lunes, 7 de noviembre de 2016

QUIERO FORMAR MÚSICOS, NO POLÍTICOS

  • “La humildad me ha hecho tener presente a quiénes pertenezco”, expresó Cheluis
  • “Quise sembrarles una semillita, y esa semilla era la humildad, pero no lo logré”
  • Mi celosa mujer fue una composición que surgió por parte de una escena de celos que le hizo su novia.
Por Bety Aracely Piche Delgado
Ciudad de México (Aunam). José Luis López Hernández, mejor conocido como Cheluis, es músico trombonista zapoteca de la comunidad de Villa Hidalgo Yalálag, ubicado en la Sierra Norte del Estado de Oaxaca. El autor de las piezas musicales más conocidas: Mi celosa mujer y Para que me quieras. Está próximo a comenzar un nuevo proyecto en su comunidad de origen a fin de cambiar la mentalidad de los infantes.

El músico Cheluis al tocar con la banda Juventud Oaxaqueña en la festividad anual en honor a San Antonio de Padua. Foto: Máximo Cuauhtémoc Sánchez. 

A Cheluis no le gustaban los domingos, pues eran los días más desalentadores en casa, llenos de aburrimiento. Pero, pronto las cosas comenzaron a cambiar. Sus fines de semana fueron el detonante para que a músico sobresaliera. Pronto se encontró en tocadas, pues sus amigos lo invitaban a fiestas que se realizaban en la Ciudad de Oaxaca o las afueras de la localidad.

Hace seis años aproximadamente comenzó con sus composiciones y su primera obra musical fue un son al que puso por nombre Naty, aunque su fama en la Sierra Norte tuvo su origen hace dos años, después de presentar los temas: Mi celosa mujer, seguido de la obra Para que me quieras.

No pretende ser el mejor músico, aunque está consciente de que tampoco es el peor de todos, por ello se ha esmerado en entregar lo mejor de sí en lo que ha hecho y lo que aún hará; y es que fungir como maestro de música en comunidades como Putla Villa de Guerrero y San Bartolomé Zoogocho, pueblos de la Sierras Norte y Sur del Estado de Oaxaca, lo han marcado en su trayectoria musical.

El compositor estudió dos años en el curso propedéutico de la licenciatura en música instrumental de la entonces Escuela Nacional de Música de la UNAM. La necesidad de trabajar lo hizo regresar de nuevo a Oaxaca en donde asumió el cargo de maestro de música en la comunidad de Putla, un poblado en donde el baile regional típico son las chilenas, y una de las cosas que a él no le gustaban eran las precisamente estas canciones, expresó.

Al reflexionar sobre el valor de Yalálag para él, fue cuando se dio cuenta que no podían existir dos tierras idénticas y del porqué se había acostumbrado a la música que la tierra de sus raíces escuchan. Fue entonces cuando compuso otra pieza musical, al que llamó Ya’rarj, (que es el nombre en zapoteco de su pueblo). “El son fue creado con el fin de que lo tocaran sólo bandas muy sobresalientes y famosas en la zona, por eso las notas de esta pieza fueron muy complejas, pues no quería que cualquiera banda de la región la tocará” reveló.

Con sus melodías y su fama, se le abrieron las puertas en la comunidad de Zoogocho, el lugar en el que todo músico de la región sueña entrar para practicar la música. Ahí, le dieron el cargo de director de los estudiantes del Bachillerato Musical Comunitario (BachiMuCo) de dicha localidad. Esta es una de las más grandes experiencias que lo marcó tanto en su trayectoria personal como musical.

“Me esforcé tanto por sacarlos adelante, pues me di cuenta que tenían mucho qué dar en la música. Quise sembrarles una semillita, y esa semilla era la humildad, pero no lo logré” expresó, ya que tiempo después se encontró con un ex-alumno del bachillerato el cual le comentaba que la humildad que parecía llegarles pronto se les escapó por completo creando un ambiente de arrogancia y ego ante otras comunidades vecinas.

Cheluis se enamoró de una de sus alumnas, “María, la chica de la flauta”. Aunque los dos sabían que estaba prohibido establecer una relación de pareja entre ellos, desobedecieron y comenzaron con una relación muy intensa, razón por la cual, el presidente de la comunidad le retiró el cargo de director de la banda del bachillerato.

Recientemente, La Banda Filarmónica Autóctona de Yalálag le ofreció trabajo para instruir a los niños a la música y Cheluis lo ve como un proyecto y nuevo reto pues, está consciente de que su comunidad se mueve por muchos lineamientos políticos y de que parte del “caciquismo” aún está presente y que volver y vivir de nuevo allí es adherirse a un partido político.

Él aceptó el trabajo con la condición de no tocar nada referente al tema de política y con la intención de poco a poco ir cambiando la mentalidad de los niños. Aunque también está consciente que no es nada fácil tratar estos temas. “Ya se acordó que yo no me iba a meter en nada de estas cosas, pues yo quiero formar músicos, no políticos, y mucho menos tratándose de niños que aún no tienen la plena conciencia de qué es lo que les toca vivir”, expresó.

En su haber artístico, cuenta con nueve composiciones musicales: Naty, fue dedicada a la novia de su mejor amigo, Alfredo; Don Venus, a su tío; Mi princesa, a su novia Lorena, quien lo ha acompañado incondicionalmente desde años atrás. Para que me quieras, se lo dedicó a una chica de la que se enamoró en su pueblo natal hace un par de años.

Mi celosa mujer, lo compuso una noche en que Lore le hizo una escena de celos, y ahora es una de las piezas musicales más solicitadas en la Región de la Sierra de Oaxaca. Para el son Yubán, se inspiró en su sobrino consentido. Cómo te digo fue producto de la relación que entabló con Maria. Nolhda’o, es un bolero que le escribió a su madre como parte del profundo agradecimiento que le tiene. Y finalmente, Ya’rarj.

Cheluis no se considera un mujeriego, sin embargo, cree que las mujeres son el mejor complemento del hombre. Aunque si dice ser el típico músico borracho, ya que sus peores vicios son el alcohol y el cigarro, a pesar de los problemas que le han causado. “Cada quien busca su felicidad como quiere”, opinó.

El apoyo incondicional se lo ha dado su familia. Su guía en sus andares ha sido su hermano Eduardo y su amigo Paco, así como el resto de sus amigos que lo han apoyado de alguna forma. Ejemplo de ello, es la integración de una banda que surgió entre charlas de amigos, Juventud Oaxaqueña la llamaron.

Si pudiera resumir en una palabra o en alguna frase el trayecto de su vida, ¿Cuál sería?
Humildad. Humildad porque tienes qué saber de dónde vienes. En mi caso, tener presente mis orígenes indígenas para no dejarme llevar por la arrogancia que muchas veces ciega.




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