sábado, 24 de mayo de 2014

LA ESPECIALIZACIÓN EN PERIODISMO, UN MAL DE NUESTRO TIEMPO: ABEL CERVANTES

Por Yari Jazmín Torrijos Orozco
México (Aunam). “Si vas a estudiar periodismo, tienes que especializarte. ¡No hay de otra!”, “¡El futuro del periodismo se encuentra en la especialización!”, “¡Elige una cosa que te guste y especialízate en eso!”. Esas suelen ser las frases favoritas de algunos docentes que se dedican a impartir materias de periodismo en las instituciones de nivel superior.

Sin embargo, es muy importante determinar qué es lo que se entiende por especialización, cuáles son sus riesgos y a qué se refiere exactamente dicho concepto, tal y como lo señalaron los ponentes Abel Cervantes, Juan José Kochen y Abel Muñoz Hénonin dentro de la conferencia “Periodismo cultural en México”.


El auditorio Ricardo Flores Magón de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, fue testigo del debate emprendido por tres expertos -el director editorial de Código, el ex editor de la revista Arquine y el editor de Icónica- que han trabajado el periodismo cultural, no desde los eclécticos suplementos culturales que presentan los periódicos actuales, sino desde un medio que difiere en cuanto a su periodicidad: las revistas.

En tanto al problema de la especialización dentro del periodismo cultural, Abel Cervantes, ex editor de La Tempestad, comentó que a mediados del siglo XX había muchos escritores, que no sólo ejercían el periodismo, sino que además eran considerados intelectuales, pues tenían el poder, la capacidad y el conocimiento para influir en la política. No obstante, “eso se ha acabado y yo creo que una de las razones principales es justamente la especialización”.

De acuerdo con el también director editorial de Código, el periodista se ha especializado tanto en un ámbito de su agrado que ahora ya no puede hacer un contraste con otras áreas y eso le quita cierta perspectiva. Además, claro está, de que lo priva de la posibilidad de “hacer un zoom hacia atrás y ver el panorama más amplio”.

Y es que, ahora –tal y como señaló el director editorial- todos quieren ser especialistas en algo y entonces resulta que el periodista de cine, por mencionar alguno, sólo se dedica a ver películas todo el día, lo cual no está mal. Pues el verdadero problema viene, acota, cuando a ese periodista de cine se le pregunta: ¿en qué momento lees?, ¿cuándo vas al teatro?, ¿en qué momento asistes a un concierto?, etc. “Por ahí escuché, alguna vez, a algún director de la Cineteca decir que veía una película todos los días; cuando dijo eso, yo me pregunté: ¿y cuándo lee?”, cuestionó el ex editor de La Tempestad.

Respecto al cruce de disciplinas que intervienen en la elaboración de un texto relacionado con el periodismo cultural, Abel Cervantes mencionó que el propósito de dicho cruce se resume en aportar algo nuevo, algo diferente, algo que reemplace a los repetidores de discursos que prevalecen en el periodismo cultural. En ese sentido, “el cruce de disciplinas da resultados interesantes. Resultados que no están destinados a un público especialista”.

Otro de los puntos que también exaltó el director editorial de Código, fue que “la especialización es un mal de los tiempos contemporáneos”. Y es que, actualmente los periodistas no buscan relacionar sus temas con tópicos secundarios o, bien, con vinculaciones analógicas, sino todo lo contrario: reducen su horizonte de sentido a un terreno constreñido en el que el periodista se concibe como conocedor. En otras palabras, los periodistas desechan la capacidad para “hacer una correlación de ideas, de sucesos y de momentos”, estableció Juan José Kochen, ex editor de Arquine.

En este sentido, Abel Cervantes añadió: “La no especialización no es escribir de todo y tirar patadas a dónde sea, pues esto se puede convertir en el típico ‘voy a opinar sobre lo que quiera’ y eso es muy peligroso; pues cuando se opina sobre algún tema (cualquiera que éste sea), hay que ver cuáles son los argumentos y desde dónde se va a opinar”. En otras palabras, opinar de lo que sea, como sea y sin argumentos, sólo deriva en comentarios que evidencian un tremenda ignorancia.

Sin embargo, para el periodista y arquitecto, José Kochen, la cuestión es muy clara: “Los mejores escritores de periodismo cultural son los que te logran narrar o contar una historia sin poner una serie de referencias presuntuosas sobre un tema”. Los mejores escritores de periodismo cultural son aquéllos “en lo que tú -entre líneas- te das cuenta de que tienen un conocimiento amplio sobre cine, cultura, arte o arquitectura. Pero no es una cuestión de ”, complementó el arquitecto.

Al respecto de la no especialización, José Kochen también matizó: “Escribir de política y de deportes –al mismo tiempo- es complicado; es decir, no puedes escribir con la misma capacidad de un tema del cual eres especialista que de otro tema totalmente ajeno a tu campo”. Por eso “considero que si te especializas en una parte del periodismo cultural habría que abrir el espectro y hacer una correlación, aunque ello definitivamente no cambia que la especialización es contradictoria a lo que debiera ser el periodismo cultural”.

Antes de finalizar la conferencia, Abel Muñoz Hénonin, editor de Icónica, refirió: “No tener un conocimiento específico sobre un tema, pienso que te da una visión mucho más precisa para explorar temáticas secundarias al objeto de estudio principal. Por ello creo que la especialización, en lugar de aclararte, suele distorsionar tu visión”.









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