miércoles, 28 de diciembre de 2016

UN MUNDO SILENCIOSO

Por Brenda Paola Álvarez Rivera
Ciudad de México (Aunam). A primera vista, parece una chica cualquiera, “normal”, y lo es. Lamentablemente, una vez que la gente descubre que padece una discapacidad es vista como una persona incapaz de valerse por sí misma, provoca compasión y se le orilla al aislamiento en el ámbito social, laboral y educativo, en este último que por ley debiera contribuir al desarrollo del individuo y a la transformación de la sociedad.

Como el caso de Vanessa Álvarez Rivera, chica con sordera profunda desde su nacimiento, hay miles de jóvenes; quienes describen que el tener discapacidad auditiva los aísla social y académicamente; se desintegran dentro de sus familias por la poca comunicación efectiva con sus padres y hermanos.

Alumnos sordos de la preparatoria privada The London School of Learning (Gerardo Cortés porta sudadera roja) y Vanessa Álvarez un suéter café), acompañados de su intérprete Olga Isabel Pedro Celis (vestida con una blusa rosa y mascada). Fotografía brindada por Vanessa Álvarez Rivera.

¿Cómo un estudiante puede salir adelante con discapacidad y no fracasar en el intento? Ser sordo ya implica una discriminación y una serie de barreras por vencer para poder tener acceso a la educación.

Los estudiantes sordos reciben una educación de escasa calidad, debido a la falta de equidad en la integración educativa con respecto a los oyentes; la carencia de escuelas y programas educativos especiales para los niños sordos, y, por último, la precaria capacitación especializada para maestros en la discapacidad auditiva son los principales escenarios que impiden que salgan adelante.

Miroslava Cruz Aldrete, licenciada en Educación Especial en Audición y Lenguaje por la Escuela Normal de Especialización y Doctora en Lingüística por El Colegio de México, menciona en el portal de internet Cultura Sorda que el rasgo biológico se considera un factor incapacitante y, por tanto, crea la idea de que la persona es “un ser enfermo”, lo cual no permite la integración de las personas sordas en la sociedad.

El gobierno mexicano acepta su responsabilidad en la atención al alumno sordo, mediante la labor de las Secretarías de Salud y de Educación Pública, principalmente. Así como de las acciones de los Centros de Atención Múltiple (CAM), el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (Conadis), el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), el Instituto para la Integración al Desarrollo de las Personas con Discapacidad del Distrito Federal (Indepedi), el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), y recientemente el “Programa Nacional para la Igualdad y No Discriminación 2014-2018” en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 del Gobierno de la República.

Todos estos esfuerzos y apoyos dirigidos en tratar de “normalizar e incluir” a los sordos en la educación formal con los oyentes sólo demuestran que en México y específicamente en la ciudad, “el que mucho abarca, poco aprieta”, asegura Mercedes Obregón Rodríguez, directora del Instituto Pedagógico para Problemas de Lenguaje, IAP (IPPLIAP), en su artículo “Hablar de aquello que no se quiere hablar en las escuelas de sordos” para el portal digital Cultura Sorda.

Mercedes Obregón asegura que “el apoyo que ofrece el sistema educativo en México para la población sorda no ha sido, hasta el día de hoy, nada más insuficiente, sino completamente inapropiado. Generalmente, los programas educativos que tienen los estudiantes sordos son los mismos que están elaborados para estudiantes oyentes, además de implementarlos por medio del modelo oral, no hay una transmisión de conocimientos maestro-alumno como sucede con la Lengua de Señas Mexicana”.

El Gobierno y las leyes

De acuerdo con la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, en su artículo segundo establece como discriminación por motivos de discapacidad “cualquier distinción, exclusión o restricción por motivos de discapacidad que tenga el propósito o el efecto de obstaculizar, menoscabar o dejar sin efecto el reconocimiento, goce o ejercicio, en igualdad de condiciones, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales en los ámbitos político, económico, social, cultural, civil o de otro tipo. Incluye todas las formas de discriminación, entre ellas, la denegación de ajustes razonables”.

Conforme a dicha ley, en el artículo 12 se afirma que debe incluirse a las personas con discapacidad en todos los niveles del Sistema Educativo Nacional, así como incorporar a los docentes y personal asignado que intervengan directamente en la integración educativa de personas con discapacidad al Sistema Nacional de Formación, Actualización, Capacitación y Superación Profesional para maestros de educación básica.

La Secretaría de Educación Pública debe impulsar la inclusión de las personas con discapacidad en todos los niveles del Sistema Educativo Nacional y proporcionarles los apoyos didácticos, materiales y técnicos, contar con el personal docente capacitado. Con base en dicha ley, el sistema está compuesto por seis niveles educativos: inicial, preescolar, primaria, secundaria, media superior (bachilleratos y profesional media), superior (licenciatura y postgrado).

El artículo 3° de la Ley General de Educación (1993) menciona que el Estado está obligado a prestar servicios educativos de calidad que garanticen el máximo logro de aprendizaje de los estudiantes, para que toda la población pueda cursar la educación preescolar, la primaria, la secundaria y la media superior.

El capítulo III “De la equidad en la educación” de dicha ley, en su artículo 32 menciona que “las autoridades educativas tomarán medidas tendientes a establecer condiciones que permitan el ejercicio pleno del derecho a la educación de calidad de cada individuo, una mayor equidad educativa, así como el logro de la efectiva igualdad en oportunidades de acceso y permanencia en los servicios educativos”, mientras que en el artículo 33 se reafirma el fortalecimiento a la educación especial y la educación inicial, incluyendo a las personas con discapacidad.

Es importante mencionar que con la Reforma Educativa, la Ley General de Educación menciona como principales ventajas el desarrollo profesional de los docentes con nuevas opciones y la ampliación de la educación especial, poniendo énfasis en las personas con discapacidad.

En la misma línea, la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación del Distrito Federal señala que es obligación de todas las autoridades del Gobierno del Distrito Federal, en colaboración con los demás entes públicos:

“Impulsar, promover, gestionar y garantizar la eliminación de obstáculos que limiten a las personas el ejercicio del derecho humano a la igualdad y a la no discriminación e impidan su pleno desarrollo, así como su efectiva participación en la vida civil, política, económica, cultural y social del Distrito Federal. Asimismo, impulsarán y fortalecerán acciones para promover una cultura de sensibilización, de respeto y de no violencia en contra de las personas, grupos y comunidades en situación de discriminación”.

En el “Programa Nacional para la Igualdad y No Discriminación 2014-2018” en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 del Gobierno de la República, expone el Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong que la desigualdad y la discriminación que aqueja a diversos grupos es tema prioritario de la agenda nacional, así como el respeto y la garantía de los derechos humanos reconocidos y sin discriminación de ninguna índole, es una obligación del Estado mexicano. Para concluir su mensaje, Osorio Chong recalca:

“Combatir toda forma de discriminación, exige conjuntar los esfuerzos del gobierno y de la sociedad. No habrá fuerza ni recursos suficientes si no nos involucramos todos en el combate a la discriminación y en la construcción de una sociedad de derechos”.

Subsiguiente a Chong, Ricardo Antonio Bucio Mújica, Presidente del Conapred, plantea que el derecho humano a la no discriminación debe ser conocido no como un privilegio de las personas, ni como una mera posibilidad de asistencia social, ni mucho menos como una forma sustitutiva de la filantropía o la caridad, al contrario, debe entenderse como “una obligación central de un Estado garantista, como una oportunidad para la construcción de una genuina sociedad de derechos basada en la igualdad de sus ciudadanas y ciudadanos y, en definitiva, como una palanca para el desarrollo equitativo de todos los grupos sociales”.

No obstante, dentro del propio programa nacional se acepta la insuficiencia de mecanismos administrativos eficientes para defender y proteger a la sociedad contra actos discriminatorios

“Existe una sensible debilidad institucional dentro de la Administración Pública Federal (APF) en términos de la provisión de mecanismos de protección y garantía del derecho a la igualdad y no discriminación, dado que únicamente la autoridad en el ámbito federal dispone del CONAPRED como mecanismo operativo, situación que limita significativamente la disposición de un recurso accesible, efectivo y adecuado para toda la sociedad en materia de la protección del derecho a la igualdad y no discriminación.

Las personas que pertenecen a grupos o colectivos discriminados no acceden, en igualdad de condiciones, a una atención integral frente a violaciones a sus derechos, ya sea porque el entorno, servicios y comunicaciones no les son accesibles, o bien porque el personal responsable de resolver las denuncias o inconformidades no cuenta con los conocimientos, herramientas y habilidades necesarias para velar por la protección adecuada del derecho a la no discriminación.

Asimismo, el programa nacional agrega que en el “Reporte sobre la Discriminación en México 2012”, la escuela sigue siendo un espacio de exclusión más que de inclusión, puesto que el sistema educativo nacional no ha incorporado competentemente el enfoque de la diversidad y la interculturalidad, pues tan sólo cuatro de cada cien niñas y niños que ingresan a la educación básica terminan una carrera universitaria.

Posteriormente se desarrollan los objetivos, las estrategias y líneas de acción que el programa brinda a los grupos sociales discriminados. Sintetizando el programa de 130 páginas, se busca:

Incorporar enfoques antidiscriminatorios; incorporar lineamientos con criterios sobre medidas de nivelación, inclusión y acciones afirmativas; fortalecer la capacidad institucional; revisar y adecuar las Reglas de Operación de los programas de la APF; emitir normas y especificaciones técnicas obligatorias para: informar, ver el área laboral, la accesibilidad a inmuebles públicos, los servicios de transporte público y de telecomunicaciones, y promover la capacitación a personas responsables.

Debe aclararse que hay más aspectos y puntualizaciones dentro del programa pero que sólo se mencionan algunos para dar a groso modo una idea de la línea y temas que se tratan.

Un mundo silencioso


Vanessa Álvarez Rivera

El silencio es el mundo que ha rodeado a Vanessa por 18 años. Afortunadamente, es de las pocas personas sordas que pudieron realizarse la operación del implante coclear a la edad de 5 años. Este dispositivo médico electrónico sustituye la función del oído interno dañado y amplifica el sonido, así es como realiza el trabajo de la cóclea para proporcionar señales sonoras al cerebro.

Vane, como le dicen de cariño, comenzó a tomar terapias privadas de lenguaje. Aprender, reforzar e incrementar sus capacidades del habla y la audición, hacen que se sienta más segura con su entorno y comprende mejor las frases que se le dicen. Así puede mantener mejores conversaciones con personas cercanas a ella.

En el transcurso del día, ve la televisión, platica con sus amigos por medio de Facebook o hace video-llamadas a través de Skype, esta última es la más utilizada pues permite un mejor entendimiento al estar ella y sus amigos conversando con la Lengua de Señas. También le gusta pasar el rato editando fotos, diseñar y crear imágenes es algo que le agrada y le gustaría dedicarse a ello en un futuro; ser diseñadora gráfica es su sueño.

Cuando quiere ver sus series favoritas o alguna película, toma su aparato auditivo, le pone las pilas que necesita y lo enciende. Coloca la antena en su lugar y lo demás lo deja colgar en su oreja, unos ligeros parpadeos consecutivos anuncian que ya escucha.

“No es el mismo sonido que los oyentes perciben, pero al menos se parece, pero… luego siento las vibraciones en mi piel si acerco las manos a las bocinas de la tele, es otra forma de percibir los sonidos que me rodean”, la adolescente de ojos verdes, piel morena y con su cabello chino amarrado, chongo mañanero que le cuesta hacer con una liga aguada por el uso, sonríe.

Vanessa Álvarez es una alumna distinguida y con excelente desempeño académico, aseguran sus maestros de The London School of Learning, única preparatoria privada para sordos con intérprete en Lengua de Señas Mexicana (LSM) ubicada en Lomas de Vista Hermosa, Cuajimalpa de Morelos. Vane logró cursar la preparatoria por medio del examen aprobado del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval), luego de estar dos años en preparación y constantes evaluaciones de sus profesores.

A pesar del gran esfuerzo que ha realizado desde que era pequeña para salir adelante en la escuela y después de terminar el nivel medio superior, la joven de 18 años ya no ha encontrado más opciones para el nivel superior. “No hay apoyo por parte de las autoridades federales, ni del gobierno de la Ciudad de México”, asegura.

Según Arcelia Rivera Gracida, madre de Vane, es difícil encontrar una escuela especializada o que incluya a los chicos sordos: “si bien en varias escuelas privadas los aceptan, de todas formas no se asegura que tendrán la educación adecuada, pues muchas veces sólo los aíslan en el salón por la falta de intérpretes de Señas de Lengua Mexicana o la buena capacitación para que los maestros sepan qué hacer en estos casos”, afirma.


Aparato auditivo de Vanessa Álvarez Rivera que se conecta con el implante coclear

“La discapacidad no se contagia; la discriminación, sí” (INDEPEDI)

Ricardo Raphael, analista político de los noticieros Informativo 40 y Enfoque, conductor del programa Espiral de Once TV México y coordinador de la Maestría en Periodismo sobre Políticas Públicas en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), manifiesta en su página de internet en su artículo “Reporte sobre la discriminación en México”:

"En México, la insatisfacción con la democracia tiene distintos orígenes, y sin embargo, uno se coloca como principal: el régimen de la pluralidad ha sido ineficaz a la hora de acortar las desigualdades y confrontar los privilegios. Un segmento amplio de mexicanas y mexicanos se percibe tratado injustamente y con asimetría por la autoridad, la ley y las demás personas. No importa el campo de interacción social que se aborde —la educación, la salud, la justicia, el mundo del trabajo, la libertad—, una y otra vez nos topamos con un cierre social construido explícitamente para asegurar la exclusión.
Se asume que nuestra principal desigualdad es económica y que para medirla basta con observar las diferencias siderales que hay en el ingreso cuando el 20% más rico de la población se queda con cerca de 53% de la riqueza nacional, y la mitad de los habitantes vive en pobreza, el tema de la inequidad en el salario no puede ser menospreciado.
Sin embargo, la asimetría en el ingreso no es la única relevante. Actúa junto con ella su hermana siamesa: la desigualdad de trato. Desde el resorte cultural y también desde las instituciones, se fabrican estigmas, marcadores y prejuicios sociales, disponibles para que grupos abultados de personas sean apartados de los derechos las libertades y los bienes obtenidos por el esfuerzo común; la desigualdad de trato y la discriminación son sinónimos.”

Entre las pocas opciones que atienden a la comunidad sorda están el Instituto Mexicano de Audición y Lenguaje (IMAL), así como el Centro Clotet, el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad, la Federación Mexicana de Sordos (Femesor) y el Instituto Pedagógico para Problemas del Lenguaje, IAP, (IPPLIAP), ésta última fue la primera escuela con un programa para niños sordos incorporado a la Secretaría de Educación Pública (SEP) con Lengua de Señas Mexicana (LSM).

Respecto a este problema social, Angelina Téllez Guerrero, directora de Educación Especial del IMAL, comenta en entrevista que debe haber una buena formación de profesores en cada uno de los enfoques educativos: terapia auditivo-verbal, la Lengua de Señas Mexicana y la filosofía/modelo oral.

“Yo recomiendo que se formen en la filosofía oral, para que desde pequeños, los niños hablen y después puedan acceder a la lectura y a la redacción, siempre y cuando sea lo más conveniente para el niño sordo. Hay que tomar en cuenta el desarrollo y la etapa crítica de la adquisición del lenguaje oral”, afirma.

Angelina Téllez comenta que no hay formación de especialistas en los estados de la República Mexicana. Cuenta que al IMAL asistía mucho foráneo, incluso de fuera del país venían a estudiar alguna especialidad de las que imparten y se regresaban a sus lugares de origen a fundar instituciones.

Sin embargo, con un gesto de disgusto manifiesta que desde hace muchos años hay muy pocas personas que hagan eso. En voz más baja añade “la comunicación es básica, lamentablemente todavía las autoridades no saben que es quedarse sin hablar ni poderse comunicar”.

El IMAL tiene sus propios planes y programas de estudio, además de que los actualiza constantemente y los adecúa a las necesidades de los niños y las nuevas tecnologías que los rodean, mismas que ayudan a que los pequeños progresen más rápido. “En una escuela regular no se van a detener por cambiar los planes y programas, y es muy natural, pero es muy importante esa parte”, dice.

“La Lengua de Señas Mexicana (LSM) tiene apoyo, por ley, la Lengua natural del sordo es la LSM, desde ahí ya está el apoyo; pero el gobierno no entiende que se tiene que formar docentes para el sordo en general, sea sordo, silente (sordomudo), oralista, signante o auditivo”, explica la maestra Téllez.

La directora del IMAL sugiere al gobierno formar profesores de cada una de las materias de cada nivel académico en los tres enfoques educativos: terapia auditivo-verbal, la Lengua de Señas Mexicana y la filosofía oral, de ahí que ella se pregunte y responda a la vez “¿cuánto le va a costar eso al gobierno?, pues mucho y evidentemente, es mínimo el verdadero apoyo”.

Lo primordial, de acuerdo con la especialista, es que se formen en estos enfoques educativos, porque incluso la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, excluye a los sordos orales o a los que requieren la terapia auditivo verbal, ya que sólo se toma en cuenta a los chicos que utilizan la Lengua de Señas Mexicana, “ya después vendrán las escuelas”, comenta.

Angelina Téllez lamenta que las leyes y los decretos dicen dar apoyo a los sordos y a demás personas discapacitadas, sólo se queda en “la simple idea, en lo utópico, pero que nunca se llevan a cabo, no se hacen válidas y las desconocen los papás y los propios alumnos”.


Angelina Téllez Guerrero, Directora de Educación Especial del IMAL

Con la misma postura, Mercedes Obregón, directora del IPPLIAP, puntualiza en el portal Cultura Sorda:


“Dadas las circunstancias reales y actuales de la educación en México, las condiciones para llevar a cabo una integración adecuada para los sordos están aún muy lejos de alcanzarse, y hasta que no demos a esta minoría la atención especializada que requiere, no podremos lograr la equidad por la que tanto se ha luchado.
La educación del niño sordo requiere antes que otra cosa, de espacios en los que éste pueda adquirir un lenguaje y desarrollarlo plenamente. El ideal de la integración educativa, de brindar las mismas oportunidades a todos los niños, será imposible de lograrse sin que estas circunstancias puedan darse, en lo que a la población sorda se refiere, pues ser equitativos no supone dar a todos lo mismo, supone dar a cada uno lo que necesita para lograr un desarrollo pleno. Implica ofrecer a todos las mismas oportunidades, aunque no necesariamente bajo las mismas condiciones”.

En el mismo portal que Obregón, Miroslava Cruz Aldrete, doctora en Lingüística por El Colegio de México, da su opinión al respecto y menciona que durante siglos al sordo se le ha considerado como un ser “enfermo, incapaz de comunicarse”. Si en lugar de preconcebir al sordo para utilizar su aparato fonoarticulador para comunicarse, se observa y estudia el empleo de las manos, el cuerpo, las gesticulaciones faciales, y el propio espacio en donde puede articular las señas para entablar una comunicación con los demás, sería más fácil apreciar que el sordo tiene su propia lengua, la cual se distingue de las lenguas audio orales.

“Los Sordos, por tanto, no serían vistos como enfermos, sino como miembros de una comunidad lingüística particular, y en razón de esto habría que proponer una planeación educativa para la enseñanza de la lengua de señas como lengua materna, así como la propuesta de un modelo bilingüe intercultural”, precisa la doctora.

  • Una encuesta realizada sobre “Discriminación en la Ciudad de México 2013” por el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), aplicada a 4,800 ciudadanos de la urbe y distribuidas en 300 entrevistas por cada una de las 16 delegaciones políticas que conforman la capital del país, se apreció dentro de los hallazgos de la encuesta que:
  • La discriminación no aparece como uno de los principales problemas de la CDMX.
  • De los 15 Derechos Humanos contemplados en el Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal, el derecho a la igualdad y a la no discriminación ocupa el cuarto lugar en importancia.
  • La discriminación se asocia con las siguientes ideas: hacer menos a las personas, la pobreza, el maltrato, la desigualdad y la falta de respeto, principalmente.
  • Existe una perspectiva optimista para resolver el problema de la discriminación en la CDMX, ya que el 76 por ciento considera que los habitantes podemos hacer mucho o algo al respecto.
  • Las causas más comunes de la discriminación son la pobreza, el color de la piel, las preferencias sexuales, la educación y la situación económica.

Las personas con discapacidad ocupan la posición 6 al preguntar quiénes son las personas más discriminadas.

  • Los citadinos consideran que las personas con alguna discapacidad son muy discriminadas, al ocupar la posición 10 con 58.6 por ciento.
  • El principal responsable de que se cumpla el derecho a la igualdad y no discriminación son los ciudadanos con un 53%, mientras que el gobierno obtuvo el 44%.
  • Los ciudadanos consideran que el Gobierno Federal (27%) y el Gobierno del Distrito Federal (19%) les corresponde promover acciones contra la discriminación.
  • El 86.4 por ciento de las personas en la CDMX consideran que sí existe discriminación hacia las personas con discapacidad.

Enfrenta las barreras

Otro caso similar al de Vanessa Álvarez y con las mismas ganas de salir adelante es el de Gamaliel Cervantes Moreno, publicado en el portal de internet de El Gráfico. Gamaliel comenzó la carrera en el Tecnológico de Monterrey, con 5 semestres consecutivos, Gama, como le dicen de cariño, ingresa a sus clases para ser ingeniero mecánico eléctrico a pesar de que ninguna de ellas está diseñada para personas con discapacidad; su madre Ana Lilia le ayuda a interpretar las sesiones con Lengua de Señas Mexicana (LSM).

El joven de 23 años, a su edad y con la discapacidad auditiva, ha comprendido que para cumplir sus sueños, debe combinar la ingeniería con el trabajo, es conductor de Uber. A bordo del auto, es como puede pagar los gastos escolares que la beca no solventa.

Si hay un obstáculo al que se enfrentan todas las personas con discapacidad es la discriminación, Gamaliel no es la excepción. Aunque en la escuela cuenta con el apoyo de sus compañeros, sus maestros y su madre, en el trabajo ha tenido que soportar comentarios ofensivos que le dicen que “una persona sorda no es apta para conducir un vehículo”.

Vanessa y Gamaliel son claros ejemplos de que su discapacidad no les impide ni les quita las ganas por aprender, ser alguien en la vida y valerse por sí mismos.

Y ante la discriminación educativa, ¿qué sigue?

Arcelia Rivera Gracida, madre de Vanessa Álvarez, expresa: “no hay preparatorias en donde acepten niños con discapacidad y los mismos maestros argumentan que no están preparados para enseñar a niños con discapacidad auditiva […] El gobierno está aislado de estos jóvenes, sólo hacen talleres, lo que deben o deberían hacer es capacitar a maestros para que estén aptos para dar clases a niños con discapacidad y no nada más la discapacidad auditiva, para que así den una buena educación y los chicos salgan adelante”.

Vane, ex-alumna del IMAL, comenta que es difícil encontrar escuelas para ellos porque “no hay escuelas para sordos, hay muy pocas escuelas que nos ayuden, es difícil comunicarme y casi no entiendo a las personas oyentes. Con mi mamá logro entenderme porque me comprende y tiene paciencia conmigo”.

“Para mí es un poco difícil el estudio y lo que me ayudó fue la interpretación. Quiero estudiar una carrera profesional, me gustaría”, declara Gerardo Cortés Lecuona, amigo de Vane con sordera media que utiliza un auxiliar auditivo, actualmente terminó la preparatoria en The London School of Learning.

“En México hay muy pocas opciones para niños con discapacidad auditiva […] yo recomiendo al gobierno mexicano que se interese más por toda la población con discapacidad y su educación, ya que hay muy poca información y dependencias a las cuales ellos pueden acudir”, afirma Gerardo Cortés Razo, padre de Gerardo.

Diversos grupos sociales trabajan para que en todo el país se fomente la cultura de la integración y respeto para las personas con discapacidad auditiva, o cualquier otra como la visual, de lenguaje, mental, motriz, así como para crear conciencia y haya igualdad para todos.

La Federación Mundial de Sordos (WFD, por sus siglas en inglés) eligió el último sábado de septiembre de cada año, como el “Día Internacional de las Personas Sordas”, en la búsqueda de erradicar la discriminación contra este sector de la población, además de ser la fecha en la que se realizó el primer Congreso Mundial de la WFD que tuvo lugar en septiembre de 1951. De igual manera, en el 2010 bajo la presidencia de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa (1 de dic. de 2006- 30 de nov. de 2012), se declaró el 19 de octubre de cada año como “Día Nacional Contra la Discriminación”.

Es significativo recordar que los sordos agradecen a Benito Juárez (15 de ene. de 1858- 18 de jul. de 1872) por ser el primer Presidente de México en reconocer las necesidades educativas de su población. El día 28 de noviembre de 1867 se proclama el decreto presidencial de Juárez, por lo que se funda en México la Escuela Nacional de Sordomudos (como era llamada la población sorda en este entonces). Desde entonces, el 28 de noviembre es el “Día del Sordo” en México.



Dilo en Señas, aplicación educativa gratuita en México realizada por Rocío Garza Gutiérrez junto con otros colaboradores, está diseñada para dispositivos móviles, dirigida a que los niños pequeños —desde el año y medio de edad— aprendan la Lengua de Señas Mexicana (LSM) mientras juegan; no sólo los infantes de la comunidad de sordos, también los oyentes.

Por otra parte, el 30 de julio del 2015, la Biblioteca Vasconcelos, adscrita al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), inauguró un espacio para contribuir al desarrollo y satisfacción de necesidades educativas, culturales, informativas y recreativas de la comunidad sorda en México. La Sala de Lengua de Señas ofrece sus servicios especializados a personas sordas, enseñantes e interesados en la comunidad de sordos y de manera particular en la cultura sorda y en lengua de señas.

Mientras, la Universidad Nacional Autónoma de México, para eliminar cualquier tipo de discriminación hacia las personas con alguna discapacidad, creó en el 2004 el Comité de Atención a la Discapacidad (CAD), un grupo conformado por profesionales y estudiantes, con y sin discapacidad, que trabajan con organizaciones de la sociedad civil para promover la inclusión de los estudiantes universitarios con discapacidad, desde la perspectiva de los derechos humanos y ciudadanos.

Es importante conocer la realidad que viven los jóvenes estudiantes sordos frente a las autoridades capitalinas y las leyes que sólo se mantienen en escritos y artículos pero que muy pocas veces se llevan al cumplimiento. Un gran número de sordos no alcanzan a satisfacer sus necesidades comunicativas básicas y en la mayoría de los casos ni un nivel educativo logran terminar, por ende, la expresión y comprensión será escasa.




Bookmark and Share

0 comentarios: