miércoles, 5 de junio de 2019

UN RECORRIDO DE LEYENDAS

Por Atenea Itzallana Barrera Barrios
Ciudad de México (Aunam). La aventura inició a un costado de la Catedral Metropolitana ubicada en la Ciudad de México, una chica con vestido morado, cabello recogido y apariencia novohispana, es quien invitaba a la gente a enrolarse a un viaje por el tiempo, y recorrer diferentes lugares del Centro Histórico de la gran urbe.


Se acercaron algunos curiosos para preguntar precios, la imaginación volaba al escuchar su explicación, era inevitable no atraparse en la época colonia; un mundo en donde coexistieron dos culturas que se enfrentaron de manera inevitable, la mexica y la española, la misma catedral es un ejemplo de ese sincretismo porque sus cimientos se levantaron sobre lo que fue la antigua Tenochtitlan. Por tanto, las leyendas de una y otra cultura terminan por mezclarse, dándole forma a la idiosincrasia del mexicano.

Una vez arriba del tranvía con dirección a la plaza de Santo Domingo, un actor caracterizado de monje comenzó a narrar la historia de las calles del centro histórico, explicó que algunas de éstas llevan nombres de países de América Latina que en su momento le dieron apoyo al gobierno de Álvaro Obregón, por ejemplo: Republica de Brasil, Uruguay, Venezuela, etc.

Al llegar a la citada plaza abordó la historia del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, cuya sede principal estaba en esa plaza, fundada por la orden de los Dominicos o “los perros de dios”.

A un costado del lugar se distinguía un edificio de estilo colonia con varias imprentas, de acuerdo con el guía en ese mismo lugar se encontraban los evangelistas o escribanos en la época colonial, quienes redactaban cartas; hoy en día ahí imprimen invitaciones de bodas, XV años, y otras celebraciones, lo que hace reflexionar sobre el dialogo permanente que existe entre pasado y presente.

El recorrido continuó por a la calle de Tacuba, una chica disfrazada de monja narró su historia que terminó con la tragedia de morir por amor. Mientras el tranvía seguía el trayecto, la gente externa observaba curiosa lo que ocurría al interior del vehículo, los actores se apoyaban entre ellos para dar más vida y realismo al relato, para que el público se adentrara en la historia.

Al terminar el relato, el tranvía hizo una escala en el Museo Nacional de Arte. Todos los espectadores bajaron y se sentaron en las escaleras a un costado del museo, el monje comenzó a contar la leyenda de la noche triste, mientras éste relataba la historia, la gente que transitaba por la calle miraba con sorpresa y rareza.

De regreso al tranvía nos dirigimos a la Avenida Hidalgo, entre el Palacio de Bellas Artes y el Teatro Hidalgo, el monje retomó la narración, pero ahora sobre la leyenda de la machincuepa, una historia de amor al dinero. En donde una joven recibió el dinero de su tío, pero tenia que hacer un acto de desagravio para obtenerlo, sobre un templete tendría que dar una voltereta y dejarse caer sobre la espalda, después de hacer dicho acto todas las personas la siguieron a su casa, y a partir de ese día el callejón de la soledad que se encuentra atrás del Palacio Nacional se llamó el callejón de la machincuepa.

La penúltima parada fue en la casa de los azulejos en donde se contó todas las historias que giran en torno a ella, desde su construcción hasta su uso actual. La gente curiosa se comenzó a reunir en torno al monje, quien supo atrapar la atención del público, hasta el punto de que logro aglutinar a un gran número de personas.

En el último recorrido con destino al punto de inicio, una chica vestida de novia empezó a contar una de las leyendas más famosas que existen en México, la terrorífica llorona, cuya historia se remonta a la época prehispánica en donde la diosa Cihuacoatl decenio del supramundo para transitar en los canales de la antigua Tenochtitlan, desde Xochimilco hasta el templo mayor gritaba y lloraba por sus hijos los mexicas, quienes pronto serían destruidos y llegaría a su fin la civilización.

La chica vestida de novia señaló que ese mismo relato fue retomado en la época colonial, pero se le hicieron algunas adecuaciones. La narración giro en torno a una mujer mestiza quien se enamoró de un español con el que tuvo tres hijos, pero fue abandonada por aquel hombre, en medio de su dolor y tristeza asesinó a sus hijos y los arrojó al rio, hoy día se escuchan los gritos y lamentaciones de esta mujer que asusta en todo el país, la mayoría de las personas dicen que si la escuchas cerca está lejos, y si la escuchas lejos es que está cerca.

El tour de leyendas demuestra como el hombre aún le tiene miedo a la muerte y a lo desconocido, por eso es que estas narraciones fascinan a todas las generaciones de chicos y grandes, y forman parte de la cultura de la Ciudad de México que refleja el sincretismo cultural del encuentro de dos mundos.

Foto: Ivan Beristain / Archivo.


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