lunes, 25 de septiembre de 2017

EL ESTADIO OLÍMPICO RECIBE VÍVERES PARA APOYAR A DAMNIFICADOS

  • El Centro de acopio registró una constante llegada de productos y brigadistas.
Por José Luis Ruperto Mateos
Ciudad de México (Aunam). El Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria se convirtió en centro de acopio y punto de partida para brigadistas, luego del sismo de 7.1 grados en la escala de Richter que golpeó a la Ciudad de México, Puebla, Morelos y Guerrero.


Sobre avenida de los Insurgentes, enfrente del Estadio Olímpico, arribaron numerosas personas a donar víveres, mismos que eran recibidos por cadenas humanas, conformadas en su mayoría por jóvenes integrantes de la comunidad universitaria y externos, para poder moverlos hasta las afueras del recinto deportivo.

Sin importar el sol, la lluvia, el frío y el cansancio, los voluntarios participaron en las labores de apoyo a los damnificados por el terremoto, pero ellos no estaban solos pues también era visible la presencia de personas que llegaban con comida y bebidas para los voluntarios.

Lo mismo se podía ver a un estudiante de Medicina, a un estudiante de Lengua y Literatura Hispánicas o a familias enteras ayudándose mutuamente.

Además de la comunidad que conformaba las cadenas, algunos jóvenes se ocupaban de colocar lonas, otros marcaban cajas, algunos trasladaban en carretillas los artículos pesados, y unos más se encargaban de recoger basura.

En el caso de las medicinas, había médicos que las organizaban para su mejor manejo.

Luego de trasladar los víveres a las puertas del estadio, la ropa y cobijas se almacenaban en los pasillos, mientras que los alimentos se movían al área de gradas para clasificarlos y empaquetarlos para que se cargaran a un tráiler que estaba identificado como "Centro de Acopio UNAM".

Una gran parte de las gradas estaba cubierta por las cajas de productos donados. El movimiento al interior como afuera del estadio se terminaba hasta las 3 de la madrugada y reiniciaba a las 7 de la mañana.

Bookmark and Share

0 comentarios: