económico y cultural. Esta inmadurez produce que comprendamos poco y mal la importancia de atender adecuadamente el tema de la salud. A la depresión no se le da la seriedad necesaria, siendo que de 4 a 6 por ciento de la población en México sufre ese malestar y sólo el 2.5 por ciento busca supervisión de un especialista. Se piensa que la depresión es un simple sentimiento de tristeza pero no es así. Es una enfermedad.

Según el mismo artículo que mencioné anteriormente, los trabajadores con depresión descienden 40por ciento su actividad laboral. ¿Por qué razón no se da seriedad a este trastorno mental?

Hay países muy establecidos que tienen la capacidad de comprender fenómenos humanos y, por lo tanto, atienden estos temas con mayor seriedad que México. En medida que la sociedad, el sector público y las empresas comprendan que el factor subjetivo, el valor humano, es fundamental para el desarrollo de la sociedad, se irá mejorando este proceso. Debemos de insistir sobre las necesidades que deben atenderse.

¿Cuáles son los trastornos mentales que mayormente se presentan en la clínica?

La mayoría de mis pacientes asisten por problemas depresivos y de ansiedad.

Respecto a sus trabajos relacionados con ansiedad y depresión, ¿para este estudio qué razones fueron las que lo llevaron a recurrir al ratón, de entre 30 modelos de animales que se utilizan en la investigación preclínica?

La primera razón, desde el punto de vista biológico, tiene que ver con la parte emocional del cerebro de los roedores. Pues existen animales con los cuales tenemos muchas similitudes. El cerebro de los lagartos y el nuestro es prácticamente lo mismo en cuanto a realización de actividades primarias. También el de los elefantes. Sin embargo, es más fácil trabajar con un roedor que con un elefante.

¿Por qué la ansiedad aparece en la vida del ser humano como algo significativo que altera su vida familiar, social y laboral?

Algunos expertos consideran que hay dos tipos de ansiedad; patológica y normal. Yo creo que toda la ansiedad refleja enfermedad. La ansiedad se presenta cuando el individuo está sobre alerta y sobre respuesta a situaciones o entornos que se encuentran en estado estándar.

En su artículo “Modelos animales para el estudio de la ansiedad: una aproximación crítica” se menciona que el ratón tenía una conducta establecida ante un estímulo. Sin embargo, cuando se encontraba en una situación ajena a lo habitual éste reaccionaba de manera diferente.

Si el término “estrés”, según el mismo artículo, se refiere a la respuesta observada tras la estimulación física y experiencias de alto contenido psicoemocional, ¿al encontrarse el individuo en un sistema capitalista, donde tiene que vender su conocimiento o fuerza de trabajo para obtener un recurso, siempre tendrá estrés de forma inevitable?

Sí, el sistema parece ser un agente patógeno. Parecería ser que la conciencia es un arma de destrucción masiva que realiza cambios dramáticos en el ecosistema de la tierra pero, en general, no es precisamente la conciencia sino el sistema social y la aspiración de los seres humanos que hacen que las demandas de energía sean tremendas. Freud lo llamó el malestar de la cultura. "Para que una persona no se estresara tanto, la única solución es que no tuviera que venderse como producto".

Usted realizó investigaciones acerca de los trastornos mentales que padecían las mujeres inmigrantes de nuestro país. Las mujeres se ven obligadas a soportar condiciones de violencia física y psicológica. Generando, de esta manera, ansiedad y entrés como resultado de encontrarse en una región y cultura diferente que no hace valer sus derechos.

¿Estas fueron razones para que haya decidido estudiar este tema?

Sí, en la actualidad hay cambios sociales que se refieren a fenómenos migratorios. Grandes poblaciones relacionadas a falta de empleo y falta de oportunidades tienen que desplazarse a los centros o regiones “supuestamente” más favorables. Por lo tanto, tienen que adaptarse a condiciones que no son propias para ellos Las mujeres se desplazaban dentro del país de zonas como Puebla, Hidalgo, Baja California, Sonora. Por lo tanto, sufrían condiciones muy adversas.

¿Por qué fue que estudió a mujeres y no a hombres?

Las mujeres padecen dos veces más depresión que los hombres. Esto sucede porque los hombres se deprimen tanto como las mujeres pero no lo saben. Desde el punto de vista biológico, la estructura del cerebro masculino no está diseñada para expresar las emociones de una manera tan clara como lo hacen las mujeres.

Sumando la carga cultural que otorga la sociedad mediante el género. ¿No es así doctor?

Exacto. Se llega a mencionar que es un hecho cultural pero no sólo interviene ese aspecto. Las mujeres se deprimen dos veces más que los hombres pero tienen más esperanza de vida. Tienen cuatro años más para vivir. Pareciera que la capacidad de expresar mejor las emociones les da ventaja de supervivencia a las mujeres.

¿Sería un buen tema de investigación?

Por supuesto. Antes teníamos el problema de que las mujeres trabajaban mucho; atendían a los hijos y, además, trabajaban en la cosecha. -tenían que trabajar el doble-. Sin embargo, las mujeres no se matan entre sí.

¿A qué se refiere?

En problemas de mortalidad, en los reclusorios de nuestro país muere un hombre al mes. Mientras que, en los reclusorios de mujeres muere alguien al año.

¿Sería por los adjetivos que se le suman al hombre; el ser fuerte, violento, imponer poder?

No. Eso se encontraría en el diseño biológico. Tanta testosterona para esos entornos es letal. Las mujeres intentan más suicidios y los hombres menos, pero éstos son letales.

Respecto a su trayectoria académica. ¿Tiene nuevos proyectos en puerta? ¿Algún otro modelo o enfermedad que le interese analizar?

Una de las cosas que tratamos de averiguar ahora es la relación entre la ansiedad y el consumo de alcohol. La forma en que las enfermedades mentales propician el alcoholismo. He pasado 35 años formándome en la medicina y no puedo decir que haya terminado. Todos los días llevo un constante aprendizaje, sobre todo ahora con estas nuevas herramientas electrónicas y sus facilidades; el internet, por ejemplo.

Sin lugar a dudas deja usted un legado de aportaciones en el campo de la medicina.

El hecho de estar en contacto con jóvenes que asisten a mi laboratorio, o que están trabajando, significa que todo el tiempo estoy aprendiendo y cambiando el paradigma de algunas cosas que eran verdades hace más de quince años y ahora son conocimientos obsoletos.






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