viernes, 29 de noviembre de 2019

CARDENCHEROS DE SAPIORIZ, CANTOS INDÍGENAS EN HONOR A LEÓN PORTILLA

  • Con el concierto ‘Aquellos otros: cantos en el desierto’ homenajean al historiador recién fallecido
  • El artista Juan Pablo Villa y su Coro Acardenchado, sonorizaron a la voz de los músicos originarios de Durango
Por Mónica Sánchez
Ciudad de México (Aunam). Finalizó el ‘IV Encuentro Libertad por el Saber: 1519, a 500 años’, en homenaje a Miguel León-Portilla en el Colegio Nacional, con un concierto de los Cardencheros de Sapioriz.


“Aún andamos descalzos, aún tenemos patrón, pero al final de nuestra jornada nos regocijamos en el canto”, dijo Ángel Valenzuela, uno de los integrantes del grupo. Comenzaron a cantar; el coro no solo acompañaba con cantos, sino también con sonidos a capela de la naturaleza, murmullos que se asemejan a los mercados en México; arrullos, gritos, chiflidos, respiraciones, así como también percusiones corporales y zapateos de bailes tradicionales.

El cardenche es originario del municipio de Lerdo, Durango, que se caracteriza por ser polifónico, sin instrumentos, el cual se cantaba al terminar las jornadas laborales de los campesinos.

“Cantábamos lo que sentíamos y las canciones de la época, no teníamos instrumentos porque allá no había luz, nada, nomás habían tragos y de ahí la inspiración, y cantábamos después de trabajar en el pueblo, bien cansados pero cantábamos. Nuestras canciones son eso, la forma en que vivimos sin tener nada y sintiendo mucho”, dijo Doña Ofelia Elizalde, integrante de los Cardencheros de Sapioriz.

El acardenchado se escucha en los corridos y canciones mexicanas de todo tipo. Hasta hace un par de años, se encontraba en riesgo de desaparecer, al ser tan solo una pequeña comunidad de Sapioriz la que lo interpretaba: “Conservar nuestro canto, porque allá sólo somos una comunidad chiquita, ya adulta que todavía sigue cantando cardenche pero ya mero nos vamos de aquí, unos ya fallecieron pero queremos que esto siga con las nuevas generaciones” mencionó la señora Elizalde.



El músico Juan Pablo Villa, quien acompañó a los músicos de Durango, busca retomar y difundir el canto comunitario y polifónico, además busca crear con los medios contemporáneos, limpiando estas técnicas como lo son la improvisación libre, la percusión corporal y el uso de la voz con influencias de otros cantos y expresiones tales de México.

El evento estuvo apoyado por la dirección general de Culturas Populares Indígenas y Urbanas, Arte y Cultura Grupo Salinas, ADN 40 y Mario Lavista, coordinador del evento e integrante de El Colegio Nacional.

El concierto tuvo una duración de una hora y al finalizar todos aplaudieron y pidieron una canción más, pero como se les había acabado el tiempo, decidieron ir a la planta baja y cantar para todo el público reunido.

Doña Ofelia se mostró agradecida por la respuesta del público: “me queda un buen sabor de boca, me queda claro que nuestras canciones llevan un mensaje, son así y así las cantamos, pero sabemos que aun así les llevan un mensaje a las personas, y que a las personas les gusta, pues lloran y nos felicitan”.






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