viernes, 30 de diciembre de 2016

LA BICICLETA: “EL TRANSPORTE UTÓPICO” ¿POSIBLE EN LA CIUDAD DE MÉXICO?

Por José Rogelio Casarreal López
Ciudad de México (Aunam). El cielo está gris, tal vez sea reflejo de la mala o regular calidad del aire que, según el Sistema de Monitoreo Atmosférico de la Ciudad de México ha azotado las últimas semanas a la urbe capitalina. No obstante, muchos ciclistas ayudan a prevenir la contaminación, al ocupar la bicicleta como forma de transporte, en el que exponen su salud a costa de menos tráfico y una ciudad más limpia.


Paseo de la Reforma, la avenida más importante de la ciudad, como muchos citadinos la consideran, con sus 14.7 kms de largo, ha evolucionado: el gobierno de la Ciudad de México, el 14 de diciembre de 2010, inauguró una ciclovía para que los usuarios de bicicleta puedan convivir con los automovilistas de una forma más segura.

Sobre el pavimento que está afuera del Bosque de Chapultepec, en Paseo de la Reforma, un carril pintado de verde resalta en la vialidad: es exclusivo para autobuses y bicicletas. Algunos usuarios del vehículo de dos ruedas utilizan casco para protegerse y otros como Gerardo, un ciclista de barba rubia y bicicleta negra, van con “la bendición de Dios”. Utilizan esta vía con seguridad a pesar de que sus compañeros de vialidad, los automovilistas, con sus 60 kilómetros por hora, en ocasiones llegan a violentarlos.

El ruido del motor de los carros presiona a los ciclistas, sin embargo, éstos últimos, sin intimidarse ante el vehículo que los persigue, decididos y sin miedo, aplican la disposición que el Reglamento de Tránsito Metropolitano establece en el artículo 11: “Los ciclistas tienen preferencia ante los automóviles”, por lo que circulan en Reforma con libertad.

Los automóviles y la contaminación ambiental

Diariamente, alrededor de 5.5 millones de automóviles circulan en la Ciudad de México y ocupan el 85 por ciento de la infraestructura vial de la urbe, aseguró Laura Ballesteros, la subsecretaria de Planeación de la Secretaría de Movilidad Vial (Semovi), en entrevista para El Financiero.

El exceso de autos ha provocado en la metrópoli contaminación ambiental, causada principalmente por combustión de motores, escapes de vehículos y evaporación de gasolina, indicaron investigadores, como Agustín García Reynoso, del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en entrevista para el medio online Crónica.

A mediados de marzo de este año, la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), indicó que la Ciudad de México tenía una mala calidad del aire, por lo que activaron la fase 1 de contingencia ambiental; y hasta la fecha está en juego sí hay contingencia o no, cada día.

Sin embargo, el gobierno capitalino, encabezado por Miguel Ángel Mancera junto con la CAMe, como medida preventiva hicieron más riguroso el programa Hoy no circula, el cual busca la reducción de emisiones contaminantes de los automóviles, haciendo que, según la terminación del holograma, y sin excepción alguna, los carros particulares descansen un día a la semana más un sábado del mes. Este programa temporal se llevará a cabo en la zona metropolitana, del 5 de abril al 30 de junio de este año.

No obstante, los especialistas indican que ésta no es la solución al problema. Carlos Dora, coordinador del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó para el periódico El Universal que “el nuevo hoy no circula sólo sirve para reducir niveles de contaminación, mas no para acabar con el problema a largo plazo. Es necesario un transporte masivo limpio, combustible puro sin plomo ni azufre en la gasolina, además del uso de transportes sustentables como la bicicleta”.

Por lo tanto, la pregunta que surge es ¿la Ciudad de México cuenta con una infraestructura ciclista que permita utilizar la bicicleta como una forma de transporte en la ciudad?

Las bicicletas y las ciclovías, ¿una forma de transporte elitista?


La Dirección de Cultura, Diseño e Infraestructura Ciclista, dependencia de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), es la actual responsable de las 25 ciclovías que hay en la urbe, con un total de 170.11 kilómetros.

El sueño ciclista inició en 2007. El entonces jefe de gobierno del ex Distrito Federal, ahora Ciudad de México, Marcelo Ebrard Casaubón, inauguró la primer ciclovía: la que va de avenida Ejército Nacional, en la colonia Polanco, a la salida de la carretera México-Cuernavaca; fueron 60 kms, que representaba un cambio en la urbe. No obstante, la obra es considerada más de recreación que de movilidad, pues no cuenta con muchas salidas que conecten con otras vialidades.

A pesar del desarrollo que el gobierno capitalino le ha dado a la movilidad ciclista, aún falta mucho por hacer, pues son pocas las delegaciones de la ciudad que cuentan con la infraestructura necesaria para utilizar este medio de transporte.

De acuerdo con datos del Mapa de Infraestructura y Equipamiento Ciclista de la Sedema, la delegación Cuauhtémoc cuenta con 8 ciclovías y tiene un total de 30.25 kms; la Miguel Hidalgo, alberga 12 ciclovías, con un total de 35.2 kms; Benito Juárez, 3 ciclovías con un total de 12.66 kms; y, la Gustavo A. Madero, 1 ciclovía de 20 kms.

La misma fuente indica que la ciclovía más grande, llamada “De la Ciudad de México”, tiene un total de 72 kilómetros, y recorre las delegaciones Miguel Hidalgo, Álvaro Obregón, Magdalena Contreras, Tlalpan y Cuauhtémoc.

La poca oportunidad vial ciclista contrasta con uno de los lineamientos de la organización y asociación civil sin fines de lucro Bicitekas: “el transporte debe desarrollarse en función de intereses colectivos y promover la inclusión social de los habitantes a través de un acceso equitativo a los diferentes espacios de la ciudad”.

El periodista y planificador urbano Rodrigo García Reséndiz, para la revista Nexos, escribió un texto titulado “Elitismo ciclista”, en el cual dice que la infraestructura ciclista y los servicios de bici compartida en la ciudad (Ecobici) no están beneficiando a las personas de menores ingresos, sino al contrario, sólo modernizan las zonas encareciendo el suelo y demás espacios que le rodean, lo que provoca que el vehículo de dos ruedas se vea más como una moda que como un medio de transporte.

Cuando se le preguntó a Areli Carreón García, coordinadora de Políticas Públicas de Bicitekas, qué pensaba respecto a este enjuiciamiento elitista del uso de la bicicleta en la ciudad, dijo que este proceso de movilidad ciclista aún no ha terminado y que la estrategia de hacer de la bicicleta un transporte en la ciudad constó de tres etapas:

“La decisión que llevó al gobierno de la Ciudad a poner las primeras infraestructuras para la bici y el sistema de bicicletas Ecobici, primeramente, fue servir a las delegaciones más atractivas de viaje, o sea, las del centro, donde más gente llega a trabajar ahí.

”La segunda, se refiere al tema de la visibilidad, porque en términos de políticas públicas y de medios, algo que está hecho en el centro de la ciudad es más visible que algo que se quiera hacer en alguna delegación que limite con el Estado de México.

”Y tres, le apostaron a convertir a la bicicleta en aspiración. Partieron de la base de que antes, hace muchos años, la bicicleta era de los jodidos o gente del pueblo, prejuicio que todavía tienen muchas personas, y para combatirlo, en lugar de hacerlo una opción de segunda clase, discriminatoria, la hicieron una aspiración o algo de moda”.

Entonces, ¿Qué deben de hacer los ciclistas que se trasladan de Iztapalapa o la zona oriente o algún otro punto de la ciudad que no cuentan con ciclovías?

La Coordinadora de Políticas Públicas de Bicitekas dijo que dejar de utilizar la bicicleta porque no hay ciclovías no es la opción.

“Nuestra apuesta es seguir como lo hacíamos antes de que hubiera infraestructura ciclista, es decir, crear masa crítica, o sea, que el gobierno nos voltee a ver para que se dé cuenta que hay grupos de ciclistas que quieren ocupar las calles para andar en bici, porque si el gobierno no ve acción por parte de nosotros va a creer inservible invertir en ciclovías en zonas donde parece que la gente no quiere utilizar este medio de transporte. Además de hacer valer el reglamento de tránsito que establece que el ciclista tiene prioridad sobre el automóvil”.


Por otra parte, Miguel Colina, ciclista desde hace cinco años y director del grupo y cuenta de Twitter BicisCDMX, resalta la necesidad de que el gobierno capitalino invierta más en infraestructura para bicicletas en la ciudad, pues asegura que los cambios son evidentes: “menos estrés, llegas más rápido al trabajo y te evitas todo el tráfico que desde tempranas horas ya encuentras en la ciudad”.

Cuando se le pidió alguna recomendación para los usuarios de bicicletas que quisieran transitar en zonas que no cuentan con ciclovías, dijo: “Deben de usar las calles aledañas menos transitadas; comunicar sus intenciones con las manos y brazos, tratar de hacerse visibles a través de señales que pueda hacer, fijarse siempre muy bien en su alrededor, y planear su ruta para no tener que improvisar”.

La revista Forbes online, publicó que en la Ciudad de México se contabilizan alrededor de 120 mil viajes diarios de bicicletas, un gran número de usuarios para los 170 kilómetros de ciclovías que tiene la urbe. A pesar de que dicha revista no la considera dentro del top tres de las ciudades latinoamericanas más amigables con los ciclistas, hay un dato contrastante: Buenos Aires, Argentina, sí es considerada ciudad amigable a pesar de que tiene 40 kms de ciclovías menos que la urbe mexicana y registra 32,264 viajes diarios.

¿Cuál será la razón por la que la Ciudad de México, a pesar de contar con más ciclovías y muchos más viajes ciclistas que la capital argentina no es considerada ciudad amigable? La razón, tal vez sea la incomunicabilidad vial de éste medio y la gran demanda de accidentes que sufren estos usuarios por parte de los automovilistas.

Ecobici, la alternativa de paga

El 16 de febrero de 2010, el entonces jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, a través de la Secretaría del Medio Ambiente, inauguró el sistema de préstamos de bicicletas Ecobici. El proyecto inició operaciones con 85 estaciones y un pago anual de 400 pesos. En ese mismo año la bicicleta fue considerada un vehículo reconocido por el Reglamento de Tránsito Metropolitano.

Ecobici, programa de la Estrategia de Movilidad de Bicicleta, de la Sedema, se ha desarrollado gradualmente; en la actualidad se cuenta con más de 440 cicloestaciones y 6 mil 500 bicicletas, distribuidas en más de 40 colonias de las delegaciones Benito Juárez, Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo.

La página de internet del sitio Ecobici, contabiliza 208 mil 658 usuarios, los cuales, desde el inicio del servicio hasta finales de mayo de 2016, han dado un total de 33 millones 209 mil 900 viajes. Diariamente, se registran más de 31 mil préstamos de bicicletas.

Además del sistema Ecobici, la Sedema, tiene el programa “Muévete en bici”, el cual busca que la ciudadanía capitalina ocupe este medio de transporte en su vida, por lo que cada año organiza cuatro paseos nocturnos por la ciudad.

El sábado 26 de marzo de 2016, se llevó a cabo el paseo nocturno de primavera, en el que miles de ciclistas, patinadores y algunos peatones se dieron cita para recorrer un circuito de 17 kms por el Centro Histórico, Paseo de la Reforma y el Bosque de Chapultepec.

Cuando el reloj ya marcaba las nueve de la noche, Paseo de la Reforma lucía iluminada. Las luces de las bicicletas alumbraron la ancha avenida. El flujo era rápido, cada quien a su ritmo, incluidos niños, que acompañados de sus padres, pedaleaban sin mostrar un signo de agotamiento. Para medidas de seguridad había módulos de servicio mecánico por si alguna bicicleta sufría algún desperfecto.

En ese desfile de ciclistas lo importante era divertirse; muchos grupos de amigos se hacían notar, se iban siguiendo mientras escuchaban música que algún aventurado traía al cargar grandes bocinas en su espalda mientras iba pedaleando. Este encuentro no excluía a algún usuario de la bicicleta, incluso, muchos optaron por ocupar la de color rojo y verde del sistema Ecobici.

Tal es el caso de Diana Arcega, una joven que estaba en la fila de la cicloestación ubicada enfrente de la Glorieta de la Palma, sobre Paseo de la Reforma, quien buscaba rentar una bici para unirse al paseo.

Cuando estuvo a punto de partir respondió el porqué es socia de este medio de transporte: “Yo soy socia de Ecobici desde el 2013, y la verdad estoy muy contenta con el servicio, ya que por 400 pesos al año, tengo un medio de transporte que generalmente ocupo para llegar a mi trabajo, que está por el Teatro Metropolitan”.

La seguridad vial y las redes incomunicadas: los problemas ciclistas

Areli Carreón, Coordinadora de Políticas Públicas de Bicitekas, en entrevista, dijo que la razón número uno por la que las personas no deciden ocupar la bicicleta como medio de transporte es el miedo a sufrir algún accidente, consecuencia de una creencia de poca seguridad vial.

En 2015, la Secretaría de Seguridad Pública, de la Ciudad de México, informó que en ese año se registraron 207 accidentes contra usuarios de bicicleta por parte de automóviles y demás vehículos de cuatro llantas: 17 casos terminaron en muerte.

El 17 de noviembre de 2015, Monserrat Paredes, una chica de 21 años, circulaba sobre la ciclovía compartida con autobuses de Paseo de la Reforma. La imprudencia de un conductor de autobús que invadió el carril, arrolló la bicicleta que manejaba Monserrat, propiedad del servicio Ecobici, y ocasionó la defunción de la joven, estudiante de Mercadotecnia. El incidente se dio en Reforma esquina con Andador.

Miguel Ángel Zamora, chofer del autobús Mercedes Benz Torino, y responsable del accidente, se dio a la fuga. Sin embargo, las cámaras de la Ciudad de México revelaron su identidad y pudieron dar con él. Fue remitido a las autoridades y condenado por el delito.

Familiares y la organización Bicitekas hicieron un llamado a la sociedad a reunirse en el lugar del accidente para hacerse notar como ciclistas y homenajear a la difunta. En la cuenta de Facebook de la asociación (Bicitekas A.C) compartieron el siguiente mensaje:

“Convocamos a toda la comunidad ciclista capitalina, a usuarios de Ecobici y caminantes de Chapultepec este domingo 22 de noviembre a las 10 a.m., en la esquina de Andador y Av. Reforma, para pintar un memorial para Monserrat e intervenir el carril para demandar respeto y acciones claras del gobierno”.

Sin embargo, no toda la culpa debe caer sobre los automovilistas. El medio Expansión publicó un artículo titulado “Los ciclistas novatos aumentan los problemas de tránsito en el D.F.”, en el que exponen que los que se inician en este medio de transporte cometen muchas imprudencias en las vialidades y calles de la ciudad, porque no conocen el Reglamento de Tránsito ni han tomado los cursos que la Sedema da con regularidad, ni han estado en asociaciones que hagan recorridos por la urbe como Bicitekas.

La mencionada fuente entrevistó al publicista y usuario de la bicicleta por 20 años, Rogelio Garza, quien dijo: “Con el argumento de que no hay vías seguras para circular en bici, invaden la vía peatonal (los ciclistas) y van por las banquetas y los camellones, se exponen por pedalear en sentido contrario o pasarse los semáforos en rojo. Y se molestan si se les menciona”.

A pesar de que esto deja más vulnerables a los peatones, porque les invaden su carril, tampoco actúan de la forma más correcta. A fuera de la plaza comercial Reforma 222, sobre Paseo de la Reforma, muchos transeúntes, desesperados, invaden el carril exclusivo del ciclista, por lo que los usuarios del vehículo de dos ruedas tienen que salirse de su carril para no atropellar a nadie y exponen su vida porque invaden precipitadamente la vía automovilística.

Areli Carreón, Coordinadora de Políticas Públicas de Bicitekas, para el periódico El Universal, dijo que hay tres hipótesis por las cuales los accidentes a los ciclistas en la capital han aumentado: “las ciclovías no tienen estándares comunes de construcción; el uso del celular mientras se maneja y el aumento en la violencia vial; y, el conflicto entre el espacio público que genera riñas entre los usuarios, donde el que tiene ventaja es quien tiene más lámina: los autos”.

Carreón, en entrevista, explicó la primera hipótesis referente a las ciclovías, dijo que si son construidas sin señalamientos, sin conexiones u espacios no adecuados, no funcionarán y por lo mismo habrá mayores accidentes.

“Una ciclovía mal hecha, mal conectada, sin una superficie de rodamiento pareja, no bien señalizada y sin cruces adecuados, pone en riesgo a los ciclistas, porque los diseñadores de las ciclovías no están previendo la seguridad del usuario. Además, otro problema es que por la escasa cultura ciclista que hay en la ciudad, los usuarios de la bicicleta utilizan estas vialidades sin el debido conocimiento, lo que ocasiona muchas veces algunos accidentes”.

El futuro de la bicicleta en la Ciudad de México

Miguel Ángel Mancera, el 7 de abril de 2012, cuando era candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD) a la Jefatura de Gobierno del entonces Distrito Federal, dijo en una rodada en el Ajusco que si ganaba la candidatura ampliaría las ciclovías. De 2012 a 2015, construyó 59.2 kilómetros de vías ciclistas.

A pesar de que la Secretaría de Movilidad Vial (Semovi) aún no ha hecho un proyecto de infraestructura para bicicletas, Laura Ballesteros, la subsecretaria de Planeación de esta secretaría, informó que todas las delegaciones de la metrópoli capitalina tendrán ciclovías seguras y confiables, esto a través de un programa en el que está trabajando llamado Guía de Infraestructura Ciclista, según datos del medio en línea El Universal.

La subsecretaria de la Semovi, también indicó que el primer proyecto de este programa será “Trole-bici”, es decir, que las bicicletas circulen en los carriles del transporte público Trolebús. Los primeros circuitos en los que se llevará a cabo serán dos: de la Central del Norte a la Central de Autobuses del Sur y de Chapultepec a Velódromo, conectando 60 colonias de seis delegaciones y 16 estaciones del Metro y nueve del Metrobús.

Para el periódico Excelsiór, Ballesteros, dijo: “Entre algunas de las características con las que debe contar la infraestructura ciclista están que debe ser de fácil acceso y contar con la menor cantidad de desvíos para traslados rápidos y cortos. Debe ser segura, atractiva, con espacios cómodos y una buena superficie de rodadura, además que considere las condiciones climáticas”.

Una de las desventajas de las ciclovías capitalinas es que no cuentan con una red de conexión entre ellas, sin embargo, hay un entronque que muchos usuarios de la bicicleta ocupan para reducir el tiempo de sus traslados: Paseo de la Reforma con Avenida Juárez; cuando se está en este punto estás dos ciclovías se conectan.

En entrevista exclusiva con el arquitecto, catedrático y coordinador del Taller Federico Mariscal de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, habló sobre la planeación de la infraestructura para bicicletas en la urbe capitalina: “La ciudad nunca había considerado, sino hasta apenas unos años, la movilidad a través de las bicicletas. Lo que se está haciendo es adaptar lo mejor posible, o sea forzar, el proyecto de ciclovías. De ahí, que se tengan espacios mínimos, inadecuados, con los mínimos estándares para este medio transporte.

“Forzar no es lo adecuado, lo que se debe de hacer es un proyecto a corto plazo, en el que se diseñen más espacios ciclistas sin afectar otros vehículos como el automóvil, porque es una mala estrategia que para hacer ciclovías se tengan que reducir los carriles automovilísticos. Lo que se debe de hacer es un proyecto de diseño en el que se incluya a todos los medios de transporte sin afectarse unos con otros”.

Areli Carreón considera que, aunque todavía falta camino por recorrer para convertir a la Ciudad de México en una urbe comprometida con los ciclistas, el desarrollo que ha habido es favorable, aunque aclara es necesaria mucho más infraestructura ciclista: “Si queremos que más gente utilice la bicicleta es necesario que se sientan seguros, y sólo lo lograremos creando más ciclovías funcionales.

”Porque utilizar la bicicleta es como una utopía: es un transporte barato, que no contamina, porque no quema combustible ni hace ruido, no daña la infraestructura vial y sirve como ejercicio”.





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