jueves, 28 de junio de 2012

ANTICONCEPCIÓN DE EMERGENCIA O PROBLEMA DEL DÍA SIGUIENTE

Por Teresa Velázquez García
México (Aunam). Indira llamó como a las diez de la mañana para pedir que la acompañara a la farmacia:

-¿Te sientes mal?
–No, cuando te vea te platico.
–¿Dónde nos vemos?
–En La Buena Tierra de la Condesa en una hora.

No la ha pasado bien últimamente, acaba de divorciarse, tiene un hijo de diez años y a sus 35 está tratando de rehacer su vida. Según me contó, está saliendo con alguien. Ese alguien es distinto del de la semana pasada y el de la semana pasada era distinto al de la semana anterior. Nuestras conversaciones giran en torno a que si está haciendo bien, si le está dando mal ejemplo a su hijo; vive entre la culpa y su deseo de conocer a la pareja ideal.

Llegó de Colombia hace nueve años, su entonces marido, que previamente había llegado a disponer de un departamento para que ella arribara con su hijo, le mandó lo del viaje y se instalaron en la colonia Escandón. Estudió para ser fisioterapeuta, pero en México no le valieron el título y tuvo que tomar un diplomado de un año.

Durante ese tiempo, Rodolfo, su esposo, se hizo cargo del niño. Cuando terminó abrió un consultorio en la colonia Polanco y empezó muy bien porque le daba terapia a gente de clase muy alta. Cuando no daba consulta, iba hasta Cuajimalpa a dar terapia a los pequeños; como sus ingresos eran muy superiores a los de su pareja, éste se dedicaba a cuidar a su hijo, llevarlo a la escuela y a las actividades extraescolares, natación, karate; y en su tiempo libre, que era mucho, a jugar billar.

No era raro verlo en el “Mala Fama” de la Condesa todo el día, a la hora de salida de la escuela me llamaba para pedirme que recogiera a Ian, su hijo y compañero de mi hijo, porque el “estaba muy ocupado”. Esta situación acabó por hartar a mi amiga y le pidió el divorcio: “como decimos en Colombia, mientras menos bulto, más luz”, expresaba muy enojada.

Me tomo mi tiempo, es muy impuntual y aún así llega después que yo. No es difícil distinguirla, discreción no es la palabra que la describe, es bajita, 1.50 tal vez, cabello a la cintura, rizado y teñido de rubio, no sabría decir de qué tono es su piel, siempre lleva mucho maquillaje, ojos café claro, delgada; toma unas pastillas que le permiten comer sólo una barra de granola y una coca de dieta al día; lleva blusa dorada, pantalón de mezclilla entallado, botas doradas altísimas, cinturón cuajado de piedras de colores, lentes oscuros que cubren casi toda su cara, sombrero a juego con la bolsa enorme, todo de prestigiosas marcas.

Eso sí, siempre se disculpa efusivamente e insiste en pagar la cuenta:

–Dicúlpame pero e´que se decompuso el hijoeputa relojito de la camioneta cuando pasé por un hoyo.
–¿Relojito?
–Sí, ese que se mueve mucho cuando arrancas.
–a!, ya se cual –le respondo pero no tengo idea–.
–¿Estás bien?
–Más o menos –dice mientas hojea la carta–
–¿Estás enferma?
–Más bien preocupada, ¿te acuerdas del tipo este, Moisés, que te platiqué?
–Sí, el que es dentista y gana mucho dinero, el que te lleva a lugares muy caros y deja unas propinas de un mes de sueldo mínimo.
–Ese –saca la cara de la carta– anoche salí con él, tuvimos relaciones, pero no se puso condón, quiero que me acompañes a comprar la pastillita esa del día siguiente.
¬–¿Por qué no le exigiste que se pusiera el preservativo?
–¡No, cómo crees!, es una persona bien importarte, él no se preocupa por esas cosas, imagínate, se sentiría como comprometido.
–Agradezco que me tengas la confianza de contarme todo esto y no tengo inconveniente en acompañarte, pero, ¿por qué no fuiste a comprarla tú sola?
–Me da pena, además, esas hijas de puta de la farmacia se te quedan viendo como diciendo “cómo eres pendeja, ¿a tu edad?” y si vamos las dos, me pongo a platicar contigo y así ignoro a esas perras.

Terminamos de desayunar y nos dirigimos a una farmacia cercana, Indira pidió la pastilla y una botella de agua, se volvió hacia a mí y me dijo: “como trae dos, van a pensar que es una para ti y una para mi” y soltó una carcajada. Ya en su camioneta, sacó el medicamento de la caja y lo ingirió de inmediato.

No volví a saber nada de ella hasta la siguiente semana, cuando me pidió el mismo favor:

—Oye, ¿me puedes acompañar de nuevo a comprar la pastilla?
—¿Qué no me dijiste que traía dos la caja?
—Sí, pero ya me las terminé
—Yo nunca las he tomado y no sé cuales son las indicaciones, pero se me hace que no te las puedes tomar como aspirinas, ¿leíste las instrucciones?
—No, pero en la tele nomás dicen que te las tomes después de tener relaciones sin protección.
—Pero también dicen que consultes a tu médico.
—Eso dicen hasta por unas pastillas para la gripa. También necesito unas para que se me quite el sangrado, cuando me tomé la segunda empecé a menstruar y no se me quita.
—¿Cuánto tiempo después te tomaste la segunda?
—Como a los tres días.
—¿Sigues sin usar anticonceptivos?
—Es que me invita a salir todos los días y con el trabajo, luego no me da tiempo de ir a comprar.
—Pídele a tu asistente que vaya.
—No, esa hijeputa es una chismosa y no le tengo confianza.
—Pues dile a tu galán que pasen por una farmacia antes.
—No le puedo salir con eso, es más fácil tomarse la pastilla y ya, además yo estoy muy ocupada planeando un viaje a Miami para hacerme una cirugía.
—¿De qué te van a operar?
—De todo, me van a arreglar completita, él me lo va a pagar. Con todo eso, ¿tú crees que lo voy a importunar con eso de la protección?
—¿Y si mejor te acompaño al ginecólogo?
—No, ese cabrón me va a regañar, mejor me espero a que se me quite el sangrado y luego voy, pero mientras, acompáñame a la farmacia, o si puedes hacerme el favor de comprarlas tú, te lo agradecería mucho.

Se tomó una de las pastillas con su infaltable coca cola de dieta y me dio las gracias. No volvía a verla hasta seis meses después, en la escuela y casi no la reconocí: estaba muy pálida y más delgada que de costumbre:

—¡Hola, cómo estás!—la saludé.
—No muy bien—me respondió con una débil sonrisa.
—Ya se te pasó la mano con la dieta-
—No estoy a dieta, tengo algunos problemas, me diagnosticaron papiloma—dijo casi en susurro—pero ya estoy en tratamiento.
—Espero que te recuperes pronto.
—Gracias, espero que me hables de vez en cuando, me regreso a Colombia; terminé con mi novio y me voy para allá para que me cuide mi mamá.
—Que te vaya muy bien, estamos en contacto por correo.

No la volví a ver y no me contestó ningún correo.

Consecuencias


Según los Servicios de Salud del Distrito Federal, la anticoncepción de emergencia se refiere a métodos que las mujeres pueden usar como respaldo en caso de emergencia, dentro de los seis días posteriores a una relación sexual sin protección, con el objetivo de prevenir un embarazo no deseado. Estos métodos no son adecuados para uso regular.

La anticoncepción de emergencia está indicada en caso de relación sexual forzada (violación), mediante violencia física o psicológica; relación sexual no protegida, sin uso de un método anticonceptivo; uso incorrecto o accidente con un método anticonceptivo como ruptura o deslizamiento del condón; olvido de tres o más píldoras anticonceptivas orales combinadas consecutivas; retraso de más de dos semanas en la administración de la inyección anticonceptiva de progestágeno solo.

Así mismo se recomienda en caso de retraso de más de siete días en la administración de la inyección mensual combinada con estrógenos más progestágenos; el anillo vaginal se ha desplazado, ha habido un retraso en su colocación o se ha extraído antes de lo debido; una tableta o película espermicida no se ha derretido antes de la relación sexual; ha ocurrido un error en el cálculo del método de abstinencia periódica o no ha sido posible practicar las abstinencia en los días fértiles del ciclo; ha ocurrido una expulsión del DIU (dispositivo intrauterino); el coito interruptus ha fallado, precisan.

La ventana de acción, que equivale al tiempo en el cual puede actuar con mayor efectividad ,de la anticoncepción de emergencia es de hasta 72 horas después del coito, aunque se observa una eficacia residual hasta las 120 horas.

La eficacia anticonceptiva depende del tiempo que transcurre entre el acto sexual no protegido y la ingestión de las píldoras, disminuyendo paulatinamente, por lo que se recomienda su ingesta lo antes posible después de una relación sexual sin protección anticonceptiva.

La píldora del día siguiente es un método que permite bloquear o retrasar la ovulación, o impedir la anidación del óvulo en la pared del endometrio (membrana mucosa que tapiza la cavidad uterina).

Sirve únicamente antes de la implantación del óvulo fecundado pues si ya ha sido implantado el embrión, la gestación seguirá su ciclo sin riesgo; es decir, la píldora no interrumpe el embarazo, afirma The University of Maryland Medical Center.

No es siempre eficaz este método, el embarazo no deseado se puede evitar en un 85% de los casos, la efectividad es mayor si se usa cuanto antes, por ejemplo, es de más de un 95% si se usa la píldora dentro de las primeras 24 horas.

Funciona la píldora de emergencia igual después de uno o más coitos siempre y cuando se utilice durante las primeras 72 horas. El riesgo aumenta si hay varias relaciones sexuales sin protección a lo largo de un solo ciclo. Por eso, después de utilizar este tipo de anticoncepción es necesario volver a usar los medios habituales como preservativos, espermicidas vaginales, diafragmas, etcétera.

Informa Publispain, sitio especializado en sexología y anticoncepción que no existe un método ciento por ciento seguro, para elegir el ideal hay que tomar en cuenta una serie de factores como el tipo de relación que se mantiene, la frecuencia, la edad, el estado de salud, la pareja, las recomendaciones del médico.

Recomienda además conocer cuáles son los métodos anticonceptivos y diferenciarlos correctamente para no cometer errores, pues algunos no sirven como anticoncepción, como el coito interrumpido (el fluido pre-eyaculatorio puede embarazar), lactancia prolongada, realizar después de haber tenido relaciones sexuales lavados vaginales o tener sexo durante la menstruación. (www.publispain.com)

Más consecuencias

De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, aproximadamente cinco por ciento de las mujeres mayores de 30 años son portadoras del Virus del Papiloma Humano (VPH), onceavo motivo de muerte en nuestro país, y el cual se asocia con 90 por ciento de los casos de cáncer cérvico-uterino.

Según el periódico Milenio del 11 de abril de 2009, las parejas que cursan estudios en los niveles de bachillerato y de universidad han optado por sustituir el uso del condón por la “píldora del día después”, lo que ha derivado en trastornos de la menstruación, así como en un incremento de infecciones de transmisión sexual como Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH )/ Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y Virus de Papiloma Humano (VPH).

Cuando se les practica estudios de colposcopía muchas mujeres ya presentan lesiones causadas por este virus (tipos 16, 18, 45 y 50) al aceptar las propuestas machistas de sus parejas de consumir la píldora para evitar un embarazo y así no gastar en condones.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) de 2005, en México casi 110 mil mujeres de 30 años tenían este virus. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que 630 millones de hombres y mujeres en el mundo padecían VPH en 2001 y que anualmente se diagnostican a más de 490 mil mujeres con el virus del papiloma humano, mismo que provoca 240 mil muertes al año.

Enfermedades

Pero VIH/SIDA Y VPH no son los únicos padecimientos que pueden sufrir las mujeres por no usar protección, según el ingeniero bioquímico (I.B.Q.) Héctor Cicero Magaña egresado del Tecnológico del Estudios Superiores de Ecatepec, quién añade: hay diversas enfermedades que se adquieren por contacto sexual y en algunos casos por falta de higiene en sanitarios; son causadas por hongos, bacterias y virus.

Abunda que entre esas enfermedades se encuentran: Candidiasis, Clamidia, Citomegalovirus, Gonorrea, Hepatitis, Herpes genital, Ladillas, Molusco contagioso, Sífilis, Tricomoniasis, VPH, VHI/SIDA.

El Virus del Papiloma Humano (VPH) está caracterizado por el crecimiento de verrugas blandas conocidas como “condilomas acuminados” en el cuello del útero (cérvix). En México el VHP es responsable de la primera causa de muerte en mujeres, por el cual cada dos horas muere una mujer: el cáncer cervicouterino.

Señala el médico Roberto Bejarano Rodríguez egresado de la Universidad Autónoma del Estado de México con especialidad en medicina general, que existen mínimo 100 tipos de este virus, pero cuatro son de alto riesgo, estos tipos son 16, 18, 45 y 50.

En su opinión, es importante la prevención y resalta que se deberían hacer campañas tan intensas como para la obesidad: “ahora existe una vacuna que se aplica antes de que empiece la vida sexual activa, antes de los doce años; debería estar en el cuadro básico de vacunas y aplicarla a hombres y mujeres de manera gratuita”.

Solamente la revisión ginecológica y la citología (examen de Papanicolaou) anual, permiten detectar el tumor o cáncer en sus fases iniciales, en las que se puede curar .Existe ya una vacuna que puede evitar la aparición de cáncer de cérvix producido por la infección por VPH. esta vacuna produce defensas para evitar la infección del virus, o en el caso de que ya este presente impide que se desarrolle tanto el cáncer como las lesiones precursoras de cáncer.

Se trata de una vacuna recombinante cuadrivalente que actúa contra los tipos VPH de alto riesgo más frecuentes del cáncer de cérvix (tipos 16 y 18, responsables del 70 por ciento de los cánceres del cuello uterino) y contra los tipos más frecuentes responsables de las verrugas genitales (tipos 6 y 11 que contribuye a más del 90% de las verrugas genitales). (Instituto Nacional del Cáncer)

Esta vacuna se administra en 3 dosis (una inicial, la segunda dos meses después y la tercera 6 meses después de la primera) se aplica a niñas y también a niños para prevenir que, cuando sean mayores infecten a sus eventuales parejas.

El costo es de 120 dólares por dosis de acuerdo al Instituto de Salud del Estado de México.

Agrega Bejarano Rodríguez que en cuanto al SIDA , ha habido logros sin que se comercialice, pero aunque no hay epidemia, sí hay gente rechazada.

Abunda el SIDA es la etapa final de la infección del VIH y se caracteriza por una baja en el sistema inmunológico (defensas), lo que deja a la persona portadora a merced de cualquier enfermedad infecciosa viral o bacteriana.

Enfatiza este egresado de la Universidad Autónoma del Estado de México que hasta los médicos tratan a los pacientes con temor y en sus trabajos los despiden al enterarse que son portadores, además que existen sólo dos lugares especializados para atender este padecimiento: el Hospital Gabriel Mancera del IMSS y la clínica de la SSA en la colonia Condesa.

“Otra consecuencia del SIDA es que hay un costo económico importante: los pacientes viven muchos años gracias a los retrovirales que inhiben la proliferación del virus, pero cuando estos virus se hacen resistentes, hay que administrar vario retrovirales nuevos para enfrentar las mutaciones, si hay contagio, se transmite el virus reforzado” abundó.

De la gonorrea señala que desde hace tres o cuatro años no es tan frecuente y que la sífilis va en declive (en treinta años sólo ha tratado a dos pacientes con esta enfermedad) ya que se curan con cualquier antibiótico como la penicilina.

Marcas

Los Servicios de Salud Pública del Distrito Federal indican que existen cinco marcas de pastillas anticonceptivas de emergencia: Cerciorate, Glanique, Postinor 2, Post Day y Vika. Su fórmula tiene Levonorgestrel que es una progestina sintética de segunda generación; es el principio activo de algunos métodos anticonceptivos hormonales como los implantes subcutáneos, las píldoras anticonceptivas y dispositivos intrauterinos; contienen dos dosis, la primera se toma dentro de los primeros tres días después de la relación sexual, la segunda, 12 horas después de la primera dosis. Los efectos secundarios consisten en náuseas, vómito, dolor abdominal, fatiga, dolor de cabeza y mareo.

Es importante consultar con un especialista de la salud para que informe, oriente y aclare todas las dudas.

Para que el ejercicio de nuestra sexualidad no nos lleve a tener un embarazo no deseado, debemos informarnos acerca de los métodos anticonceptivos y tomar en cuenta los pros y contras para decidir cual es el más conveniente. Todos somos libres para decidir si queremos y cuándo queremos tener hijos.

Planear la familia es un derecho que está plasmado en el artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: “toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y espaciamiento de los hijos”. Para evitar cualquier complicación o efecto secundario, lo ideal es consultar al médico y ya informados, elegir el método ideal.








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ARES Y AFRODITA SOBRE EL RING

Por Rocío Reyes Trejo
El boxeo es el arte de pelear con el corazón utilizando los puños
México (Aunam). El combate está por iniciar. Cada porra sigue apoyando a su púgil favorita. El réferi, por el micrófono presenta a las adversarias: “Señoras y señores, con ustedes la Campeona en la categoría Mosca del Consejo Mundial de Boxeo, Mariana “La Barbie” Juárez… En la otra esquina la retadora por el Campeonato Mundial de la categoría Mosca, la regiomontana Arely “La Ametralladora” Muciño.

Una vez que el réferi ha dicho a ambas boxeadoras las reglas, cada una se separa hacia su esquina, les colocan el protector bucal y después de unas palmaditas en el hombro de Mariana e indicaciones rápidas del entrenador para Arely, inicia el primer round.

En este primer round no hay estudio, es decir, ninguna de las púgiles muestra su forma de atacar y defenderse, pues Arely entra directamente y haciendo honor a su alias, ataca con velocidad y contundencia a La Barbie, mujer experimentada que esquiva con agilidad el ímpetu de Arely. Siempre hacia el frente, continúa tirando potentes golpes. Mariana por su parte, se mantiene tranquila, pero con la técnica y la defensa que le caracterizan: agiles movimientos para esquivar, contundentes golpes más que a la cara, al cuerpo,

Después de un minuto de descanso viene el segundo round. Arely prosigue con su feroz ataque y ahora si la oriunda de Santa Úrsula Coapa le comienza a responder con la misma violencia.

Se deja ver una serie de ganchos hacia la cara y el cuerpo de Arely. De pronto ella cae a la lona. La incertidumbre se siente entre el público. Arriba del ring, el réferi le cuenta los segundos a Arely, dice estar bien y continua la pelea. Pero nuevamente Arely cae sobre la lona y el réferi otra vez le cuenta, sin embargo, ella se levanta. La pelea sigue y el round termina.

Entre impresionantes combinaciones de golpes y bajas del ritmo de la pelea por parte de las dos boxeadoras, transcurren los rounds.

Décimo y último round. No se ha podido dar el knockout, ese derribe decisivoe instantáneo que dará el triunfo a alguna de las dos. Se recobra la energía del inicio. El combate cuerpo a cuerpo, cara a cara se torna más intenso y emocionante.

Ante los contundentes golpes de la ametralladora, La Barbie Juárez se defiende y responde con unos efusivos ganchos y upperssobre el rostro y el cuerpo de Arely. Suena la campana, la pelea cierra con un jab y un cruzado de Mariana para la ametralladora.

Cada una se retira a su esquina. Se quitan el protector bucal, beben agua y regresan al centro del cuadrilátero junto al réferi, quien anunciará el veredicto de los jueces. Determinan la victoria de La Barbie Juárez por decisión unánime, manteniendo así su título de campeona mosca del CMB.

Un abrazo de ambas contendientes, la alzada en hombros de Mariana y la aclamación del público. Así finaliza el tan esperado combate entre estas dos grandes del boxeo femenil mexicano.

La multitud celebra entre gritos, porras y silbidos. A diferencia de la mayoría de las peleas, que se realizan por lo regular en las grandes arenas o espacios de eventos masivos, esta ha sido organizada por la Comisión del Boxeo del Distrito Federal y se realiza en un salón de un hotel de Polanco

Como estas peleas, cada vez son las que más atraen a la audiencia aficionada a un deporte que desde siempre ha sido duramente cuestionado, incluso se ha llegado a dudar de su condición de deporte: el boxeo, el noble arte.

Según datos de boxingscene.com, México es la segunda potencia en boxeo con 116 campeones mundiales a lo largo de su historia, lo cual implica que para nuestro país, el boxeo ha sido uno de los deportes más seguidos durante muchos años y uno de los que más campeones ha dado al país.

No obstante, desde sus orígenes, el boxeo ha sido polémico, pero cuando se habla de boxeo femenil, la controversia es por partida doble, pues tradicionalmente era considerado un deporte exclusivo de hombres, por lo que durante mucho tiempo las mujeres se vieron excluidas de esta práctica.

Desde África...

El noble arte no es una actividad reciente que surgiera dentro del sistema capitalista a modo de espectáculo-negocio como pareciera ser hoy.

Según el prólogo de José Sulaiman, actual presidente del Consejo Mundial de Boxeo, al libro Cosecha de Campeones. Historia del box mexicano II (Clío, México, 2000), este deporte nace en África hace 7000 años.

Cincuenta años antes de Cristo el boxeo se convirtió en el deporte fundador de los Juegos Olímpicos. Los púgiles se preparaban arduamente desde nueve meses antes para los combates. Para la cultura griega su importancia fue tal que le atribuyeron la invención del boxeo a Hermes, una de sus deidades más. Así se generaron los antecedentes del boxeo.

Sin embargo, el boxeo moderno, tal como lo conocemos surge en Inglaterra cuando el Marqués de Queensberry elabora las primeras reglas del boxeo, en agosto de 1743, dentro de las que se vetaban las peleas con los puños desnudos, la lucha libre, abrazar, golpear al oponente en estado indefenso y las contiendas sin un tiempo limitado.

Y es así como las féminas incursionarían en el deporte de los guantes. La primera boxeadora de la que se tienen datos es Elizabeth Wilkinson de Queensberry, Inglaterra.

... hasta Tampico

De acuerdo con Sulaiman, el pugilismo profesional nació en México hasta 1920, en las puertas del Golfo, principalmente en Tampico, cuando los marineros que ahí hacían escala derrochaban su dinero en las casas non sanctas o casas de mala fama y ahí mismo concertaban peleas, con y sin guantes, cobrando a los parroquianos.

Pioneras del cuadrilátero

No pasaría mucho tiempo para que en el recién llegado deporte se notara la presencia de las mujeres.

Las primeras boxeadoras mexicanas se dan a conocer a inicios de la década de los treinta, según comenta Maldonado en su libro Cosecha de campeones. La historia de una de ellas, Margarita Montes, es especialmente peculiar: deportista nata, inicio en la tauromaquia, pasando por el beisbol y terminando en el boxeo, deporte en el cual sería conocida como “La Maya” y que trabaría rivalidad con su paisana Josefina Coronado. Eran anunciadas por los mercados y rastros de Mazatlán como las primeras boxeadoras de México.

Con el retiro de la Maya se hicieron escasas las peleas de mujeres en nuestro país. La realidad alterna a la desaparición del boxeo fue el caso de las mujeres que se ganaban la vida como sparrings.

Esta fue la situación dentro del boxeo femenil profesional, que al estar tan inmerso en el sistema de negocios entre patrocinadores, representantes y medios de comunicación, es un deporte-espectáculo que genera enormes cantidades de dinero. ¿Cuál es la situación actual del boxeo femenil en México?

Muñecas, princesas y guerreras sobre el ring


Son las cuatro de la tarde. A la mitad de la calle San Victorio de la popular Santa Úrsula Coapa, se ve un zaguán blanco, y de lado derecho de la pared del mismo color, un dibujo delineado con pintura negra del tan aclamado boxeador estadounidense MuhamedAlí y debajo su famosa frase “vuelo como mariposa y pico como abeja”.

La pequeña ventana del correo deja ver a una mujer de complexión delgada, estatura mediana, piel morena y cabello largo teñido de rubio acomodado en unas trencitas. A pesar de estar tan cerca, el zaguán pareciera una gran barrera que no permite acercarse a la campeona mundial mosca del Consejo Mundial de Boxeo.

Al fin sale un hombre blanco y alto, de aspecto amable. “¡Hola, que tal chicas, pasen!”. Mariana mira y también da la bienvenida: “solo hacemos un poquito de sobra de boxeo y ya empezamos, ¿sale?”.

Adentro la atmósfera es cálida. El techo, está cubierto por lámina transparente. El suelo es de cubierta de plástico negro anti derrapante. Las paredes que delimitan el gimnasio son color rosa. En el lado derecho unas grandes lonas: una de estas se encuentra hasta arriba y se extiende a lo ancho del muro dejando ver en letras grandes el nombre del lugar “Escuela de Box Mariana Juárez”, acompañado de los logos de los patrocinadores a ambos lados del nombre; debajo está la otra lona donde se exhibe la foto de La Barbie con su pequeña hija. Enseguida de ésta, hay una lona en la que se deja ver la foto del gran ídolo Alí y se lee debajo de esta “gracias por inspirarme”.

En el fondo del pequeño patio en el que fue instalado el gimnasio, se encuentra el ring, de postes y lona color azul, y encordado blanco, del que en sus esquinas cuelgan pares de guantes de varios colores para quienes asisten a entrenar.

En el espacio libre que queda frente al espejo, la Barbie sigue con su entrenamiento: con uno de los costales que penden del techo, practica la llamada sombra de boxeo, tira combinaciones de golpes.

Gira en torno al costal, coordinando el movimiento de las piernas al desplazarse con el de los hombros rotando y los brazos tirando golpes al aire, esquivando a la oponente imaginaria que el próximo sábado será reemplazada por Arely Muciño.

Un hombre se acerca y le da indicaciones, le dice cómo debe tirar los golpes, mientras ella lo observa y luego repite lo aprendido.

Ahora sigue la rutina de sparring, en la que la velocidad de los puños y la atención son las habilidades a desarrollar o a incrementar.

Después de un momento de entrenamiento, inicia el trabajo con la cuerda, primero brincando mientras agita la cuerda de un lado a otro y luego saltando con tanta rapidez que no se nota cuando la cuerda pasa por debajo de sus pies.

Así es un entrenamiento en el BarbyGym, en Santa Úrsula Coapa, lugar del que la monarca del peso Mosca de la CMB es originaria, barrio que la vio crecer, no solo como deportista, sino como persona. La gente se acerca a su gimnasio y ella con un gesto de amabilidad los escucha.

Una vez que se ha “enfriado” y se hidrata, se dispone a platicar un poco. Se sienta en la esquina del ring, al lado de los guantes colgados. Su rostro, de facciones suaves no refleja sus treinta y dos años, parece de menos edad.

Mientras escucha, observa con atención a quien habla y antes de responder, su mirada profunda y llena de vitalidad se mueve de un lado a otro, como buscando la respuesta en el espacio. Comenta que les programan aproximadamente 4 o 5 peleas por año. Para quienes lo vemos del otro lado de la pantalla podría parecer poco, pero para una campeona es lo suficiente: “antes de cada pelea debemos prepararnos lo mejor posible para rendir al máximo. Después de cada pelea debemos descansar al menos quince días, pero es difícil retomar el ritmo del entrenamiento después”.

Las cosas no fueron fáciles para La Barbie en un inicio. Las dificultades para trascender aquí, la orillaron a emigrar a Estados Unidos. En alguna ocasión, tras su regreso a México, declaró para La Jornada: “El boxeo es ingrato con las mujeres porque exige demasiados sacrificios y la recompensa no es justa. Muchas veces me pongo a pensar que si hubiera sido hombre ya tendría muchas cosas más, un buen contrato, un buen promotor, pero desgraciadamente en el boxeo femenil en México, por las tranquizas que nos damos y por el trabajo en el gimnasio, la verdad no amerita el dinero que nos pagan, que es muy poco”. Fiel testimonio de lo que experimentaron las boxeadoras mexicanas.

Pero ahora está en su país y en su mejor momento, pues ha cosechado victorias en su carrera boxística. Además, en enero de este año, por fin vio hecho realidad su sueño de tener su propio gimnasio. “Mis niños que entrenan aquí son como mis hijos porque yo les estoy enseñando a caminar sobre el ring, a tirar sus primeros golpes”, comenta reflejando en su rostro no sólo la alegría de poder transmitir algo de lo que sabe a su gente. También deja ver a una persona que a pesar de ser reconocida internacionalmente, mantiene los pies sobre la tierra.

Una mujer sencilla, amable y accesible que nunca se olvida de sus semejantes aun con el gran mérito de ser parte de la primera generación de boxeadoras actuales para quienes las cosas no han sido fáciles, pero que a pesar de todo, su espíritu guerrero le ha llevado a seguir adelante.

Hoy en día, Mariana, junto con Ana María la Guerrera Torres, Campeona Mundial Súper Mosca del CMB y Jackie Nava la Princesa Azteca, Campeona Mundial Súper Gallo de la misma organización,son las tres máximas representantes del boxeo femenil en México.

La Guerrera tiene una historia parecida. Debutaría en julio de 1999 ante La Barbie Juárez, ganándole por decisión dividida en el cuarto round. La campeona mundial, hoy a sus 32 años de edad, se retira temporalmente del boxeo y se da tiempo para ser madre. Sin embargo, pretende actuar no sólo como boxeadora, sino como impulsora de mejores oportunidades hacia las boxeadoras mexicanas, como declaró para La Jornada.

Según cuenta, ella también se enfrentó a varias dificultades: “nos era difícil por ser la primera generación de boxeadoras. Pero aun así me dio mucho gusto batallar con el público, con los promotores, con gente que en realidad no nos veía mucho futuro como boxeadoras. Y lo que estoy haciendo, mi carrera como boxeadora, es una gran satisfacción para mi” comenta, notándose la alegría en su voz.

Por su parte, Jackie Nava, originaria de Tijuana, tiene una historia un tanto diferente: arquitecta de profesión, y deportista desde su infancia, paso de las artes marciales mixtas al boxeo, sin imaginar que llegaría a ser una de las campeonas mundiales más reconocidas, como ha relatado para diversos medios de comuniacaión.

Mismo corazón, pero no misma recompensa

La inequidad en el boxeo no sólo se refleja en los malos tratos de los que fueran víctimas las boxeadoras en un inicio. También se expresa en el aspecto económico.

Aun cuando este deporte por su carácter de espectáculo genera ganancias considerables, los sueldos para las mujeres en comparación a los hombres son injustos.

Sulaiman comenta que las mujeres sólo ganan el 10% de lo que ganan los hombres que se dedican al boxeo. En contraste, Mariana Juárez menciona que ellas ganan 2% menos de lo que ganan los hombres, “pero como hay que repartir las ganancias entre el equipo y pagar impuestos, me voy quedando con el 50% de lo que ganamos”, indica La Barbie.

Entonces la pregunta sería, ¿por qué si trabajan lo mismo, entrenan de igual forma y arriesgan su integridad física por igual, los hombres ganan más que las mujeres? No es fácil responder concretamente esta pregunta, sólo se tienen datos aproximados.

Pero desafortunadamente este problema viene desde tiempo atrás. Es ineludible la participación de los medios de comunicación en el desarrollo del boxeo femenil, se puede decir que fue arma de dos filos. Por una parte, cuando las mujeres incursionaron en el boxeo, además de las muestras de violencia y discriminación para ellas, no se les tomaba en cuenta para las negociaciones, no se valoraba su esfuerzo en el gimnasio. Por su parte, en los medios de comunicación, los comentarios hacia ellas eran hostiles, según narra en Cosecha de campeones.

Actualmente se les reconoce más a las mujeres su trabajo sobre el ring. Pero este respeto no surgió per se, si no por intereses económicos, como lo dice Ana María Torres: “yo creo que ahorita los promotores se están dando cuenta que la mujer es espectáculo, que al público le gusta, que dentro del público ya hay mujeres que nos apoyan”.

Y nuevamente, los mass media tienen que ver: cuando en los años cincuenta entra la televisión en México, el boxeo fue uno de los deportes que no se salvó de verse afectado por dicho suceso.

Según Maldonado y Zamora en Cosecha de Campeones, el boxeo en general se vio perjudicado por la entrada de la televisión, pues al ser transmitidas las peleas, el gran público ya no asistía a las arenas a vivir de cerca la pasión del noble arte, pues entonces solo bastaba con encender el televisor. Esto generó importantes pérdidas económicas.

Boxeo femenil: la tabla de salvación

Es a partir de la crisis del boxeo, en la década de los cincuenta, con la incursión de la televisión en esta disciplina, que los grandes negociantes y empresarios comienzan a fijar su atención en las mujeres, menciona Sulaiman en el prólogo a Cosecha de Campeones. Verlas pelear se vuelve un espectáculo llamativo, del que los negociantes del boxeo no dudan en sacar provecho. Es entonces cuando se empieza a promover el boxeo femenil y el público paulatinamente retoma su afición al box.

Las ganancias que dejan las entradas (que actualmente, según el lugar y la pelea van desde los 300 hasta los 1000 pesos), la publicidad y las apuestas, son enormes. Pero lamentablemente esto no se observa en el sueldo de las boxeadoras, quienes a pesar de lograr mejores oportunidades en el boxeo, aún sufren de inequidad.

Con este panorama poco alentador, podría esperarse que las mujeres no tengan intención de incursionar en la práctica boxística. Sin embargo, la realidad es otra…

La otra cara: el boxeo amateur

Es martes. Son las 13:30 horas. El estacionamiento está lleno, no hay lugar para los conductores que vienen llegando en sus autos. A lado del estacionamiento, el Estadio Olímpico luce monumental, con sus grandes murales, pero por hoy nadie puede pasar, las rejas están cerradas. Enfrente del estacionamiento las banderas azules que tienen un puma dorado ondean con el viento y dejan ver la majestuosidad de lo que representa la Universidad Nacional Autónoma de México. En el pasillo de la entrada se lee en letras amarillas en un pequeño letrero “GIMNASIO”.

En el pasillo, los jóvenes hacen ejercicios de calentamiento y de flexibilidad, alistándose para ir a correr, “al jardín botánico o a las escaleras, que es a donde nos manda el profe”.

Se puede saber de qué deporte son y cuánto llevan practicándolo por sus playeras sin mangas, con una figura humana en posición de ataque, arriba de esta se lee “BOXEO” y debajo del símbolo, UNAM; las de los jóvenes que ya llevan tiempo entrenando, son color azul y algunos de ellos portan un chaleco blanco con el nombre completo: Asociación de Boxeo de Aficionados de la UNAM (ABAUNAM). Los recién entrados usan el mismo diseño de la playera, pero en color rojo.

El entrenamiento

A partir de las dos de la tarde, los chicos comienzan a entrar, después de ir a correr. Se alternan ejercicios de acondicionamiento con ejercicios de coordinación y series de golpes.

Una sección de combinaciones, una de abdominales, en las que un compañero se acuesta solo hasta la mitad del cuerpo en el extremo de las bancas azules, mientras el otro le sostiene las piernas; otra de golpes y una de “cristos”, en los que la fuerza de todo el cuerpo se pone a prueba, pues se trata de sostener al compañero para que este, recostado desde abajo se levante totalmente… parece ser una rutina agotadora, sin embargo, los chicos continúan, con ánimo y bromeando entre ellos.

Al menos en este turno, la presencia femenina es menor: sólo cuatro chicas entrenan junto con quince varones. Eunice, de la Facultad de Contaduría, es una de las que más tiempo llevan preparándose. Todas las tardes viene a ejercitarse con mucho entusiasmo. Y se está preparando para el proceso de competencia interna.

Otra de las jóvenes boxeadoras menciona que ya lleva un mes practicando. “venía desde el semestre antepasado, pero por la excesiva carga de tarea y el horario que elegí el semestre anterior, ya no pude venir, así que regreso”. Las otras dos chicas, que prefieren no dar su nombre, llevan apenas un par de meses. Ellas consideran que es difícil combinar los estudios y el entrenamiento. “a lo mejor por eso somos pocas mujeres, pero también porque a muchas chavas esto no les gusta, les parece tosco”.

El ambiente en general es agradable. “cuando alguien va empezando le enseñamos, entre compañeros nos apoyamos”, comenta Isaac. El mismo presidente de la ABAUNAM menciona que “de entrada, la intención del entrenamiento es que los jóvenes desarrollen valores y actitudes que los ayuden a mejorar su vida académica, bueno en todos los aspectos. Para dedicarse al boxeo ya se requiere más tiempo”.

El entrenamiento termina a las 3 pm. Enseguida, los chicos van a beber agua, otros se retiran directo a las regaderas y otros más a despedirse del “profe”. El gimnasio queda casi vacío, listo para recibir al siguiente turno de púgiles pumas.

En el boxeo femenil amateur, en el que a diferencia del profesional, no se generan ganancias, como bien afirma el profesor Antonio Solórzano González, presidente de la Asociación de Boxeo de Aficionados de la UNAM (ABAUNAM):

“Nosotros estamos en un medio cien por ciento puro como lo es el boxeo amateur o estudiantil, muy diferente al medio del boxeo profesional. No aquí en el boxeo amateur todos realizamos nuestra actividad por amor a una causa, por amor al deporte, lo hacemos porque nos gusta, no porque nos paguen.

Los jóvenes compiten por darle una medalla a su institución, por darle una medalla a sus colores azul y oro. Dinero no hay. Dinero, al contrario, los alumnos lo ponen de su bolsa para vestirse, transportarse, adquirir sus artículos, sus accesorios para practicar este deporte”.

Aún cuando hay diferencias, el boxeo amateur y el profesional están estrechamente relacionados, pues del primero surgen los campeones y pasan al segundo sistema.

El boxeo femenil se vio casi desaparecido. Pero renacería en los gimnasios universitarios como deporte amateur. Es hasta 1995 cuando se escucha el nombre de una fémina como Campeona de Pesos Ligeros, reconocida por la Federación Internacional de Boxeo Femenil, Laura Serrano García, primera Campeona Mundial de México y Latinoamérica.

En palabras del profesor Antonio Solórzano, “(Laura Serrano) fue orgullosamente formada en ésta asociación y en ésta universidad. Ella fue la punta de lanza que derribó muchas barreras y que permitió disfrutar a todas las chicas de ahora de la libertad de practicar el boxeo, de ser respetadas y de ser reconocidas”, menciona con satisfacción el profesor Antonio.

Laura, al ser una de las pioneras del boxeo femenil actual, se enfrentó a la falta de oportunidades. Así que Serrano emigró a Estados Unidos, en busca de mejores oportunidades de desarrollarse dentro de la práctica boxística.

Según datos del Instituto Nacional de las Mujeres y la Comisión Nacional del Deporte (CONADE), México es uno de los países latinoamericanosque no ha tenido representantes del boxeo olímpico. Sus últimos datos revelan que en los Juegos Panamericanos desde su edición de la Habana 1991 hasta Santo Domingo 2003, no ha habido una sola mujer participante en el boxeo.

A pesar de todo, en el boxeo amateur las expectativas son alentadoras. Este año, la representante en las olimpiadas Londres 2012 será la púgil felina Araceli Nava, egresada de la Facultad de Contaduría de la UNAM.

El boxeo y sus múltiples aristas

Como se ha visto actualmente, el boxeo, más que un deporte se ha vuelto un espectáculo y un negocio. Pero también tiene otros aspectos que se podrían explorar.

Desde la perspectiva de la teoría de género, el boxeo es una nueva forma de construir las identidades de género, en la que las mujeres boxeadoras pueden ser tan bien reconocidas como los hombres, afirma KathWoodward en su obra Boxeo, masculinidad e identidad. El “yo” del tigre.

De esto se podría concluir que mientras para los hombres el boxeo les permite ascender y alejarse de los problemas sociales como la delincuencia, para las mujeres, adicionalmente, es una forma de abrirse las puertas ante la sociedad, ganando reconocimiento y oportunidades de desarrollo personal.

Entonces es necesario hacer conciencia y difundir una nueva visión del boxeo, la cual considere a hombres y mujeres como seres con las mismas capacidades y oportunidades, en la que los logros de ambos sean igualmente valiosos y reconocidos como tal.

Así se evitaría que la aún imperante ideología machista impida el desarrollo de hombres y mujeres en el boxeo, combinación interesante entre pasión y razón, un deporte que tantas victorias le ha brindado al país, una disciplina en la que por encima de los intereses económicos están el entusiasmo de quienes lo practican.







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miércoles, 27 de junio de 2012

HALLYU: LA OLA COREANA INUNDA AL MUNDO

  • El fenómeno es potencializado por internet, concuerdan quienes lo viven

Por Ma. Renata González Tarragona
México (Aunam). Voces en un idioma extraño; modas exóticas y originales; elaboradas y contagiosas coreografías; románticas y emocionantes telenovelas; temerarias, e increíbles proezas deportivas; música envolvente, llena de vida, todo esto y más a manos de los guardianes de milenarias costumbres orientales fusionadas con aspectos propios de nuestra posmodernidad.

Sábado soleado y agradable en Paseo de la Reforma a los pies del Ángel de la Independencia. La calle ha sido cercada y gente expectante se reúne al borde para observar lo que está por suceder con motivo de la Feria de las Culturas Amigas 2012.

-Aquí vienen los alegres y coloridos representantes de la República de Corea- una animada voz anuncia a través del micrófono el paso de la próxima cuadrilla a desfilar. Encabezados por seis individuos, de los cuales cuatro extienden cada punta de la gigante bandera de dicho país, un quinto porta el letrero distintivo de su nación y el último eleva un largo banderín seguidos por el resto de la comitiva.



Folklóricos personajes ataviados con indumentarias en blanco y azul marino, adornan sus cabezas con sombreros que asemejan claveles de colores, al resonar el grito de uno de ellos comienzan a golpear con fuerza los tambores que cargan en los hombros con un ritmo alegre y contagioso. Danzando en círculos regalan amplias sonrisas al público, entre el cual se comentaba –Pareciera una batucada oriental, hasta te dan ganas de bailar-.

Los danzantes e intérpretes de la tradicional música coreana, Samulnori, son el preámbulo del séquito de uniformados de blanco con cintas negras, practicantes de TaeKwonDo, –El deporte olímpico, oficial de la nación coreana- agrega el presentador. En este grupo también figuran mexicanos que no dudan en mostrar sus habilidades rompiendo tablas al ejecutar peligrosas piruetas, complacidos por los aplausos de los asistentes.

A continuación, se divisa la representación de la realeza de Corea portando su distintivo traje típico, hanbok, así como un grupo de niños con una vestimenta similar en vistosas tonalidades, unos saludando emocionados a los espectadores y otros con temerosas caras al ver a tanta gente reunida, al tiempo que agitan pequeñas banderas. Una integrante del público comenta enternecida –Se ven lindísimos, como muñequitos.

Luego del recorrido, la atmósfera frente al stand de Corea del Sur se torna eufórica y caótica. Caras de satisfacción dibujadas en los participantes de esta nación se suman a las caras de curiosidad de los espectadores que se acercan a la velocidad de los flashes de sus cámaras en un intento por capturar más de cerca los restos del desfile antes de su completo desvanecimiento.


La cultura asiática traspasa fronteras

Dentro de los gustos calificados como “inusuales” para el mundo occidental, resalta la afinidad hacia la cultura asiática, potencializada en gran medida por recursos tecnológicos como el internet; así como por las redes sociales, imprescindibles para su propagación.

Pero, ¿qué es el “Hallyu” u “Ola Coreana”? Tanto en la misma website de la República de Corea, Visit Korea o Viaje a Corea, como en blogs dedicados especialmente a cuestiones y experiencias relacionadas con el tema, como es el caso de Bitácora Kimchi, se explica que el término hallyu se creó en 1999 en China por periodistas de Beijing impresionados por la popularidad de Corea y sus productos.

La fiebre u “ola coreana” tuvo un inicio brutal, según se asevera en Visit Korea, especialmente con los dramas de televisión, los cuales alcanzaron un gran éxito, principalmente en Asia. Posteriormente, se dieron a conocer diversas producciones cinematográficas y musicales, en estas últimas destaca el K-Pop o pop coreano. Igualmente la comida, el ya reconocido deporte del TaeKwonDo e, incluso, su idioma han generado gran interés.

Entonces, de acuerdo con lo mencionado en ambos sitios de internet, el hallyu se entiende como la afinidad plasmada en el extranjero por la cultura pop coreana, y por la apreciación de todas aquellas cosas propias de este país; de tal forma que se ha vuelto una especie de manifestación artística con innumerables adeptos.

Corea del Sur, con el deseo de convertirse en una parte activa e importante del mercado capitalista ha atravesado fronteras colocándose entre los 10 primeros países que exportan su cultura al mundo para lo que procura una excelente calidad en las industrias que lo caracterizan, tal como se constata en Bitácora Kimchi.

El Hallyu tejiendo la red


La accesibilidad a una gran cantidad de información disponible en internet hace posible el conocimiento de temas que de otra manera no se mostrarían. Esta revolución tecnológica ha modificado el proceso de búsqueda de información y el contacto mantenido con los datos que se obtengan, como bien señala el sociólogo Manuel Castells en su obra La era de la información: economía, sociedad y cultura Vol. I, entre otros numerosos estudios acerca del tema.

Internet ofrece una inmediatez casi equivalente al tiempo real y así es posible permanecer al tanto de los hechos que se suscitan en cualquier parte del mundo. Gracias al desarrollo de abundantes portales en línea, internet funciona como un medio global y pluricultural, calificado por Castells como “sociedad en red”, pues ésta se vale de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Quienes se sienten atraídos por la cultura coreana han formado parte del mismo procedimiento para enterarse e informarse con cierta periodicidad, éste consiste en la recomendación de un video o canción hecha por algún amigo aprovechando la cercanía procurada por las redes sociales. Tal es el caso de cinco estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), reunidos en un evento de pop coreano, apegados a este fenómeno: Brenda, Monzerrat, Janeth, Polo y Michelle.

Michelle, estudiante de Contaduría y admiradora del pop coreano; apunta acusadoramente a su amiga Brenda, estudiante de Relaciones Internacionales y dice “Yo me relacioné con el K-Pop porque ella me enseñó un video”. Por su parte, Polo, compañero de carrera de la joven culpable, revela “Yo comencé a hablar con ella (Brenda) porque descubrí que a ambos nos gusta esta música”, a lo que la susodicha asiente riendo y remata “Sí, yo los llevé al lado oscuro”.

El quinteto de admiradores de la también nombrada Korean Wave coincide en que internet les brindó la oportunidad de introducirse en este fascinante universo oriental y lo utilizan como herramienta para actualizar sus conocimientos acerca de las maravillas que ofrece la nación surcoreana.

Telaraña de novedades


En nuestro país, hay quienes han sabido explotar las cualidades de las redes sociales para fines relativos a la difusión e inmersión en la cultura coreana, debido al creciente atractivo del que ha gozado recientemente.

Un ejemplo sería la empresa oficial Korean Pop México Company, dirigida por su presidenta Guadalupe Moreno y su administradora Sandra Ordóñez, con la que buscan ser la plataforma intercultural entre México y Corea del Sur y la diversificación del Hallyu. Asimismo, esta organización trabaja en promover el K-Pop dentro y fuera de la República Mexicana con el fin de traer artistas coreanos que se presenten en el país.

Dicha compañía se ha dedicado a emprender eventos de proyecciones musicales, bailes y venta de productos para los que convoca masivamente a clubs de fans y demás admiradores del K-Pop mediante Facebook. Con miembros de la embajada de la República de Corea como testigos, captan la concurrencia del lugar y reúnen datos que harán llegar al continente asiático en una demostración del interés que suscita esta música en los mexicanos.

Paralelamente, los fans se relacionan a través de infinidad de blogs y foros dedicados a sus artistas preferidos. En lo particular, el sitio llamado Lee Joon Gi Mexico Lovers es coordinado por Jenny, su administradora y un staff encargado de registrar cada paso que da este actor coreano mediante publicaciones de fotos, noticias de internet, videos, traducciones de los posts que él mismo hace en su Twitter y cuanta información recaben que le refiera.

Además, cuentan con un grupo de Facebook con el que mantienen al tanto a sus seguidores divulgando la misma información actualizada en su foro para proporcionar otra ventana posible por la que las fans se enteren de lo sucedido con Lee Joon Gi, y también actúe como portal de difusión del artista.

Por otro lado, se halla el caso de Anais Granados González, quien labora en cuestiones administrativas en el Centro Cultural Coreano, extensión de la embajada del país asiático, donde se imparten clases de coreano, música y cocina originarios de la nación de oriente. Ella, como muchos, ha sido contagiada por la Ola Hallyu y ha desarrollado un gusto por ello, tanto así que tuvo la suerte de descubrir un trabajo con el cual tuviera cercanía.


-Un día estaba en la página de inicio de Facebook leyendo las actualizaciones y de repente vi un anuncio: “Embajada de Corea solicita gente para la próxima apertura del centro”, y mandé mi currículum. Pasó el tiempo, me llamaron a entrevista y al siguiente lunes ya estaba trabajando- narra Anais resaltando la relevancia de esta red social para un acontecimiento que tendría un gran peso en su vida.

-Disfruto mucho mi trabajo, porque voy aprendiendo más de la cultura coreana, he conocido a gente (coreanos) muy agradable y te das cuenta de que también les gusta otra clase de cosas. Para mí es una manera de estar cerca de aquello que me apasiona, finaliza la Licenciada en Comunicación y Relaciones Públicas por la Universidad Latinoamericana (ULA).

El total de contagiados

Navegando por la web, uno se topa con foros, blogs y sitios web de clubs de fans de artistas hallyu o de noticias del espectáculo en Corea redactadas por amateurs. En Facebook, se revela el inmenso albergue de muchos grupos de los principales clubes y en Twitter se dejan ver repentinos Trending Topics que hacen referencia a algún acontecimiento relacionado con todos éstos.

¿Se daría alguien a la tarea de obtener una cifra representativa aproximada de los afines a la Ola Coreana? A consecuencia de los constantes brotes de “contenidos similares” que van surgiendo en el sondeo por la red, aparece Adriana Rangel de 18 años, estudiante de Actuaría de la Universidad Marista. Ella comenzó con la elaboración de un censo vía Facebook para trazar estadísticas de todos aquéllos que estén familiarizados específicamente con el género musical K-Pop.


Abrió la página de Registro Kpopers el 7 de noviembre del 2011, pero no fue hasta el 28 de marzo de este año que dio inicio con la captura formal de datos, los cuales se conforman por la edad, el estado al que pertenecen, el día y la hora de registro de quienes deseen participar en este conteo.

A partir de esta recopilación, se desprende sólo un acercamiento al total de personas simpatizantes del K-Pop, los dramas, o en sí la cultura coreana, debido a que aún no termina el rastreo, éste arroja la cantidad de 4836 seguidores en el país, de los cuales 1046 residen en el D.F. Tales números continuarán en aumento como producto de la aceptación por lo proveniente de Corea.

En boca de quien sabe

Debido a lo exuberante que pudiera resultar el Hallyu, es complicado converger con individuos que a partir del gusto personal por esta “ola” desarrollen un interés profesional y académico, capaces de asimilar a una cultura procedente del otro lado del mundo, someterla a análisis y emitir una opinión bien fundamentada al respecto.

Ante esta dificultad se muestra eldoctor en Relaciones Internacionales, Juan Felipe López Aymes, perteneciente al Centro de Estudios de Asia y África de El Colegio de México (Colmex), en cuya opinión Corea supo encaminarse dentro de la brecha que, en un principio, Japón abrió de Asia al resto del mundo, fue un progreso dado casi por inercia cuya fuerza se acrecentó en la década de 2000.

–La nación coreana tuvo un desarrollo artístico espontáneo, mediante la libertad de expresión fecundaron distintas manifestaciones culturales en un proceso de reconocimiento interno, menciona el académico y prosigue -De ser un país reconocido por su industria electrónica y automotriz, le han apostado ahora a una economía del conocimiento que impulsa el adelanto en la industria de la información.

De acuerdo con lo observado por López Aymes, la Ola Coreana ha sido un movimiento social repentino promovido por las compañías productoras de bienes y por el gobierno, que ha sabido aprovechar esta manifestación exhibiendo contenidos de expresiones artísticas en las cuales se muestra a Corea positivamente, como un país de calidad.

El especialista señala: En su discurso se venden como una “marca país” a partir de la cual abren mercados utilizando visiones construidas de lo representativo de su nación y adquieren un peso internacional al ganar la simpatía del resto del mundo. Por ahora, hacia eso se orientan los recursos de su gobierno.

-La aceptación de su cultura en el extranjero se da primordialmente en sociedades urbanizadas en las que su difusión depende de quienes controlan los medios de comunicación, así como de la construcción social de los receptores. El tiempo será el factor determinante para el surgimiento de un interés más fuerte y notorio, particularmente, por este país asiático, concluye el intelectual.


Nueva área de exploración

En uno de los camellones al pie del Monumento a la Independencia, en el marco de la Feria de las Culturas Amigas 2012, a un costado del stand correspondiente a Corea, emerge de entre la multitud Priscilla Torres Vergara, originaria de Guadalajara, Jalisco, Técnica en Comunicación por la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA) y Lic. en Medios Audiovisuales por el Centro de Artes Audiovisuales (CAAV).

De larga y ceniza cabellera, delgada y delicada figura, Priscilla es una recién titulada con proyectos ambiciosos y un amor muy grande por México al igual que por Corea. A partir de estos puntos se encuentra construyendo un documental sobre el Hallyu, en adición a una investigación expuesta el mes de febrero en un congreso en Tepic, Nayarit.

En esa investigación se abarcan los antecedentes de la Ola Coreana y el proceso de transculturización que ha comprendido como un ente que “viruliza” su cultura, la misma receptora de olas provenientes del extranjero, las cuales ha “metabolizado” y hecho propias para integrarse al mundo y dejar su sello.

No son copia de ningún otro país y se han sabido vender en todo sentido con la creación de una “marca país”, coincide la recién titulada con López Aymes.

La joven experta evidencia su conocimiento acerca de Corea y destaca acongojada cómo esta nación ha sido devastada, dividida e influenciada por países como China, Japón y Estados Unidos a través de la historia. Pero ha salido adelante al asimilarse y entenderse diferente de lo que era hace mil años, pues se ha actualizado.

Emocionada agrega, elevando la voz, debido al tamborileo de la Noche de Culturas de la Feria: Yo conocí la cultura coreana por un video en internet que me recomendó una amiga y colaboradora hace aproximadamente dos años, en la página de Visit Korea de la Fundación Corea, titulado Visit Korea in one day. Me impresionó muchísimo, ya que muestran en ocho minutos todo lo referente a su nación.

Torres Vergara afirma que en definitiva Facebook, Youtube y páginas especializadas han sido una plataforma indispensable sobre la cual el Hallyu se ha propagado y sumado a un mercado ya listo para recibirlo. En el caso de Latinoamérica, muchos jóvenes crecieron viendo manga o anime y de repente en internet notaron algún video coreano y sintieron la curiosidad de verlo. Así nació el gusto por esa cultura, prosigue Priscilla con entusiasta fluidez, compitiendo contra la persistente música de fondo.

Apunta que este movimiento ha sido bien recibido por los latinos, debido a una cuestión de identificación y las ganas de involucrarse con su cultura, sin embargo para que se mantenga vigente esta ola, como la gran explosión desencadenada, debe de innovar con más cambios y no quedarse estancada. Podría vislumbrarse hacia su cine la siguiente oleada que pudieran exteriorizar.

Previo a fundirse con el seductor ánimo de la noche musical, la investigadora cierra su plática con un aire soñador y esperanzado, pero firme “Corea es un país sorprendente, por eso mi interés en su investigación y quisiera poder trasladar todo eso a México. Nos muestra una forma de progresar más efectiva: desde el empeño de uno mismo como individuo que colabora con su sociedad, aceptándose como lo que se es, en vez de tomar la típica actitud de indiferencia o hasta de rechazo por el pueblo al que se pertenece”.









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martes, 26 de junio de 2012

TESORO PERDIDO, TAMBIEN DE ESPEJOS: ARTESANÍAS DEL ZÓCALO METROPOLITANO


Por Epifanía Martínez Rosete
México (Aunam). Las artesanías, más que objetos utilitarios, son símbolos que representan gran parte de nuestra sociedad, en ellas se remarca nuestra identidad. Desde hace más de siete décadas éstas han cobrado gran importancia dentro de las políticas de desarrollo social y económico establecidas en los distintos gobiernos federales, según la revista México desconocido; sin embargo el testimonio de algunos artesanos demuestra que las artesanías no son el sustento de muchas familias que las elaboran.

La reventa, una actividad con muchos lujos



Existía desde hace siglos una figura que se ha vuelto prototípica del indigenismo en México: el artesano vendedor de loza, ese hombre que visita los mercados y lleva en su espalda el peso de unas decenas de objetos de barro, tan pesados como las horas diarias dedicadas a su elaboración.

Esta imagen ha sobrevivido a los tiempos de la Colonia y, desde entonces, ha sido asechado por los revendedores, según el libro Artesanos, artesanías y arte popular en México, de la antropóloga Victoria Novelo.

El artesano alfarero que provenía de las zonas limítrofes de la Ciudad de México era esperado en los parajes de Barrientos o de San Agustín de las Cuevas, en la zona sur de la ciudad. Ahí era convencido para vender su mercancía y en tiempos difíciles éste accedía a sabiendas de que se revendería la mercancía al triple de lo que se las habían pagado.

Este negocio siguió hasta ahora con sus mismas irregularidades. Ya no es necesario esperar al artesano a las orillas de la ciudad, ellos llegan hasta el centro de la ciudad y además estos intercambios, muchas veces injustos, son acordados por ambas partes.

Carla Martínez Vargas es una de las comerciantes en las afueras de la Catedral de la Ciudad de México. Ella vende piezas de joyería de cobre. Afirma que no es mucho lo que gana. Sólo puede vender los fines de semana; entre lunes y jueves sólo venden los amigos del “Pirinola”, líder de los comerciantes del costado izquierdo de Catedral, en colindancia con la calle Monte de Piedad.

Ella paga 80 pesos por día al “Pirinola”, dice que por eso tiene que regatearle al señor que le vende las artesanías de cobre. Compra entre 200 y 500 piezas pues nunca se sabe cuando volverán los artesanos. Carla adquiere piezas de 5, 10, 20 o 30 pesos según el tamaño y las vende al doble.

De ese mismo lado también vende un muchacho alto, su piel morena es uniforme, parece más joven de lo que en realidad es. Tiene 27 años, su nombre es David Valencia Reyes.

Llegó a la capital hace 8 años, desde entonces viaja cada dos meses de Ocampo, cerca de Zitácuaro, Michoacán, hasta aquí. “Es mejor el D.F., hay más gente y puedo vender más caro”, dice David, mientras sostiene una canastilla tejida con hojas de pino.

Vende casi todos los días; cuando no, se dedica a elaborar sus canastillas. Trae tres costales de hojas secas y en su casa o mientras está en su puesto se pone a tejer. Le pregunté cómo es que aprendió a hacerlas y él respondió “pus cuando estaba chamaco unas monjitas iban para el bosque y nos enseñaron a todos a tejer”.

David considera que sus productos son artesanías porque las hace él mismo, a mano. Las vende entre 300 y 500 pesos o más, de acuerdo con el tamaño y la dificultad del tejido.

Una señora se acercó al puesto y preguntó el precio de una, David la ofreció en 350 pesos, entonces la señora hizo una mueca de desagrado.

La señora exclamó -¡Porqué tan caro joven! -
David simplemente alzó los hombros y sonrió
-Dámela a $300.00-, dijo la señora.
-No señora, $350.00 es lo menos-, respondió David.
La señora se fue.

Pregunté porque no la vendió más barato, él explicó que mucha gente, turistas o personas que tienen sus locales y aparadores le pagan ese precio o más, por tanto no iba a malbaratar su trabajo. Al día gana entre 1000 y 1500 pesos, por eso vende ahí pues no necesita más que 80 pesos para poner su puesto.

David prefiere hacer sus productos porque así puede venderlas directamente a las tiendas legales y obtener mejores ganancias, en cambio los artesanos que venden a los ambulantes no ganan tanto.

Antes se intercambiaba loza, ahora se compran infinidad de objetos según la oferta, la demanda, la temporada y la moda.

En busca del tesoro

No fue hasta después de los años 20 del siglo pasado que el gobierno fue un impulsor determinante para el fomento de las artesanías. Las múltiples revueltas llevaron a la búsqueda de una identidad que mantuviera la cohesión y fortaleciera el poder del gobierno, señala Victoria Novelo en su libro Artesanías y capitalismo en México.

Los colores contrastantes de múltiples tonalidades, la simbología indígena, los elementos naturales, las costumbres y tradiciones, la exaltación de los valores culturales propios de las culturas originarias del país se reflejaron en las artes.

Luego de la estabilidad lograda en los años 40, México se convirtió en un lugar de interés para nacionales y extranjeros. La industria turística creció. Esta situación fue aprovechada por quienes se dedicaban a la promoción de productos nacionales, entre ellas la rama artesanal.

Actualmente se lograron acuerdos entre distintos sectores (antropólogos, economistas, historiadores y gobierno) para solventar este conflicto entre el rescate cultural y la productividad económica.

Existen instituciones en gran parte de la República que ofrecen apoyo al sector artesanal como el Fondo Nacional para el Fomento de las artesanías (Fonart) a nivel Federal; el Instituto de Artesanías e Industrias Populares del Estado de Puebla; en Chiapas las distintas secretarías ofrecen apoyo para diversas ramas artesanales, o en Yucatán la Secretaría de Desarrollo Económico. Sin embargo, a pesar de los logros existe otra parte a la que poco se ha prestado atención; el comercio informal de artesanías.

México hace cosas y las hace bien

Las prendas estaban colocadas sobre la mesa, resaltaban en ella los colores fuertes y brillantes de su fino bordado, las observaba minuciosamente un hombre, finalmente éste apretó los labios, arrugó la frente y dijo con un tono suave a la artesana:

-Es un trabajo bien hecho y de un acabado bello pero no te lo puedo recibir, es de materiales sintéticos y lo que busca Fonart es ofrecer una verdadera garantía de calidad-.
La mujer lo miró extrañada, entonces el hombre añadió:
-No se preocupe, quiero apoyarle-.

Este hombre es Jorge Castañeda Miranda, estudió Comercio y trabaja para FONART desde hace 19 años. Todo lo que aprendió sobre artesanías fue dentro de la Institución. Ahora se encarga del área de consignación, apoya en la compra de materia prima, revisa la calidad de los productos y hace compras de campo, entre otras cosas.

Explica que Fonart es una institución de asistencia pública que busca impulsar la producción de artesanías nacionales con la certeza de que éstas sean de alta calidad, tanto en materia como en hechura, para así lograr una mejor valoración dentro y fuera del País.

A partir de 2009 se ha visto un importante avance en la institución, actualmente Fonart reporta un crecimiento pues se había fijado la meta de 16 mil 100 artesanos beneficiados al finalizar el 2012, y para lo que va del año se han logrado 17 232 apoyos.

Sin embargo existen sólo cinco centros de acopio regionales de artesanías en el país; ubicados en el Distrito Federal, San Luis Potosí, Morelia, Oaxaca y Jalisco. Los puntos de venta, o tiendas, se encuentran distribuidos dentro de la Ciudad de México y uno en San Luis Potosí.

También se busca brindar un apoyo integral en lo económico, social y cultural con distintas vertientes, como financiamiento de producción, capacitación y asistencia técnica, concursos regionales, adquisición de artesanías, y comercialización de productos en las ferias más importantes del país.

A pesar de la variedad de apoyos, éste son limitados y sólo pocos sectores pueden acceder a sus beneficios; además, quienes reciben los subsidios, deben conocer y acatarse a las normas de calidad,

“Es necesario mantener el apoyo a los artesanos porque necesitan capacitación. Se hace énfasis en la calidad de la materia prima y la elaboración de la artesanía, el artesano no debe producir sólo por producir”, enfatiza Jorge Castañeda.

No se apoya a todos los artesanos porque Fonart debe ser selectivo con el producto que comercializará, las políticas establecen qué se puede o no recibir. La finalidad, además del subsidio al artesano, es ser referencia de la calidad de las artesanías mexicanas a nivel mundial.

Explica Jorge Castañeda: “Un problema grave en México es la entrada de mercancía barata de baja calidad y aunque son problemas que no nos competen nos afectan. El artesano ve en estás mercancías una fácil salida porque le ahorra trabajo y dinero, por tanto puede vender su producto más barato sin tomar en cuenta que está desvalorando su trabajo”

La Institución ha brindado capacitaciones en distintas comunidades de la República con respecto a ciertas costumbres de elaboración, selección y ahorro de materiales, además del cuidado de la manufactura. Se ha progresado en este aspecto pero algunos artesanos todavía se resisten al cambio.

“Es necesario lograr que ellos entiendan los cambios que les abrirán las puertas a sus productos sin que esto implique la perdida de costumbres, tradiciones y cultura, cada pieza debe de plasmar la identidad de quien lo elabora”, afirma Castañeda.

Jorge Castañeda insiste en que la valoración de las artesanías empieza por uno mismo, en casa, en la escuela y en nuestros grupos cercanos pero depende mucho de la educación. Afirma que FONART ha pedido apoyo a la Secretaría de Educación Pública (SEP), sin embargo ésta no ha dado la atención suficiente para dar a conocer la producción artesanal nacional.

“Todos debemos de conocer que México tiene mucha riqueza natural y cultural, que hay un sinnúmero de cosas que valen la pena, que México hace cosas y las hace bien”, afirma.

Oro por cuentas de vidrio




Los vivos naranjas, amarillos, verdes y morados de la blusa bordada de Juana Vázquez Vázquez se perdían entre tantos colores de su puesto se huipiles.

Ella es risueña y confiada pero muy atenta. Aun cuando bordaba una pequeña servilleta, no perdía de vista a su niña que corría juguetona entre los puestos aledaños a la Catedral Metropolitana. Su marido las cuidaba a ambas, mientras tallaba un bastón de madera a un lado.

Esta familia es originaria de Zinacantán, Chiapas. Se dedican al comercio y elaboración de textiles artesanales como huipiles y tapetes. Viajan cada mes, a veces transcurre más y otras menos tiempo, todo depende de la venta. Cada que terminan sus productos van a Chiapas por más.

Se presentó hace unos meses la oportunidad de venir a la Ciudad de México, un pariente de ella les ofreció posada, juntaron dinero y se trajeron su mercancía. “Aquí uno vende más rápido”, dice Juana con una sonrisa.

Tiene 36 años y lo que más le importa ahora es su hija, ya casi cumple tres años. Por eso viaja más de 12 horas en camión para vender, poder ahorrar y mandarla a la escuela.

Aquí no conoce nada ni a nadie, sólo a su tío, no tiene idea de donde vive. Para volver a casa entra al metro Zócalo por las escaleras más cercanas a Catedral, dice que son muchas las escaleras que sube y baja, sube al tren y sale de él cuando llega a la terminal de Cuatro Caminos.

Entiende bien el español y lo habla pero no mucho, prefiere su lengua, así se comunica con su esposo y su niña, aunque también conversan en español.

Juana porta orgullosa la indumentaria de su pueblo: Un huipil floreado, de colores muy llamativos y brillantes, su falda también tiene detalles bordados y está sujeta con una faja también florida y chillante. Al preguntarle porqué su niña no viste como ella, suspira.

Cuenta una situación que le parece graciosa. Cuando su chiquilla anda en el pueblo, ella misma escoge sus huipiles y los luce como pavo real, pero cuando llega a la ciudad inmediatamente pide su vestido de holanes, no le gusta aquí la ropa de su madre, dice Juana que esto se debe a que las niñas de aquí no visten como ellos.

Aunque le parece curioso, también le preocupa que su pequeña se comporte así, por eso no deja de hablarle en tzotzil. Acto seguido, la chiquilla toma un pequeño huipil y lo muestra, sonríe coquetamente, su madre intenta ponérselo pero ella repela en su lengua, sale corriendo.

La pequeña familia de Juana viene hasta aquí porque en su pueblo no hay mucho movimiento, el dinero que ganan no es suficiente. Cargan artesanías ya terminadas, así como material para hacerlas. Viven aislados de algún modo en esta ciudad, la única que aprende nuevos modos es su hija. Esperan ganar bien y por ahora no les ha ido tan mal.

Como Juana, existen un gran número de personas que vienen a vender artesanías. No pagan impuestos pero existen líderes, uno en cada costado del edificio, a los quienes de les pagan cuotas.

Del lado izquierdo está el “Pirinola” quien posa casi siempre en las jardineras del Zócalo. Es un hombre robusto y moreno, viste de gorra, pantalones de mezclilla y playeras sport. No le gusta que lo molesten porque todo el tiempo habla por su Nextel, a él le informan cuando hay operativos y coordina que los puestos se levanten y se vuelvan a poner.

Del lado derecho “La Doña” tiene un puesto al mismo tiempo que avisa cuando llegarán los policías, a ella se le da el dinero. “Ella es sonriente y vivaracha pero los tiene bien vigilados a todos”, dice un señor que vende quenas. Casi no se distingue de los demás a no ser porque también porta un Nextel.

Los comerciantes no quisieron revelar el nombre real de los líderes, afirman que sólo los conocen por su apodo. Con ellos hacen arreglos y en ambos lados la tarifa es de 80 pesos por día.

Algunos indígenas se han establecido ya en la ciudad y aquí en Catedral ofrecen distintos productos utilitarios de adorno provenientes de China, India, Indonesia, Bolivia y Perú; a la par de “artesanías” que modificaron o aprendieron a fabricar dentro de este ambiente urbano.

La gran mayoría de quienes compran en el lugar se quedan con la idea de que allí encuentran artesanías, y no se equivocan, pero también sucede a menudo que lo adquirido no es propiamente una artesanía sino un híbrido, o en el peor de los casos una manualidad, no porque sea despectivo sino por la confusión generada al respecto.



Una identidad forzada

José Hernández Reyes, Director Comercial del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), explica la importancia de conocer la clasificación entre los distintos productos realizados con base en el trabajo manual. Él es filósofo graduado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y antropólogo por la Universidad Iberoamericana.

Destaca sobre todo la importancia de reconocer las artesanías porque afirma que ellas guardan conocimientos artísticos y científicos, pero sobre todo la cosmovisión de nuestra cultura, es decir, nuestra forma de ver el mundo como sociedad.

“El problema sobre lo que se comercializa en el Zócalo es porque se hace sobre una identidad forzada”, explica que las artesanías son mejor apreciadas; sin embargo los fenómenos capitalistas y la moda también han cambiado su concepción, no sólo por quien las consume sino también por el mismo artesano.

“Las artesanías necesariamente tienen una raíz indígena que nos permite imaginar la naturaleza, la tierra, las tradiciones, e incluso refieren la lengua o la indumentaria propia de quienes las realizan”, dice el antropólogo José Hernández “Son la suma de elementos culturales que tienen un uso específico dentro de la comunidad de origen”.

El especialista explica que el uso de las artesanías puede ser dentro de las actividades cotidianas o con una intensión religiosa. Es precisamente su función lo que determina gran parte de su valor, además del esfuerzo que implica su producción.

Afirma que es necesaria una educación temprana para distinguir las distintas clases de artesanías. Tomando en cuenta el uso y la producción es posible clasificar los artículos que se comercian en zócalo, siempre con sumo cuidado pues cada objeto merece atención según sus características.

De acuerdo con el Manual de diferenciación entre artesanía y manualidad, de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) existe una distinción entre los productos hechos a mano, se clasifican en artesanías, híbridos y manualidades.

Las artesanías son realizadas manualmente o con el apoyo de instrumentos y maquinaria rudimentaria. Los materiales provienen de la región del artesano. En ella se imprimen valores simbólicos e ideológicos de la cultura que los fabrica.

Los híbridos conservan ciertos rasgos culturales pero son una mezcla entre materiales, técnicas y valores simbólicos. Es un producto ubicado entre el dinamismo cultural y la globalización.

Por último, las manualidades son objetos que resultan de un proceso manual o semiindustrializado. La materia prima, por lo general, ya ha sido procesada. La técnica no está basada en una tradición cultural y está marcada por la moda.

La calidad de cada producto es variable, tanto en el material como en su técnica, no depende de la clasificación en la que se ubique. Si una artesanía necesariamente se compone de valores simbólicos, materiales y técnicas de fabricación ¿Cómo pueden ser artesanías lo que venden en Zócalo?

José Hernández responde: “Lamentablemente en Zócalo no se hace ni se vende artesanía, con esto no quiero decir que los productos estén mal hechos o que sean de baja calidad”.

Aun cuando las personas provengan de la comunidad donde se hacen las artesanías y hayan aprendido la técnica, difícilmente pueden hacer verdaderas artesanías. Es difícil reproducir una cultura cuando se está fuera del entorno, entonces se empieza a perder la raíz. En una lucha por integrarse al nuevo ambiente, el migrante cambia gran parte de sus tradiciones y costumbres, explica el antropólogo.

Añade que otro aspecto importante que impide la realización de artesanías es el aspecto material pues resulta difícil conseguir materiales originarios ya que se está lejos de la zona geográfica; un ejemplo específico son los inmigrantes de Oaxaca y de Chiapas.

“La cultura se diluye y se pierde”

En los distintos medios de difusión y en los centros culturales, constantemente se repite el valor de nuestra multiculturalidad debido a la diversidad en México, sin embargo no se toma de manera seria y no es suficiente. José Hernández dice también que no basta la difusión, se trata de educación.

Él enfatiza en la importancia de una legislación adecuada “el que no exista una regulación para el comercio de artesanías no rescata la cultura, cada vez más se tiende a lo cosmopolita del mundo globalizado, entonces aquellos conocimientos ancestrales se diluyen; perdemos nuestras raíces y por tanto nuestra identidad”.

“El comercio a las afueras de la Catedral Metropolitana no enseña a las personas el talento de la mano de obra mexicana, pero primordialmente no se aprecia el importante patrimonio cultural que significan las artesanías”, puntualiza.



Ya basta de espejos


En contraste con el pedazo de realidad donde las artesanías son consideradas tesoros culturales, se encuentra todavía un gran número de artesanos, generalmente provenientes de zonas rurales de provincia, que son ajenos a este mundo donde cabe la multiculturalidad.

Estas personas muchas veces no reciben la información sobre los programas económicos a favor de las artesanías y a menudo no son conscientes del valor histórico y cultural que representa su trabajo. La mala paga que reciben no compensa sus necesidades materiales por lo que se ven obligados a buscar otras actividades o emigran en busca de empleo.

Las artesanías, si bien son productos en serie, su valor se encuentra en los criterios tradicionales utilizados para su creación.

Las dependencias de gobierno, específicamente Fonart afirma que Durante las últimas décadas las artesanías han logrado un auge impresionante. Sin embargo, la publicidad, la cantidad y la variedad de tiendas en las que se expenden, sumado a las controversias suscitadas en torno a su naturaleza y funciones, hace difícil definirlas y valorarlas.

Se habla de ellas como resultado de un proceso de trabajo manual pero muchas veces se ignora el valor tradicional y cultural que cada una implica, pero sobre todo en relación con las políticas comerciales del país y como su falta de regulación afecta principalmente a quienes las elaboran.

Tanto instituciones privadas, como Fundación Banamex, y públicas se han interesado en el mercado de las artesanías, Incluso se han abierto espacios en las plataformas virtuales de internet, pero poco o pocas se ocupan del artesano, de la cultura y de su preservación.

A pesar de los programas gubernamentales, las ferias organizadas en las distintas comunidades, las exposiciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), eventos de iniciativa privada, y demás oportunidades que ofrecen una mejor comercialización de las artesanías, las prácticas informales no cesan.

Pero quizá lo más grave no es la desinformación y desvalorización de las artesanías por parte de la población sino por el mismo artesano, lo que los mantiene sumidos en estados de miseria, desigualdad e injusticia.









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