viernes, 1 de abril de 2011

INAUGURAN PASIONES, EN TEATRO UNAM


Por Pablo Saldaña Amador
México (Aunam). La vida como un reallity show, como una lucha constante por salir de lo común y “ser alguien”, mediante el abandono de ideales y la supremacía del individualismo; eso es lo de hoy y por ello es necesario abordarlo y comunicarlo con energía, de todas las formas posibles, para seducir a los “fracasados” que se empeñan en pensar y luchar por el bien común.

A través de la inauguración de su nuevo departamento, una pareja tratará de persuadir a su mejor amigo de que vive en el error de ser escritor y profesor de una primaria pública, y tratará de conducirlo al mundo consumista y triunfador. Para lograrlo, utilizarán todas las artimañas y argumentos a su favor: sexo, comida, arte, familia…



De esto habla La Inauguración, obra escrita por el ex presidente checo Václav Havel y que si bien en 2011 pareciera ser una ácida crítica al capitalismo globalizado en realidad fue escrita en 1975 contra el régimen soviético. Los extremos se parecen y se juntan.

El elenco, Hernán Mendoza, Nailea Norvind y Sergio Ramos, desborda energía, pasión y fortaleza en el escenario, para metaforizar la lucha de contrarios y el choque ideológico que tiene lugar. Si bien en ocasiones pareciera que el espectador está ante una caricatura de la realidad, en verdad yace frente a un espejo, donde en ocasiones se verá reflejado en uno u otro de los tres personajes.

También variará su comprensión e interpretación de las acciones, dependiendo de los tópicos abordados. La lucha no sólo ocurre en el escenario, sino en el interior de todos los presentes. La idea de esta puesta en escena no es mostrar, sino que el público se pregunte y reflexione. Y los actores lo tienen claro y su labor es, por decir lo menos, exacto.

Para el director, David Psalmon, la fuerza de la obra se encuentra en su universalidad y atemporalidad, pues en la realidad checa o la mexicana, capitalista o socialista, de los setenta del siglo pasado o en pleno siglo XXI, la obra describe con perfección al ser humano envuelto en un mundo al que no pertenece, a un mundo sin contexto ni sociedad.

El trabajo de dirección y adaptación de la obra, que pasó de habituarse en un departamento de anticuarios coleccionistas a un set televisivo sin perder su esencia, no permite resquicios. Los asistentes no tendrán tregua en la lucha de la pareja protagonista contra los ideales y el espíritu “retrógrada” de su amigo invitado.

Por si fuera poco, la ambientación, escenografía, luz, sonido… todo enmarca la propuesta de forma circular: el arte contemporáneo colgado del techo, el confesionario que pasa a ser una cabina para baile erótico, una torre de televisiones en la cual se complementa –durante los comerciales- la dominación ideológica, la silla eléctrica, que al final será decisiva en el proceso de tortura, sin olvidar la rueda de neón.

Al final, el rompimiento de las posturas presentadas se dará en el espectador, quien decidirá su propio destino al salir del Foro Sor Juana Inés de la Cruz, del Centro Cultural Universitario, y si será el mismo que ocurre en la obra o no, sólo dependerá de cada uno de los que vayan a verla.

Para que cada quien saque sus propias conclusiones y juzgue a los personajes a su entender, La Inauguración, puesta en escena con un toque de viedo-arte, se repetirá de jueves a domingo hasta el tres de julio. Feliz y grato inicio de temporada en Teatro UNAM.



Fotos: José Jorge Carreón
Cortesía Teatro UNAM

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