jueves, 2 de mayo de 2013

PACTO POR MÉXICO, PODRÍA BENEFICIAR LA INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

Por Araceli Isidro Orta
México (Aunam). Vencer el prejuicio de que la UNAM no puede obtener recursos económicos o lucrar con sus investigaciones por que obtiene presupuesto del Estado, es cosa del pasado. Las innovaciones deben superar la publicación de un artículo del investigador, expresó Enrique Guadarrama López.

El director general de asuntos jurídico de la Máxima Casa de Estudios, agregó que en materia de políticas públicas, el Estado debe arropar a los creadores, como lo hace la Universidad al proveer de las mejores condiciones para que “sus profesores e investigadores tengan las condiciones necesarias”.

Las declaraciones se hicieron en la conferencia ¿Qué exige la nueva política pública en materia de propiedad intelectual?, en donde se abordaron los temas científico-tecnológicos, los incentivos para los investigadores y la falta de organización en la UNAM. También participaron Miguel Ángel Margáin González, director general del Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI), y el Ingeniero Héctor Elías Chagoya Cortés, socio del despacho Becerril, Coca Becerril, S.C.

Por su parte Margáin González felicitó las iniciativas de la Universidad y se comprometió con ella en materia de investigación y creación de patentes para el mercado, pues de esta manera se cumple la función encomendada al IMPI en el Pacto por México, en el compromiso número 48.

Tal compromiso alude al objetivo de aumentar “el número de investigadores y de centros dedicados a la ciencia, la tecnología y la innovación y, como consecuencia, se incrementará significativamente el número de patentes”, se titula Investigadores, centros de investigación y patentes, y pertenece a la sección 2.3 Promover el desarrollo a través de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación del Pacto.

El reto de la Universidad se encuentra en impulsar aún más las investigaciones a nivel de comercio, “se deben colocar en el mercado para que exista un crecimiento recíproco en la sociedad”, declaró Guadarrama López.

Guadarrama hizo hincapié en que la protección de este proyecto recae en la regularización del derecho de patente, la protección intelectual y los derechos de autor, así como la distribución objetiva e igualitaria de ingresos que se obtienen en la venta de una creación, “en la Universidad existe un arropamiento de Incubación de empresas y situaciones de conflictos de intereses”.

La UNAM tiene un acercamiento con la iniciativa privada “donde se le invita a los investigadores a formar parte de ella, a formar parte como consultores, a ser socios de las mismas, debe darse un impulso para que los universitarios sean creadores de sus propias empresas y que la misma Universidad trate con algunas”, agregó Guadarrama.

Los retos de la propiedad intelectual

Uno de los problemas de la investigación en la universidad es que México importa productos para que un proyecto se lleve a cabo. Elías Chagoya explicó que cierto presupuesto destinado a la investigación se evapora en el pago para empresas extranjeras por adquirir productos de las mismas.

Como otra problemática, Chagoya contempló la falta de conocimiento por parte de las autoridades cuando se realiza una investigación en la Universidad. Dijo que en ocasiones ni se conoce la normatividad, ni el proyecto de los investigadores.

En esa línea dijo “no sirve de nada que exista la patente sino se conoce, ejercer nuestro derecho y respetar el de los otros es la manera con la que podemos hacer de la creatividad un verdadero centro de competitividad para nuestro país”.

Ante su planteamiento propuso la resolución con un “marco organizacional para comunicarse de manera eficiente y lograr una creación de negocios, para y de la Universidad”, con la que confía se erradicará la falta de organización que hay en la burocracia de la misma y así se lleve a cabo la entrada total al mercado.

Por su parte el director general de asuntos jurídicos propuso la unión leyes-empresa-investigadores para hacerle más fácil el camino a los innovadores, proveyendo todos los recursos y colocando a un especialista en leyes que apoye las formas legales de la patente del proyecto.

Para el director general del IMPI, Miguel Ángel Margáin, la solución se encuentra en toda la sociedad, porque todos se deben a las patentes que se generan en la Universidad, por lo tanto la unión de autoridades, investigadores e industria es el primer paso, “nosotros”.

La conferencia se llevó tras la coordinación de Carmen Arteaga Alvarado, directora del Seminario de Propiedad Intelectual de la Facultad de Derecho de la UNAM, la causa fue la celebración del Día Mundial de la Propiedad Privada iniciada por la Organización Mundial de Propiedad.









Bookmark and Share

0 comentarios: