lunes, 4 de marzo de 2013

ASÍ ES, AQUÍ SE JUEGA LACROSSE

Por Darany López
México (Aunam). Son ocho las integrantes oficiales de la Universidad Nacional Autónoma de México en el equipo del “reciente” deporte llegado a nuestro país, el lacrosse. Un conjunto que cuenta únicamente con un rival a nivel nacional, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Ambos buscan una mayor difusión acerca de este deporte y estudiantes interesadas en quererse integrar a sus filas.

Desde el 2009 llegó a nuestro país uno de los deportes “hit” de Estados Unidos y Canadá, el lacrosse. Esto fue posible gracias al interés de José Luis Espinoza, joven mexicano de la Máxima Casa de Estudios quien fuera a estudiar a Michigan; e interesado en aportar un deporte distinto, traería a nuestro país algo más que una simple actividad física.


El primer equipo reconocido en México fue conformado por la UNAM; hoy en día se cuentan con ocho equipos representados cada uno por distintas universidades; la Universidad Iberoamericana, Anáhuac, la Salle, el Instituto Politécnico Nacional, Tec de Monterrey campus Ciudad de México y campus Santa Fe, la Autónoma Metropolitana y desde luego la UNAM.

Es importante destacar que a pesar de que la categoría varonil sobre sale en dicho deporte, existen dos equipos más representados por mujeres. Lamentablemente sólo la UNAM y la UAM tienen la posibilidad de tener esta categoría, debido a que no existe la difusión adecuada para que compañeras y las demás estudiantes de otras Universidades conformen sus respectivos equipos, y así, no sólo las instituciones sino el deporte en sí mismo obtengan un mayor reconocimiento.

Aline García Baños estudiante de la Facultad de Medicina de la UNAM, es una de las pioneras del lacrosse en México. Comenta que no ha sido nada fácil conformar el equipo, ya que desde que se iniciaron los entrenamientos a principios de septiembre del año pasado, de las cuatro estudiantes que iniciaron, únicamente dos se quedaron.


Actualmente el equipo de lacrosse femenil de la UNAM cuenta con ocho jugadoras, de las cuales cinco de ellas estudian en Medicina, dos en la Facultad de Arquitectura y otra más en Trabajo Social. García Baños reconoce que es un compromiso estar en este equipo, sin embargo, comenta que es gratificante integrarse a una actividad que te “hace sentir bien”.

Uno de los problemas es que el único medio por el cual difunden la información acerca de los entrenamientos y partidos, es a través de la redes sociales, ya que no a existido un convenio con alguna autoridad para que puedan facilitarles la publicidad y la difusión a toda la Universidad.

Son ellas mismas quienes a través de partidos organizados entre los dos únicos equipos existentes intentan transmitir el interés por este deporte. El último encuentro que tuvieron se llevó a cabo el pasado 6 de febrero donde el quipo de la máxima casa de estudios salió victorioso al derrotar 2-1 a sus rivales.

“La primera vez que vimos al equipo de la UAM, nos sorprendimos, nos dijeron que entrenaban diario y por muchas horas; nosotras apenas entrenábamos los viernes”.

El equipo de la Autónoma Metropolitana tiene un entrenamiento “más riguroso”, entrenadores capacitados y hasta un uniforme; los entrenadores de las Pumas son los mismos compañeros de lacrosse y no cuentan con uniforme, además, constantemente tienen que estar cambiando de lugar para entrenar porque no les han asignado uno. A pesar de todo, esto no fue factor para que las Pumas vencieran a las Metropolitanas.

En estos momentos la Universidad la Salle, Anáhuac y el Instituto Politécnico Nacional están integrando equipos en la categoría femenil, sin embargo, son pocas las interesadas; Aline comenta que únicamente dos estudiantes se encuentran dentro del equipo del Politécnico. Pese a esto, no pierden las esperanzas de tener en un futuro no tan lejano, más contrincantes.

Otra limitante a la que se enfrentan en general todos los jugadores y aquellos interesados en entrenar lacrosse, es que en su mayoría los instrumentos que se necesitan para llevar a cabo este deporte son demasiado caros en México. Aline y sus compañeras tuvieron que pedir de Estados Unidos su equipo, pues el precio en dicho país se encuentra en aproximadamente quince dólares, y en México llega hasta los setecientos pesos, además, “son de muy mala calidad”, incluso todavía hay algunas que juegan con los stick de los hombres.

Desde hace aproximadamente un mes, las jugadoras de lacrosse entrenan en la cancha de la Facultad de Química todos los lunes, miércoles, jueves de 16:00 a 19:00 horas y sábados a partir de las 10 de la mañana. El entrenamiento en palabras de Aline es “riguroso”, debido a que la condición física tiene que ir a más para que las jugadores resistan la hora de juego.

A pesar de todo, las Pumas han dado la cara por la Universidad, demostrando que aunque existan los obstáculos ellas pueden salir adelante, porque simple y sencillamente es algo que les gusta hacer. En cuanto a Aline, piensa seguir en el equipo de Lacrosse, porque se siente bien y orgullosa de estar en él.

Ahora son 11 las jóvenes estudiantes que llevan a cabo esta actividad física, tres de ellas no han competido en partidos, pero se encuentran felices de pertenecer a un deporte distinto a los convencionales, para Aline “se siente bien que te pregunten ¿qué es eso? Y señalen el stick con el que jugamos, además de que reconozcan que en nuestro país también se practica ese deporte raro que alguna vez han visto en las películas de Estados Unidos”.


Fotos: Cortesía, Aline García Bolaños

Bookmark and Share

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Pésimo que se escriban cosas por escribir sin tener información verídica. En principio los que Entrenamos diario somos los varones y son dos horas, ¿entrenadores capacitados? Tenemos 1 que es Patraca (integrante del equipo varonil) y por último el "uniforme" de la chicas es una casaca (mandada a hacer por ellas) y un short negro.
Esto no es más que un llamado a verificar la información antes de publicar cosas. Los dos equipos están creciendo y son muy buenos no manchemos este inicio y difusión del este deporte con crónicas absurdas. GRACIAS

Ernesto Flores integrante del equipo varonil de Lacrosse UAM-A