martes, 18 de marzo de 2014

AMORES QUE DURAN UN MARATÓN: CINE CLUB DE CIENCIAS

Por Livier Licea
México (Aunam). Un amor que regresa del final de una historia, aquella que comenzó con una pasión desbordada sobre un librero y cafés de encuentro, besos que demuestran las palabras dentro de un corazón prisionero y sensaciones que desean tener un cuerpo. Historias concurrentes en el XVI Maratón de Cine Club se llevó a cabo en el auditorio Alberto Barajas Celis de la Facultad de Ciencias, a partir de las 9:00 horas.


Dicho evento, que culminó a las 7:00 horas del día siguiente, reunió 10 historias diferentes proyectadas durante 24 horas, con decenas de personas quienes disfrutaron de la exhibición. El Maratón es realizado anualmente, con el objetivo de realizar debates entre los asistentes sobre los diversos temas y el contexto de las situaciones presentadas en los filmes.

El cine club se lleva a cabo como una continuación del viejo Cineclub Ciencias, el cual comenzó en 1959 y se consideró como la primera oportunidad en México para proyectar algunos trabajos cinematográficos con el objeto de incentivar al público a recibir lo mejor de ellos y ser el centro de difusión del séptimo arte.

Fue la tercera función titulada Expiación, Deseo y Pasión la que tornó el auditorio de la Facultad de un sentimiento puro y la pasión desbordante por el ancho de la pantalla, un silencio tórrido abrigo el auditorio y la producción de Joe Wright realizada en 2007 inició. Escenas antiguas, ambientes naturales y una pequeña casa de muñecas fue aquello que dio pie al comienzo de la romántica historia.

Una niña con capacidades imaginativas, increíbles, historias formadas de experiencias vividas, la pasión por la escritura y amores caprichosos son lo que torna las páginas de las obras de Briony Tallis, aquella pequeña que comenzó a destruir el amor de Robbie y Cecilia, pasional y sobrellevado a un nivel inigualable.

La historia comienza en Inglaterra en 1935, durante la Segunda Guerra Mundial. Briony hermana pequeña de Cecilia mantiene un amor secreto por Robbie, el cual sólo ve con un tierno cariño a la pequeña escritora. Briony crea una historia irreal en su cabeza y es la causante de la separación de los amantes que siembran su amor en las repisas de la elegante biblioteca de la casa victoriana neogótica en la que radica la historia.

Situaciones conflictivas tornan a un par de días en la casa de la familia privilegiada en tan terrible situación internacional. La aparición del hermano mayor con su amigo y el alojamiento a tres niños más son causas que desenvuelven un nido que se ha ido formando con el tiempo. El amor se oculta y las intrigas comienzan.

Diversas circunstancias comienzan a formar la trama de la película, un chapuzón a la fuente de la mansión, una mirada espía y una carta con tintes pasionales son más de aquello que cuenta la historia. Briony con su gran imaginación es parte de todo ello, además de ser testigo de la desgracia que envuelve a la pareja, conocer la verdad y negarla por resentimiento a ambas personas.

Robbie es culpado por un crimen que no cometió y separado de Cecilia su amante eterna. Aquellos cuerpos separados con almas unidas volvieron a encontrarse, bajo las palabras repetidas por siempre “vuelve a mi”, así fue como aquellos enamorados se reencontraron durante la 2da. Guerra Mundial, intentando vivir el amor que les habían robado.

Una historia llena de romanticismo es lo que Cecilia y Robbie han vivido, pero que pasaría si esta historia no fuera real, y aquella niña ahora se ha convertido en una escritora que relato en papel lo que todos querían saber. Tal vez cada momento sólo estuvo en su cabeza y los hechos que favorecieron al amor, se convirtieron en momentos ficticios para terminar con un final feliz.

Todo un clásico de las proyecciones fílmicas, una producción excelente actuaciones que valen la pena, son algunos de los comentarios de los presentes en el Cine Club de Ciencias el pasado jueves al término de la película. Una función que duró cerca de dos horas y que desencadenó situaciones trágicas, pasionales y fantasiosas.

El Cine Club de Ciencias cerró sus puertas 24 horas después de haber iniciado el proyecto, con más de veinte asistentes quienes permanecieron sentados en el mismo lugar al término de las funciones. Una experiencia única que se repite año tras año para deleitar a aquellos cinéfilos sedientos de historias que los conviertan en parte de ella.




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