viernes, 9 de septiembre de 2011

LIZT ALFONSO, UN BALLET POCO CONVENCIONAL

Por Paulina Landeros Alvarado
México (Aunam). El espectáculo de la primera compañía de danza cubana que ha pisado escenarios en Broadway, “es un divertimento compuesto por diferentes coreografías. Van a poder disfrutar desde el flamenco hasta lo cubano, pasando por lo contemporáneo. Todo va a estar fusionado dentro de las coreografías”, asegura Lizt Alfonso.

Directora de una compañía que lleva su nombre, a sus 44 años ha cumplido su sueño: encabezar una exitosa agrupación que se ha presentado en muchas partes alrededor del mundo. Con un cuerpo de baile conformado únicamente por mujeres, ha tocado los corazones de todo tipo de personas.

Lizt Alfonso, sonrisa fácil, cabello negro, cuerpo esbelto y cejas perfectamente bien delineadas que enmarcan sus brillosos y alegres ojos, afirma que el arte no conoce barreras, ya que puede reunir a todas las personas con distintos credos bajo un mismo espacio, y hacerlos sentir lo mismo.

El mayor reto de la directora cubana es mantener al público al borde de su asiento por casi dos horas durante sus presentaciones. “Tienes que dejar al público tratando de adivinar qué es lo siguiente que vas a hacer para sorprenderlos. Es un reto desde el punto de vista coreográfico que hemos logrado con éxito”.

Lizt Alfonso consigue su inspiración de cualquier lado: “puede ser por una hoja cayendo de un árbol en el otoño o por un amigo que falleció a causa del cáncer; a causa de una frase que escuchaste o de un día lindo o lluvioso”. Dice que, cuando la inspiración se logra transformar en arte, puede compartirse con los demás, y que esta es una dicha que no cualquier persona puede hacer.

La idea del Ballet Lizt Alfonso tiene sus orígenes en el Centro de Promoción de la Danza de Cuba (Prodanza); un lugar dedicado al ballet clásico. Lizt Alfonso se separó de este para poder mezclar ballet, flamenco, bailes populares cubanos, ritmos afrocubanos y todos los estilos de danza del musical norteamericano y de la danza contemporánea.

Se muestra confundida al hablar del público norteamericano. “Irónicamente, cuando nos presentamos en Estados Unidos y en Canadá, el público que menos va es el latino. No sé si sea porque son los de más escasos recursos dentro del público; no lo sé; habría que hacer un estudio de mercado, pero el público que más asiste es el del país”.

Lizt Alfonso se declara defensora del baile ya que afirma que este ejercicio es saludable, porque les ayuda a las personas con problemas a mantener sincronizados cuerpo y mente para poder seguir adelante con sus vidas. “El baile es expresión del espíritu humano a través del cuerpo. ¿Qué es más bello que eso?”.

Sus bailarinas, muchas de las cuales entraron al ballet desde los seis años de edad, la han empezado a apodar “Mamá Lizt”. Han logrado crear un vínculo especial con su maestra al apoyarse en ella. “Me consultan todo: desde si me gusta el novio que tienen hasta si me gustan sus zapatos para una fiesta. Así me convertí en alguien en quien pueden confiar. Alguien que nunca les va a decir una mentira, aunque sepan que en ese momento les va a doler, pero entienden que es necesario”.

Como conclusión, la sensata bailarina hace un llamado a los gobiernos para que le presten más atención al arte. “Muchas veces la cultura es de lo último de lo que se habla. Si no hay cultura, no hay espiritualidad que es una de las cosas que mueve al mundo. Si no hay cultura, ¿a dónde vamos a llegar?”.






Bookmark and Share

0 comentarios: