viernes, 12 de abril de 2013

ÁNGEL DE LA RISA, ENTRE OJOS CRISTALINOS

“La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano…”
(Víctor Hugo, novelista francés, 1802-1885)
Por Frida Mendoza Miranda
México (Aunam). En la calle Tonalá número 194, interior E, entre Chiapas y Coahuila se ubica una asociación, no tan conocida pero con un gran valor, dirigida por una mujer con corazón de ángel. Dentro de aquellas cuatro paredes, todos los días se viven historias que conmueven y alimentan el espíritu.

Cuando alguien entra a este lugar, la gente responde con un saludo lleno de alegría; siguen el ejemplo de la directora general de Risaterapia, Raquel Origel Puertas, quien estudio Ciencias de la Comunicación.


Aquella mujer de cabello lacio, castaño claro, y ojos miel, recuerda que un día, en una clase de la preparatoria, “hablaron sobre Comunicación Organizacional y me gustó porque, muy utópicamente, haces que la gente dentro de su trabajo esté contenta para ser productiva. Entre más satisfechos estén, más te van a rendir”.

Sentada frente a uno de los dos escritorios de madera que hay en su oficina blanca, cuenta que todo el tiempo ha trabajado en comunicación organizacional, “a veces más y a veces menos, pero siempre en el rubro, dentro de la calidad del nivel de trabajo”.

Su primer empleo fue en PROSA (Administración de personal), “ahí hacía comunicados, organización de eventos, campañas internas, responsabilidad social, atención a clientes, toda la parte de las relaciones públicas. Luego entré a Risaterapia, donde tratamos de promover la alegría en las personas, para que se sientan bien”.

Raquel Origel estudió la maestría en Comunicación Estratégica y asegura que sus “anécdotas chuscas han sido puros despistes, porque al final es una carrera en la que debes tener mucho cuidado con los detalles, poner atención en las improvisaciones. Se necesita el liderazgo y conocer las reglas, aunque no haya un ABC”.

***

Risaterapia es una asociación civil, la cual existe desde hace trece años, encargada de promover una cultura de cooperación alegre. Tiene como misión desarrollar equipos de amigos y a través de encuentros humanizantes y actitudes positivas se den cuenta de que están haciendo un mundo mejor.

“Nosotros hacemos labor de promoción. La mayor forma de atraer gente es publicidad de boca en boca y a través de las redes sociales. Estamos en 25 ciudades de la República, y en cada una visitamos hospitales, asilos de ancianos, casas hogar, comunidades rurales e indígenas o zonas de desastre”, comentó sobre su labor.

“Nosotros como médicos de la risa usamos narices rojas en cada visita y es como un recordatorio que simboliza nuestro corazón”, dice mientras se levanta de pronto, desaparece y regresa con dos narices rojas entre sus manos, de esas que usan los payasos en sus espectáculos.

Los beneficios que ofrece Risaterapia son: encontrar la alegría interna y buscar lo mejor de uno mismo. “Te modifica la vida 180 grados por todo lo que hacemos, todo te mueve, la gente te hace ver el vaso medio lleno en vez de medio vacío”.

“Vas a un hospital y comprendes que todos tienen un problema más grave que el tuyo; un asilo, una comunidad tienen más dificultades. Así es como se valora lo que se tiene. El primer beneficiado definitivamente es el voluntario”.

Para Raquel Origel, una de las recompensas que le ha dejado su trabajo es ayudar a quienes están en un estado vulnerable, con el ánimo por los suelos. "Cada médico de la risa es un agente de cambio", asegura.

Los beneficios de la risa son diversos: estimula el sistema nervioso, el sistema sanguíneo, es una buena herramienta para hacer amigos, para estimular el cuerpo y generar más defensas, creas endorfinas; esto ayuda a una más pronta recuperación en los pacientes.

"Tenemos técnicas para dejar a un lado los problemas; como médico de la risa debes eliminar lo que te lastimó, afectó o partió el corazón, para luego tomar lo más padre de cada visita", señala.

"El chiste es llevarte las cosas que te nutren y no las negativas"

"Con una sonrisa cambias muchas cosas, es mejor dar el saludo con la sonrisa en la boca o agradecer y pedir algo de buen manera, siempre con una chispa en el rostro", asegura la comunicóloga.

Sin embargo, aclara que, aunque se quiera, no todo el tiempo se puede estar feliz, "a veces debes darte tu tiempo para estar triste porque lo necesitas, si estás enojado date tu tiempo de estar enojado".

Risaterapia está enfocado a un marco de educación para la paz y derechos humanos, "enseñamos a compartir, a agradecer al otro, a reconocer lo que uno hace y eso es fabuloso".

Explica -en tono solemne- que es recomendable realizar movimientos con las manos para darse a entender mejor. Su mirada está llena de luz, de satisfacción, esos ojos claros reflejan la alegría de su vivir y de su trabajo. "Cuando haces lo que realmente te gusta lo disfrutas y das lo mejor", asegura.

Mejor conocida como "Doctora Serpentina"

“Doctora serpentina” soy yo, pero en mi máximo esplendor y con mis mejores locuras. El nombre se me ocurrió porque yo quería algo relacionado a la fiesta, soy muy pachanguera, me gusta mucho socializar, estar entre amigos, así que busqué nombres relacionados con fiesta; "serpentina" se me hizo muy dinámico, muy movido, algo que generalmente está en las fiestas donde hay mucha gente.

Todos los voluntarios tenemos sobrenombres, somos los médicos de la risa. Algunos de los nombres que hay son: doctor Alambrito, doctora Luneta, "hay un chorro", comenta que los sobrenombres van de acuerdo al nombre y personalidad, así se "crea un personaje que no es nadie más que tú.

Conmovida

"Me gusta mucho viajar, conocer lugares nuevos, no importa si son grandes o pequeños, simplemente encontrar y conocer cosas nuevas. Risaterapia me hace inmensamente dichosa, tanto en el ambiente laboral como en el personal, pero obvio quiero seguir preparándome, estudiando, tener una familia, casarme, es algo que se va dando con el paso del tiempo".

Se describe como una persona bastante sensible, "hay muchas historias que me han conmovido. La anécdota que más me ha marcado fue en Querétaro, en una visita a un hospital conocí a una niña con leucemia, que estaba en fase terminal y no hablaba, no se incorporaba, ni nada".

En el cuarto donde se encontraba la niña, comencé a jugar con una pelota imaginaria con otros niños -echándole un ojo a esta niña-. Nos la aventábamos entre nosotros, me di cuenta de que ella nos veía mucho, y me acerqué a ella para preguntarle si quería jugar, me dijo con su dedito que no y le dije bueno pero le puedes soplar a la pelota, no necesitas aventarla. No sé cómo fue, pero de pronto ella ya estaba prácticamente sentada y poniendo mucha atención, a pesar de que estaba muy débil".

"Seguimos jugando y justo en ese momento pensé y me di cuenta que estoy haciendo algo bueno, que me gusta y me llena, tengo la certeza de estar contribuyendo a crear un mundo mejor", recuerda mientras frunce la ceja, y sus ojos se miran cristalinos, esas lágrimas que no caen tras sus mejillas rosadas pero sí demuestran su sensibilidad.

-¿Qué despertó mi lado humanista?

-Siempre me ha gustado el apoyo social, ir a comunidades y ayudar en colectas y ese tipo de cosas. La razón por la que estudié comunicación organizacional es la misma, siempre he estado en el mismo canal.

El inició, la familia, un amigo

"Decidí entrar a Risaterapia porque Mauricio Buitrón, un gran amigo, me compartió esta experiencia que él estaba haciendo y me agrado.

Mi abuela tiene parkinson; yo comía con ella todos los días y siempre la veía mal, mal, mal; entonces, el ratito que pasábamos juntas en vez de disfrutarlo, me ponía triste, era una situación muy fea.

Un día Mauricio subió unas fotos a Facebook caracterizado como médico de la risa, le pregunté y entré. La razón principal fue mi abuelita, ahora voy a verla y le cuento chistes y jugamos y de repente platicamos, yo la escucho. Su salud ha mejorado.

Mi familia me apoya muchísimo, me dicen que está muy padre lo que hago; mi hermano es médico de la risa también. Cuando me ofrecieron la dirección de aquí eran los primeros emocionados".

Mis anhelos

A Raquel Origel Puertas le gustaría que Risaterapia pudiera estar en más ciudades y otros países, "me resultaría fascinante que llegara el momento en el que existiera Risaterapia Colombia, Risaterapia Argentina, Risaterapia Japón... eso para mí es un gran sueño".

Aclara que a pesar de que ya existen personas haciendo la misma labor, "me encantaría que Risaterapia fuera el nombre de las asociaciones y que esto que a mí me apasiona tanto lo pudiera compartir mucha más gente".

Raquel Origel lleva seis meses en la dirección de Risaterapia, "es mi trabajo favorito, los demás me han gustado y de todos he aprendido, pero éste más porque sé que tengo un mayor alcance".

Muchos de los juegos los inventan, "hacemos demasiada improvisación. Nunca sabemos a ciencia cierta qué vamos a jugar, de lo que tenemos certeza es que nos vamos a reír y a divertir mucho".

Inspiración

La persona que ha inspirado a Raquel Origel es su abuelo José (Pepe) Puertas, "era una persona muy trabajadora, que aun con gripa seguía laborando, era muy luchón, a él lo admiro mucho igual a mi mamá, Raquel Puertas, que le gusta esforzarse, es muy apasionada, entregada y correcta para hacer las cosas, es honesta. Ellos dos son a las personas que más admiro".

No añores lo que no tienes, mejor valora lo que sí

"Pienso que soy una mujer muy ocurrente, alegre, soy muy buena amiga, soy muy leal, algo disparatada.

Mi percepción de la vida cambió desde que entré aquí. Mi vida hace tres años era una y luego cambió todo.

Antes era muy pachanguera, irresponsable, de vámonos de fiesta, desvelémonos, hasta las cinco de la mañana y ahora prefiero pasármela muy bien hasta la media noche o la una de la mañana, para estar bien en las visitas del día siguiente.

Era una persona muy quejumbrosa, de todo hacía drama, y a partir de Risaterapia en vez de añorar lo que no tengo valoro lo que sí".

Los talleres de Risaterapia

Tenemos diversos talleres, el de “Estrella Blanca” es el principal, el de la asociación, a través del cual se aprende del mayor fracaso, para sacar de eso algo bueno, "te enseñan a escuchar, a tener contacto visual con la gente, es retomar ese tipo de cosas que estamos perdiendo, por la misma inseguridad y desconfianza, el de a lado nos puede enseñar muchas cosas y no lo vemos".

Cada taller dura 36 horas y todos tienen un costo diferente. Las fuentes de ingreso son los programas de actividades, el de “Estrella Blanca” y “Estrella Roja” son para ir a asilos, en ellos enseñan principios de tanatología y te se aprende, más a fondo, sobre la cuestión de saber escuchar.

“Estrella Azul” es para ir a comunidades, ahí enseñan más el trabajo en equipo y cómo brindar servicio. “Estrella Gigante” es para ir a zonas de desastre, el él se muestra cómo ayudar a la ciudadanía y enseñan a laborar en grupo, la escucha y cooperación, prácticamente protección civil.

Las sedes están en el D.F, Toluca, Monterrey, Pachuca, Coatzacoalcos Chihuahua, Celaya, Veracruz, San Luis Potosí, Morelia, Mexicali, Querétaro, Guadalajara, Hermosillo y más.









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1 comentarios:

Mayra Escalante dijo...

Hola Buenas Tardes!!

Quisiera poder ponerme en contacto con ustedes "Ángel de la risa, entre ojos cristalinos" la idea es poder participar la organización en la cual trabajo en conjunto de ustedes y apoyar a una noble causa. soy de San luis Potosi y mis telefonos son 4448601532 Lic. Mayra Escalante