jueves, 10 de enero de 2019

RECIBE LYDIA CACHO DISCULPA PÚBLICA DEL ESTADO MEXICANO

Por: Nilsa Hernández
Ciudad de México (Aunam). La periodista Lydia Cacho recibió una disculpa pública por parte del Estado mexicano por las violaciones de los Derechos Humanos, de las cuales fue víctima en el año 2005 después de la publicación de su libro “Los Demonios del Edén”.


En conferencia de prensa, en la sala Revolución de la Secretaría de Gobernación, el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas Rodríguez, a nombre del Estado mexicano, ofreció una disculpa e informó que asumirán la responsabilidad y acatarán la resolución del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, hecha el 31 de julio del 2018.

“Por lo que hemos de asumir, como lo ha señalado el Comité de Derechos Humanos de la ONU, que el Estado mexicano falló en su responsabilidad de proteger los derechos de libertad de expresión, integridad personal, el derecho de no ser sometida a tortura, a la no discriminación en razón de género, libertad y seguridad personal (...) así como los actos de discriminación a la que fue expuesta durante y después de la detención”, afirmó Encinas Rodríguez.

También expresó que el Estado mexicano se compromete a implementar medidas para que los hechos que fueron causa de las violaciones a los derechos de Cacho Ribeiro no le vuelvan a suceder a ella ni a otro periodista.

En el podio también estuvieron presentes: la secretaria de gobernación, Olga Sánchez Cordero; Juan Ramón de la Fuente, embajador de México ante la ONU; el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; el representante de la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México, Jesús Peña Palacios y la directora de Artículo 19, Ana Cristina Ruelas.

Peña Palacios mencionó la falta de investigación y sanción a las personas responsables de las violaciones de los derechos de la periodista, quienes vulneraron los artículos dos, tres, siete, nueve y 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Afirmó que en el primer dictamen declara culpable al Estado mexicano.

También informó que las medidas que el Comité implementó fueron: realizar una investigación sobre los hechos denunciados por Lydia Cacho, castigar con penas adecuadas a los responsables, ofrecer una compensación a la periodista y adoptar medidas pertinentes para que no vuelvan a ocurrir estas acciones.

La también defensora de Derechos Humanos, Lydia Cacho, presentó las grabaciones de las llamadas entre el ex gobernador del estado de Puebla, Mario Marín y el empresario Kamel Nacif Borge quienes durante el periodo de detención de la periodista expresaron afirmaciones como:

“Pues ya ayer le acabé de darle un pinche coscorrón a esta vieja cabrona. Le dije que aquí en Puebla se respeta la ley y no hay impunidad y quien comete un delito se llama delincuente. Y que no se quiera hacer la víctima y no quiera estar aprovechando para hacerse publicidad”.



Cacho afirmó que estas grabaciones fueron expuestas, hace casi 14 años, ante la Suprema Corte de Justicia para demostrar cómo funcionaba esa red criminal y buscar desaforar al entonces gobernador, pero sus demandas fueron negadas.

“Pocas veces tenemos la oportunidad de escuchar la voz de los autores intelectuales de uno o varios crímenes. Cómo planean y solidifican la colusión entre servidores públicos(...) hasta llegar a ordenar a un policía o militar que viole, torture, desaparezca, asesine o encarcele a una persona inocente (...) hoy estamos en la Secretaría de Gobernación que en aquel entonces no quiso abrirme la puerta”, declaró la periodista.

Expresó que la disculpa es el primer paso de la reparación integral, pues ella buscará que todos los autores intelectuales tengan un juicio. También mencionó otros casos de violaciones en los Derechos Humanos en México que todavía no tienen justicia, como las mujeres vejadas por policías estatales en San Salvador Atenco, durante el mandato del entonces gobernador Enrique Peña Nieto, y el caso de la guardería ABC, donde murieron 49 niños y niñas. “No lo pedimos, lo exigimos”, condenó.

Ante esto, Olga Sánchez Cordero afirmó: “nunca más en esta Secretaría de Gobernación la censura ha de tener cabida”, y reiteró que protegerán a los periodistas y a todos aquellos que denuncien violaciones a los Derechos Humanos.




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miércoles, 9 de enero de 2019

“CULTURA EN MÉXICO, DESAPROVECHADA POR SU POBLACIÓN”: JAIME MORALES

Por: Nahomi Carolina López Ramírez
Ciudad de México (Aunam). La falta de una efectiva educación cultural en México es el motivo principal para que Jaime Morales Paleta iniciara su proyecto llamado “Educando con cultura”, donde trabaja con otros nueve estudiantes universitarios dando recorridos en el área de palacio de Bellas Artes, y crea vídeos en YouTube para transmitir información cultural.



“El objetivo es incentivar la cultura a todo tipo de personas, especialmente a la clase media, que es la que más abunda en el país”, expresó Morales. México brinda las posibilidades para que los ciudadanos visiten museos y exposiciones culturales, la mayoría de estas actividades son gratuitas, sin embargo, son pocos aquellos que lo aprovechan.

El centro histórico de la ciudad de México y otros lugares de recinto cultural que ofrece el país, a diario son visitados por personas extranjeras, las cuales, en ocasiones, conocen más de las raíces mexicanas que los propios nativos. “En el medio extranjero y casi toda Latinoamérica, es muy llamativa la cultura indígena, porque carecen de un origen prehispánico”, comentó Morales Paleta.

El youtuber considera que la falta de interés cultural se origina en la vaga enseñanza familiar, la mayoría de los mexicanos creen que los museos son aburridos, no aprecian el arte porque no conocen su significado, y por lo mismo no les es llamativo. Afirma que debido a las tecnologías y a que cualquier información está en internet, visitar un museo es considerado una falta de tiempo.

“El arte contemporáneo actual es producción en serie. Los nuevos artistas han olvidado transmitir sentimientos en sus obras, lo han dejado de lado sólo para complacer a una élite y no a todo el pueblo, y se supone que el arte es para todos”. Para Morales Paleta, los hermanos Jorge y Javier Marín son los mejores en esta rama artística.

“La cultura es parte de la identidad y apropiación de un lugar, y los ciudadanos de México, pese a pertenecer a un sitio rico culturalmente no se nutren de él; es importante incentivar la conciencia de la necesidad de conocer al respecto”, expresó Morales Paleta.

Los últimos miércoles de mes, en México existe La noche de museos, para invitar a la población a asistir a los recintos culturales, éstos permanecen abiertos toda la noche y son gratuitos.




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UN SALTO AL PASADO: SER MÉDICO CON LOCURA

Por: Natalya Carolina Sosa.
Ciudad de México (Aunam). Jimena Desiree Sosa es una joven de 24 años que está por terminar el onceavo semestre de la carrera de Medicina en la Facultad de Medicina (FacMed) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es decir, se encuentra concluyendo su internado médico en el Hospital General Regional 220, en Toluca.


Con el rostro lleno de alegría y el reflejo de los rayos del sol en sus lentes, Jimena Desiree entró a la terraza de la cafetería, rodeada del sonido de los carros que se estacionaban al llegar al lugar. Llamando la atención de los meseros que la veían sorprendidos por el vestido negro y ajustado que marcaba sus caderas; se sentó al mismo tiempo que saludaba y se ponía cómoda para comenzar a contar los hechos que marcaron su vida.

“Sinceramente no recuerdo mucho de mi infancia, tengo recuerdos vagos, o de momentos que me marcaron. Por ejemplo cuando nacieron mis hermanas; de Gabi no recuerdo mucho, pero de Nati sí, mis papás se fueron todo el día y nos dejaron con mi tía América, y en la noche llegaron con un bebé. O cuando entré al kínder y lloré, vi a una de mis tías le dije que me sacara y que me llevara con ella”, dijo entre risas.

Continúo contando anécdotas sobre su vida académica, recordó que su mamá siempre fue su mayor exigencia, ya que ni en vacaciones la dejaba descansar de las tareas. En la primaria su año más “cool” fue tercer grado: “estuve con la mejor maestra, era bien exigente y daba miedo, me acuerdo de que hasta lloraba con mi mamá y quería cambiarme de grupo”, agradeció no haberlo hecho, porque aseguró haber aprendido mucho de ella.

“En sexto año conocí a las primeras personas que considere amigos, hasta la fecha aún platico con algunos. Como con Marisol, ella marcó mucho mi vida y si aún pudiera estar con ella, le haría saber que fue una gran amiga”.

En ese tiempo, cuando Desiree tenía 12 años su mamá buscó una actividad recreativa para ella y sus dos hermanas en un Foro Cultural en la delegación de Magdalena Contreras, la actividad de Jimena fue danza árabe: “recuerdo ser buena, yo creo que sí me hubiera metido de lleno, sería una experta actualmente”. Sin embargo, su estancia en el Foro fue durante un periodo de vacaciones.

Después de preguntar sobre la secundaria, su mirada reflejó extrañeza y entonces dijo: “fue la peor etapa que tuve, no me gusta, nunca me gustó. Ahí conocí lo que es capaz de hacer una persona con el fin de causar daño, conocí que no todos son amigos, no a todos se les puede confiar algo importante, pero de todo eso ‘malo’, también descubrí la importancia de las personas que sí valen la pena”.

Cuando Jimena se encontraba en el último año de secundaria, celebró su fiesta de cumpleaños número 15, la cual describió como “bien cool”. Ya que fue de disfraces y pensó que ningún invitado se iba a disfrazar realmente, sin embargo, en la fiesta podías ver a personajes como Michael Jackson, Shakira y hasta Freddie Mercury.

Una de las etapas más significativas para Desiree fue la preparatoria, la cual cursó en la preparatoria número 5 “José Vasconcelos”, ubicada en Calzada del Hueso. Su primer año no fue muy agradable y no tiene muchos recuerdos, solo los de tres amigos: Gonzalo, Daniela y Roberto, pero en la actualidad no sabe qué es de sus vidas.

“Quinto año fue mi primera vez en muchas cosas, en salidas con mis amigos, el llegar tarde y regaños en casa, pero todo fue bonito. Conocí a Laura y aunque ahorita ya no tenemos una amistad muy estrecha, sé que puedo contar con ella cuando yo lo necesite”.

En ese tiempo salía con un chico, llevaban alrededor de dos años cuando ella decidió ya no estar con él por dos razones, la primera porque ya no lo quería y la segunda porque se estaba perdiendo la oportunidad de conocer a más personas, ya que él todo el tiempo quería que estuvieran juntos y eso la absorbía mucho.

“Y por fin llegó el último año”, expresó con emoción al recordar sus mejores momentos en la preparatoria. “Sexto fue el mejor, conocí a mis mejores amigos, fue el más bonito, fue diversión, tristeza, responsabilidad y muchas otras cosas. Pero al final siempre voy a recordar cuando mi mamá me dijo: ‘los mejores amigos y los que conservarás toda tu vida, muchas veces son los de la prepa’”.

La universidad la describe como algo muy difícil y cruel. Porque muchos de los estudiantes no están preparados para tal cosa, en su caso, escogió la carrera de medicina, “no me arrepiento, pero sí estaba loca cuando decidí estudiarla”, dijo entre risas al recordarlo.

“Entras creyéndote un estudiante perfecto, con promedio de excelencia y justo en ese momento llega Facultad de Medicina a decirte que no, que le tienes que chingar y esforzarte, que el sueño ya no tiene horarios, que las comidas tienen tiempo para después, pero que por favor no olvides que tienes una familia, amigos y vida propia. Y es increíble, porque realmente no sabes cómo le haces, simplemente lo haces”.

En 2014 cuando Desiree cursaba su segundo año en la facultad, se enfrentó a dos de las peores crisis emocionales por las que ha pasado, la primera en cuestión de si debería seguir en la carrera de medicina, y la segunda porque conoció a la persona que más me le ha enseñado en la vida, su exnovio.

“Gracias a Dios, ya no está en mi vida, pero a pesar de que me hizo tanto daño, hoy puedo decir que me enseñó que es lo que soy y lo que valgo, lo que quiero de una pareja y lo que no, que tengo voz y valentía para decir que no quiero, que nadie tiene el derecho de decirte que eres lo peor, que eres mala persona, que no vales, y mucho menos, cuando tú, lo único que has hecho es quererlo y estar con él”.

Agradece que ya no esté en su vida, afirmó que si algún día lo vuelve a ver le daría mucho gusto que la vea bien emocional y físicamente, que todos sus malos tratos y golpes psicológicos no le remuerdan la conciencia. Expresó con seguridad y firmeza haber superado esa parte de su vida, y aseguró no volver a permitir eso de nadie pues se siente bien con ella misma y está orgullosa de eso.

“En ese mismo tiempo acepté a Cristo Jesús como mi señor y Salvador, conocí a mis hermanos en fe y Dios me dio unos papás espirituales que son las personas más hermosas, es Dios diciéndome que me quiere a través de ellos”. Esto es para ella la parte más fundamental de su vida, porque la ha transformado en una nueva y mejor persona.

Algo que marcó la vida de Jimena Sosa y la de su familia fue cuando su papá se accidentó y se quedaron sin nada literalmente. Ver a su papá con la columna casi deshecha después de haber caído de un segundo piso le hizo aprender que la vida cambia en cuestión de segundos. Aprendió a valorar el esfuerzo sobrehumano que hacen los papás, que todo en esta vida tiene un trabajo por detrás.

“Mi familia se unió para sacar fuerzas y apoyo de quién sabe dónde. Nunca tuve una relación cercana con mi papá, pero ese accidente cambió mi vida, ahora sé el esfuerzo que él hace por mí y mis hermanas, no me imagino qué hubiera pasado si él ya no estuviera aquí”, dijo con los ojos llorosos.

“Llegando al punto donde hoy me encuentro puedo decir que este año no sólo fue el más arriesgado, sino el más valiente y responsable que he tenido en mis 24 años”. El internado médico la orilló a tener que vivir sola, lo cual no es cualquier cosa para ella porque asegura que pasan dos cosas: se confunde con libertinaje o libertad. A demás, “es cuando valoras el que tú mamá te despierte, que te ayude con comidas, con ropa limpia y planchada, porque si no lo haces tú, nadie más lo hará”.

El internado la ha cambiado y la ha hecho madurar, justo como le decían sus compañeros. Asegura que es el momento en el que descubres que te gusta y que no, si la carrera de medicina es lo tuyo, “te da un pavor cuando te dicen que vas a hacer guardias y que no vas a dormir. Y no sólo eso, estás frente a pacientes y enfermedades reales, ¡ya no es el libro! El libro ahora es el paciente, sabes que te falta mucho, sin embargo, sigues adelante para seguir aprendiendo”.

Jimena ha aprendido a trabajar en equipo, a pasar horas seguidas sin comer, a que no dormir y estar horas parado en el quirófano con dolor de pies es normal, “hasta utilizas cosas como: el gato de cabeza para una buena guardia” expresó sin poder contener la risa y agregó que eran chistes de médicos.

Añadió que en el hospital creas lazos familiares, que hay médicos de todo tipo; los trabajadores y los flojos que incluso hay ocasiones en las que vas a querer ahorcarlos pero que al final de día llegas a quererlos, porque ahora hasta saben cómo duermes y si roncas o no.

“Está bien cool haber elegido esta carrera. Ves muchas cosas, y tengo infinidad de anécdotas tanto bonitas y feas. Como la primera vez que vi cuando murió un paciente, la primera vez que hice un procedimiento médico y es una sensación bien bonita porque tú lo hiciste y te salió”.

Desiree Sosa afirma que no tiene palabras para describir que su esfuerzo y todo lo que antes describió, valió y seguirá valiendo la pena cuando le dicen “muchas gracias doctora”. Asegura que no sabe qué va a pasar con su vida, pero que, sin duda, quiere seguir trabajando en un hospital.





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lunes, 7 de enero de 2019

AJEDREZ: EL DEPORTE OLVIDADO

Por Claudia Roldan
Ciudad de México (Aunam). En Parque de la China de la alcaldía Azcapotzalco, me espera Frida Santiago González, quien previamente selecciono una banca bajo la sombra de los árboles, sobre la que está extendido un tablero bicolor con peones, caballos, alfiles y torres, listo para que una nueva partida de inicio. Con un cordial apretón de manos me saluda y me invita a jugar ajedrez con ella.


“Lo que más disfruto de este deporte, es hacer estrategias y buscar la manera de vencer a mis rivales”, dice Frida Santiago para posteriormente explicarme las reglas del juego. “Pero sin duda lo más emocionante es cometer un error y ocultar el desliz de tu rival para que no vea la jugada que te puede hacer perder”. Con estas palabras, la jugadora profesional da inicio a la partida y a la entrevista.

“Yo comencé a jugar hace once años, cuando tenía siete. En ese entonces, tomaba clases de inglés en la casa de cultura de Azcapotzalco y la verdad nunca me gustó. Mi maestra siempre llegaba tarde y mientras la esperaba iba al salón vecino donde enseñaban ajedrez. Si decidí cambiarme de clase, no fue porque me gustara el juego, sino porque odiaba aún más aprender otro idioma. Pero con el tiempo me gustó, y mucho”, dice Frida Santiago con una sonrisa tímida en el rostro.

“Para mí el ajedrez es una herramienta, me ha ayudado mucho a controlar mi nervosismo, me ha enseñado a respirar y a encontrar estrategias que me ayuden a resolver problemas que parecen imposibles”, declara la jugadora mientras seca un poco de sudor de su piel de marfil, igual a los cuadros claros del tablero que se posa entre nosotras. No suda por el nerviosismo, que evidentemente no le provocan mis inexpertas jugadas, sino por el fuerte e inusual calor de una tarde decembrina.

Santiago afirma que el ajedrez es un deporte del que cualquiera puede disfrutar como pasatiempo, pero que necesita dedicación, entrega y mucha disciplina si se busca llegar lejos en el ámbito competitivo.

“Muchas personas ni siquiera saben que es un deporte, pero claro que lo es, es uno muy demandante. Para practicarlo profesionalmente necesitas entrenar muchos aspectos: necesitas ser fuerte psicológicamente, pues tus problemas personales no pueden distraerte durante una partida. Incluso debes saber lidiar con la tensión, necesitas entrenamiento mental para crear jugadas más eficientes, pero también necesitas entrenamiento físico para resistir cuatro horas consecutivas por partida y de nueve partidas por competencia”, explica la joven jugadora mientras derriba mi segundo alfil negro, del mismo color que su cabello.

Ella ha participado en diversas competencias de ajedrez a nivel nacional donde ha representado a instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México desde que tiene 15 años.

En el Torneo Inter zonal Selectivo a olimpiada del 2016 se coronó como Candidata a Maestra (CM), reconocimiento otorgado por la Federación Mundial de Ajedrez conocida como FIDE por sus siglas en francés. Dicha condecoración implica un excelente desempeño en contra de jugadores élite y es reconocido internacionalmente.

“El deporte es sumamente noble, jamás he escuchado que alguien se lesione por practicar ajedrez, aunque debo admitir que es tan agotador que la tensión expresada en sudoración te puede hacer perder cuatro kilos en tan solo una partida”, comenta la joven mientras aniquila a mi caballo sin aviso previo dejando en el tablero solamente tres de mis piezas.

“Aunque amo este deporte, sinceramente no pienso continuar toda mi vida con él profesionalmente hablando, aunque me encantaría hacerlo. La realidad del deporte en México es muy triste cuando la vives desde dentro, pues el presupuesto que se le asigna a las instituciones correspondientes rara vez es empleado para apoyar a los deportistas. Si los gimnastas o los judocas no reciben apoyo económico, imagina la ayuda que obtienen los jugadores de ajedrez”, declara la Candidata a Maestra con evidente decepción.

Santiago González pone a mi rey en jaque con su último movimiento, tan contundente como su última frase: “el ajedrez es un deporte desconocido, olvidado. Si la gente común no lo recuerda, no es de extrañar las grandes instituciones del deporte en México lo hagan también”.




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