jueves, 28 de febrero de 2013

HÉCTOR CEREZO: ALEGORÍA DE UNA LUCHA

“Se lucha por verdad, memoria y justicia…se necesita voluntad”
Por Nayeli Valencia Arrucha
México (Aunam). Héctor Cerezo Contreras de 34 años se describe como perseverante, constante e impulsivo. Fue un niño activo y en la secundaria latoso. El deporte siempre estuvo presente en su vida. Por las mañanas acudía a la escuela y en las tardes hacía ejercicio: “Mis padres me decían que tenía que obtener 9 de calificación y si practicaba algún deporte 8”, expresó Héctor Cerezo. Ha practicado judo, lucha olímpica y, el que más gusta, el box. Aunque la última vez que se peleó con alguien fue en la secundaria.

Sus acercamientos a los Derechos Humanos (DD.HH) se dieron en varias etapas de su vida. A los 15 años ingresó a las Brigadas Universitarias de Servicios Comunitarios para la Autogestión donde viajó a Nayarit dando talleres de DD.HH y alfabetización. Participó, como estudiante del CCH-Sur, en la Huelga de 1995 y posteriormente en la huelga de 1999 en la UNAM.


Fue preso de conciencia del 2001 al 2009. Su historia de injusta reclusión inicia en el Distrito Federal después de la explosión de tres petardos de fabricación casera en bancos de Banamex el 8 de agosto de 2001.

El 13 de agosto del mismo año agentes de la Policía Judicial Federal (PJF) comandados por el comandante Francisco Garduño Juárez, así como personas de la Unidad Especializada contra la delincuencia Organizada (PGR-UEDO) y del Centro de Investigación de Seguridad Nacional (Cisen) entran a su domicilio sin orden de aprehensión.

Los agentes lo torturaron en su domicilio y también a sus hermanos Antonio y Alejandro Cerezo. Un día posterior la Procuraduría General de la República los presenta, junto con Pablo Alvarado Flores y Sergio Galicia Max, como presuntos responsables de los ataques contra las sucursales de los bancos Banamex.

Las acusaciones en su contra fueron: terrorismo, violación a la ley de delincuencia organizada, posesión y almacenamiento de armas de uso exclusivo del Ejército, transformación y almacenamiento de artificios y daño en propiedad ajena.

Tras un largo e irregular proceso, añadiendo el asesinato de la abogada Digna Ochoa y Plácido, Héctor Cerezo es sentenciado a cumplir 13 años en prisión. Sin embargo, sale del penal de Atlocholoaya en Morelos después de siete años y medio. Cabe mencionar que los ataques fueron adjudicados al Ejército Popular Revolucionario (EPR) y las acusaciones en su contra se centraron en almacenamiento de cartuchos y armas de uso del Ejército, asociación delictuosa y terrorismo.

A raíz de su detención y la de sus hermanos, Alejandro y Antonio Cerezo; se forma un colectivo en el que participaron Emilia y Francisco Cerezo, además de algunos de sus amigos: el Comité Cerezo México, organización civil defensora de los DD.HH.

Se enfocan en ayudar a gente o familiares de desaparecidos forzados o ejecutados, presos políticos, de conciencia, personas perseguidas, presos injustamente asociados por motivos políticos y personas amenazadas u hostigadas por el Estado.

De acuerdo con la definición de Amnistía Internacional se considera un preso de conciencia a toda persona recluida por principios políticos, religiosos u otro motivo de pensamiento, por añadidura origen étnico, color, idioma, sexo, origen social o nacional, entre otras circunstancias. Es invariable que no haya recurrido a la violencia.

En palabras del activista: “son presos injustamente asociados a motivos políticos quienes sin pertenecer a ninguna organización social son detenidas”. Por ejemplo César Llaguno Romero, bolero de oficio, arbitrariamente el primero de diciembre; “no tenían nada que ver con el movimiento social pero iban pasando o estaban cerca del hecho”, aludió Cerezo Contreras.

En su estancia en diferentes penales de México, como La Palma o Atlacholoaya, escribió varios poemas, cuentos y artículos publicados en la revista Revuelta fundada en el año 2001 por el Comité Cerezo y de la cual es director. Entre ellos se encuentran: Si estuviéramos vivos (2001), Clara de noche (2002), Yo te amé (2002), La cotidianidad de la violencia; la cárcel como geometría enajenada (2003), La lucha contra el neoliberalismo y reformismo burgués (2004), Corrupción y política (2005), Condiciones carcelarias en La Palma = Tortura (2006).

Para Héctor Cerezo la seguridad personal es una forma de vida. El Comité Cerezo ha recibido 13 amenazas de muerte y dos amenazas específicas contra el defensor de DD.HH en los años 2009 y 2011. Por tal motivo toma medidas preventivas como estar en constante comunicación con sus familiares y no estar borracho en la madrugada, entre otras acciones.

Recíproco mediante su trabajo

A parte de colaborar 8 horas a la semana en la Cafetería, Cerezo trabaja como Coordinador de Acompañamiento en el Comité. Se encarga de documentar casos de presos injustamente asociados por motivos políticos, desapariciones y ejecutados forzados.

Aprendió documentando su caso y relata: “La documentación sirve para seguir el caminito de los DD.HH y poder pelear por verdad, para que se sepa que es lo que realmente está pasando; se lucha también por memoria para que no se pierda el registro de lo que pasó; pero también se lucha por justicia para que los responsables sean sancionados y se repare el daño físico o psicológico. Esos serían los grandes objetivos por los que luchamos en los DD.HH”.

Su trabajo es una manera de ser recíproco respecto a la injusticia que padeció. Imparte talleres sobre desaparición forzada, seguridad y personas en reclusión. El fin es que, transmitiendo su experiencia, los familiares reflexionen sobre quiénes son, cuál es su objetivo, qué intereses afectan y los riesgos que conlleva para que lleguen a sus propias conclusiones y documenten sus casos sin depender de alguien para hacerlo. La única limitante es que no capacita a funcionarios del Estado.

“Lo que principalmente se necesita es voluntad porque la documentación es plasmar por escrito exactamente lo que pasó y aprender a llenar ciertos formatos como la ficha de preso, de ejecutado o desaparecido. También saber hacer una relatoría. No se requieren estudios universitarios ni título. Además es un medio de denuncia pública y la CNDH confirmó que desde el año 2006 hay más de 5000 quejas contra del ejército por violaciones a los DH”, comentó Cerezo.

Para el defensor, los DD.HH son una herramienta de lucha para las personas y los pueblos.

Pero son utilizados como arma de doble filo: “Sirven como medio o espacio tanto de izquierda como de derecha. Para algunos no sirven o piensan en su imaginario que defendemos a delincuentes, pero también son una vía legítima para conseguir una vida digna, salud, educación, vivienda, recreación. Existen otras vías de denuncia como la movilización, articulación (entre diversas organizaciones, comunidades o individuos), difusión, cabildeo (hacer incidencia en espacios como la Cámara de Diputados o Senadores y presionar para que aprueben cierta ley) o acciones jurídicas (denuncia penal)”, dijo el Coordinador de Acompañamiento.

Acción ¡urgente!

El Comité Cerezo México constituyó Acción Urgente para Defensores de Derechos Humanos (Acuddeh). Se encarga de cabildeo, incidencia y de todos los mecanismos gubernamentales y no gubernamentales de protección a defensores y periodistas. Está en convenio con la asociación Protección Internacional y fundó en México la Oficina de protección a defensores.

En el informe Los desaparecidos en México: El persistente costo de una crisis ignorada, presentado el 21 de febrero por la organización Human Right Watch (HRW) se documentaron 250 desapariciones entre el 2006 y 2012. Y la situación de los periodistas, ha empeorado, el sexenio pasado desaparecieron 12 de acuerdo con el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ). Por su parte la organización Artículo 19 reportó 72 periodistas asesinados.

En un futuro no muy lejano

El activista se titulará en un año y medio en la Facultad de Filosofía y Letras, su tesis la realizará sobre el concepto de praxis en Adolfo Sánchez Vázquez, Karel Kosic y José Revueltas.

Del 26 al 28 de febrero será partícipe en la Semana Nacional contra la Violencia represiva del Estado, con el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP). Lo anterior para preparase rumbo al Foro Internacional del 14 de marzo del TPP.

Asimismo el Comité Cerezo junto con otras organizaciones promoverá una ley contra la desaparición forzada porque la Ley de víctimas no cuenta con un capítulo específico para personas cuyo paradero se desconoce. Héctor Cerezo desea que las leyes mexicanas no retrocedan con la contrarreforma al artículo primero constitucional cuyo objetivo es ponderar la Carta Magna sobre tratados internacionales.

Finalmente espera seguir vivo y con mayor capacitación e infraestructura. Es ateo y para él no hay nada más después de la muerte. Se esmera por aprender a bailar, lo calificaba como un deseo reprimido. Además de instruirse otro idioma, lo ha intentado pero se estresa fácilmente.

Para su hermano Alejandro Cerezo la vida es la realización plena de todas las capacidades que tienen los seres humanos. Sería mejor si fuera no enajenada. Y el miedo es una reacción normal que permite estar alerta mientras no pase a pánico o terror. Para él los derechos humanos son propios de la dignidad humana, no se pueden disociar.







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1 comentarios:

Emiliana Cerezo Contreras dijo...

Una pequeña aclaración: mi nombre es Emiliana Cerezo Contreras y no Emilia. Gracias.