viernes, 24 de agosto de 2012

AL BEAT DE LAS DROGAS

Por Saudy Eunice García García
México (Aunam). Sequence Of Soul B-Day Z.n.Q [Especial DJ SET] es uno de los tantos eventos que se promueven actualmente en Facebook, una de las redes sociales más populares de internet. A esta celebración fueron invitados alrededor de 14 mil 500 personas, sin embargo, únicamente dos mil personas asistirán y 638 no confirmaron su asistencia.

¿Qué es lo que promete este evento? 14 DJ´s en escena, cortesías gratis si se invita gente a asistir, audio profesional, barra de bebidas y botanas o "snacks", baños (hombres y mujeres por separado), seguridad privada, un lugar amplio y entrada gratis para las chicas.

Sin embargo, para poder asistir se hacen algunas indicaciones, por ejemplo, llegar temprano, no introducir armas al evento ni aerosoles o plumones. Un aspecto importante es la prohibición que se les hace a personas con inhalantes para acceder.

A estas fiestas asisten todo tipo de gente pero peculiarmente jóvenes, quienes son convocados por las redes sociales. Lo cierto es que muchas de las fiestas a las que asisten son clandestinas. Son organizadas en lugares donde el acceso es fácil para los menores de edad, y la venta de drogas y alcohol es una transacción que se realiza sin amenaza alguna de las autoridades.

Los Dillers y las drogas

"Norbert", como lo conocen sus amigos, es un hombre de 22 años que estudió hasta la preparatoria pero abandonó sus estudios por causas de fuerza mayor. Es un joven al que le gusta la música electrónica, asiste cada fin de semana a fiestas organizadas en su delegación y en ocasiones a festivales de música que duran casi un día completo.

Distribuidor de droga desde hace dos años, vende sustancias alucinógenas como ácidos, famosamente conocidos como LSD (dietilamida de ácido lisérgico), tachas que contienen éxtasis o MDMA (metilendioximetanfeta-mina), entre otras. "También vendo 2cv que es un compuesto de dos drogas como LSD con cristal o puede ser LSD con mezcalina", menciona con una mirada seria.

Norbert comenta que unos de los compuestos que más vende son las "tachas", preferidos por las mujeres, y para los hombres lo más recurrente es el consumo de los "micropuntos", una de las tantas presentaciones que existen en el mercado del LSD.

Este proveedor de drogas comenta que las reuniones donde no existe ningún tipo de autoridad son el lugar perfecto para que él pueda vender y promover su mercancía sin problema alguno. "En varias ocasiones los jóvenes asisten únicamente a drogarse", corrobora.

Otra de las drogas que se consumen con mayor frecuencia en este tipo de festividades son las pastillas psicotrópicas, compuestos que causan efectos como alucinaciones, euforia y alegría. "La gente a veces no las prefiere tanto porque la duración es mayor a la de una tacha, sin embargo sí las pagan."

La edad promedio que tienen las personas que le compran al lugareño de la delegación Iztacalco es de 20 años. "Casi no se me acercan menores a comprar, no le vendo drogas a menores; si los veo muy pequeños y no saben lo que les puede pasar simplemente les niego la mercancía." Orgulloso por lo mencionado sonríe, mostrando su blanca dentadura pero sus nervios lo hacen bajar la mirada.

La venta de drogas a menores es una realidad que está enfrentando México que, en cuanto a las transacciones de Norbert, se ha visto reflejada en las ganancias. Por ejemplo, una "tacha" la comercializa entre $50 y $80. La droga más cara de las que comercializa son los "micropuntos" que tienen un valor aproximado de 200 pesos. El “2cv” tiene más o menos el mismo precio de la presentación del LSD.

Esta droga es un derivado del éxtasis, conocida como "el nuevo éxtasis", la "píldora del amor", "Eva", entre otras. Su presentación varía ya que se puede encontrar en píldora o "inclusive se vende en un frasco pequeño como de muestra gratis de perfume", menciona el narcomenudista.

Sillex, otro tratante de sustancias psicotrópicas y cliente frecuente de fiestas de música electrónica, se acerca a la gente diciéndoles que trae "chacharitas", refiriéndose a los narcóticos que vende con esta palabra. En una noche puede llegar a ganar hasta mil pesos "pero todo depende del lugar y el evento", comenta.

Sus compradores son casi siempre mujeres pero también depende del lugar al que vaya. Las declaraciones de las personas denominadas como "dillers" coinciden en que actualmente las mujeres son usuarios potentes de estupefacientes como la cocaína, los inhalantes y las metanfetaminas.

Hoy el número de consumidores ha aumentado en cantidades impresionantes. Cabe destacar que las fiestas, sitio que se supone son de diversión (sin importar el tipo y lugar en que se hagan), son focos propicios para que los jóvenes consuman sustancias prohibidas sin problema alguno. De esta forma, cafeterías, bares y otros espacios dejan de ser zonas de entretenimiento para convertirse en territorio de nadie.

Elen, por ejemplo, comenzó a usar drogas desde los 15 años, fue a principios del 2011. Su primera vez fue en una fiesta realizada en la colonia Barrio de San Miguel, donde recuerda que le regalaron una tacha. Expresa que después de esa ocasión su consumo fue cada vez más frecuente. "Es más barato meterte una tacha a comprar alcohol y emborracharte", especifica la jovencita.

Las fiestas clandestinas facilitan el consumo y venta de todo tipo drogas. Los jóvenes son actualmente consumidores potenciales. Un caso especial es el de Carlos, estudiante del Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Oriente, quien consume marihuana, PCV y mezcalina. Esta última droga se puede encontrar en el peyote, una planta con propiedades alucinógenas; la mezcalina pura tiene el aspecto de pequeños cristales de color blanco rosáceo y sabor muy amargo.

Algo que se tiene que considerar es que en el mercado existe un sinfín de drogas que son literalmente nuevas, ya que apenas se están generando datos sobre ellas en el país. Por otro lado, el producto que más vende Norbert es el LSD, "Son muy llamativos porque casi siempre son recortes de dibujos muy coloridos. Pero ahora vendo muchas tachas y 2cv."

Norbert hace mención sobre una nueva droga de la cual casi no se habla. "No sé si hayas visto en las noticias que llegó una nueva droga a México, les llaman "dragonflye" y es lo más puro que puedes encontrar ahorita en el mercado."

Efectivamente, el "Bromo-Dragonfly", conocido en México como “luciérnaga” es una droga que se encuentra en apogeo en países de Europa, especialmente en Inglaterra. Este estupefaciente es considerado como una anfetamina, y tiene efectos parecidos al del MDMA: euforia, pérdida de apetito y aceleración cardiaca. Es muy solicitada por su pureza que, a comparación con otras, es mayor.

Me invitaron a una fiesta… pero no fue un cumpleaños.

A pesar de que a finales del año pasado en el Distrito Federal se aprobaron reformas que sancionan a quienes organicen fiestas clandestinas para obtener ganancias por venta de alcohol, drogas o estupefacientes a menores de edad, la realidad no ha cambiado, las fiestas siguen existiendo.

De acuerdo con la última Encuesta Nacional de las Adicciones y cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, el Distrito Federal se encuentra en el séptimo lugar en consumo de drogas ilegales, siendo la cocaína y marihuana las más consumidas. Las delegaciones que más problemas tienen por el consumo de estos estupefacientes son Iztapalapa, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Coyoacán, Miguel Hidalgo y, desde luego, Iztacalco.

Nada indica que ahí es la fiesta, sólo se encuentra gente mayor que vigila quién accede al lugar. Es la estrategia que siguen los organizadores que están al margen de la ley para evitar que su evento sea cancelado por las autoridades, y para evadir así el delito de corrupción de menores.

Este tipo de festejos se realizan en todo tipo de propiedades, desde departamentos y patios hasta terrenos privados. "Son promovidos principalmente vía Facebook", comenta una alumna de la Preparatoria Nº 2 "Erasmo Castellanos Quinto", perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma de México.

La mayoría de los jóvenes prefieren asistir a fiestas a las que denominan "tardeadas" por el fácil acceso y la posibilidad económica, ya que los precios de las entradas por lo regular van desde los 20 hasta los 50 pesos. Las "tardeadas" comienzan regularmente a las dos de la tarde y culminan a las nueve de la noche. Sin embargo, existen otras en las cuales los horarios se extienden, por ejemplo, Octavio y Danaé, lugareños de Iztacalco, permanecen en las reuniones hasta las 4 de la mañana.

Estos jóvenes asisten a fiestas promovidas por un colectivo de música electrónica que se denomina Active Vision. En la entrada de la casa donde se realizan, dos personas les sellan la mano para identificar que ya pagaron para acceder. Los jóvenes llegan por montones, casi todos menores de edad y se evidencian por sus facciones, uniformes escolares y mochilas que portan.

El lugar es el patio de la vivienda adaptado para que el DJ quede enfrente, la barra de bebidas a un lado y los baños en la parte trasera. "Se deja mucho espacio para que la gente pueda estar a gusto. El espacio es decorado con telas de colores verde, azul, amarillo y naranja que en conjunto forman figuras como estrellas, triángulos y un rombo tridimensional", declara Octavio mientras toma de la mano a Danaé.

Los espacios se inundan de humo de cigarrillo pero también se generan nubes gracias a la quema de marihuana, o como Ramsés la llama weed, janga o mota. Este joven estudia actualmente la preparatoria. Las fiestas a las que lo invitan a asistir combinan el acceso rápido al evento, cobro por la entrada (sin pedir identificación alguna), y venta de alcohol en el interior del sitio. Tiene 16 años y es consumidor de marihuana.

En un sondeo que se realizó en este plantel ubicado en la colonia Agrícola Oriental, se preguntó sobre las expectativas de los estudiantes sobre las drogas y las fiestas. Varios alumnos comentan desilusionados que las fiestas ya no son como antes ya que ahora la gente, dicen, se reúne en festividades con el fin de drogarse y embriagarse sin medidas.

Además se expone que los hombres son los que se drogan más, aunque actualmente las mujeres también lo hacen en este tipo de eventos. Las palabras concuerdan con un estudio que difundió Consulta Mitofsky. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Adicciones en 2011 el uso de drogas ilegales en México aumentó prácticamente 100 por ciento, al pasar de 1 a 1.9 por ciento en el periodo de referencia.

En enero de 2012, el Instituto Nacional de las Mujeres reportó que, conforme a los datos estadísticos de la Secretaría de Salud, la marihuana y la cocaína son las sustancias preferidas por la población. En el caso específico de las mujeres, solamente en 11 estados se encontraron niveles de consumo de cualquier droga por encima de la media nacional, entre estos el Distrito Federal con un 4.9%.

En la colonia Las Granjas, en Iztacalco, las fiestas son aún más comunes debido, posiblemente, a que aquí se ubican varias instituciones educativas como la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias Sociales y Administrativas (UPIICSA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Estas reuniones no son lo que aparentan. "Las disfrazan de 15 años o fiestas de cumpleaños. Primero acostumbraban alquilar autolavados o talleres grandes, pero empezamos a pegarles muy duro a estos comercios con verificaciones y sanciones. Ahora buscan nuevas opciones", comenta el Coordinador de Seguridad Pública de la delegación Iztacalco, José Luis Morales Ramírez.

Para pasar inadvertidos los organizadores comienzan tarde las fiestas y evitan que se junte gente afuera del domicilio. Por ello, con previo aviso, comentan que el acceso debe ser lo más rápido posible. Otra medida que toman es comentarle a los asistentes que no le digan a sus padres ni a personas mayores la ubicación exacta del sitio.

Iztacalquenses de negocios

Son varias las formas en que los jóvenes se pueden ganar la vida, pero algunos recurren a una sencilla y práctica para conseguir ganancias: eventos masivos. Con un par de clics basta para que la gente conozca la fiesta, el lugar y, desde luego, el precio para poder acceder.

C. O se involucró en la organización de fiestas en Iztacalco gracias a la influencia de un amigo, vio que era una buena opción de ganar dinero y, además, muy sencilla y sin tanto esfuerzo. Posteriormente comenzó a hacerlo por cuenta propia.

La principal causa por la que lo hace, menciona, es por las ganancias que puede llegar a obtener en una sola noche. Éstas van desde los 3 mil hasta los diez mil pesos, dependiendo de la difusión que se le dé a la reunión, del lugar, la venta de alcohol y el cobro de la entrada.

Sin embargo, comenta desilusionado que antes las ganancias eran mayores. "En un evento podía llegar a ganar hasta 15 mil pesos, pero ahora ya no." Esto se debe a que la gente que asiste a estas celebraciones ya no consume tanto alcohol, parte esencial del negocio.

C.O comenta que "la edad influye mucho, no es lo mismo que lleguen personas de unos 15 a 21 años a que vaya gente de más de 21 años; digamos que los menores de edad en la actualidad prefieren drogarse y entonces ya no consumen tanto alcohol, y la ganancia de estos eventos es según que tanto vendas de bebida."

Cuando sus eventos se realizan en patios o casas no pide identificación para poder acceder, ya que la mayoría de sus asistentes son menores de edad. Pero cuando son bares o lugares establecidos sí la solicita.

Karin, perteneciente al colectivo Beat Bang Records organiza eventos regularmente cada fin de semana en la colonia Agrícola Oriental. En una entrevista realizada por El Universal el pasado 11 de marzo, José Luis Morales Ramírez, Coordinador de Seguridad Pública de la demarcación, mencionó a esta colonia como uno de los puntos donde más se ha detectado el problema de las fiestas sin permisos.

Desde julio de 2011, la fracción del Partido Acción Nacional (PAN) presentó una iniciativa para aplicar la Ley de Extinción de Dominio a los inmuebles usados para esos fines. Sin embargo, pocas veces han llegado a suspender las fiestas de este organizador.

La mayoría de los clientes, tanto de Karin como de C.O, son estudiantes del CCH Oriente y la Preparatoria 2. Ambos comentan que si policías llegan a realizar redadas, simplemente ofrecen dinero para que no suspendan el evento. "De hecho les damos 500 pesos y hasta se quedan a cuidar para que ninguna otra patrulla o autoridad pueda irrumpir", dicen.

Queda claro que la policía, lejos de ayudar a suspender este tipo de actos, fomenta que se sigan realizando y se continúen cometiendo delitos que van desde la venta de alcohol adulterado, hasta consumo de drogas y corrupción de menores. "La policía hace paro si le damos una mordidita", agregan.

Y… ¿dónde están las autoridades?

Los casos presentados son sólo una pequeña rebanada del pastel de todas las personas que se dedican a realizar eventos masivos de este tipo. La cifra tanto de organizadores como de asistentes es grande y no sólo sucede en la delegación Iztacalco sino en otras que cuentan con mayor población como en la Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo.

El Instituto de Verificación Administrativa (INVEA) es un organismo por medio del cual se pretende erradicar esta problemática. La licenciada Aranza Pérez Ortiz, del área de Verificación y reglamentos de la delegación Iztacalco, comenta que es muy complicado llegar y suspender una fiesta clandestina ya que en muchas ocasiones simplemente les niegan la entrada.

"Para nosotros puede ser un acto que merezca una multa que viene en el Reglamento de Verificación y en la ley del Instituto de Verificación Administrativa. La primera acción es llevar una orden de visita a un domicilio en particular. Como no hay nombre del giro mercantil se maneja como giro de venta de bebidas alcohólicas", menciona la licenciada.

Algunas de las personas que organizan este tipo de eventos sin autorización ignoran los procedimientos, papeles y permisos que deben tener para no estar al margen de la ley. Un documento fundamental, según Jesús Augusto Martínez, colaborador de la Ventanilla Única Delegacional, es el Visto Bueno de Seguridad para verificar que la locación donde se desea realizar el evento tenga las condiciones apropiadas.

"También se solicita una constancia de seguridad estructural. En cuanto a protección civil se pide una autorización del Programa Especial de Protección Civil. Por cada evento que se haga se tiene que hacer una autorización de este mismo programa", menciona el señor Martínez.

Un papel que no se debe dejar de lado es la Licencia de Impacto Vecinal y Zonal, la cual se solicita únicamente vía internet en la página de la Secretaría de Desarrollo Económico del G.D.F Sedecodf.gob.mx.

Este servidor público menciona que estas fiestas son detectadas gracias a quejas vecinales y a patrullajes de Seguridad Pública donde colaboran también la Dirección de Gobierno y el área de Giros Mercantiles y Vía Pública. Todas estas áreas intervienen junto con la Subdirección de Verificación y la Dirección de Coordinación Pública y el Centro de Servicios y Atención Ciudadana, quien recibe las llamadas de las quejas vecinales o reportes.

Esta declaración coincide con la afirmación del ingeniero Meyer Klip Gervitz, presidente del INVEA, quien comentó para el periódico La Crónica de Hoy que los ciudadanos son, en muchas ocasiones, los ojos y oídos del INVEA, y gracias a sus denuncias es más rápido actuar.

La suspensión de este tipo de fiestas es sólo una medida fugaz, como bien menciona la licenciada Aranza, que funciona para proteger o salvaguardar a los menores de edad lo antes posible. Cuando se llega a cometer un delito mayor en las mismas fiestas ya no es el área de Verificación y Reglamentos quien toma las medidas correspondientes, sino la Subdirección de Protección Civil, quien canaliza el delito a Seguridad Pública.

Aurora Acosta es una servidora pública en el Centro de Servicio y Atención Ciudadana (CESAC). Uno de los puntos fundamentales sobre los que habla es la intervención de policías en la suspensión de eventos clandestinos. Declara que primero se tiene que solicitar el permiso correspondiente para solicitarle la documentación al ciudadano responsable del evento. Si éste no cuenta con ellos se procede a la multa correspondiente.

"Los policías pueden entrar al lugar en ese momento, pueden suspender el evento pero no se puede clausurar hasta que se haga la supervisión correspondiente. Sólo si la delegación los manda o si el ciudadano se viene a quejar de ese tipo de anomalías pueden ir a supervisar qué se está realizando."

La unidad policiaca se encuentra enterada de ello. Rigoberto Romero Villanueva, policía desde hace 13 años, vigila uno de los puentes de la calle Añil, cerca del Palacio de los Deportes. La noción que tiene sobre la ley aprobada en diciembre del año pasado sobre las multas correspondientes es muy poca. Lo mismo sucede con el oficial Laurentino Pineda Alvarado, quien proporciona seguridad a la delegación Iztacalco en la avenida Añil. Lo que sí conocen a la perfección son las facultades que tienen en el caso de que se presente alguna queja vecinal por la realización de eventos sin autorización.

A pesar de que las autoridades correspondientes y el Gobierno del Distrito Federal han promovido leyes para sancionar a las personas que realicen este tipo de fiestas, Iztacalco sigue siendo una de las delegaciones, junto con la Gustavo A. Madero, Miguel Hidalgo, Coyoacán y Cuauhtémoc, donde más han proliferado este tipo de eventos masivos.

Uno de los puntos más importantes es cómo se exponen jóvenes y adolescentes. No se trata únicamente de la seguridad, sino también de la corrupción de menores que se lleva a cabo y del dinero que se gana a costa de la venta de alcohol y otro tipo de drogas ilegales como la cocaína, la marihuana y nuevas sustancias que llegan al país.

También se tienen que considerar otros peligros, ya que el alcohol que se vende en estos eventos puede estar adulterado. Inclusive las drogas que se comercializan son de la más baja calidad, y su consumo puede finalizar en graves enfermedades e inclusive la muerte.

Las medidas que tomen tanto el Gobierno como las autoridades delegaciones deben adaptarse a las condiciones de la población y de los lugares donde se efectúan las redadas. No hay que olvidar la tragedia sucedida hace casi cuatro años, donde murieron doce personas en un fallido operativo en la discoteca News Divine el 20 de junio de 2008.

Reducir los trámites y la cantidad de documentos que se solicitan para autorizar un evento sería una opción razonable. De esta forma se podría tener un mejor control y vigilancia.

Sin embargo, poco se puede lograr si antes no se persuade a los jóvenes de las consecuencias y peligros que existen en este tipo de eventos, los cuales no cuentan con permisos, mucho menos con medidas de seguridad y lejos de realizarse con el fin de brindar diversión, tienen un fin monetario.

El INVEA del D.F tiene un convenio con la UNAM mediante el cual se verificaron 26 establecimientos cercanos a escuelas preparatorias y facultades en diferentes zonas de la ciudad. Este esfuerzo se podría extender a la ciudadanía en general para erradicar este tipo de establecimientos, empezando por los que se encuentran en las inmediaciones de centros educativos.


Imágenes: DEA.





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