jueves, 17 de diciembre de 2015

UN PERIODISTA ESPECIALIZADO ES MÁS QUE UN CRÍTICO: JORGE LUIS BERDEJA


Por Marisol Morelos Castro
México (Aunam). Se encuentra sentado frente a mí. Su sombrero negro de fieltro de lana yace sobre la mesa, junto a su mano derecha. De su lado izquierdo una taza de barro que contiene café. Con un movimiento de cabeza y una tenue pero expresiva sonrisa, indica que está listo para compartir su experiencia acerca de la especialización periodística. Nos aproximarnos aún más debido al bullicio del lugar. Aumenta el tono de su voz para que pueda escuchar claramente lo que expone. Se llama Jorge Luis Berdeja: periodista, escritor y profesor.

Camino hacia la especialización

Comenta que pudo haber elegido el campo de la literatura, pero debido a la concepción que tiene de los escritores (suscitada de experiencias vividas), cursó la carrera de Letras Clásicas en la Facultad de Filosofía y Letras.

“Me chocaba hablar con un escritor. Tratan mal al periodista. En cambio con los pintores era como estar en familia. Te invitaban a su estudio. Me tomaba un vino con ellos. Siempre fue muy orgánica la manera de relacionarme con ellos. Por eso me pasé a ese campo. La decisión no fue tomada, de cierta manera, conscientemente, sino porque se me facilitó involucrarme.”

Jorge Luis, Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez en 1998, se especializó seis años en las artes visuales. Fue menos tiempo de lo que estuvo cubriendo una fuente, donde se tenía que saber de todo un poco. Sin duda, el saber todo y nada a la vez tiene una repercusión, pues “provoca que el periodismo se ‘achate’. Se vuelva superficial, obvio y falto de conocimiento. Por eso, la única condición del periodista es que tome en sus manos ese campo del conocimiento y lo estudie”, enfatiza con la modulación de su voz y su expresión corporal.

Formación autodidáctica

Cuando comenzó a adentrase cada vez más en el mundo de las artes visuales, Jorge Luis ya no tenía tiempo de ir a la escuela porque trabajaba todos los días. Así que, de manera autodidáctica, fue adquiriendo conocimientos conforme iba trabajando con artistas audiovisuales, leyendo libros o catálogos, asistiendo a ferias, platicando con los creadores, acercándose a los dealers o galeristas, directores y administradores de museos, organizadores de ferias de arte y coleccionistas.

Tras un eufórico ¡Ahhh!’, hace una pausa para explicar el significativo papel que desempeñan los coleccionistas. Puntualiza que son personajes muy importantes en este campo porque sin ellos no habría artistas:

“¿Quién compraría las obras? Tienen mucho que decir. A veces norman criterios en el arte. El coleccionismo influye en las modas. El galero reacciona a las demandas de un coleccionista. Te digo, tienes que entender todos estos procesos como fenómenos de la sociedad y estudiarlos así. Tienes que leer de todo para comprender: crítica de arte, historia del arte, catálogos y organización de instituciones. Hacerte cargo del proceso estudiando por tu cuenta y haciendo uso de las herramientas de investigación del periodismo mismo: indagar, preguntar, recopilar información.”

Periodismo especializado en cultura

Para Jorge Luis la especialización periodística es cuando un comunicador sólo cubre un espectro determinado de temas. Considera que un periodista cultural se especializa cuando se centra en un campo del conocimiento, como la literatura o música, debido a que el campo de las artes es sumamente amplio si se comprende a la cultura como la producción social desde una perspectiva antropológica:

“¡Imagínate un periodista especializado en la producción del hombre! Es imposible. Eso hace que los periodistas culturales tiendan a la especialización. Hay materias muy específicas. Por ejemplo, hay periodistas que tan solo se dedican al cine; Es decir, a todo el espectro de la producción desde estructura de guiones, desde lo técnico, hasta partes de economía: quién financia, para qué sirven los festivales. No solo es ver cine, sino comprender todo el fenómeno cinematográfico.”

“Por eso, especializarse en un campo requiere de múltiples conocimientos. No nada más es decir una novela está bien o mal escrita. Es entender todo el fenómeno de la producción literaria: cómo surgen los escritores, la producción independiente y las redes de distribución. Especializarse en cualquier rama de la cultura implica una formación muy completa.”

Una necesidad en México

La especialización en México ha sido lenta en los 25 años recientes. Cuando Jorge Luis se hizo periodista cultural, en los años noventa, se abrió un debate: la necesidad de la especialización; sin embargo, no hubo un cambio repentino. Comparte que ha habido periodistas que se han especializado pero “han sido los menos” porque para él el periodismo de hoy sigue siendo “llano, del día a día, de la declaración, de ir a grabar declaraciones y con eso hacer las notas. Ya no se le da seguimiento a las noticias y, por supuesto, no se profundiza en los fenómenos.”

Para Jorge Luis el periodista que sí quiera tener un impacto o beneficio social debe especializarse en una rama del conocimiento y no estancarse como un mero productor de noticias diarias. Claro, lo harán aquellos que realmente se sientan capaces y comprometidos.

“¿Es una necesidad? Sí. No todos los periodistas se deben especializar pero los que sientan que tienen la capacidad de hacerlo deben seguir estudiando no solo su licenciatura, sino maestría y doctorado. O como en mi caso de manera autodidacta. Lo importante es seguir su formación hasta volverse especialistas. No hay de otra.”

“A los medios no les interesa. Ha habido casos contados de periodistas que se especializaron y que ahora son gente de la opinión pública. Algunos se especializaron en temas fuertes como seguridad nacional, lo cual antes se conocía como nota roja o policiaca. Ahora es un campo del periodismo especializado. Hubo unos cuantos que lo lograron, pero es un porcentaje menor.”

Finalmente es una decisión muy personal. Asegura que el periodista debe tener ganas de saber y comprender más, porque se deben robar horas al trabajo para dedicarle ese tiempo a la especialización. Aunque Jorge Luis destaca que no es necesario esperar a que se curse la maestría o doctorado para volverse un especialista, pues se puede comenzar a la par que se cursa la carrera.

Herramientas y habilidades para la especialización

El periodista especializado, según la opinión de Jorge Luis, requiere saber de leyes, políticas y administración públicas para poder comprender aún mejor cómo es que funcionan algunas instituciones u organizaciones. Asimismo, recomienda un trabajo periodístico comparativo:

“Uno trabaja mucho por comparación también. Qué hacen en otros países y qué no hacemos. Qué hacemos bien nosotros que no hacen en otros países. Uno necesita globalizarse y no conformase con lo que sucede en México. Por ejemplo, México no es una capital de las artes visuales. Entonces, un periodista como yo tiene que ir a Nueva York, Berlín, Venecia, Shanghái, lugares que son las capitales del arte.

“Para entender un fenómeno global tienes que trasladarte a esos lugares para ver qué está pasando. Me imagino que con la ciencia, la cinematografía y cualquier materia sucede lo mismo.”

Aunque comenta que por algún lado hay que comenzar: leyendo, viendo películas, asistiendo a festivales. Es “clavarse” en algo que suscite un interés y gusto propio:

“Les recomiendo a todos aquellos que se quieran especializar que sigan sus instintos y se pregunten: ¿A mí me gusta el cine? Adelante. Sí aborrecen la música y no comprenden ninguna sonata de Bach, pues no se vayan por ese camino. Uno debe seguir lo que le despierte mayor curiosidad para sacar, de esa curiosidad, la energía para entender todo el fenómeno.”

Crítico versus periodista especializado

Antes en el ámbito del periodismo cultural se les llamabas especialistas a los críticos: “El crítico de cine, el crítico de artes plásticas, el crítico de música. Pero en realidad un periodista especializado es más que un crítico. Debe tener más herramientas y un conocimiento mucho más amplio; no solo del tema, sino de distintos abordajes teóricos con los que va a comprender el fenómeno”, aclara Jorge Luis.

“En mis tiempos se le llamaba un aferramiento. No sé si ahora siga. Decían: es que ese ya se aferró a la música o a la danza; pero ese aferramiento es lo que distingue al especialista. Está aferrado a un tema y ya no lo suelta. En eso se te puede ir toda la vida. Los grandes pensadores de la cultura son gente que empezaron en el periodismo cultural y que terminaron haciendo un libro o una enciclopedia. Son tareas para toda la vida. En el campo de las artes y humanidades es una cosa de vida.”

Con una pausa, indicio de una reflexión final, Jorge Luis concluye: “Aún hay periodistas que se conforman con estar redactando toda su vida notas de cuatro párrafos. No quieren hacer otra cosa. Pero hay personas como yo que somos muy inquietos y curiosos, que buscan otra forma de hacer periodismo.”


Foto: Cortesía del entrevistado




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