lunes, 10 de marzo de 2014

NO HAY QUINTO PARTIDO MALO RUMBO A LA UNIVERSIADA

Por Jacqueline Ivonne Navarro Leija
México (Aunam). El estadio no estaba tan lleno, tal vez sólo había unas 60 personas en las gradas, la mayoría estaban ocultas del rayo del Sol que quemaba la piel, algunas sombrillas de colores se alineaban en la parte alta del inmueble. Mientras en la cancha la alineación era muy diferente, el equipo de soccer de la UNAM estaba listo para enfrentar el quinto partido rumbo al regional en el que está en juego el pase a la Universiada Nacional, el rival a vencer era la Escuela Superior de Educación Física (ESEF).

Los auriazules frente a los azul con blanco iniciaron un partido en el que la disputa por el balón era reñida, un rebote y se encontraban dos jugadores para tratar de ganarlo y un remate de cabeza en media cancha eran jugadas peligrosas en las que cualquiera podía salir lastimado, pero todo terminó en amonestaciones para el 11 de Pumas y el 24 del visitante.

Los ánimos en el partido estaban calientes además, claro está, del calor inclemente que azotaba la tribuna del estadio Tapatío Méndez, dentro la zona deportiva de CU. Cuando el partido estaba de ida y vuelta en un descuido de la defensa unamita pierden el balón, acción que el rival no perdió para marcar el primer gol del partido, y hacer caer momentáneamente a los locales.

Luego de la anotación la UNAM no bajó las manos y siguió con su ataque, en una jugada de gol el balón cayó en las manos del portero de la ESEF. Sin embargo, la ofensiva auriazul no perdió la confianza en su equipo y en su capacidad para poder empatar el partido en el primer tiempo, y así fue minutos antes de terminar la primera parte el número ocho de universidad logró el gol que mantenía a su equipo en el juego.

Los blanquiazules trataron de hacer daño a sus rivales, pero se enfrentaron a una defensiva que no les permitía avanzar más allá de la mitad del campo, así pasaron algunos minutos hasta que el árbitro pitó y mandaba al descanso.

En el medio tiempo las bancas aprovecharon para calentar y rehidratarse, porque aunque en momentos el sol se ocultaba las fuertes ráfagas de viento despejaban el cielo azul.

Pasado el descanso los jugadores se plantaron en la cancha, la misma alineación del principio, las jugadas empezaron y los equipos trataron de llevarse la victoria y al estar llenos de pasión los jugadores se les olvidaban los golpes que podían recibir en cualquier momento, tal fue el caso del número 4 de la ESEF quien cayó tendido luego de un choque con un adversario, lo mismo pasó con el 7 de Pumas.

Pero al parecer al 7 le sirvió el golpe porque se levantó con más fuerza e ímpetu para lograr poner al frente a su equipo con un gol que mataba a los visitantes pero que llenaba de vida a los auriazules para ir en busca de más goles.

El técnico blanquiazul empezó a notar que su equipo se perdía, que ya no jugaba más que en su propio terreno, sólo defendían, mientras del lado contrario se gestaban los primeros cambios del partido en el que el 11 y el 4 para dar entrada al 16 y 17. Los cambios universitarios fueron afortunados porque lograron tener el movimiento que deseaban a lo largo de las bandas.

El partido continuó con el mismo ritmo, presión en el área de la Superior de Educación Física, el juego se concentró en esa parte tanto que en una jugada de peligro el portero visitante sacó el balón en una atajada en la que mando la pelota a tiro de esquina, para que ahí los universitarios mandaran centro y de nuevo el ocho del equipo consiguió meter un bonito gol en el ángulo superior izquierdo, donde el portero no pudo hacer nada.

El tiempo se terminaba y la ESEF no le quedaba mucho que hacer frente a una UNAM que mantenía el balón en sus botines, sólo pudo hacer un cambio, un tanto extraño, cambio al jugador número 10 por otro 10.

En este dominio puma el jugador con la camiseta 7 volvió a estar solo frente a la portería rival, pero en lugar de terminar de matar al equipo visitante mandó el balón desviado, para después dar chance al jugador con el número 12 de anotar el último gol del partido.

Ya con el ánimo decaído y con el tiempo en contra los jugadores visitantes cayeron en desesperación para terminar con 10 jugadores, ya que el jugador con la camiseta 17 salió expulsado por doble tarjeta amarilla.

Con el marcador 4 a 1 favorable a la escuadra de la UNAM y el calor incandescente y una vez transcurridos los 90 minutos reglamentarios del partido, el árbitro central silbó el final del juego. Con este triunfo el equipo representativo de la UNAM sigue en la lucha por su pase a la Universiada Nacional.







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