viernes, 16 de marzo de 2012

DESCUIDOS EN EL PAISAJE DE LA CIUDAD DE MÉXICO

  • DF tiene limitantes en su arquitectura de paisaje debido al mal uso de espacios
  • Hay espacios no diseñados para habitabilidad humana: Donají Jiménez
Por Víctor García Esquivel
México (Aunam). La construcción desmedida de edificios en el Distrito Federal tiene como consecuencias limitantes a la hora de planear el paisaje arquitectónico, pues se desaprovechan muchos espacios y se da uso a muchos impropios para la habitabilidad humana, dijo Donají Jiménez, egresada de la Facultad de Arquitectura en la UNAM.

En entrevista con Aunam, la especialista en Arquitectura del Paisaje comentó que en la Ciudad de México es difícil esta especialidad, pues se tiende a planear edificaciones o complejos sin pensar en el futuro, y muchas veces esos proyectos tienen repercusiones sociales negativas, pues tampoco hay planeación urbanística.

En la ciudad “hay espacios que no han sido diseñados para una habitabilidad humana porque no responden a una necesidad. Varios son resultado de muchas cosas: por un lado son residuos urbanos (edificios abandonados o parques de la misma naturaleza), por el otro, zonas industriales que han sido desplazadas (lugares que a nivel de suelo están muy dañadas y ponen en peligro futuras edificaciones)”.

Asimismo, es importante saber qué es lo que se necesita en la ciudad, pues como dijo la arquitecta, muchas veces no hay conocimientos de lo que hace falta, el arquitecto diseña y construye conforme a sus conceptos de belleza o necesidad, “porque no todos los sitios sirven para vivienda, no todos los sitios sirven para infraestructura o esparcimiento, por ejemplo.”

Donají Jiménez comentó que estos espacios mal aprovechados y planeados trae otro tipo de consecuencias, como la falta de espacios verdes en la ciudad: “Se trata de una deficiencia. No hay una planificación por redes verdes. Hay grandes parques que han quedado, pero no hay planificación en la cuestión de un sistema de áreas verdes”.

Sin embargo la especialista refirió que además de saber planear, el paisajista tiene otra tarea para la posteridad de su obra y ésta es dar mantenimiento a sus edificaciones (parques, edificios o zonas verdes), para evitar justamente ese abandono que deteriora los espacios en donde se hacen construcciones que se pueden volver peligrosas.

En definitiva, la responsabilidad del arquitecto, el paisajista y aun el urbanista es contribuir a una mejora en la calidad de vida, según comentó la especialista de paisaje.

Pero finalmente la tarea por evitar este tipo de paisaje en la Ciudad de México “es de todos: de nosotros como paisajistas, pero también de las autoridades, como parte de sus responsabilidad como administradores, pero también de la ciudadanía.”

Pero de estos tres actores, la sociedad es el más importante porque “muchas veces la respuesta está en ellos ya que tienen necesidades, entonces deben expresar sus necesidades y entonces estos sitios pueden satisfacer esas necesidades”.

La ciudad no se puede reestructurar en su paisaje porque ya está construida, no se puede volver a hacer, sin embargo, así como existen estas construcciones que pueden ser peligrosas en virtud de sus cimientos, también hay espacios o sitios valiosos.

Xochimilco o el Centro Histórico son los ejemplos positivos que citó la especialista, aquéllos que forman parte del paisaje de la ciudad y que tiene valores en sus composiciones, sin embargo hay que tomar medidas ante los espacios que forman parte del paisaje pero por diversas razones se comienzan a dejar.

La arquitecta no ve a la Ciudad de México como un paisaje perdido, con todo y sus complejos residenciales o corporativos. Siempre hay que explotar las virtudes para poder hacer uso de un espacio, pero también “hay que buscar la forma en que la gente pueda encontrar el valor en estos sitios”, concluyó.





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