jueves, 31 de diciembre de 2015

EN CHINA YA NO QUIEREN TENER MÁS HIJOS: ESPECIALISTAS DEL COLMEX


  • Tras el fin de la política de descendiente único
  • Vigente desde 1979, buscaba controlar el aumento de la natalidad
  • Ahora cada pareja puede tener dos
Por Ana Belén Añorve Vidal
México (Aunam). “En el pasado, jamás se le ocurriría a un chino no querer tener hijos y ahora sí, hay hasta parejas que no quieren tener hijos, es decir, ha cambiado mucho la mentalidad en ese sentido.”, dijo la sinóloga Flora Bottom, con maestría en Estudios de Asia y África sobre la eliminación de la política de hijo único en China.

Antes era muy importante tener hijos para los chinos, en especial varones ya que ellos eran los que se encargaban de sus padres: “Para China el tener hijos es muy importante por razones tradicionales, porque los hijos son los que le rinden culto a los padres. Si no hay una línea familiar, entonces es algo muy grave”, agregó la especialista en ese país oriental.

En 2013 la política oficial permitió a que si uno de los dos miembros de la pareja había sido hijo único se les autorizaría tener dos hijos. El 29 de octubre de 2015 se reformó nuevamente la política para posibilitar que cualquier matrimonio pueda tener dos hijos.

En exclusiva Flora Bottom mencionó que el infanticidio y el maltrato femenino se incrementaron al principio de la implementación de la política de hijo único en 1979, “Sucedió en un momento en que no había preparación para asumirla. Las consecuencias se sienten ahora, cuando hay un gran desequilibrio entre mujeres y hombres, en algunas regiones es enorme”; sin embargo, en su momento, “fue una decisión del gobierno chino basada en el problema de la sobrepoblación”, consideró la especialista de El Colegio de México.

En 1949, cuando se comenzó a censar la población, China tenía 541 millones 670 mil habitantes. En 1979 eran 975 millones 420 mil y al finalizar 2014 sumaban ya mil 367 millones 820 mil, un aumento de 7 millones 100 mil respecto a 2013.

Precisamente en China se trató de resolver el problema del crecimiento demográfico que se dio en el siglo pasado, para lo cual se aplicó una política que impidiera a los habitantes tener más de un hijo, ya que el incremento de la población influía también en el aumento de la pobreza.

Chen Yong, especialista en religión y temas de sociedad en China, precisó a su vez que "30 años antes la situación era muy mala para China porque la pobreza era muy profunda", y actualmente el cambio en la política de hijo único "es muy bueno, porque la situación de la población ha cambiado mucho", en referencia al gran número de ancianos con el que cuenta el país asiático y al nivel de vida que han alcanzado sus habitantes.

El también profesor del El Colegio de México declaró en exclusiva que cada vez hay menos trabajadores y, por consiguiente, la fuerza laboral se ve afectada, debido a que es menor la proporción de gente joven y productiva en comparación con la cantidad de adultos mayores.

Ambos especialistas concordaron en que los jóvenes ya no desean procrear más de un hijo debido al costo que implica mantener un niño. "Cada vez más se ha desarrollado la sociedad en donde los jóvenes quieren tener menos niños. Siguiendo un esquema parecido al de las sociedades de Europa o Japón", concluyó Yong.





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