jueves, 2 de mayo de 2013

CELIBATO Y SISTEMAS DE PODER, DETRÁS DE ABUSOS SEXUALES EN LA IGLESIA: FAZIO

Por Angélica Jackeline Ferrer Campos
México (Aunam). La sexualidad en la Iglesia católica ha sido un tema complicado y morboso para la sociedad a nivel mundial; y es un aspecto determinante para la historia de la institución y la repercusión de sus reformas dictatoriales tanto en miembros del clero como en los fieles.

El periodista uruguayo Carlos Fazio Varela aborda el tema de la pederastia y el abuso sexual perpetrado por sacerdotes en su obra En el nombre del padre: depredadores sexuales en la Iglesia católica (Océano, 2004).

En entrevista, el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM profundiza sobre este tema tabú tanto para la jerarquía eclesiástica como para el sector conservador de la sociedad a nivel mundial.

Otros libros que ha realizado sobre el clero y su relación con diversos temas son Samuel Ruiz, el caminante (Espasa-Calpe, 1994), Juan Pablo II: el guerrero de Dios (Times, 1999), El eje Wojtyla-Ratzinger ¿La dictadura del Papa? (Católicas por el derecho a decidir, 2012), y el ensayo “La jerarquía católica ante la violencia criminal y la respuesta del Estado mexicano” que se encuentra en el libro De la brecha al abismo: los obispos católicos ante la feligresía en México (Católicas por el derecho a decidir, 2013).

Fazio Varela asegura que los medios de comunicación centraron la cobertura de esta temática, a partir de la renuncia del papa Benedicto XVI a su cargo como Sumo Pontífice, en argumentos de que cardenales como Roger Mahony o Norberto Rivera no debían ir al cónclave por encubrir actos de abuso sexual al interior de la Iglesia y, en el caso de Mahony, haber atentado en contra de menores de edad.

La información de la radio, la televisión y la prensa demostró que dichos aspectos clericales todavía son parte del secretismo impuesto por la estructura jerárquica de los sacerdotes en el Vaticano.

El clero y el sexo

Al ser cuestionado sobre los casos de pederastia a nivel mundial a mediados del siglo XX, el articulista de La Jornada explica que no tuvo que ver con el Concilio Vaticano II (1962-1965), donde se planteaban mayores libertades dentro de la Iglesia católica, sino con factores anteriores. En el mismo año que esta reunión inició, el Vaticano publicó un documento secreto (incluido en el texto En el nombre del padre: depredadores sexuales en la Iglesia católica) sobre cómo se debía actuar respecto a los clérigos pederastas y cuál sería el proceso que se le daría a las acusaciones: castigar a los párrocos excomulgándolos o enviándolos a retiros espirituales.

“Esto puso sobre la mesa dos temas: el celibato y los sistemas de concentración del poder. Los monasterios son círculos cerrados como las cárceles. En ellas, algunos presos abusan de otros presos. Lo mismo ocurre dentro de las órdenes religiosas donde emplean el poder que les confiere ser sacerdotes y tener la confianza de los padres de familia para adoctrinar a sus hijos. Por esta razón hacen votos de castidad; la pederastia y el abuso sexual dentro de la Iglesia demuestran que tanto hombres como mujeres necesitan actividad sexual”, comenta.

Y se pregunta: ¿Por qué si se realizan exámenes psicológicos a los jóvenes que desean entrar al sacerdocio, se siguen admitiendo personas con desórdenes mentales o aquéllos que ocultan sus preferencias sexuales? Esto ha repercutido en los actos de algunos clérigos contra fieles y miembros de la Iglesia con rangos inferiores.

“El conflicto real es la falta de vocación que ha tenido gran auge desde hace 40 años; se admite a cualquier persona por la falta de interés de la población para pertenecer a la Iglesia católica. Estos exámenes no son tan rígidos como los plantea el Vaticano. No existen y son una herramienta para decir: ‘nosotros aplicamos estas pruebas’ (haciendo referencia al clero)”.

El único acontecimiento revolucionario, relata, se dio en Cuernavaca, Morelos, en el monasterio de los Benedictinos en los años 50. En dicho sitio, monseñor Sergio Méndez Arceo introdujo la práctica del psicoanálisis en los sacerdotes de su diócesis, con el fin de tratar las pulsiones sexuales y los conflictos que el celibato genera.

El exreportero de la fuente religiosa en la revista Proceso piensa que el celibato debe ser eliminado y que el tema de la sexualidad tiene que ser resuelto por el papa Francisco con el propósito de evitar mayores conflictos en la Iglesia católica, ya que este tipo de problemas no los tienen otras religiones; se les permite estar casados y tener hijos.

Estados Unidos y el Vaticano: el poder en su máxima expresión

Acerca del papel que funge la religión católica en Estados Unidos y el uso de los escándalos sexuales para implantar algún tipo de dogma, Fazio Varela apunta que ambos temas convergen en el uso del poder de la Iglesia católica sobre la justicia del Estado para mantener el estatus del clero a través de la protección a sacerdotes que abusaron sexualmente de menores de edad; era utilizado para mantener la estructura de la institución.

Mientras tanto, el gobierno estadounidense se hizo de la vista gorda hasta que el tema salió a la luz pública a finales del siglo XX. En ese instante, el Vaticano a través de sus representaciones locales en Estados Unidos, comenzó a indemnizar a las víctimas ofreciéndoles millones de dólares para mantenerlos callados.

El boom de la pederastia en relación con la defensa de los Derechos Humanos

La razón por la que no se conocieron los casos de abuso sexual en los años en los que re perpetraron fue la aplicación del documento publicado en 1962 por el Vaticano donde se castigan a los clérigos con penitencias. Pero el caso se convirtió en un boom mundial en los noventas, ya que esta época se resaltó la importancia de los derechos humanos, dice el también corresponsal de la publicación semanal uruguaya, Brecha.

Sobre este tema, menciona que actualmente la defensa de los derechos humanos y el conocimiento del cuerpo de la mujer se unen con los casos de pederastia en la década de 1990. Hasta entonces, los hombres que fueron violados cuando eran niños, tuvieron un lugar para denunciar los crímenes. A pesar de ello, el periodista uruguayo señala que, conforme pase el tiempo, los casos de abuso sexual aflorarán con mayor fuerza gracias a la lucha para colocar por encima del Estado a los derechos de los individuos.

México y la reivindicación del fuero especial para la Iglesia católica

Hace unas semanas, el secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Eugenio Lira, comentó que el tema de la pederastia sólo atañe a aquéllos que no son parte del clero; “¡es una aberración desde el punto de vista de las leyes actualmente en México!”.

Para Carlos Fazio, se trata de reivindicar en pleno siglo XXI un fuero especial para los sacerdotes. Cuando el cardenal de Guadalajara, Jalisco, Juan Sandoval Íñiguez mencionó que ‘la ropa sucia se lavaba en casa’, “era una forma de burlar la justicia del Estado mexicano que tipifica la violación de menores. Ellos no están fuera de la sociedad, son parte de la misma. Precisamente, por esta razón se ha buscado que el tema de la pederastia se lleve a los juzgados penales y civiles”, explica.

Sobre el caso de Marcial Maciel, exlíder de los Legionarios de Cristo, Fazio Varela expone las causas por las que no se ha hecho justicia: el clérigo mexicano gozaba de la simpatía y protección tanto de Juan Pablo II como del entonces prefecto de la fe, Joseph Ratzinger, los cuales sólo hicieron que renunciara a su cargo más no fue juzgado por las leyes mexicanas.

Asegura que esa es la razón por la que el tema no ha sido tan mencionado en los medios de comunicación nacionales; en las publicaciones y programas de televisión sólo se victimiza aún más a los padres y a los niños por dudar de un sacerdote.

Bergoglio y la pederastia

En su artículo titulado “Bergoglio y la herencia wojtyliana” publicado el 18 de marzo en La Jornada, Fazio Varela plantea que el perfil de Francisco sobre las acciones que tomará como pontífice aún es desconocido.

Tomando en cuenta que en el segundo día de su pontificado, Francisco corrió de la Basílica de San Pedro al cardenal Bernard Law (conocido por encubrir a clérigos pederastas en Estados Unidos desde 1970 hasta el año 2000), ¿cuál cree que será la actitud del nuevo Sumo Pontífice respecto a la pederastia?

“Él llega en un momento coyuntural para la Iglesia católica, donde el tema de la pederastia es parte de la crisis estructural de la institución. El estado crítico de la institución fue la causa por la que Benedicto XVI renunció; no se conoce cuál fue la discusión real antes y durante el cónclave. Lo único que es visible es la crisis de la Iglesia y la pugna entre cardenales conservadores por el poder, que ha desencadenado la falta de credibilidad en el clero por el uso de la doble moral y la corrupción.

Lo ético sería que Francisco promoviera una limpieza moral en materia de pederastia en todas las estructuras (monasterios, diócesis) que conforman al Vaticano, pero me temo que no tomará ese camino porque si el tema se destapa con mayor fuerza, afectaría a la formación jerárquica aún más. Posiblemente sólo se verá un nuevo discurso donde pronuncie que nunca más volverá a cometerse este tipo de delitos y no una acción concreta”, puntualiza el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.











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