viernes, 26 de febrero de 2010

MARTHA BEATRIZ CRUZ, EJEMPLO DEL ESFUERZO FEMENIO

Por Beatriz Guadalupe Hernández Rodríguez
México (Aunam). La batalla entre géneros aún existe y marcha lentamente hacia la igualdad; aunque ciertos avances se ven, un caso de ello es la doctora Martha Beatriz Cruz Cruz, jefa de la Carrera de Medicina en la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza.

Su mirada se pierde entre las cortinas corredizas de la ventana izquierda de su oficina, buscando la respuesta apropiada para hablar sobre la médico cirujano que es ahora. Entrecruza sus manos, recargando sus codos en su escritorio, baja la cabeza y pocos segundos después regresa su mirada y empiza a platicar ¿quién es Martha Beatriz Cruz?

“Es una interrogante difícil de contestar (…). Ante todo que es una mujer universitaria, orgullosa de serlo, que es… emprendedora, pero si digo esto estaría diciendo lo que creo soy y lo que quiero crean que soy”.

Su oficina, en el edificio de gobierno, Campus I, cuenta con dos grandes ventanas que alumbran el lugar, una detrás del escritorio y la otra al lado izquierdo del mismo, con un librero a la derecha ocupado por libros y carpetas, y una mesa redonda en el centro que hace aún más cómoda la estadía.

Qué significa ser médico

“Un médico tiene una gran responsabilidad con la sociedad. Un médico sabe la importancia de los valores humanos, ya que no se relaciona con otros seres sino con semejantes”.

Asegura que es fundamental tener presente que un médico nunca deja de estudiar, siempre está en un constante aprendizaje como ser humano y como profesionista, porque debe adaptarse a los cambios que han “ayudado” a la medicina, gracias a la tecnología. “Un médico está al servicio de los demás”.

“Cuando yo hice mi maestría y recibí mi título, recuerdo claramente que decía 'médica', una palabra que con el tiempo se ha establecido no está bien utilizada, pero que en ese entonces reconocía a una profesionista”; con el paso del tiempo, el esfuerzo y el estudio llegó a comprender su significado: “la mujer poco a poco ha ido introduciéndose en campos laborales que antes no se creían podía tener ni ejercer, pero ahora estoy aquí, sentada en la jefatura de la carrera de medicina, como doctora, la primera en recibir tal cargo”.

Como jefa de la carrera de medicina en una de las más prestigiosas instituciones de Iberoamérica, se siente orgullosa de ser universitaria, saberse médico y disfrutar de un cargo en el que puede motivar a nuevas generaciones.

Recuerda la primera vez que participó en una reunión con jefes de carreras y personajes importantes de la institución, “yo ya como jefa de carrera llegué a la sala y percibí la mirada de los ahí presentes, esto porque se encontraban sólo médicos (hombres) y ya mayores; fue todo un asombro, una experiencia que se graba en la memoria más que nada por la reacción, por aceptar que la mujer se ha ido ganando el puesto, el cargo laborar y profesional que antes no se creía podía tener”.

Como jefa debe estar al pendiente de lo que se hace en la misma carrera de Medicina, con los alumnos, profesores y visitantes. Cuando recibió el cargo le entregaron un manual acerca de las labores a seguir para realizar de manera óptima la jefatura, aunque no sólo se les da a los jefes de carrera sino a secretarios técnicos, coordinadores y más elementos involucrados en la estructura administrativa de la Facultad.

“En concreto hay que conocer el programa de la carrera, hay que conocer las asignaturas, reconocer a profesores, programar eventos y salidas relacionadas con el aprendizaje de la misma carrera de Medicina”.

En la FES Zaragoza el plan de estudio es por año, y es en los últimos dos años cuando al estudiante se le deja, de cierta manera, desenvolverse como médico; esto, afirma, para que los estudiantes durante estos años obtengan una mayor madurez, un mayor crecimiento tanto como médicos y como personas. “Lo que se quiere en la carrera es, antes que nada, dar bases, bases teóricas pero nada alejadas a lo que se vive al ejercer la medicina.

“Uno debe implantar las relaciones humanas, un médico no trabaja solo, no está aislado de la sociedad sino al contrario, y eso es lo que se quiere rescatar en las nuevas generaciones de médicos, el valor de la gratitud, de la humanidad, ya que no sólo somos médicos sino personas y los pacientes no son sólo números de cama”.
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A los alumnos hay que darles motivaciones, hay que manifestarles desde un principio que el ser médicos no es sólo saber todas las partes del cuerpo humano, sino saber aplicar lo que se ve en las aulas, la teoría y la práctica no se hayan tan distantes, “sólo hay que saber entrelazarlas”.

Para el desenvolvimiento de los alumnos fuera de la escuela, cuentan con clínicas en el Distrito Federal y en algunos estados de la República. “Son buenas opciones para el crecimiento de los chicos, ya que ellos no se quedan con lo “bonito” de la profesión, con un puesto luego-luego en un hospital particular, sino que al hacer su servicio social se enfrentan, muchos, con el irse todo un años a alguna provincia, enfrentando solos lo que venga, vivienda, alimentos, transporte y más”.

Asevera que, si hay que pedir algo (al sector salud y al Gobierno en general), es el mejoramiento en condiciones no sólo de infraestructura y presupuesto a centros de salud de provincia, sino a transporte, vialidades y ayuda económica para estudiantes y comunidades que se hallan casi aisladas del resto de la sociedad.

“El país es todo un conjunto de hombres y mujeres que no se deberían dividir en secciones o en secretarias, en ricos y pobres. Un elemento importante que hay que rescatar de todo esto es la educación, es fundamental percibir a la educación que se les da a los niños y la manera en cómo influye en sus decisiones del futuro, desde los embarazos no deseados, la obesidad, las profesiones, la igualdad de género y más. La educación tiene un papel importante en el desarrollo de toda la sociedad”
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Las clínicas con las que se cuenta (en el DF) son buenas, tienen equipos de primer nivel, y han conseguido la reacreditación como una de las mejores escuelas de medicina, el año pasado. Pero no por eso Martha Beatriz Cruz deja de trabajar. Pone particular énfasis en lo que hacen los estudiantes en provincia, “ ya que es toda una experiencia de vida y de crecimiento profesional, en donde se pone en práctica lo que se ve en las aulas y la manera de relacionar la figura de un médico con y para la sociedad”.




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