sábado, 15 de abril de 2017

DE LAS TABLILLAS A LAS TABLETAS… EL CONOCIMIENTO Y LA CULTURA AVANZAN

Por Ximena Navarro Esquivel
Fotos: Jacqueline Ponce
Ciudad de México (Aunam). La razón de ser de editores y libreros radica en que las obras producidas y difundidas contribuyen al avance del conocimiento y la cultura; no en el medio o soporte que las contienen.


“Más allá de si se trata de tablillas antiguas o de modernas tabletas electrónicas”, comentó el profesor de la Facultad de Filosofía y Letras, Mauricio López Valdés, en su conferencia De las tablillas a las tabletas: variedades de lectura y quehacer editorial, donde el público manifestó interés en temas como los derechos de autor, el futuro de la industria editorial o el quehacer de un editor.

Durante la sesión de preguntas y respuestas, el también editor universitario, López Valdés, respondió a dichos cuestionamientos y se mostró optimista al subrayar que “se trata de sumar, no de restar”; debido a que la amenaza de la industria editorial en la actualidad se encuentra en las corporaciones que mal entienden tanto a los editores como escritores, no en la tecnología.

En la sala Fernando Benítez de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, el especialista insistió en que las editoriales deben conocer bien a su público: “las empresas, en especial las editoriales, no saben bien cómo identificar a sus lectores. Les crean necesidades, los bombardean. Lo que se necesita conocer son tres aspectos esenciales del público: su capacidad adquisitiva, los lugares que frecuentan y sus intereses”.

Insistió que si un texto se debe editar primariamente en digital o de manera impresa “se necesita conocer al tipo de público y su complejidad”.


Respecto a los Derechos de Autor, el profesor universitario refirió una ventaja del autor el ser publicado por una empresa editorial es el hecho que el público sabe, de manera muy definida, el tipo de texto que se les ofrece; contrario a lo que ocurre en la industria musical, donde muchas disqueras ofertan un catálogo mucho más heterogéneo.

Al respecto, López Valdés explicó la diferencia entre autor y escritor. El primero equivale a registrar una marca (un nombre) que el lector, conforme pasa el tiempo, identificará y difícilmente confundirá con otro. Mientras que el escritor es aquél que “simplemente escribe”.

Por último, compartió algunas anécdotas sobre su labor editorial; entre ellas, recordó que, “los que escriben bien son los más conscientes y agradecidos”, por lo que puso como ejemplo a autores de la talla de Octavio Paz o Carlos Fuentes –con quienes trabajó- por su humildad y agradecimiento al quehacer del corrector de estilo.

Cabe resaltar que la conferencia De las tablillas a las tabletas: variedades de lectura y quehacer editorial estuvo organizada por la profesora Maira Fernanda Pavón Tadeo y el grupo 0021 de la asignatura “Planeación y Organización de Empresas Editoriales”.



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