viernes, 18 de diciembre de 2015

LA VUELTA AL MUNDO EN MEDIO DÍA

Por Vania Y. Alvarado Salcedo
México (Aunam). Difícilmente una persona puede conocer la mayor parte del mundo, se necesita mucho dinero, tiempo y esfuerzo. Pero el gobierno del Distrito Federal acertó al poner al alcance de los ciudadanos esta posibilidad. Todo lo que se necesita para este viaje es trasladarse al centro histórico de la ciudad de México.

Como siempre, en las calles aledañas hay tumultos de gente, sin importar si es fin de semana, vacaciones o días hábiles, o si es de día o de noche. A un par de calles de la Plaza de las Tres Culturas se divisa que la gente se conmociona en el centro.

Apenas se llega y se notan infinidad de estrechos locales que conforman la Feria de las Culturas Amigas 2015, esto claro, si la marabunta te permite ver más allá de la nariz. Lo aconsejable, por tanto, es ir entre semana, cuando abren, o antes del medio día.

En cada puesto te toparás con una gran variedad de muestras gastronómicas, de vestimentas, artesanías, joyería y otras manifestaciones culturales de países de todos los continentes, desde América hasta Asia, pasando por África y Europa; no te bastará una mano para todo lo que querrás adquirir.


Todo esto en su conjunto forma un paisaje con una infinita gama de colores. Lo recomendable es empezar con los países que más te interesan, pues conforme vaya pasando el día, si el local es de uno de los países más populares, como Reino Unido, Francia, Japón, China, Italia o Egipto, se irán llenando al grado de no poder entrar y, en caso de que lo consiguieras, los propios visitantes te impedirán salir y continuar el recorrido.

Todo el recorrido estará plagado de sonidos, murmullos, música y voces que te invitan a adentrarte en una carpa o mínimo adquirir comida; habrá olores, desde el que produce la concentración de gente hasta la exquisita fragancia de la gastronomía que te ofrecen; verás además un colorido, entre ropa típica de cada región del mundo, colores de piel de las razas que se mezclan, artesanías, más comida, etcétera.

Si llegas temprano tendrás la posibilidad de charlar con algún extranjero y tomarte la deseada selfie. Te darás cuenta de que para la mayoría de las personas con un local no lo obtienen de primera vez y que muchos son residentes mexicanos, otros, por el contrario, apenas mascullan el español.

Lo interesante no sólo se encuentra en cada uno de los locales, también se han organizado eventos en el centro de la feria, desde conciertos tipo orquesta hasta bailes ceremoniales, sin faltar algún performance con algo de representativo de su cultura.

Tampoco hay que olvidar los populares tatuajes, aunque quienes los realizan no tienen carpa, basta con que adhieran a la infraestructura desmontable una cartulina con la frase “tu nombre en henna”, algunos ponen el costo, otros no.
También, típico del centro histórico, encontrarás turisteando a personas de todas partes del mundo. Si aprovechas esta oportunidad corroborarás lo que viste en la Feria de las Culturas Amigas con algún extranjero curioso y podrás hasta enterarte de un dato que en el local de su país no te brindaron.


Claro que no todo es diversión y risas en este ambiente, pues estar rodeado de este mar de gente puede resultar estresante, así que si la cercanía con la humanidad te produce ese malestar, no es un lugar al que debas asistir, pero si en verdad lo deseas hazlo en los horarios propuestos, pues son los más desahogados.

Originalmente esta feria se realizaba en la comodidad del Paseo de la Reforma, aquí, cada expositor estaba acomodado de manera lineal por lo que no había tanto tumulto de gente en un solo lado, como ocurre en el centro de la ciudad, la gente se distribuía, pues se veían obligados a avanzar siempre hacia un lado para poder pasar el siguiente puesto. Sin mencionar que la cantidad de gente en esta zona es considerablemente menor a la que se junta en el centro de la ciudad.

Este 2015 la feria se distribuyó en locales que conformaron una especie de tache que permitió abarcar todo el planeta Tierra en cuestión de horas, aunque el recorrido fue algo largo, lo que a ratos lo volvía tedioso por tanta gente.

Las indicaciones estaban puestas en lo alto de la lona de cada extremo de la hilera de países.

Sin duda, la Feria de las Culturas Amigas es una de las experiencias que tienes que vivir, especialmente porque es una vuelta al mundo en medio día, más aun si no planeas recorrer el mundo a lo largo de tu vida.



Bookmark and Share

0 comentarios: