lunes, 24 de diciembre de 2012

JOVEN MÉDICO DE 89 AÑOS: JOSÉ DE JESÚS VILLALOBOS


Por Jessica Alejandra Lira Cerecedo
México (Aunam). Es difícil referirse a una persona tan exitosa como el doctor José de Jesús Villalobos Pérez, sin ver en él un modelo a seguir como persona y profesionista. Su historia de vida es digna de escribirse y de contarse.

Hablar del doctor José de Jesús Villalobos es hablar de medicina, de humanismo, de victorias. El lugar ideal para encontrarlo es el Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán, específicamente en el área de gastroenterología, en donde al cruzar la puerta de entrada, se aprecia un gran letrero de cristal opaco el cual lleva escrito: Departamento de Gastroenterología. Dr. J. de Jesús Villalobos Pérez.

Es una oficina con paredes azules la que alberga el encuentro con tan imponente figura, una gran mesa circular hecha de madera postrada en el centro, y frente a ella, un hombre que emana conocimiento.

El doctor Villalobos es un hombre que inspira ternura y confianza a primera vista, es delgado, no muy alto y de edad mayor, lo cual se nota en su cabello, totalmente blanco y lleno de canas, sus cejas pobladísimas con tonos grisáceos y blancos, y la piel arrugada de tanto vivir. Son 89 años que no han pasado en vano.

La bata blanca con su nombre en letras azules lo caracteriza desde hace mucho tiempo, la elegancia no la ha perdido: viste una camisa de color claro y una corbata en tono gris que le aportan un estilo propio.

Utiliza bastón para caminar, pero lo necesita poco, sus movimientos son delicados y cuidadosos, también necesita lentes para aclarar su vista, los cuales pasó limpiando un buen rato a lo largo de nuestra charla, con un pañuelo blanco que sostenía en la mano mientras la movía constantemente.

Es impresionante la lucidez y la memoria con la que recuerda cada hecho de su vida: fechas, nombres y lugares mencionó sin titubear; no cabe duda que para conservarse sano, lo mejor es estar activo, y el doctor lo comprueba.

Orgullosamente potosino

Oriundo de San Luis Potosí, José de Jesús Villalobos Pérez vivió una infancia rodeada de alegría, hijo de unos encantadores padres: Crescencio Villalobos y María Luisa Pérez de Villalobos, quienes se dedicaron al negocio del ganado y al cuidado de su familia, en todo momento apoyaron a su hijo en su carrera.

De sus hermanos habló poco; sólo tres de ellos están vivos y dos ya fallecieron, uno por cáncer en la vejiga y otro por fumar, razón por la cual el doctor Villalobos se declaró enemigo acérrimo del cigarro.

Habla de su ciudad natal con los ojos llenos de nostalgia, recordándola con sus bellos paisajes, hermosas iglesias coloniales y grandísimos jardines; reconocida por sus minas, su ganadería y su agricultura.

También alude a la gran Universidad de San Luis Potosí; menciona que muchos de los grandes gastroenterólogos con quienes ha trabajo son egresados de dicha institución, hecho que lo llena de orgullo pues sabe que los potosinos también son triunfadores.

Llegada a la gran ciudad

José de Jesús Villalobos llegó a la Ciudad de México con sueños de grandeza, y los cumplió. Con la finalidad de estudiar medicina, ingresó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en donde sus objetivos se verían guiados hacia la gastroenterología y la nutrición, a partir de la enseñanza de sus ejemplares profesores el doctor Salvador Zubirán y el doctor Bernardo Sepúlveda, de quienes habla con gran admiración, pues no fueron sólo sus guías en la academia, sino maestros de vida.

Era un grupo relativamente pequeño de estudiantes en donde aprendió a hacer historias clínicas y se integró más al mundo médico; a pesar de que ambos profesores eran muy exigentes, no se arrepiente de haberse inscrito con ellos.

“Hice mi tesis al final de ese curso, a mi me tocó sacar 10 y luego mi trabajo salió premiado, entonces me dieron un cheque, no me acuerdo si era por noventa o cien pesos de la época, por cierto se lo di a mi papá y nunca lo cobró por andarlo enseñando a todos y así vieran lo que su hijo había ganado”, confesó entre risas y con una mirada feliz, al explicar que a partir de ahí supo su camino: la gastroenterología.

En 1948 el doctor Villalobos ya formaba parte del personal del Hospital de Enfermedades de la Nutrición; se tituló y estudió durante dos años con el reconocido gastroenterólogo de esa época Henry L. Bockus en Estados Unidos. Al regresar al país, pretendió ejercer la medicina en su ciudad natal, San Luis Potosí, pero al no obtener los resultados deseados, optó realizar una Maestría en Gastroenterología en la Ciudad de México.

Laboró en el Hospital de Enfermedades de Nutrición junto con su maestro, el doctor Zubirán, quién era el director de dicha institución. En 1966 fue nombrado jefe del Departamento de Gastroenterología, puesto que ocupó durante treinta años y logró forjar uno de los departamentos de gastroenterología más reconocidos a nivel mundial. Ahora, dicho departamento lleva su nombre y reconocimiento.

Ese lugar que lo albergó durante tanto tiempo, lo ve como segunda casa, pues a pesar de ser una persona mayor, asiste diario para asesorar y ayudar a los jóvenes gastroenterólogos que lo buscan para empaparse de su conocimiento y experiencia.

En 1973 fue presidente de la Sociedad Mexicana de Gastroenterología, en cuyo puesto hizo posible reforzar relaciones con la medicina francesa. Viajó a Francia para convivir con médicos reconocidos de las ciudades de París, Lyon, Touluse y Marsella. Tal fue el apego y el aprendizaje con dicho país que en 1986 fue nombrado miembro Honoris Causa por la Universidad de Touluse.

“En 1980 dije: no hay un libro de gastroenterología del Instituto, y si llevo 30 años en esto, mínimo tengo que hacer uno. Así sacamos el primer libro de gastroenterología, como tal, en México”, contó y después se levantó de su silla y, a paso lento pero seguro, se dirigió a su oficina para llegar frente a un volumen de más de mil páginas, más de cien capítulos y dos kilogramos de peso, con pastas azules, la ilustración de un abdomen justo en el medio y arriba la leyenda en letras blancas Gastroenterología.

Sacó el libro de la envoltura de celofán, para enseñarlo; “creo que es un libro bien hecho, tiene esquemas y cuadros, procuramos hacerlo didáctico para que el estudiante vea lo que es más importante, pero como las láminas a colores son muy caras, se ponen al final”, dijo entre risas mientras hojeaba su creación con ojos de orgullo.

Universitario de corazón

El doctor Villalobos también lleva el azul y oro en la sangre, es egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, y qué puede ser más puma que ser Emérito de la UNAM.

Fue en el año 2001, cuando el rector en turno, Juan Ramón de la Fuente consideró que una persona como el doctor José de Jesús Villalobos era digna de recibir el emeritazgo de la Escuela Nacional de Medicina, cuyos logros y aportes a la Academia valían para eso y más.

Además de ser médico, también es maestro, una profesión que disfruta profundamente, pues no conforme con haber enseñado a tantos, hasta la fecha, le reconocen sus consejos no sólo profesionales, sino de vida.

El amor a su familia

De su fiel y encantadora esposa, María Elena Martín del Campo, se expresa con cariño. Un matrimonio de 62 años, en donde ha sido acompañado por su pareja de toda la vida en su carrera, sus logros profesionales y en sus fracasos. “A ella la conocí en un baile”, recuerda mientras recalca la buena relación que lleva con ella y lo simpática e inteligente que es.

De seis hijos, ningún es médico, “ellos se dedican a los números:, dos contadores, dos administradores, una maestra en Historia y una diseñadora”.

Presume sus 18 nietos, de entre los cuales uno también es un reconocido cirujano: Gonzalo Torres Villalobos. Otro es profesor de la Universidad de Texas y doctor en Ciencias Políticas; una es nutrióloga y otro director de Banamex.

Reconoce que “la familia misma ayuda para que sigas con tu profesión, lo haces por ellos y para ellos, también lo haces por ti y por los demás, tus enfermos, tus amigos, por la sociedad en general”.

El ser humano

Como todo ser humano, hay placeres en la vida que uno no puede evitar, para el doctor Villalobos no sólo ejercer su profesión es uno de ellos, sino también goza viajar, escribir y apreciar el buen arte, la pintura y la música.

Las creaciones musicales de Bach y Mozart son sus preferidas; la pintura flamenca, las obras de Velázquez, El Greco, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel; la escultura también le encanta: un gusto esencialmente clásico y elegante.

Su país favorito es España, pero para él México es la ciudad más bella del planeta. Presume conocer muchos lugares hermosos alrededor del mundo: Francia con sus vinos y quesos, la campiña italiana, Inglaterra y sus museos, el Báltico, San Petersburgo, Roma, Viena, Praga; las bellezas naturales de las cataratas de Iguazú en Brasil, Argentina, los lagos de Chile, Perú y Machu Picchu, el Medio Oriente, Japón, Turquía, Jerusalén, Nueva Zelanda.

El doctor Villalobos tiene un escrito acerca de sus viajes aunque no ha sido publicado, y cuya dedicatoria es para sus nietos, “ya que me haga viejo lo voy a hacer”, dice entre risas, porque a pesar de ser una persona mayor, no se considera viejo.

A sus noventa años asegura: “La vida en realidad es una serie de oportunidades, cada momento es una oportunidad que tienes que aprovechar, cada instante de tu vida tiene un significado”, y aconsejó: “tengan siempre mucho amor a la vida, fijen siempre un objetivo o varios, síganlo y siempre procuren cumplir con su deber, eso los va a estimular a seguir trabajando”.






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SE PRESENTA EN MÉXICO VEHICLE OF ASCENSION


Por Jesús Miguel Rodríguez Rodrígez
México (Aunam). La banda Vehicle of Ascension participó en el ciclo Alterna Jazz 2012, el cual se llevó a cabo en el Centro Cultural Roberto Cantoral. Esta la quinta sesión de música jazz contó con la presencia del Agustín Bernal Cuarteto, agrupación mexicana.

En su primera visita a la Ciudad de México, Vehicle of Ascension, conformada por Jay Rodríguez, saxofonista y líder de la agrupación, Victor Jones, baterista, y Peter Drungle, pianista; trajo desde Nueva York su propuesta musical para crear una experiencia única para la audiencia: la mezcla de diferentes temas de jazz acompañados con proyecciones visuales, realizadas por Maxim Bogdanov.

Su intervención en el escenario comenzó con la proyección de una imagen en acuarela de unos ancianos con ropas abrigadas en un ambiente gélido. A esto, prosiguió Jay Rodríguez al tocar las primeras notas de uno de sus instrumentos de viento. La magia del grupo creció, cuando le siguieron los acordes del piano de Peter Drungle y los sonidos de la batería de Victor Jones.

A lo largo de una hora, Vehicle of Ascension fue acompañado por imágenes de diferentes temáticas y en las que predominaban templos antiguos de distintas partes del mundo, el cielo, el cosmos y diferentes figuras humanas. La transición entre cada una fue tranquila, lo cual provocó que se sobrepusieran y se crearan nuevas.

Cada uno de los miembros de la agrupación tuvo la oportunidad de demostrar individualmente su maestría en los instrumentos, y en conjunto, exploraron todo tipo de melodías en una completa armonía. En el clímax los tres se encontraban completamente entregados a sus instrumentos y a su público. Victor Jones dejó de hacer sonar la batería, para comenzar a aplaudir y pedir a las personas presentes que lo acompañaran. Jones guió a la audiencia con sus palmas, mientras el Peter Drungle continuó tocando el piano y Jay Rodríguez hacía sonar su saxofón.

Este concierto contó además con el cuarteto del contrabajista Agustín Bernal, integrado por el saxofonista tenor Diego Franco y el baterista Gabriel Puente. Su intervención empezó la noche musical, la cual estuvo acompañada de un juego de luces de luces de diferentes colores, los cuales ayudaron a crear una atmósfera para cada una de las melodías que tocaron y a resaltar a cada uno de los miembros de de la agrupación.

Entre las piezas que tocaron estuvieron temas con arreglos del propio cuarteto, como We See de Thelonius Monk y Sunny de Bobby Hebb. Además, incluyeron en su repertorio Jacarandas extintas en verano y No tiemblo, vibro, compuestos por Diego Franco.

El ciclo de Alterna Jazz continuará hasta el julio del 2013. La siguiente presentación será el 17 de enero, la cual contará con la presencia del guitarrista Marc Ribbot y su banda Ceramic Dog, conformada por Chess Smith en la batería, y Shahzad Ismaily en el bajo. En el sexto concierto se presentará también la agrupación mexicana Otaola + Cruz + Iglesias.





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jueves, 13 de diciembre de 2012

DE TRAINNE A PRODUCTOR: JORGE ARAGÓN

Por Jessica Alejandra Lira Cerecedo
México (Aunam). Hablar de cine puede resultar muy fácil y criticar películas aún más. Lo que realmente no sabemos es todo el trabajo que hay detrás de un filme: los esfuerzos, los desvelos, las peleas, el dinero e incluso los sacrificios que puede llegar a hacer todo el equipo de producción de una cinta para que, finalmente, los espectadores se sienten en una butaca a gozar de las creaciones del séptimo arte.

Para explicar lo que significa ser un productor de cine nada mejor que hablar con uno verdadero: Jorge Antonio Aragón Luna, quien ha participado en aproximadamente 50 películas, de las cuales ha producido al menos la mitad, pero cuyos filmes han dejado huella importante en él y en su carrera cinematográfica.

Aragón Luna tiene una trayectoria bastante destacable en la industria del cine mexicano. A lo largo de 21 años ha vivido la evolución y transformación del cine para llegar a ser lo que es hoy en día y cuyo reconocimiento parece ir en subida.

Para él, producir cine es su pasión, es vivir en un mundo completamente dinámico en el que su profesión puede variar tanto como varían las historias en las películas. Desde pequeño sabía que su camino estaría dirigido hacia las grandes producciones y así fue.

Jeans de mezclilla, una playera polo color negro y tennis del mismo tono se encargan de vestir a nuestro protagonista, usa varias pulseras en la mano izquierda, de esas que dan color a la piel; él es de complexión robusta, y de unos 170 centímetros; la barba y el bigote lo caracterizan adornando la sonrisa que no se quita de su rostro; la amabilidad es una cualidad destacable del productor, con quien tuve la oportunidad de compartir algunas horas.

Coyoacaneando

El sueño que muchos podríamos tener con una propia oficina en Coyoacán, Jorge, como le gusta que le llamen, lo puede presumir; es en una calle de esa colonia hippie donde la magia del cine comienza a surgir.

De entrada al recinto se aprecian sillones, posters de diferentes películas hechas por la casa productora Sobrevivientes Films, de cuya oficina estamos hablando; pero decir oficina puede sonar demasiado “gonidezco”, hay que describir este lugar como lo que es: un lugar donde ocurren buenas ideas y se trabaja para llevarlas a cabo.

La casa/oficina se divide en los diferentes espacios que tiene cada uno de los trabajadores de Sobrevivientes para realizar sus tareas; primero está Jorge Aragón, en cuya habitación resaltan los posters de sus más reconocidas creaciones y las más queridas para él: La Primera Noche, Ladies Night, Capadocia, El Cielo en tu Mirada y Fuera del Cielo figuran en las paredes blancas que rodean la atmósfera. Hay un gran escritorio de cristal en donde reposan muchísimos papeles que contienen grandes historias, comúnmente llamados guiones, cantidad de periódicos Reforma particularmente de la sección Gente, una computadora de escritorio, plumas, lápices, más papeles y demás cosas “de oficina”. Detrás una imponente silla ejecutiva de piel y Jorge sentado en ella like a boss; más muebles y más guiones abundan en el espacio de trabajo del productor.

En la segunda habitación se encuentra Lalo, el asistente de Sobrevivientes Films, un chico joven que pasó mucho tiempo hablando por teléfono y mandando mails. Y la tercera corresponde a Jesús Magaña, o Chucho para los cuates, director de las cintas producidas ahí mismo, y fundador de Sobrevivientes; apurado por su próxima boda, Chucho no pudo acudir en ese momento, pero es de esperarse que sea tan buena persona como lo son Lalo y Jorge.

Como cualquier niño

Ya con un cafecito de por medio, la charla empezó a florecer.

Nacido en el Distrito Federal, Jorge Aragón Luna tuvo una infancia cargada de ficciones, fue un niño con inquietudes artísticas, imaginativo, montaba obras teatrales con sus hermanos y sus vecinos para poder explotar sus capacidades; en ese tiempo “lo de onda” era Vaselina y él la representaba todo el tiempo. Cantaba en la regadera, jugaba a ser director y actor, pero curiosamente tomó el camino de la producción.

“Cuando yo estaba saliendo de la secundaria, vivía en Polanco y en la casa de al lado grababan una telenovela que se llamaba Amor en silencio, salía Erika Buenfil y Omar Fierro, entonces yo iba a ayudarles, desde chiquito me encantaba y ahí dije: lo que quiero es dedicarme a esto”, dijo para comenzar a contar su trayectoria en la industria.

Corre, ve y dile

Decidido de su futuro, Jorge terminó la preparatoria e ingresó a la Universidad en el Tecnológico de Monterrey en la carrera de Ciencias de la Comunicación, pero por alguna razón supo que debía dedicarse a practicar lo que le gustaba y tenía que comenzar lo más pronto posible, así que dejó la escuela y se preocupó por “entrenarse”.

En ese tiempo no se usaba como tal el término trainee para referirse a los pasantes o ayudantes durante un filme, pero a eso se dedicó en sus inicios, era el asistente de todos, se prestaba para lo que fuera, desde traer los refrescos hasta ayudar en las escenografías; era el “corre, ve y dile” de la producción.

La primera cinta en la que colaboró fue Amor a la medida, cuyo director era Raúl Araiza, “estuvo increíble porque era un película con los Tigres del Norte, entonces ahí los conocí y fue muy chistoso, tenía 19 años cuando entré y fue una muy bonita época.”

Curiosamente, su principal intención era ser director, pues no conocía ni remotamente la función de un productor, siguiendo este objetivo se dedicó a aprender el oficio de script o continuista, quien es la persona que se encarga de supervisar la continuidad del proyecto audiovisual en los aspectos visuales y argumentales, de modo que el hilo conductor en el que se narra la historia no experimente ningún salto de secuencia a los ojos del espectador; así poco a poco fue descubriendo los diferentes puestos y para qué servían. Este entrenamiento en diferentes películas forjó las bases de la carrera del productor, y así se comenzó a hacer de un lugar en la industria.

La evolución del cine mexicano

Para cuando Jorge Aragón se adentró en el mundo cinematográfico, éste se encontraba en decadencia, era la época en que las películas se hacían muy parecidas a la televisión, tales como La risa en vacaciones, La india María, o las famosas películas de Gloria Trevi. En ese tiempo la gente perdió el interés por las producciones mexicanas, hecho que marcó la vida de Jorge pues de alguna manera fue “un momento en que se empezó a acabar el cine nacional”, ya que se preferían los filmes de corte hollywoodense.

El resurgimiento de la industria comenzó con la aparición de los conjuntos multiplex y el auge en la exhibición de las cintas a finales de los años noventa, conforme empezaron a surgir más cines, la gente empezó a querer ver más películas mexicanas; aparecieron Cinemark, Cinépolis y Cinemex en México, los cuales permitieron ver más cine nacional y en mejores condiciones.

Este hecho repercutió de sobremanera en su visión cinematográfica, pues aún recuerda cuando los cines eran casi teatros, como el antiguo Cine Diana, el Cine Latino y el Cine Insurgentes, donde sólo se exhibían películas mexicanas con un audio y una imagen horrible; lo bonito de esos cines, rememora, era que se los filmes se veían con tres mil personas alrededor y no con setenta, como ahora.

De tour en la película

Para crear una película se necesita todo un proceso que Jorge explica de manera muy sencilla: desarrollo, preproducción, rodaje y postproducción; cuatro etapas que parecieran muy fácil de realizar pero en las cuales se debe invertir tanto tiempo, como esfuerzo y paciencia.

Para el productor la etapa más disfrutable es la postproducción, en donde se encuentra contenida la edición y con la cual hace un claro ejemplo: “el cine es como un cohete que cuando lanzas es enorme, y que va perdiendo piezas poco a poco hasta que se queda chiquito; así es la película, empieza siendo un monstruo enorme lleno de cosas, y termina siendo muy diferente a como empezó”, dijo haciendo de cuenta que me daba clases, con un entusiasmo profundo por explicar con detalle y que yo entendiera de lo que hablaba.

La parte que más disfruta, es aquella en la que ya teniendo el negativo final de la película, con la mezcla de sonido terminada, es tiempo de estrenar, “es lo mas bonito, ahí ya nada está en mis manos, y es muy gratificante ver por primera vez con un público extraño tu película, si se ríen, si no se ríen, si les gusta, ver que hacen: ese el mejor momento”, mencionó al tiempo que sonreía como si estuviera en pleno estreno con los ojos llenos de alegría porque a la gente le gusta lo que él hace.

Aragón Luna considera que su profesión es muy atípica, porque para empezar, cuando está rodando, su oficina está en la calle, llega con camiones para simular cosas que suceden realmente, significa jugar a imitar la realidad y mientras mejor lo haga mas éxito se puede tener; el cine es muy lúdico.

”Es tan difícil hacer un rodaje y es tan exigente, requiere de muchísimo esfuerzo, de muchísima gente, de muchísimo dinero, de muchísimo talento, exige, exige, exige, y eso es padrísimo porque una vez que tienes todos los elementos y llega el momento de la toma, sucede como una magia en la que todo mundo quiere participar y en la que las cosas empiezan a suceder; imagínate que tienes que cerrar el Periférico para hacer una toma, hay una descarga de adrenalina fuertísima en la filmación, un cansancio y un desgaste físico muy fuerte, pero es padre porque te hace sentir una persona muy dinámica”, dijo al recordar esa escena inmortal de la película Fuera del Cielo en la que el Malboro se avienta de dicha vía.

Papá soltero



La familia de Jorge lo apoyó en todo momento, nadie de su primer núcleo social se dedicaba al cine, así que él era el innovador de la familia; cuenta el productor que era una situación muy chistosa cuando asistía a reuniones y fiestas, pues todo mundo se le acercaba para preguntarle cómo eran los artistas y qué se sentía trabajar en esa industria, lo hacían sentir importante y eso le gustaba.

Tiene dos hermanos, él es el mayor con 40 años, luego sigue uno de 36 y por último Iván, de 18. “El chiquito es como si fuera mi hijo, lo crié y me hice cargo de él desde que mi papá falleció, él es como mi enano y está increíble porque ya está empezando a ir a entrenar a las películas, como yo”, siendo el segundo Aragón que busca el camino cinematografista.

La familia no es grande, se limita más bien a su círculo nuclear; su mamá no tiene hermanos, así que por ese lado no hay mucho de donde, y de la parte paterna no dijo mucho; básicamente su familia es su hijo postizo: su hermano Iván.

Casado con el cine

Al preguntarle acerca de su situación amorosa, Jorge sólo pudo responder “yo estoy casado con el cine…Una vez fui a ver una película, Elizabeth, en ella hay un momento en que dice: me voy a casar con Inglaterra, y yo así dije: me voy a casar con el cine.” En dicha industria es muy difícil tener una pareja, los horarios no ayudan pues se puede salir muy tarde de trabajar y no hay mucho tiempo libre, por lo que dijo que a él lo que le funciona es ser una especie de “papá soltero”, estar pendiente de su “chamaquito” lo llena tanto emocional como sentimentalmente.

Otra de las razones por las que no prefirió el camino de las relaciones es por que en su trabajo muchas veces se idealiza demasiado el amor, pues de tanto buscar la historia perfecta, la de cuento de hadas, se vuelve imposible aterrizar en el mundo real; “es muy difícil enfrentarte a la realidad, o sea, todo el tiempo estás escribiendo la historia de amor más bonita jamás escrita y a la hora que te enfrentas a la calle con las mugres que hay afuera dices no pues ya para qué”, y cómo no comprenderlo si con cada “cuero” que sale en las cintas y después de convivir con ellos, ha de ser difícil conformarse con cualquiera.

Pero a la vez el no tener una pareja es el mayor sacrificio que Jorge ha realizado por llevar una carrera exitosa en el cine.

Fifty fifty

Una de las cosas que más le apasiona a nuestro productor, es la de combinar su trabajo con lo creativo, pues no se limita únicamente a tratar con lo administrativo y cuantitativo de las filmaciones, sino que se involucra de sobremanera, “leer guiones, criticarlos, saber por dónde van, anotar, decir qué cambiarle, llenarlos de notas; esta parte te conecta mucho con el lado creativo y vuelve muy completa esta profesión.” Hasta cierto punto el productor es el “papá” de la película.

A diferencia de un director, quien se dedica únicamente a la parte artística, un productor necesita tener 50/50 de capacidades abstractas tanto de concretas, y él reúne dichas aptitudes bastante bien. El productor es quien organiza, administra, ejecuta, dispone, y vigila la película, producir es “hacer que sucedan las cosas” y él lo sabe hacer.

A Jorge le encanta dar pláticas en las universidades, de hecho confiesa que lo único que le falta es dar clases para ser feliz, siempre que lo invitan acude con todo gusto; le gusta darse cuenta de que lo que él y cada quien hace necesita una definición, es darle un propósito a las cosas que muchas veces hacemos por pura intuición.

Uno de sus sueños es llegar a dirigir su propia película, su ideal es hacer una comedia romántica gay, ya que éste es su género favorito y además no existe una película mexicana que aborde dicho tema, pero confiesa que sería un proyecto muy personal y muy chiquito (ojalá que se anime porque suena bastante interesante).

El sentimentalismo sale a flote al confesar que sus películas favoritas son Tres bodas y un funeral y Un lugar llamado Nothing Hill, dos comedias románticas por excelencia, aunque también goza de las películas mexicanas antiguas, y habla eufóricamente de su filme preferido Los Caifanes, una cinta sesentera que muestra las diferentes clases sociales conviviendo por una noche.

Como buen productor también necesita saber de televisión, así que se preocupa por seguir las series que más le gustan, cuando tiene tiempo libre le gusta ver Glee, Entourage, Six Feet Under, Breaking Bad, NipTuck, The Borgia y Chuck, entre otras, todas ellas producciones americanas; curiosamente no mencionó ninguna serie mexicana, ha de ser por su dolor de muelas: Capadocia, producción que le sacó canas verdes y de la que más adelante se hablará.

Y su carrera

Después de entrenar en sus primeras películas, consiguió un trabajo en la casa productora Televicine, puesto en el que laboró ocho años, ahí aprendió las bases de su carrera y el conocimiento de los diferentes puestos.

La telenovela Mirada de Mujer representó un cambio en su carrera, pues al verla y fascinarse con ésta supo que necesitaba ser parte de la productora que había hecho dicho programa: Argos Comunicación. “Pedí trabajo en Argos y me dieron chamba por tres meses, dejé todo y me quedé 7 años”, ahí llegó a ser nombrado director de Argos Cine y cuya experiencia le dejó tanto buenos como malos sabores de boca.

En dicha empresa produjo películas como La Primera Noche, Ladies Night, El Cielo en tu Mirada, Vivir Mata, Historias del Desencanto, Juana tenia el pelo de oro, Las Caras de la Luna, Brisa de Navidad, la serie de televisión Capadocia, entre muchas otras producciones de alto renombre. Ladies Night, por ejemplo, es una de las más importantes puesto que recaudó 80 millones de pesos y le valió un Disco de Oro por el soundtrack con el mismo nombre.

Al hablar de las películas de los posters que se encontraban en su oficina sucedió una curiosa situación, cuando miró cada uno de ellos, la sonrisa no se pudo esconder pero justo cuando habló de Capadocia, un gesto de disgusto saltó en su rostro y dijo:

“Esta pinche serie me costó un riñón, un hígado, sólo hice la primera temporada, pero fue súper desgastante, ha sido lo mas difícil que he hecho en mi vida. Una serie implica muchísimo tiempo, ésta la filmamos durante 17 semanas y fue agotador, muy cansado, y más con tanta pinche vieja junta ¡es dificilísimo! No la disfruté pero fue una cosa muy premiada. Tanto pinche trabajo que me costó ahora que me rinda algún fruto”, dijo señalando el póster de la serie. “La disfruté en la premier sólo cuando todo mundo decía -no manches que trabajote-. No la quiero pero si es un parteaguas en mi vida, esa serie me hizo decidir que tenía que independizarme, me hizo definir que tenía que hacer los proyectos que yo quisiera hacer.”

En ese momento fue cuando decidió abandonar Argos para asociarse con Sobrevivientes Films, donde ya realizó su primera cinta en colaboración con el director Jesús Magaña, Abolición de la Propiedad.

Vamos por la felicidad que el destino nos negó

¿Un consejo de vida? Fue la pregunta lanzada al productor por y su primera reacción fue decir ¡Ay cabrón!, acompañada de una cara de sorpresa y compartió conmigo una de las frases que repetía mucho con una su amiga productora Inna Payan: “Vamos por la felicidad que el destino nos negó”. Dichas palabras son parte del diálogo de la película Vivir Mata, que sin duda marcaron la vida de Jorge.

“Hay tres frases que me gustan mucho en particular, una de ellas es que todo espacio vacío tiende a llenarse. Significa que hay una oportunidad y si no la tomas tú alguien más la va a tomar“, dijo cuando checaba su Facebook y la parte en la que escribió sus citas favoritas. “La otra es algo que realmente creo, todo en esta vida tiene que ver con el amor, it’s all about love. O te falta amor o tienes amor o quieres más amor, todo gira alrededor de él”, dijo, y la verdad es que sí, es una persona cursi, como se describe él mismo su biografía de Twitter: “Un tipo cursi pero bien honesto”.

Jorge Aragón es un claro ejemplo de que los sueños se hacen realidad, nada cuesta tener una meta y tratar de cumplirla, así sea parezca lo más difícil de realizar, cuando se tienen ganas, las cosas se pueden lograr; el chiste es “chambearle”.

Así es como termina un lapso de pláticas, risas y experiencias compartidas que tuve el placer de experimentar, y que sin duda me deja ganas de seguir un camino similar y de conocer más a fondo a una persona tan completa, capaz, divertida y dinámica que agradezco que haya tenido la confianza de rebelarse conmigo.










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miércoles, 12 de diciembre de 2012

“QUIERO INVITAR A LA GENTE A QUE VENGA A INSPIRARSE”: JAY RODRÍGUEZ

Por Jesús Miguel Rodríguez Rodríguez
México (Aunam). ¿Qué resulta de la música de jazz creada por piano, instrumentos de viento y batería, en conjunto con el uso imágenes proyectadas en un escenario? Vehicle of Ascension, una banda neoyorkina que busca crear una experiencia única para llegar al alma de la audiencia.

“Partimos de la idea de hacer una idea positiva: hacer música que ayude a las personas a ver, y dar más expresión”, comentó en entrevista telefónica a Aunam Jay Rodríguez, líder de la agrupación, la cual se presenta el jueves 13 de diciembre en “Alterna Jazz”, ciclo anual de jazz del Centro Cultural Roberto Cantoral. “No sólo es por medio de la música, sino a través de la idea y el mensaje.”

Los elementos para el ascenso

Más que un proyecto, Vehicle of Ascension es el encuentro de tres músicos y amigos. “Para nosotros es un gran placer tratar de unir diferentes experiencias para una proyecto digno de ser. Tiene que ser moderno, una experiencia que sea una película larga sobre la vida, la muerte, el amor, el odio, de todo”, explicó el líder de la banda.

Jay Rodríguez es un saxofonista y compositor proveniente de Colombia, nominado dos veces al premio Grammy y director de la agrupación Groove Collective. Sus raíces latinas están presentes en sus creaciones.

Proveniente de New Jersey, Victor Jones es el baterista de la banda de jazz. Su gusto por este instrumento surgió después de ver a Los Beatles en el programa The Ed Sullivan Show. Después de ser descubierto por el músico de jazz Lou Donaldson, llegó a formar parte de la gira de Stan Getz, reconocido como uno de los saxofonistas tenores más importantes de la historia de este género. A partir de ese momento, su carrera obtuvo reconocimiento internacional. “Con Victor Jones he trabajado muchos años. Desde los diecinueve años tocaba con él. Hemos grabado juntos y realizado ensambles de jazz”, comentó Jay Rodríguez.

Peter Drungle es el encargado de hacer sonar el piano para esta agrupación. Su música abarca desde los sonidos clásicos, como crear conciertos de Brahms, hasta llevar a cabo colaboraciones con artistas como Ornette Coleman y Sean Lennon.

La última pieza clave es Maxim Bogdanov, quien está a cargo de las imágenes que se proyectan. Además de colaborar con Vehicle of Ascension, trabajó con artistas como Moby y Michael Jackson. “Es una nueva experiencia al tener visuales. Maxim Bogdanov se dedica a hacer esto, y tiene otra experiencia en la forma que le gusta la música electrónica”, expresó el saxofonista de la banda.

Una vida llena de música

Después de dejar Colombia cuando era niño, Jay Rodríguez jamás abandonó sus orígenes latinos en Nueva York. “Si nunca hubiera estado aquí, no hubiera escuchado a Celia Cruz o hubiera tenido tiempo de tocar con Tito Puente y Paquito D’ Rivera. Ahora por primera vez hay una influencia mexicana muy fuerte, no solamente en Los Ángeles, sino en Nueva York. Hay muchos inmigrantes. Tengo muchos amigos mexicanos por acá, así que para mí es un gran placer”, explicó.


Para el líder de Vehicle of Ascension, el jazz es una parte importante de su vida. “Es el sitio más libre en que un músico puede estar. En el jazz sí se tiene que tocar en un nivel muy alto. Técnicamente, se pueden usar los conocimientos que se sabe de una tradición bien larga y grande. Es una música de libertad y un gran título. No todo mundo puede decir que lo toca. Es como un trago de ron. Se habla del corazón, del amor. El jazz es una cosa bien viva. Uno no se sienta atrás, a escuchar y a dormir. Creo que tiene todo en esos aspectos, y más que todo es un motivo de libertad del espíritu. Eso me encanta”.

Vehicle of Ascension le ha otorgado distintas formas para expresarse como artista. “No hay reglas, ninguna. Usamos toda la música que podamos entender. Nos ha dado una nueva consciencia de lo que estamos tocando. Tenemos una libertad en Vehicle of Ascension que no tenemos en nuestros grupos y eso es lo que nosotros encontramos más interesante. Tenemos sinceridad en el grupo. Eso atrae a las personas cuando nos escuchan temas que tienen más consciencia de la verdad, de quiénes somos nosotros, a quiénes estamos tocando sin prejuicios”.

A lo largo de su carrera, también ha participado en la creación de la banda sonora de las películas, experiencia que describe tener sus propias particularidades. “Hay veces en que el silencio es muy importante cuando estás escribiendo para películas. Es tan importante porque tienen diferentes componentes y dimensiones, como la expresión del director”. Sus composiciones han estado en películas como Faces of Change, The Legend, Bulgarian Ghetto, Mohamed Slavery Story, y Film Sound Bites. La música que creó para las películas Harlem with Strings y Salwa le ha traído grandes satisfacciones personales.

“Harlem with Strings es una película documental sobre la historia de Harlem en Nueva York, desde principio de siglo hasta nuestros días. Fue muy interesante componer música electrónica con las tecnologías. Es muy diferente. También me gustó una película que se llama Salwa. Es de la directora libanesa y colombiana Sara Harb. Se trata de la inmigración de personas de Líbano a Barranquilla. Me encantó porque mi esposa es de Egipto y usé música árabe con música española”.

La calidad de la música de Jay Rodríguez le ha otorgado el reconocimiento de la industria musical, al ser nominado en el 2000 y 2003 en la categoría de Mejor Solista Jazz en los premios Grammy. “Me sorprendió las dos veces que ha pasado, porque no sabía. Creo que eso viene después de tocar en tantos discos, en distintos escenarios y con diferentes artistas. Estoy muy orgulloso de eso. Nada más con estar nominado, significó mucho”. Asimismo, su otra agrupación, Groove Collective, fue nominada en 2007 en los mismos premios para la categoría de Mejor Álbum de Jazz Contemporáneo.

Trazando nuevas metas

El mensaje que Vehicle of Ascension da al público está presente en su propio nombre. “Salió de la idea de subir la consciencia a una cosa más grande, a hacer lo mejor posible para nosotros, a ser personas en nuestras vidas. Es parte de la ascensión, de sobrevivir, de vivir siempre atento a todas las diferentes partes de nuestra vida, de nuestros vecinos y ancianos, de los que acaban de nacer o están muriendo. Es para recordarnos que hay un plan más grande que no sabemos. No es nada religioso, pero uno debe ver que hay más energía en las cosas positivas en el mundo. Tenemos que pensar en ello para crear esas cosas en nosotros y poder seguir”.

Vehicle of Ascension tiene planeado grabar un disco, y existe la posibilidad de que sea en su presentación en el país. “Es posible hacer una grabación en vivo allá en el D.F. Estamos pensando muchas cosas, así que es probable hacer algo”.

“La idea de Vehicle of Ascension es usar la música como un vehículo para trascender y hacer que inspire. Con eso quiero invitar a la gente a que venga a inspirarse. La música tiene más que decir, y justamente eso hará las cosas visuales. Espero que las personas vengan a tener una experiencia y no sólo escuchar música”, concluyó Jay Rodríguez.

De Nueva York a México

Vehicle of Ascension recibió la invitación de tocar en el país por la invitación que Sara Valenzuela, artista mexicana y curadora del festival “Alterna Jazz”, realizó a Jay Rodríguez. “Es mi gran amiga. Al principio estaba pensando en qué iba a traer, así que empezamos a ensayar cosas Pete y yo. Le gustó mucho el proyecto. Es una gran oportunidad para tocar juntos y expresar nuestro mensaje afuera de Nueva York. Yo pude ir a tocar solo, pero ella siempre me apoya porque tengo ideas y me ha dado la oportunidad de abrirme“, explicó el artista que realizó dos colaboraciones para el último disco de ella.

Para Jay Rodríguez, ésta no es la primera vez que pisa suelo mexicano. Anteriormente se había presentado en otros lugares de la república como Guadalajara, y en esta ocasión realiza dos presentaciones en la Ciudad de México. La primera fue en el “XI Encuentro Universitario Internacional de Saxofón México”, organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “Para mí será interesante, porque es la primera vez que Latinoamérica tiene una convención de saxofones. Es maravilloso”, comentó. Su participación fue el 7 de diciembre, donde también estuvieron Sam Newsom, Remi Álvarez, Roberto Benítez Alonso, Sofía Zumbado, entre otros artistas más.

La segunda presentación es en “Alterna Jazz”, casi una semana después de tocar en el encuentro de saxofones. “Me voy a quedar para pasar un tiempo en la música que vamos a hacer y esperar al concierto”.







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viernes, 7 de diciembre de 2012

PASIÓN POR LA DOCENCIA Y LA VIDA: ISABEL REYES LAGUNES


Por Jazmín Zavala H.
México (Aunam). Nadie se imaginaría que detrás de una académica tan reconocida con el nombramiento de Profesora Emérita, existe una mujer que a pesar de su extensa trayectoria laboral y docente, abra su corazón y el baúl de sus recuerdos para narrarnos los hechos que marcaron su vida y que hacen de ella un ser humano único.

Con su amable y eterna sonrisa, me recibió una mujer de estatura media, complexión muy delgada, ojos pequeños y cabello rubio cuidadosamente peinado. Lucina Isabel Reyes Lagunes, “Isa”, como todos la llaman, irradia energía, su piel arrugada y su mirada cansada no le impiden compartir su frescura y optimismo.

El encuentro

Su oficina, ubicada en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), delata su amor por el trabajo pues ese pequeño cuarto parece su segunda casa, contiene decenas de fotografías que relatan, por sí solas, la vida profesional y personal de la doctora Reyes Lagunes.

En una de las paredes, en espera de ser también portadora de un pedazo de su historia, se encuentran los dibujos que su nieta Mariel, su mayor alegría y adoración, le hizo en sus primeros años de vida, uno de ellos firmado con la frase “para abuela”.

Maricela Martínez, colaboradora de investigación con la doctora, asegura que lo más importante para la profesora emérita es su familia y, en especial sus nietos, pues su sueño más grande era conocerlos y verlos crecer: “con ellos es extremadamente cariñosa y consentidora, siempre nos mantiene al tanto de su desarrollo social y biológico”.

A pesar de haber pertenecido a una de las primeras generaciones de psicólogos universitarios, que aún no tenía un objeto de estudio claro, la profesora Reyes fue merecedora, el 28 de marzo de 2008, del emeritazgo otorgado por la UNAM, cargo que reciben profesores e investigadores con una larga trayectoria, en reconocimiento por sus méritos en su área de estudio o aportaciones a otros campos.

Sin importar que al principio su generación no tuviera un propósito definido, actualmente la emérita cuenta con líneas de investigación en Cultura y Personalidad, Etnopsicometría y Psicología Política.

Ha recibido diversas distinciones como la Medalla Gabino Barreda por Estudios de doctorado, y Distinción por Aportaciones a la Psicología de la Universidad de Las Américas de Cholula Puebla, Premio Creadores de la Psicología Social por parte de la Asociación Mexicana de Psicología Social, Premio Sociedad Interamericana de Psicología, entre otros.

Entre sus publicaciones y colaboraciones más importantes se encuentran: El desarrollo de la personalidad en dos culturas: México y Estados Unidos; El impacto de la televisión educativa en el desarrollo infantil; Evaluación de Plaza Sésamo en México; La personalidad del mexicano, entre otras.

“Cuando entré a la UNAM, fue difícil pues yo fui parte de la tercera generación de la carrera de Psicología y muchos de nosotros no sabíamos a qué veníamos. Tuve una gran suerte porque desde el principio formé un grupo de estudio interesante en el que encontraría a mi primer esposo, René Ahumada, quién hizo dos grandes aportaciones a mi vida: mis dos hijos”.

“Nunca nos autonombramos pero éramos un grupo que llamaba la atención, eso me permitió involucrarme rápidamente con la UNAM y comenzar mi trayectoria”, cuenta la profesora emérita.

Chilanga por adopción

La doctora es tamaulipeca, norteña de nacimiento pues creció en el norte del país, y chilanga por adopción pues llegó a la Ciudad de México a estudiar la preparatoria y a quedarse por amor a su profesión, misma que le permitió conocer a su “Padre Intelectual”, Rogelio Díaz Guerrero, quién se ganó el cariño de “Isa” por apoyarla y creer siempre en ella, razón suficiente para llamarlo Padre.
Plaza sésamo en México

Al hablar de sus investigaciones y publicaciones, la doctora alza la voz y narra su experiencia con el trabajo que marcó su vida, sus palabras y tono reflejan el orgullo y alegría de haber colaborado con su “Padre intelectual” para cambiar el rumbo del desarrollo infantil en México:

Mi “Padre intelectual” Díaz Guerrero y yo somos los culpables de que haya existido Plaza Sésamo en México. Vivía en Texas cuando mi hijo mayor tenía dos años y medio y veía Sésamo Street, versión estadounidense del proyecto.

El hecho de que mi hijo comenzara a hablar inglés rápidamente con ayuda del programa me impactó y se me ocurrió traerlo México, porque me preocupaba el desarrollo de los niños mexicanos.

Después de una competencia reñida entre diversas naciones latinoamericanas como Brasil, Argentina, Chile y nuestro país, ganamos la transmisión de Plaza Sésamo, su traducción y adaptación viene de la existencia en toda Latinoamérica de plazas en donde hay “tienditas y escuelitas”, narra la profesora emérita.

Turismo académico

La mayoría de las fotografías que se encuentran en la oficina de la doctora, retratan los viajes que realizó a diversos lugares del mundo como China, Estados Unidos y varios países latinoamericanos. La historia detrás de esas imágenes y algunas anécdotas que marcaron sus visitas fueron reveladas:

Viajar te enseña mucho, mis viajes eran de trabajo, pero también existe el turismo académico; es decir, utilizas el pretexto de irte a un congreso y te tomas algunos días más para descansar y conocer el lugar, dice la doctora, y ríe como si quisiera revivir aquellos momentos.

No quiero ser presumida pero podría casi jurar que conozco toda América, esto gracias a las reuniones y conferencias de la Sociedad Interamericana de Psicología, de la que fui la primera mujer Presidenta.

Practicaba este tipo de turismo porque el salario universitario no te hace rica, yo supe que existía la primera clase en los aviones por suerte, pues mi boleto se revendía y me pasaban a esa zona. En ese tiempo, los únicos dos viajes que hice fuera del campo académico o laboral, fueron mis dos lunas de miel, porque me casé dos veces.

Cuando era joven y me estaba divorciando conocí muchos lugares pero no tenía dinero para llevarme a mis hijos por lo que me remordía la conciencia y no iba a turistear, mis padres eran quienes los cuidaban. Ahora las cosas cambiaron y viajo mucho por placer, recuerda y cuenta la aún catedrática de la UNAM.

La muerte

Los pequeños ojos brillantes de la doctora se llenan de lágrimas al recordar el momento más difícil de su vida:

La muerte de mi Maestro Díaz Guerrero fue la locura, ¡que cosa tan monstruosa! Él estaba viviendo en Cuernavaca y yo iba en el carro a verlo cuando me llamaron para decirme que había muerto. Son de las peores cosas que te puedan suceder.

Mi “Padre intelectual” siempre fue muy positivo y la última vez que lo vi propiamente dicho, fue aquí afuera de mi oficina y me dijo: “hija, me van a operar pero aún tengo muchos años para vivir”. Pactamos un encuentro pero nunca llegó….

La doctora suspira y retiene las lágrimas que quieren salir de sus ojos, mismos que reflejan el dolor y la tristeza que su corazón siente al revivir esa pérdida.

¡Que me digan maestra!

En contraste con el momento anterior, la sonrisa de “Isa” regresa a su rosto, su mirada de nuevo se ve entusiasta y alegre cuando nos habla del motivo por el cual vive:

¡Me encanta lo que hago! Estoy enamorada de la psicología pero también de enseñar y de que esto tenga impacto en la gente y mientras yo tenga vida lo seguiré realizando.

Es impresionante saber cuántas personas pasaron por mis manos, hay quienes me han de odiar pero hay otras que cuando me encuentran y me reconocen me llenan de alegría porque aún me llaman “Maestra”.

Me llena de felicidad cuando caminando en un centro comercial buscando regalos para Navidad, se me acerca alguna persona para decirme: “¿le puedo presentar a mis hijos?, porque yo les he hablado de usted.

Eso me inyecta toda la vida, ¡eso es lo que te mantiene hija! Otra cosa que me mantiene viva es que me busquen mis ex-alumnos para dirigirles sus trabajos de doctorado o la Maestría o la Licenciatura, ¡es una maravilla!, relata con alegría la también investigadora.

Areli Reséndiz quién es asesorada por la doctora Reyes Lagunes asegura que a pesar de sus múltiples reconocimientos y su nombramientos, muestra humildad y preocupación por los demás ya que lo que la mantiene viva es transmitir sus conocimientos e impulsar y asesorar a jóvenes que están interesados en obtener grados mayores en sus estudios.

Últimos sueños

La edad avanzada de la doctora Isabel Reyes Lagunes y la enfermedad que invade su cuerpo, de la cual prefiere no hablar, no le impiden hablar del futuro:

Académicamente quiero seguir siendo alguien a quien busquen y que sirva lo que estoy haciendo. Ya les he dicho a mis amigos e hijos que el día que ellos noten que ya no soy la misma Isa, que ya no tengo la misma memoria y que ya no soy productiva, que me amarren a la pata de la cama y no me dejan salir, yo quiero y espero ser lo suficientemente consciente e inteligente para darme cuenta cuando empiecen a bajar mis habilidades.

Quiero seguir ayudando y aportando, lo que me falta es ver crecer a mis nietos, espero tener la suerte de mi madre pues ella vio crecer a sus nietos y bisnietos, esta es la mayor ilusión de mi vida, ver cómo se desarrollan y, por qué no, hasta conocer a sus esposas. También quiero seguir siendo parte de la vida y de la gente, cuenta “Isa” y mira hacia la pared que resguarda sus fotografías como si anhelara que su vida no terminara nunca.

Un nombre por tradición

En este momento de la entrevista, tengo curiosidad por saber por qué el primer nombre de “Isa” nunca aparece, lanzo la pregunta y la doctora sonríe:

Mi madre también se llama Lucina aunque nunca le gustó el nombre. A mí me lo pusieron por tradición pues antes un hijo llevaba el nombre del papá y cuando supieron que sería mujer, mi padre quiso que me llamaran Lucina.

Aunque mi madre no estaba de acuerdo, en ese tiempo contradecir a un marido era imposible e imperdonable, entonces me lo pusieron. Cuando nací, el ginecólogo dijo “acaba de nacer Isabelita” y mi madre se agarró de eso para llamarme también Isabel, narra y ríe la profesora emérita, pues asegura que nadie la conoce por el nombre de Lucina.

Torneo familiar de boliche

Yo juego boliche, comencé a jugar por mis hijos porque ellos querían hacerlo, yo siempre me despertaba muy temprano pero mi marido no y menos los domingos que era cuando jugaban los muchachos, entonces realizar esa actividad le permitía a mi marido dormir hasta tarde y a mis hijos, entretenerse, así se creó un torneo familiar en el que participé.

París, mi destino por costumbre

El lugar favorito de la doctora es París, pues dice que siempre tuvo la esperanza de conocerlo, se moría por ir allá donde los sueños y el amor nunca terminan:

Todos mis vuelos pasan por Francia, yo no sé por qué, fíjate, yo voy a Alemania y tú crees que tengo que bajarme en París y quedarme unos días ahí, a cualquier lugar que vaya, siempre mi avión se detiene en ese lugar. Esta ya es una costumbre que forma parte de mi vida relata “Isa”, y me muestra algunas fotografías que se tomó en el “País del amor”.

Hotpants

Al parecer, la profesora emérita fue una diva de la moda, ella cuenta cómo a pesar de su actual apariencia que denota conservadurismo, en su juventud utilizaba las prendas novedosas de la época:

De jovencita yo me vestía muy a la moda, ahora soy tradicional pero en esos tiempos, en los años 70, aparecieron los hotpants (shorts “cacheteros”), y luego uno no se fija y es ignorante, entonces fui a trabajar a Estambul con el padre de mis hijos y al bajar en un elevador un hombre gritaba repetitivamente ¡Mama mía!, lo cuál me hizo sentirme ofensiva y vulgar.

La reacción de aquel individuo me asustó tanto que durante mi estadía en ese lugar, no volví a subirme a ningún elevador por miedo a causar la misma sensación en otros sujetos, narra la catedrática y se carcajea pues hace una comparación con mi atuendo juvenil advirtiéndome de ese tipo de hombres.

Maestra Mafalda

El hecho de que “Isa” no soporta las sopas es tan famoso que muchas tesis están dirigidas a ella con la leyenda “A Mi Maestra Mafalda”, he aquí la historia de esta analogía:

Yo no soporto las sopas, ni las como, y cuando visito Argentina, me encuentro con la revista de Mafalda, la conozco y ¡Santo Dios! Esta comparación comenzó a hacerse muy famosa. Una tesis de doctorado incluso, tiene en el espacio de agradecimientos, un dibujo de este personaje con mi cara. ¡Imagínate nada más!

La música de Frank Sinatra

La música clásica y romántica me vuelve loca, soy una adicta a la música yucateca, todos y cada unos de los discos que existan de ese género los tengo.

Soy muy adicta a Frank Sinatra, cantante y actor estadounidense, su música me gustó desde jovencita y tengo todos los discos que te puedas imaginar de él, y afortunadamente sus canciones siguen vivas gracias a los nuevos artistas que hacen propuesta más modernas de sus obras.

La música clásica es mi pasión. Yo aprendí a tocar el piano antes que a leer y escribir. Ahora sé leer y escribir, no sé tocar el piano, y esto jugó un papel muy importante en mi gusto por este género, asisto regularmente a conciertos en la sala Nezahualcóyotl de la UNAM, así que ahí me verán casi siempre.

Comida japonesa

Fui a Japón hace muchos años, cuando estaba en un proyecto, haciendo un libro acerca de una investigación. La primera reunión fue aquí en México y yo procuré que los colaboradores extranjeros se hospedaran en hoteles que utilizábamos los mexicanos, ubicados en la Zona Rosa, y los llevaba a restaurantes comunes.

Entonces, mi amigo japonés Takashi Tsukamoto hizo lo mismo, la reunión fue en Japón, y nos llevó a hoteles y restaurantes comunes y ¡ándale!, ¡que probé su comida! Y lo que en México había probado en restaurantes japoneses, no tiene nada que ver con su pinche comida japonesa ¡casi me muero! ¡Allá te tienes que comer pedazotes de pescado crudo!

¿Reconocimiento por hacer lo que más me gusta?

Desde que conocí a la Profesora Isabel Reyes Lagunes, surgió una duda muy interesante, muchas personas tienen metas desde que nacen pero otras no se imaginan el futuro que les espera, en el caso de esta maravillosa mujer su respuesta a la pregunta ¿alguna vez se imaginó llegar tan lejos?, fue la siguiente:

No hija, para qué es más que la verdad, siempre me gustó lo que hacía pero nunca pensé que alguien fuera a reconocer lo que hacía porque hago las cosas con tanto gusto que no me lo esperaba.

Un día un alumno me preguntó ¿y por qué no fue directora de la Facultad de Psicología?, entonces me puse a pensar, a mí nunca se me ocurrió ser Directora y yo nunca he estado en una terna para serlo, y no es porque nunca haya sonado mi nombre, todavía sigue sonando, todo el tiempo, cada que hay elecciones suena.

Acepto ir a entrevistas que tienen que ver con el tema de elecciones o administración pero lo hago no porque me interese ganarlas, sino porque a veces se tratan de aportaciones académicas y lo he hecho con mucho gusto.

Conozco a miles de personas que desde que están estudiando piensan en cómo quedar en un puesto administrativo y a mí nunca se me ocurrió. Cuando recibí el emeritazgo me sorprendí muchísimo y me dio mucho gusto y lloré porque es un honor y es padrisísimo.

Un hasta pronto

Había transcurrido más de una hora y media cuando la doctora se dio cuenta de que su agenda esperaba, casi sin quererlo, se despidió pues algunas llamadas y personas aguardaban por ella. Me dijo con amabilidad que si necesitaba algo más, no dudara en ir a visitarla lo cual me dio la impresión de que aún tenía mucho por contarme.

La profesora emérita volvió a su rutina diaria pero con una mirada risueña y jovial pues sus recuerdos más íntimos habían sido recordados y revelados.








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SARA PANTOJA, LA MUJER UNIVERSAL


  • Orgullosamente egresada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
Por Guillermo Domínguez
México (Aunam). Sara Pantoja es carismática y de paso firme; habla con una combinación sutil entre prisa y amabilidad, características de una persona ocupada, pero feliz de atender a otros. Una mascada morada rodea su cuello y se balancea conforme pasea por ascensores, sube escaleras, abre las puertas o recorre los pasillos del gran laberinto que parece ser la redacción de El Universal.

Una mirada juvenil y reflexiva parece tener algunos años en su rostro, quizá desde los diecisiete cuando deseaba hacer periodismo por radio, pero terminó trabajando para medio escritos.

Su primer acercamiento formal con el oficio fue en una agencia de noticias; allí monitoreaba medios desde las cuatro de la mañana. Posteriormente, pasó a realizar prácticas profesionales en la revista Proceso, bajo el mando de Carlos Acosta, en la sección de Archivo. Hasta que el medio cambio de editores, en el año 2000, pudo reportear en la sección de Ciudad, comandada por Raúl Monge.

En entrevista o fuera de ella no cambia, sigue siendo la jovial persona que carga dos celulares y agenda su itinerario en un cuaderno forma francesa de pasta gruesa, con una impecable letra color negro.

En una pequeña mesa con cuatro sillas, situada en un cuarto rodeado en su mayoría por cristales y ventanas, recuerda que lo primero que la llevó a la labor periodística fue la posibilidad de tener una relación con la gente, de realizar un servicio a la sociedad; poder informar y denunciar, por medio de la investigación, sobre lo que no está bien con el país.

Metrópoli, sección del diario El Universal dedicada a lo referente a la ciudad de México, ha sido su casa desde hace siete años; sin embargo, las primeras notas que aparecen con su firma son del año 2006 y se remontan a dos producidas el viernes primero de diciembre. Los titulares de éstas son: “Roban al banco y clientes de la sucursal” y “Anuncia AMLO marcha pacífica hacia el Auditorio Nacional”.

Sobre el oficio

Sus letras son eficientes, concisas y casi inmediatas. Con la misma facilidad presenta diversas historias sobre altos funcionarios del gobierno, también puede narrar la vida de una mujer de 76 años que además de abuela es motociclista o, por qué no, hablar de un conductor del metro con cuarenta y tres años servicio o de la primera mujer latina en escalar el Everest, en fin, puede cubrir a todos los personajes de una ciudad, nunca descansa.

Ganadora del Premio en Periodismo en Tecnología Agrícola 2012, otorgado por ProBIO, por el reportaje realizado en conjunto con Eduardo Camacho titulado “Transgénicos en México suficiencia o dependencia”, declara sentirse conforme con su labor, pero le encantaría viajar para hacer reportajes.

Al teclear su nombre en el buscador de noticias de El Universal se encuentran más de siete mil notas ligadas a su autoría, mismas que se ubican en las secciones de Red Política, El Universal TV y Metrópoli.

Se siente satisfecha con el periodismo porque es una herramienta para narrar historias y denunciar situaciones que no benefician a la sociedad, “lo más padre es cuando una nota tuya genera una reacción del gobierno para ayudar a la gente”.

La pluma de Sara fue una de las que denunciaron la presencia de negocios clandestinos en los que se vendía alcohol cerca de escuelas de la delegación Coyoacán; estos lugares fueron cerrados meses después por las autoridades.

Al momento de escribir, ella trata de “tejer con las palabras”, frase que heredó de Raúl Monge, pues asegura que con ellas crea metáforas, juega con el texto y sitúa al espectador en escenarios que de otra manera no podrían conocerse.

Aunque es una de sus pasiones, cree que el periodismo es una profesión mal pagada y en la que "no hay buenas prestaciones", escenario que impulsa a algunos de sus colegas a caer en la tentación del ‘chayote’: "su situación laboral obliga a que algunos lo reciban. Hay quien gana 2000 pesos a la quincena, tiene 3 hijos y renta una casa. Sin embargo, no lo justifico, estoy en contra y cuando me lo ofrecen lo rechazo”.

Una de las cosas que le molestan de su oficio es la tendencia con la que los diarios contratan por outsourcing y por free lance, donde se ofrece trabajo a destajo, con "cero prestaciones y ningún compromiso".

La reportera, que suele trabajar hasta 16 horas seguidas y difícilmente ve a su familia, encuentra desafortunada la diferencia de salarios y puestos otorgados a periodistas por sus influencias y no por su capacidad: "puedes no tener mucha carrera, pero si vienes recomendado puedes ser reportero triple A y ganar hasta 30 mil pesos. A diferencia de quien tiene cinco años en un periódico y apenas logra ser redactor B o redactor C".

Autocensura, respuesta ante las amenazas

Confiesa haber sido amenazada en algunas ocasiones debido a sus investigaciones; como solución decidió autocensurarse cuando ser necesario por su seguridad. Aunque, en algunas ocasiones es el diario quien le pide dar marcha atrás a algún tópico en específico.

Durante todo el tiempo que lleva laborando como reportera, ha tenido que lidiar con la línea editorial de “El Gran Diario de México”, la cual reconoce como un mecanismo impuesto que se puede combatir con el trabajo duro: “la lucha está en que tú defiendas un tema y busques que se publique. Aquí lo llamamos vender la nota”.

A las mujeres “nos ha tocado abrirnos espacios y hacernos respetar”

Como pocas mujeres en la profesión, Sara Pantoja comenzó cubriendo nota roja, una fuente en la que la mayoría es del sexo masculino. Se siente orgullosa que a las mujeres “nos ha tocado abrirnos espacios y hacernos respetar”.

Durante años combatió con el prejuicio de otros periodistas que la tildaba de insuficiente en el quehacer periodístico por su género, pero jamás aceptó tal diferencia; frecuentemente enunciaba la frase: “no soy niña, soy reportera y me respetas”.

A pesar de mostrarse en desacuerdo por el trato que en ocasiones se da al sexo femenino en este tipo de fuente, supo aprovechar la situación para encontrar caminos alternos y obtener la información: “Siendo mujer hay cierta facilidad para acercase al jefe policiaco, sin malinterpretar, y pedirle información. No es que llegues enseñándole una bubi o algo por el estilo.” Y, agrega que es más sencillo acercarse y pedir información de manera educada y directamente con el responsable.

En cuanto al contenido de la nota roja, considera que “las mujeres le hemos impreso cierto sentido humano. Hay compañeros y fotógrafos que te dicen: Si no hay sangre ni sesos afuera, no hay nota. Yo me centro en la historia de la persona; trato de hablar con los familiares y darle un poquito más de sentido”.

Exigencias del medio

Además del periodismo escrito, el medio le ha exigido que se actualice constantemente para poder manejar redes sociales, video y fotografía. Con el fin de estar a la vanguardia, ha tenido que pagarse cursos de edición y realización en diferentes plataformas.

Considera que el futuro del periodismo será en línea, por ello “si no le entras a lo multimedia, estás fuera”; sin embargo, cree que “las empresas y las escuelas no están preparando a los reporteros para adecuarse a este mundo”.

“El periodista debe cargar con teléfono o cámara que grabe video y que pueda mandar información inmediatamente; debe manejar redes sociales, programas de edición para foto y video; saber idiomas y tener una estupenda ortografía. Los profesores deben reprobar a los alumnos que escriban ‘abión’ o ‘icencia'”, sentencia mientras juega con uno de sus anillos.

Sus ojos suelen desviarse esporádicamente para recordar algunos datos, pero permanecen, la mayor parte del tiempo, centrados y atentos. Su mirada se pierde en el infinito cuando habla de una de sus metas a futuro: escribir libros de periodismo narrativo y multimedia.

La pluma de Sara Pantoja es una de tantas que han construido la historia de uno de los principales diarios del país. Sin embargo, ella se destaca por su característico y eficiente estilo; por su olfato periodístico que le permite encontrar la noticia al momento y ve el hecho desde diversas aristas; además, tiene un plus: es de las pocas periodistas que dejan de plasmar números para centrarse en construir historias.






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jueves, 6 de diciembre de 2012

ES PAPEL DE LA UNIVERSIDAD LOGRAR UNA SOCIEDAD INCLUYENTE

  • Todos somos un producto social: Nacho López
  • Realizan Primeras Jornadas de Discapacidad e Inclusión
Por Mayra Itzel Rivera Mejía
México (Aunam). La Universidad, pero en especial los estudiantes de las Ciencias Sociales, tienen la obligación moral y ética de hacer de la sociedad un todo incluyente, expresaron los directores de la puesta en escena “Perseguir tu sombra”, Nacho López y José García.

Son los estudiantes quienes tienen que hacer ver a la sociedad lo importante que es la inclusión de las personas discapacitadas en ella, pues “todos somos un producto social”, declaró Nacho López al ser cuestionado respecto a la función que desempeñan este tipo de actividades dentro de la Universidad.

De igual forma, el co-director de la puesta en escena, José García, afirmó que es obligación de la Universidad actuar como factor incluyente de todos los elementos que componen la sociedad, función que hoy está entre las prioridades de la Institución.

En tanto, Juan Carlos Pagaza, un joven actor, dijo estar conforme con las Jornadas de Inclusión dentro de la Universidad, las cuales pueden ser aún mejor si logran difundirse a toda la sociedad, en otras escuelas y en centros comerciales.

La obra Perseguir tu sombra del grupo de actores El-tren-en-duermevela se presentó en el Auditorio Ricardo Flores Magón de la FCPyS de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La puesta en escena se distinguió porque los jóvenes actores, pesar de sus limitaciones psico-motrices, lograron cautivar al público que los acompañó.

“Con esta presentación se pretende dar dos mensajes, el primero, que a pesar de las limitaciones que puedan tener, los seres humanos, son capaces de alcanzar cualquier objetivo y, segundo, podemos ser diferentes pero, finalmente, todos somos iguales”, explicó Juan Carlos Pagaza antes de abandonar el escenario.








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DISCRIMINACIÓN A CENTROAMERICANOS; SUDAMERICANOS “CON LA MESA PUESTA”

Por Daniela Lemus
México (Aunam). Mientras los migrantes centroamericanos sufren explotación y discriminación en México, los sudamericanos llegan a este país “con la mesa puesta”, opina el académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México, Napoleón Glockner.

Glockner, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), consideró que existe una gran diferencia entre los migrantes sudamericanos y centroamericanos debido a características meramente raciales.

Aseguró que esta diferencia se ve reflejada en las labores que llegan a realizar los centroamericanos y los sudamericanos en México. “Por el físico y las características raciales, los sudamericanos llegan aquí con la mesa puesta”, abundó Glockner, maestro en Ciencias de la Comunicación.

Expuso que la gran tendencia de las casas publicitarias mexicanas es la de contratar a personas sudamericanas para desempeñar el trabajo de modelos por sus características “latino-internacionales”. Declaró que los flujos migratorios han aumentado, sobre todo, el de sudamericanos, debido a esta tendencia

Comentó que de las personas que asisten a los castings para promocionar un producto nacional, 80 por ciento son extranjeros, consecuencia que atribuye a las características requeridas y a que “somos una nación malinchista”.

Mencionó que se han establecido casas de contacto en colonias como la Condesa, la Roma, Narvarte y la del Valle; donde migrantes argentinos, chilenos o brasileños son invitados a trabajar de manera ilegal como modelos. Agregó que en estos lugares se han fundado redes de prestanombres que permiten el uso de sus recibos de honorarios, enfatizó al señalar la ilegalidad de estos hechos.

De acuerdo con el profesor Glockner, los migrantes centroamericanos, a diferencia de los sudamericanos, realizan trabajos que los ciudadanos del país no harían, por tanto, “la situación de los centroamericanos en México es equivalente a la de los mexicanos en Estados Unidos”, puntualizó.

El profesor de Geopolítica de la FCPyS, Federico del Valle, añadió que el migrante centroamericano se encuentra en una posición desventajosa, pues las personas que vienen de El Salvador, Guatemala y Honduras, entre otros, actualmente se han convertido en blanco de los narcotraficantes y bandas delictivas.

Este interés por el migrante centroamericano se debe, de acuerdo con el académico, a que es un blanco fácil, que está necesitado y del cual el gobierno no tiene mayor conocimiento. Esta fala de conocimiento la relacionó con las características de la frontera sur es muy “porosa” y, por otro lado, a la corrupción por parte de las autoridades.

Para Valle Osorio, la solución a estos problemas de discriminación y explotación está en la reforma a la ley migratoria e, incluso, como primer instancia, en la militarización de la frontera.

Ambos académicos señalaron que el relajamiento de las autoridades migratorias y la discriminación racial persisten y que esta es la razón por la cual resulta una contradicción que, por un lado, se exija a las autoridades estadounidenses el respeto a los derechos de los migrantes mexicanos y, por otro, discriminemos a los centroamericanos. “México no tiene autoridad moral”, concluyeron.





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CULTO A JUDAS TADEO, PRETEXTO PARA DROGARSE Y VENDER SU IMAGEN

  • Fieles de San Judas Tadeo desconocen el porqué de su devoción
  • Reggaetón, moda y fanatismo: elementos clave en el culto a San Judas
  • Adoración de una deidad con un toque comercial

Por Mayra Itzel Rivera Mejía
México (Aunam). El culto a San Judas Tadeo se ha convertido en una creencia sin fundamento que sirve como pretexto de los “fieles” para drogarse y vender una imagen religiosa capaz de “hacer milagros”, coincidieron algunos alumnos y comerciantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, al ser cuestionados sobre la celebración del 28 de cada mes en la Iglesia de San Hipólito.

San Judas Tadeo es actualmente uno de los santos más populares gracias a los numerosos milagros que –según sus creyentes— concede, es conocido como “el Patrón de las casos difíciles y desesperados”; además, se ha convertido en la deidad de la nueva generación de jóvenes que mes a mes acuden a su fiesta con la esperanza de obtener o agradecer algún “favor”.

Estos jóvenes han logrado ser estigmatizados por la sociedad como delincuentes, problemáticos o simplemente reggaetoneros, razón por la que el culto a San Judas se transformó en un tema que atañe sólo a un sector de la sociedad.

A pesar del desconocimiento que existe en el resto de la sociedad sobre la creencia del “Santo de las causas difíciles” o “el redentor de los reggaetoneros”, día a día, se siguen sumando más fieles, razón por la cual algunas personas consideran este culto como una moda, un fanatismo o un simple negocio.

Loredana Cazals Villa-Roel, comerciante de la FCPyS, cree que “sucede lo mismo que en la época de los romanos; existe el culto a una deidad pero con un toque comercial” ; mientras tanto, Ramiro González, estudiante de tercer semestre en Ciencias de la Comunicación, comentó que es esa comercialización lo que da pie a convertir una creencia en moda.

“Moda porque hay artículos, como ropa, estampas y aditamentos para celulares, en donde ponen la figura de San Judas; no sólo usan su imagen porque tengan fe en él, sino que la utilizan por seguir el ejemplo de otros”, dijo Ramiro.

Sin embargo, hay personas que opinan lo contrario; Fanny “N”, vendedora de paletas dentro de la Facultad y fielmente seguidora de San Judas Tadeo, le atribuye al santo varios milagros, como aquella vez que pidió ayudara a su hermano para recuperar un puesto que perdió.

Esta celebración, moda o fanatismo, como también se le ha nombrado, se lleva a cabo el día 28 de cada mes, motivo por el cual, Fanny la considera una tradición a pesar de no asistir. Héctor, otro comerciante de la FCPyS, aseguró también creer en el santo y no precisamente porque le haya hecho un “favor”.

Para Claudio Fraustro, estudiante de la Facultad, “la fe en San Judas Tadeo es normal, no desvirtúa la religión y ésta sigue siendo un factor importante para la formación de la identidad del mexicano ”.

Se trata de un tema que, para algunos ateos, refleja lo que Karl Marx afirmaba hace ya mucho tiempo: “La religión es el opio del pueblo”, finalizó Loredana Cazals Villa-Roel.







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miércoles, 5 de diciembre de 2012

INMERSO EN LA ÉPOCA PREHISPÁNICA: ALFREDO LÓPEZ AUSTIN

María Cristina Hernández Páez
México (Aunam). Dentro de un pequeño cubículo suele pasar horas sumergido en su pasión: la historia. Se complace descubriendo nuevos caminos nunca antes explorados sobre religión y mitología; pero su curiosidad más grande ha sido el mundo indígena, en el pensamiento de los pueblos politeístas. Es el doctor Alfredo López Austin, quien como pocas personas se ha preocupado por preservar el pasado para asociarlo con el futuro de México.

Sentado tras un escritorio, sobre el cual hay un teléfono y un portalápices negro con flores de colores y rasgos indígenas, accede a hablar sobre su vida, describir cómo su historia personal se conjunta con su historia laboral. Y precisamente la Historia ha sido su trabajo desde hace tiempo, tras algunas dificultades para llegar a estudiar esta disciplina tan ardua y exigente.

Su rostro visiblemente marcado por algunas arrugas y cabellos blancos que representan toda la sabiduría acumulada a lo largo de tantos años, ofrece un gesto amigable bajo unos anteojos que reflejan la mirada de alguien a quien, sin duda alguna, le complace colaborar y proporcionar toda la ayuda necesaria a todos los que deseen adquirir un poco del mucho conocimiento que él representa.

El primer acercamiento con la historia

Desde niño se interesó por una materia que explicara su pasado: la historia. Todos los relatos y leyendas de su pueblo en Ciudad Juárez, Chihuahua le parecían muy interesantes, ha buscado más allá que sólo ver y conocer sobre el México precolombino, adueñarse de él a tal grado de formar parte de las culturas ancestrales y encontró la manera de llevarlo a cabo: siendo parte del cuerpo de Investigación en el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La vida en provincia es muy limitada

Alfredo López cambia su semblante de la tranquilidad a la sorpresa al recordar sus años como estudiante, más aún cuando hace referencia a su primera carrera: la de leyes. “Estudié Derecho porque la vida en provincia es muy limitada en cuanto a posibilidades, en aquella época todavía se creía que la Universidad era el pasaporte para triunfar en la vida, se creía que debíamos ir para tener un futuro y las únicas profesiones que aseguraban esta promesa eran ser ingeniero, médico o abogado”

“Opté por la carrera que me pareció más fácil”

“Cuando le dije a mi padre que quería ser filósofo se puso como loco, se molestó conmigo -¿Quieres morirte de hambre?”, al decir esto se le dibuja una sonrisa en el rostro al acordarse de la decisión tomada hace tiempo. Optó por estudiar la carrera de Derecho por parecerle “la más facilita”, trabajó de abogado pero no le gustaba del todo el camino que había elegido. Sin embargo, ha sabido conjuntar sus dos carreras al estudiar la moral del individuo y los vínculos de ésta con las concepciones acerca de las almas.

Una Nueva Aventura

En su etapa como estudiante de Derecho obtenía buenas calificaciones. Al terminar la carrera presentó el examen y se dedicó a trabajar definiendo su carrera de abogado como satisfactoria. Después se dio cuenta de que esa no era el área laboral en la cual pretendía desarrollarse toda la vida. Fue una decisión difícil para él y para su mujer pues no les hacía falta nada; sin embargo, no estaba totalmente satisfecho.

Decidió entonces emprender el viaje a la Ciudad de México junto con su familia, sintiéndose de esta manera feliz y así ha sido desde su partida de su ciudad natal hasta ahora.

A partir del momento en que se incorporó a la tarea de historiador, ha transmitido sus conocimientos en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en el Posgrado en Antropología, en la Escuela Nacional de Antropología, el Colegio de México, el Centro de Investigación y Docencia en Humanidades del Estado de Morelos y en la Universidad Iberoamericana. Ha sido profesor e investigador huésped de prestigiosas universidades de España, de Francia, así como de la Escuela de Ciencias Culturales de Tokio, y de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Lo que más satisface es hacer lo que a uno le gusta

“Yo me aburría en las clases, lo único bueno de la carrera de abogado es que se gana buen dinero.” Para el historiador lo mejor de la vida es: dormir muy bien, tener una buena compañera, en este aspecto deja claro que eso es cuestión de suerte y aclara haber sido muy afortunado; además desarrollarse en una profesión en la cual se disfrute lo que se está viviendo y visiblemente emocionado afirma: “Con esas tres cosas ya la hizo uno”

Se da a conocer como un hombre amoroso al contestar una llamada con una sonrisa en el rostro cuando escucha la voz al otro lado del auricular. Se reafirma esta aclaración al observar un pizarrón de corcho lleno de fotografías familiares. En este espacio se conjuntan sus amores: familia y trabajo, se muestran retratos en zonas arqueológicas y de figuras prehispánicas. Pareciera un conjunto de momentos importantes y determinantes para la vida del Doctor Austin.

Todos son héroes


Con seguridad afirma que no hay nadie totalmente ejemplar, todas las personas son buenas en ciertos aspectos de la vida y en otros es mejor no meterse con ellas. “En mi virtud de historiador tengo la capacidad de apreciar virtudes y defectos en todas las personas.”

Considera a la amistad como una parte importante y fundamental en su vida, tanto laboral como profesional, afirmando que pueden conjuntarse para no caer en el individualismo tan vigente en el país y el mundo en que vivimos actualmente.

“Creo que la academia debe realizarse como actividad colectiva, pues es una característica de la Universidad tener carreras divididas en diferentes espacios, pero éstas deben tener una interrelación con el fin de llegar a unificarse. Las ciencias duras como las matemáticas deben tener también un lado humanístico para no perder de vista el objetivo que persiguen, pues en ocasiones hay mentes brillantes que hacen grandes descubrimientos y, sin embargo, no tienen idea de a quiénes están beneficiando realmente.”

Este precepto lo lleva a cabo fielmente pues se ha dado a querer dentro del Instituto por parte de colaboradores cercanos a él, quienes concuerdan en la gran persona que es Alfredo López Austin.

Su colega en el Instituto, Patricia Martel, lo define como “su amigo del alma, su gurú, una de las personas más auténticas, honestas, cultas, versátiles. Es un gran amigo y un excelente maestro en el sentido más amplio de la palabra, el maestro que orienta en el tema del mito pues, además de ser investigador, ha hecho propuestas nuevas que han tocado a todos sus colegas en el estudio de la investigación Mesoamericana”

“Se dedica más a las culturas del altiplano, pero ha podido amalgamar el pensamiento característico de las culturas de Mesoamérica. Es una persona con un gran valor moral y principios, apegado a sus ideas hasta el final”, añadió la licenciada Martel.

Fernando Botas, dibujante del Instituto de Investigaciones Antropológicas, también ha colaborado con Alfredo López Austin desde hace treinta años haciendo dibujos sobre su trabajo, sin dejar de lado las diferencias entre las actividades laborales de cada uno. López Austin plasma las ideas, a lo que el dibujante responde “ha sido un arduo trabajo pues son estudios iconográficos, lo que requiere de mucha investigación.”

Reconoce la grandeza de su obra, de su talento y para él es admirable la calidad de su trabajo ya que pide en ocasiones dibujos e ilustraciones tomados de glifos y petroglifos para completar las investigaciones hechas sobre simbología prehispánica.

Todos los libros aportan algo

El Emérito López Austin ríe al preguntarle sobre su literatura favorita pues explica que no tiene el suficiente tiempo libre para dedicarlo por entero a los libros sino a sus investigaciones. Pero respecto a las páginas de los textos que han marcado su vida dice que todos los libros son sus favoritos pues algo le han aportado.

Muchos libros lo entusiasmaron de niño o adolescente y aunque ahora los recuerda con cariño, ya no le provocan el mismo sentimiento que antes. “No debemos concebirnos como personas firmes, fijas, porque vamos cambiando con el tiempo, cambian nuestras necesidades, nuestra historia”

La Rama Dorada

Es el título del libro que le abrió las puertas a estudiar la religión, asegurándole que ésta es lógica y racional; la entendió como un conjunto de sistemas que de ninguna manera podría parecer arbitrario. Concibe a la religión como “un sistema de pensamiento que unifica a todos los seres humanos en el mundo a pesar de muchas veces se esté de acuerdo con las mismas creencias o ideas que otros.”

Alfredo López Austin y la UNAM

Tiene un gran cariño por la Máxima Casa de Estudios, pues en ella se ha podido desarrollar profesionalmente y a plenitud. “Entré a la UNAM cuando la Ciudad Universitaria había recibido a la segunda generación de la carrera de *Derecho”; desde entonces sólo dejó este recinto durante tres años, los mismos que ejerció la carrera de leyes.

“La UNAM tiene de todo tanto, cosas buenas y malas, entonces no hay que idealizarla sino apreciar los pros y contras que se encuentran dentro de la Institución.”

Como recompensa por todas las aportaciones a la Universidad como el transmitir sus conocimientos sobre investigaciones culturales, ésta lo premió dándole el título de Investigador Emérito en el año 2000. Ama tanto su trabajo que siente que si no lo realiza hasta que pueda hacerlo le va a faltar algo, y asegura que sólo en una institución como la UNAM puede hacerlo por el mayor tiempo posible.

La sorpresa de un Premio Japonés


Dentro de los diversos premios que ha recibido, tales como la beca Guggenheim y el Premio Universidad Nacional, en especial hubo uno que lo tomó totalmente por sorpresa: el Iichiko Prize por Cultural Study, de Japón en 1993 con el cual pudo conocer la cultura y el país tan atractivos para él desde hacía tiempo.

También realizó un viaje a China, acompañado de su esposa y disfrutó de una travesía aunque rápida no por eso menos placentera, donde encontraron a muy buenos amigos a quienes aún conserva.

No se cierra a las diversas culturas del mundo pero existen países que ha visitado en los cuales se ha sentido bien, en cambio en otros le ha sido difícil adaptarse al idioma, el que más le ha gustado es Francia.

Indiscreciones

Su esposa, año y medio menor que él, ha pasado la mayor parte de su vida a su lado, llevan 70 años de conocerse pues desde el kínder compartieron salón y maestros. Se veían a menudo durante la juventud de ambos y por medio de los amigos que tenían en común fue como empezaron a salir y a establecer las primeras relaciones como pareja.

Para el Doctor Austin la vida laboral y personal son una sola debido a que realiza su trabajo en los horarios establecidos por él mismo tanto en su casa como en el Instituto.

Se siente satisfecho con lo que hace pues todas las metas y sueños que se ha fijado los ha cumplido a cabalidad, vive y se desarrolla intensamente dentro de varios campos. “Estoy en la idea de que he dado lo que he tenido que dar y doy lo que puedo, ni debo ni me deben.”

“La Cosmovisión Mesoamericana”

No se puede estudiar lo mismo con el paso del tiempo y menos la visión global de un país como México, por ello, durante 35 años ha dado un curso en el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM: “La Cosmovisión Mesoamericana”, apoyado por su nieta y cuya temática cambia cada semana. “Es tan amplio el curso que cada año le quitan, le ponen, metes las novedades. No tiene que modificarse el título sino más bien el contenido. Por eso puede durar uno en un curso tanto tiempo porque puedes estarlo renovando.”

“Las personas cambian con el paso del tiempo”, es lo que dice el Doctor Alfredo López Austin pues el estudio de épocas pasadas y su misma experiencia personal lo han llevado a modificar su forma de concebir el mundo, la realidad, su manera de ser, de pensar, su pasado y presente hasta llegar a ser el hombre tan entregado a su trabajo como ahora lo es.

Ha conjuntado perfectamente las enseñanzas del pasado aplicándolas en la sociedad contemporánea, retomando el aprendizaje dejado por cada persona cercana a él, y basándose en los elementos estudiados desde épocas antiguas: la mitología, la iconografía, la religión, el rito y la magia; y precisamente ésta magia es la que caracteriza a sus investigaciones.

Se renueva cada día con historias y aprendizajes legados por sus ancestros y compañeros de trabajo. Él mismo se preocupa en dejar enseñanzas para generaciones futuras cuando pretendan acercarse al pasado de las culturas mesoamericanas y con ello, al hombre quien buscó preservar como un tesoro al México precolombino, postergándolo como el legado hecho un día por nuestros ancestros.

Foto: Erick Plata







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