lunes, 13 de febrero de 2012

DANIEL ARENAS: PRIMERO QUE ACTOR, SER HUMANO

Por Aileen Elizabeth Carbajal Leone
México (Aunam). En una de las más grandes televisoras de la Ciudad de México, en la entrada de su segunda casa, un foro, rodeado de cámaras, micrófonos, escenografías, técnicos, productores, guionistas, amigos actores y demás, se encuentra un hombre de una altura de uno ochenta, de cabello largo y negro, de piel apiñonada, bien parecido, con una barba seductora, unos ojos de color café claro que iluminan su mirada y por supuesto un acento diferente al de los demás.

Caracterizado de su actual personaje de un chico de barrio, con una camisa de manga corta color azul, unos jeans obscuros con un cinturón llamativo y un reloj cuadrado de tamaño grande en su mano izquierda, colgando de su cuello un rosario, Daniel Arenas le hace honor a como lo han catalogado, todo un galán de telenovela.



En la grabación de una escena para la telenovela, observo su trabajo, me doy cuenta que es un hombre dedicado a lo que hace, pues al interpretar a su personaje se entrega de forma inmediata haciéndole sentir a la gente a través de la pantalla lo que él en ese momento está interpretando. Al terminar la escena gritan ¡Corte!, sale con una sonrisa hacia la parte de afuera para relajarse un poco.

Abre la puerta del foro y se va a sentar con sus amigos a platicar, en ese momento tomo la decisión de acercarme para preguntarle si me puede regalar una entrevista, me voltea a ver con una cara amigable, me contesta, “¡Sí claro!”. Nos movemos a otro sitio en donde no se escucha mucho ruido y comenzamos a platicar.

Su nombre es Daniel Arenas, nació en Bucaramanga Colombia, el 30 de marzo de 1979, tiene 32 años de edad y es actor, realizó proyectos en Colombia y su carrera aquí en México comenzó con la telenovela Teresa, actualmente trabaja en la telenovela Amorcito Corazón de Televisa.

El primer paso

En la actuación inicié en el año 2000 cuando mi familia decide irse a vivir a Estados Unidos, yo estaba estudiando el séptimo semestre de la carrera de Comunicación Social, mis padres me preguntaron: ¿Quieres quedarte en Colombia a terminar tu carrera o te vas a vivir con nosotros? Investiga si puedes acabarla allá. Llegamos a Estados Unidos a la Ciudad de Michigan, la idea era continuar mi carrera en una Universidad de la ciudad, mis notas que traía de Colombia me valían un 70%, lo que significa que me sirvieron para poder ingresar.

Desde pequeño siempre estuve en el colegio en obras de teatro, imitaba a la gente y en toda actividad artística estaba yo. En la Universidad se me ocurre preguntar si había algo de actuación y me dijeron que estaba una de las mejores academias que era la Facultad de Drama.

Mis notas que traía de Colombia me sirvieron para estudiar también actuación, pues me valían 50%. Hablo con mis papás y les pregunto que si me puedo cambiar de carrera, después de llevar tres años estudiando Comunicación y me dicen que sí que me apoyaban en lo que yo decidiera. Estuve estudiando allá el primer semestre y la mitad del segundo, pero me regrese a Colombia porque tenía una novia y cumplía años, fui a verla, la idea era regresar en enero a terminar el segundo semestre pero ya no me fui y me quede en Bogotá.

La búsqueda del actor

Busqué trabajo y siempre me ofrecían puras obras de teatro, pero cuando estaba iniciando con eso en Colombia se realiza un reality de actuación; hice el casting, y en el concurso quede en segundo lugar.

De tal modo que en la televisora RCN de Colombia me permitieron hacer una serie que se llamó Francisco el Matemático lo que aquí en México fue Clase 406; después otra serie llamada Un Ángel llamado Azul y Los Reyes que fue lo que me disparó en Colombia, fue un madrazo nos fue súper bien duramos dos años grabando, recibió muchos premios y fue donde mi carrera subió. En otro canal llamado Caracol también estuve realizando unos proyectos poco tiempo pero después volví a regresar a RSN.

Desde el 2001 trabajé en Colombia. En el 2010 decidí venirme a México ya tenía planeado eso, siempre había querido, pero salía algo tenía un proyecto o novia y no se concretaba mi plan, no me animaba. Ese año terminé un proyecto que se llama Doña Bella para Univisión.

Golpe de suerte

Me arriesgué y tomé la decisión de venir a México, no tenía boletos, ni visa, ¡nada!, pero me quería eso. Una amiga estaba acá y me dijo: yo te ofrezco con alguien para que te mande una invitación y puedas entrar con una visa de pláticas laborales; compré los boletos, agarré mis maletas y me vine pa’ acá.

Duré tres meses buscando trabajo, hablé con mi familia y me dijeron que podía tener más chance en Colombia, pero yo no me di por vencido. En 20 días regresé para allá pero a vender mi carro y lo que tenía para volver con dinero a México, llegué a mediados de abril y seguí tocando puertas.

Mi amiga era novia del hijo del director Juan Carlos Muñoz de Televisa, hermano de Pedro Damián, ella me invitó a una comida a su casa y me senté a platicar con él a contarle que yo era actor, que llevaba cuatro meses aquí y no pasaba nada que me gustaría que alguien me diera la oportunidad de hacer un casting.

Le entregué mi Ril, la hoja de la vida de un actor, donde se encuentran todos los trabajos que he realizado, lo cual me costó hacerlo porque de diez años que llevaba en la actuación nunca lo había hecho. En enero del 2010 me dediqué a ir a todas las productoras de Colombia a recoger mi material, le entregué el Ril y unas fotos que me había hecho antes de venirme, me llamó a la semana y me dijo que me tenía una cita en Televisa.

Ángel de la guarda

Ese día que lo vi me dijo si yo te voy a ayudar pero yo no le creí, este señor fue un ángel de la guarda en mi camino, en mi proceso, me dijo te tengo una cita mañana a las diez de la mañana con el Güero Castro, yo le pregunté que quién era y me dijo que era un productor muy importante que estaba iniciando un proyecto llamado Teresa y que ya había empezado a grabar me dice: “El Güero necesita otro personaje un actor que tenga tus características. De aquí para adelante depende de usted yo ya le hice contactos y de usted depende que lo gane.”

Al día siguiente vine, no me entrevisté con el Güero si no con su asociado llamado Ernesto y duré platicando con él como dos horas, así hablando como un loro, contándole qué estudié, lo que había hecho, cómo me había preparado, etcétera. Me dice pues fíjate que… me llevó a otra oficina y me enseñó un cuadro gigante donde se encuentran todos los actores, protagonistas y demás, de una Telenovela.

Me explicó que Angelique Boyer era la protagonista, “de este lado esta Sebastián Rulli, Aarón Díaz,” había un espacio gigante en blanco y me dice “Ahí vas tú” y me quedé impactado y dije ¡Wow!, me explica que yo sería un tercer galán que va a salir más adelante en la novela, que sería el triángulo amoroso entre Sebastián y Angelique, pero me dijo que me veía muy chavito y necesitaba que me viera mayor “Vamos a ver qué se puede hacer.”

“Me hice a la idea de que no me había quedado”

Me comentó que iba a realizar muchas pruebas, la producción me decía, vente el miércoles pasaban diez días y nadie me hablaba, de repente me marcaban y me decían que haces y yo en mi casa y me decían ven al foro, ese día realicé mi casting con Fernanda Castillo, después me dejaron de hablar dos semanas y yo me hice a la idea de que no me había quedado, me hablaban y otra vez vente que tienes casting con Angelique y así fue durante dos meses.

Cuando quedé me avisaron que el viernes tenía que ir a prueba de vestuario y maquillaje, que el sábado tenía que grabar en el Foro 2, y el domingo me fui a Cancún para grabar lo que fue la entrada de mi personaje en la telenovela. Fue muy padre, resulto que fue un exitazo de novela, mi personaje fue muy bonito y le agradezco mis inicios aquí en México.

Del rico al pobre

Para iniciar esta novela de Amorcito Corazón me habló Lucero Suárez, la productora, para decirme que estaría muy feliz si trabajaba con ella. Un día le pregunté que por qué me escogió a mí para pasar del Wey más rico del planeta, de traje que no se bajaba del avión privado a William Guillermo que es un chavo de barrio, y me dice que lo vio en mí que me creyó capaz de hacerlo.

Una persona tiene que disfrutar cada cosa en su momento de la vida, cuando uno está soltero o no, cuando se tiene trabajo o no, etcétera. Uno como actor tiene que gozar cada personaje porque es un momento de la vida. El de Teresa lo hice en la transición de Colombia a México que fue un tiempo muy complicado para mí de pensar si mi decisión había sido correcta, de extrañar a mi familia, a mi país, pero me llegó algo bien.

Ahorita este personaje me está permitiendo bien o mal demostrar que puedo actuar, interpretar diferentes personajes y hacerlo bien. El de Teresa no era un personaje tan arriesgado como este y esto ha sido una bendición para mí, le vaya bien o mal al proyecto estoy orgulloso de estar haciendo este personaje y de no defraudar a la gente que creyó en mí. ¿Cuál es mejor que el otro? Nunca voy a definirlo porque a los dos les agradezco lo que hicieron que llegara a realizar.

Me identifico más con este personaje porque me permite ser divertido, reír, llorar, este Willy tiene una serie de mezcla de emociones y sentimientos que para uno como actor es muy bonito hacer actuaciones de diferentes formas. El de Teresa tenía otra posición tenía que ser rígido, verse con años de experiencia, cada día con los productores y con los libretistas era ir puliendo más al personaje, fue un gran proceso.

Aspiración a un protagónico

¿En algún futuro? Tengo muchas metas, quiero quedarme más tiempo en México, porque siento que aquí mi carrera también puede crecer más y yo necesito madurar mucho, si es muy difícil estar lejos de todo lo mío, porque mis papás son lo que más amo y adoro en mi vida, pero todo sacrificio en la vida tiene su recompensa, Dios me tiene que premiar con algo muy grande. Lo que yo he dejado por estar aquí, todo lo que he tenido que hacer por querer cumplir este sueño es mucho, quiero crecer aún más como ser humano y como artista para que la gente lo siga notando y me siga viendo.

Aspiro a creer que después de este personaje pueda obtener un protagónico, pero sin demeritar el trabajo de los protagonistas el realizar personajes que no lo han sido no me importa, porque yo amo a mi personaje, lo adoro y me siento muy feliz haciéndolo. Realizar cualquier personaje sea lo que sea con el carácter que tenga no me importa yo soy feliz ahorita representando al Willy.

Durante la entrevista hubo una pequeña interrupción ya que Galilea Montijo se acerco a saludarlo, después regresó al lugar donde habíamos comenzado nuestra plática pero el sol empezó a quemarnos pues estábamos sentados en unas escaleras cerca de un jardín, de tal forma que agradablemente me dijo que pasáramos al foro. Dentro del foro nos sentamos en una sala de una escenografía, y ahí continué con la entrevista.

¿De niño habías imaginado ser lo que eres ahorita?

Sí de niño imaginaba esto siempre, no sabía exactamente que iba a ser actor pero si sabía que lo que fuera a ser tenía mucho que ver con ayudar a la gente, con llegar a las personas porque mi papá es médico y toda mi vida vi el ejemplo de cómo ayudo a tantos, fue mi inspiración de decir yo quiero ser como mi papá, yo quería llegar a la gente de alguna forma lo que yo hiciera iba a ser para ellos y fíjate que lo estoy haciendo de una forma u otra.

Uno como artista debe de tener responsabilidad porque lo que tú hagas el público lo interpreta, lo aprehende o no, es como una formación o mal formación de valores, es adquirir un compromiso pero me gusta, creo que soy un buen ser humano y al hacer mi trabajo quiero transmitir algo bonito y honesto.

Siempre tengo nervios, pero son nervios de emoción, porque cuando te toca con alguien de mucha trayectoria o de mucha experiencia debería de tener nervios, pero yo me siento muy emocionado, alagado y trato que esos nervios se conviertan en energía para dar todo, transmitir a la cámara para que le llegue a cada personita que nos está viendo en su casa en su televisión lo que yo estoy sintiendo. Es una cosita de que el miedo se tiene que transformar a una energía, a una emoción, ¡a echarle huevos!

No me importa la farándula

Soy muy tranquilo, muy familiar, sentimental, así de que me perdí el cumpleaños de mi papá este año y me dolió muchísimo, de que no puedo estar en diciembre con mi familia y me pongo triste soy muy así. Soy el menos materialista el menos callejero, me la paso en mi casa cuando no grabamos no salgo me quedo viendo películas o hablo con mis papás.

Soy creyente de dios, el año que pasé tan duro si no hubiera sido por Dios no estaría acá, me permití conocer a la virgen de Guadalupe, todos los domingos desde que llegué iba a la Basílica duré como cuatro meses yendo, pidiéndole y haciéndole promesas para que pudiera entrar a una novela y cuando entré a Teresa la virgen me lo concedió, le debo mucho a la virgen estoy muy agradecido con ella pues fue quien finalmente me guió y acompañó.

Sé lo que amo, a lo que me dedico, detrás de todo esto existe el medio la farándula pero a eso no le doy importancia. Amo lo que hago busco mucho ser un buen actor, no lo soy estoy aprendiendo, pero le tomo más importancia a ese nervio que tú dices que entrar a un escenario a ver qué sale, ese riesgo, esa tensión que tiene uno al actuar es lo que más me llena, estoy consciente de la farándula pero me gusta otra cosa como el crecimiento personal, uno tiene que ser gran persona y gran ser humano antes de ser un artista y ese soy yo.

El defectuoso se siente orgulloso de sí mismo

Mis principales defectos son el que soy muy impaciente quiero todo al momento, lograr todo ya, estar con mis papás al instante, soy muy exigente conmigo mismo, soberbio si algo no pasa me molesto y digo no lo logré, esto no estuvo bien y así. No digo mentiras trato de ayudar como todo ser humano.

Mi defecto más grande es que no controlo el tiempo, tengo un problema con él que no te imaginas, has de cuenta tengo que estar aquí a las diez de la mañana me levanto a las ocho tengo dos horas para bañarme, comer , llegar a tiempo, pero no prendo la tele, estoy en el computador miro el reloj dan las nueve y media, tengo que estar a las diez y ahí es cuando le vuelo; llego de grabar a las seis digo tengo tiempo para dormirme y no llego a hacer mil cosas, platico con mis amigos dan las 12 de la noche y digo ¡Chin no dormí!, no lo administro bien. Siempre estoy corriendo, ando de prisa, me gustaría mejorar eso.

Me siento orgulloso de mí porque en medio de todo he sido muy buen hijo, siempre he estado al pendiente de mis papás, de hecho desde que le empecé a trabajar en el medio como actor yo sostuve mi casa estábamos los tres solos y por nueve años estuve al pendiente de ellos. Pero a partir de que me vine a otro país a finales del 2009 entre todos nos ayudamos, mi papá tiene 75 años y mi mamá 70, ya no están en edad de trabajar están tranquilos en su casa van mis hermanos a visitarlos cada que pueden, este año vinieron mis hermanos de Estados Unidos y me visitaron aquí en México.

¡Fui el error!

Tengo cinco hermanos soy de una familia gigantesca, somos tres hombres y tres mujeres, yo soy el menor de los seis, estamos todos regados, en Colombia hay dos una hermana y un hermano; en Medellín, otra ciudad de Colombia, esta otra hermana; en Dallas esta un hermano y en Carolina del Norte esta otra hermana, por primera vez en diez años en esta Navidad nos vamos a reunir todos en Carolina del Norte todo el mundo hizo el sacrificio de comprar boletos y pedir permisos en su trabajo.

¡Yo soy el menor! ¡Fui el error! Fui lo no planeado (se ríe simpáticamente), el mayor me lleva 16 años, entre él y mi otro hermano se llevan tres años, entre ellos dos están mis tres hermanas, después pasaron ocho años y seguí yo.

Habemos de todo el mayor es médico, la que le sigue es periodista pero no lo ejerce tiene su propia empresa, sigue una ingeniera industrial, una publicista, el siguiente es piloto y por último el actor.

Somos muy unidos somos una familia muy bonita, el ejemplo que nos han dado mis papás ha sido lo más maravilloso del mundo, cada quien en lo que hace tratamos de hacer lo mejor, de ser honestos, de dar un buen ejemplo y ser buenos seres humanos.

Adiós colombiano

Al terminar la entrevista le digo que si puedo tomarme una foto con él, se acomoda su cabello, sonríe, me abraza, toman la foto, después me da la mano para darme las gracias, se despide con un adiós en su voz colombiana seductora - alegre, camina de nuevo a la puerta del foro abraza a uno de sus compañeros, entran a dónde se la pasan varias horas del día para hacer que nosotros sus espectadores los veamos y valoremos su trabajo al entretenernos en nuestras casas, vuelve a su mundo, a su vida, a su pasión.







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