lunes, 24 de octubre de 2011

CABEZA DE TURCO: UN REFLEJO DE LA SITUACIÓN DE LOS MIGRANTES EN EL MUNDO

Por Olga Daniela Salazar Becerril
México (Auinam). “Extranjero, fuerte, busca trabajo, no importa cuál, incluso pesado y de limpieza, también por poco dinero…”. Este anuncio marca la pauta de inicio de las peripecias de Alí, un “migrante turco” radicado en Alemania, dispuesto a trabajar bajo cualquier circunstancia con tal de sobrevivir.

Las ofertas de trabajo no se hicieron esperar, Alí pronto encontró diversas ocupaciones: empleado de Mc Donalds, bracero de una granja, obrero de la construcción, personal de limpieza de una refinería metalúrgica (sin protección), conejillo de indias para la industria farmacéutica y chofer de un traficante de esclavos. Nada que un turco no pudiera hacer en la Alemaniade los ochenta.

“Encargué a un especialista que me fabricara dos lentillas de contacto de color muy oscuro, que pudiera llevar puestas día y noche (…) Me encasqueté un peluca negra, lo que me hizo parecer más joven, pero al mismo tiempo me convertía en un marginado, la más ínfima de las basuras”.

Günter Wallraff, periodista encubierto, se convirtió en Alí para denunciar la situación de hostilidad y odio que la gran República Alemana ejercía sobre los migrantes turcos en la década de los años ochenta.Esta transformación física traerá consigo un cambio intelectual y emocional no sólo en Wallraff sino también en la Alemania de años posteriores.

Cabeza de Turco es el título del reportaje en el que Wallraff abandona durante dos años su identidad para convertirse en Alí, el turco sometido a las peores condiciones de trabajo que se puedan imaginar.

“Hay que enmascararse para desenmascarar a la sociedad, hay que engañar y fingir para averiguar la verdad”, con esta afirmación y la publicación de Cabeza de turco, Wallraff desató una polémica no sólo por el tema sino porque algunos críticos llegaron a cuestionar si el escrito estaba dentro de los límites del periodismo o si los abandonaba para adentrarse en una ficción narrativa. Los argumentos de quienes estaban en contra se basaron en que el uso del narrador autodiegético (además ficticio), le quitaba el carácter objetivo.

Si tomamos en cuenta que el reportaje es un producto de carácter periodístico que cuenta con elementos noticiosos, declaraciones de personajes importantes, descripción de ambientes y se encuentra enmarcado en el periodismo de interpretación, podemos afirmar que Cabeza de turco es un reportaje con un valor añadido: la valentía y fortaleza del reportero al someterse a condiciones que pudieron, incluso, ocasionarle la muerte.

El texto está estructurado de tal manera que el tema central se halla en los relatos secundarios, marcados a través de subtítulos que juegan un papel importante, pues ayudan al lector a identificar los diversos escenarios en los que Alí está inmerso.

El empleo del narrador autodiegético otorga una relación interesante entre el tiempo de la historia y el tiempo de la enunciación, es un elemento que dota de fuerza al texto y que atrae al lector.

Cabeza de turco no es sólo un testimonio social que refleja la situación de los migrantes turcos en Alemania sino que invita a reflexionar acerca de temas como la xenofobia, el subempleo y la situación de los migrantes en todo el mundo.

Bibliografía:
Wallraff Günter, Cabeza de Turco, Anagrama, España, 2007.








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