martes, 13 de mayo de 2014

POR AMOR AL PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN: FLOR GOCHE

Por Francisco Javier Gallardo Peralta
México (Aunam). “Como decía Kapuściński: para ser buen periodista, primero hay que ser buena persona”. Bajo sus lentes de contacto, la mirada de Flor Goche se enternece. Ya no habla encendida, apasionada, sino desesperada por hacerle entender al mundo que el periodismo de investigación es una profesión que requiere de amor y sacrificio.

Bebe el café cappuccino en pequeños sorbos. Cada trago le inyecta fuerza para exhalar palabras sobre el actuar del periodista, las malas condiciones de trabajo, los riesgos, la problemática social… Sus movimientos pausados se sincronizan con el tono de voz: bajo, pero firme. Lenguaje fluido y pocos ademanes.


Primer encuentro

Las nubes grisáceas indican que en algunos minutos caerá una pequeña llovizna. “Espérame cinco minutos. Estaba un poco ocupada”, me comunica la periodista a través del teléfono. Como habíamos acordado, viste una blusa morada y pantalón negro. No hay adornos en la ropa; no hay pintura que cubra el rostro. Un sencillo mechón de cabello le cae por el lado izquierdo de la cabeza. Es difícil adivinar su edad; la apariencia de juventud sigue enraizada.

La cita es frente al Centro Comercial Coyoacán. Cerca de ahí se ubican las instalaciones de la revista Contralínea -su centro de trabajo-, por lo que llega a pie. Decidimos ir a “La Hija del Jarocho”, un pequeño lugar donde se puede charlar con tranquilidad.

Decidir ser periodista

Durante su infancia y adolescencia temprana, Flor Goche no tenía en mente dedicarse al periodismo. Hasta concluir la secundaria, no sabía que años más tarde sería la voz de la sociedad, el grito de los desaparecidos, la denunciante de los feminicidios.

Nació el 5 de octubre de 1983, en la Ciudad de México. Los primeros años de su vida fueron tranquilos, junto a sus padres. Cursó la primaria en una escuela cercana a su vecindario, la “Nicolás Bravo”; también el nivel secundaria fue en algún colegio cercano a su domicilio. Aquella época la vivió de manera normal, sin sobresaltos.

¿En qué momento de tu vida decidiste que querías ser periodista?

-Durante la “prepa”. Aquella época coincidió con el auge de algunos movimientos sociales, principalmente la huelga de 1999 en la UNAM. Me di cuenta que los medios de comunicación trataban la información de manera agresiva o distorsionada contra los estudiantes.

La reportera de Contralínea estudió el bachillerato en la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) #2. Posteriormente ingresó a la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, donde estudió la licenciatura en Comunicación, siempre con miras al periodismo escrito.
-También los sucesos en Atenco me hicieron decidir por esta profesión –recuerda. Tanto movimientos sociales, como medios de comunicación, son los factores por los cuales estoy aquí.

El aparato sensorial de la sociedad

La entrevistada evoca de manera continua citas de Kapuściński. “Los periodistas somos el aparato sensorial de la sociedad. Supongo que has escuchado eso”, dice. Es por ello, quizá, que decidió convertirse en la voz, oídos y vista de quienes necesitan expresarse.

Sus líneas de investigación así lo demuestran: derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, movimientos sociales, feminicidios, desapariciones forzadas y temas de educación. Ama la profesión. Desea que el sufrimiento de las personas sea menor. “Esto no es un juego, estás hablando de humanos”.

El 15 de noviembre de 2009 salió a la luz su primer texto, aún sin laborar oficialmente en Contralínea. El título: “Villarreal, el fallido chivo expiatorio de la PGR”. A partir de ahí, todos sus productos periodísticos buscan mejorar a la sociedad a través de la palabra: “El periodismo puede ser un transformador social”.

¿Por qué ser periodista de investigación? ¿Qué características tiene?

-Porque puedes ir al “fondo” de la cosas. Se dice que todo el periodismo debe ser, por naturaleza, de investigación; pero del tipo de periodismo que hablamos, las características son: que el tema de investigación sea iniciativa del periodista, que aborde problemáticas que los grupos de poder, oficiales o de facto se empeñen en mantener ocultas, y que la investigación sea producto del trabajo del reportero.

Bebe un poco de café. La llovizna arrecia y el aire frío golpea. Echa una ojeada a su cuaderno de notas, que también funciona como agenda.

¿Cómo llevas a cabo una investigación?

-Primero, detecto el tema que me interesa. Después, busco las maneras más eficaces para encontrar información…

¿Qué maneras?

-Hay varias. Una, es hacer solicitudes de información a las instituciones que pienses te pueden ayudar; otra, a través de fuentes anónimas: a veces encuentras a personas que te quieren dar información, ya sea por venganza o por equis razón; y una última: por filtración de documentos.


Flor Gochecursó el diplomado en Derechos Humanos para Periodistas y Profesionales de la Comunicación, en la Universidad Iberoamericana. Asimismo, en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) fue parte de los siguientes seminarios: Seminario de Feminismo Nuestroamericano; La Militarización en el Marco de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte; y Actuales Líneas de Investigación en Estudios de Género.

-Debes saber manejar las fuentes. Desde el principio, hazte de contactos, “cultiva” fuentes. Durante la investigación requerirás de personas que te faciliten datos, entrevistas, información.

¿Qué consejo le darías a quien desea ser periodistas de investigación?

-Te doy un consejo: no pierdas la capacidad de sorprenderte. Debes estar siempre atento. Tienes que amar la profesión, estar dispuesto a todo, prepararte, estudiar, ir a cursos, talleres, seminarios, diplomados, y leer mucho.

Sobre los riesgos

“El periodismo es una profesión de mucho sacrificio…”, ni una palabra sobra en esa oración dicha por Flor. Desde su llegada a Contralínea, el 1 de diciembre de 2009, ha tenido que vencer diversos obstáculos, los cuales van desde las interminables horas de trabajo en equipos antiguos, hasta las limitaciones económicas personales y laborales.

-Además de los riesgos físicos, el periodista debe tener las condiciones para elaborar sus investigaciones. A veces necesitas movilizarte a otro Estado para obtener información, por ejemplo, y la empresa no tiene los recursos para solventar tus gastos.

¿Por qué sucede eso?

Las revistas y periódicos se sostienen con publicidad. Cuando el medio es de línea crítica, no hay muchas empresas que quieran publicitarse. Por lo tanto, no hay recursos económicos.

Según la periodista, las dificultades, a nivel institucional, son: agresiones físicas, como las tantas hechas contra instalaciones y personal de Contralínea y otros medios críticos; denuncias legales, por sacar a la luz material que revela acciones inadecuadas de individuos o grupos en el poder; y falta de publicidad, lo cual se convierte en limitaciones económicas.

-Afortunadamente, no me han tocado agresiones físicas directas. Es lamentable lo ocurrido con algunos compañeros, que han perdido la vida…

Palabras finales

“El verdadero periodista es quien ama lo que hace. Hay veces que no puedes dormir: te encuentras en shock. Conoces historias de gente que decidió contarte sus cosas, y eso es una gran responsabilidad”. El marcador de tiempo en la grabadora de voz indica “1:15:08”. 75 minutos de charla. El café se ha terminado, y las pequeñas gotas de agua también.




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