viernes, 5 de noviembre de 2010

LA IGLESIA HA VUELTO A LA ADOPCIÓN UN PECADO: BEATRIZ ARTEAGA

  • La religión es un aparato de control de la conducta humana, asegura
Por Angélica Jackeline Ferrer Campos
México (Aunam). En el Distrito Federal acaba de ser aprobada la adopción por parte de parejas del mismo sexo; lo cual ha desatado el debate al respecto, incluso al interior de instituciones religiosas, asegura la sicóloga y pedagoga Beatriz Arteaga.

En entrevista, afirmó que la religión, como aparato de control conductual, es capaz de cambiar radicalmente la visión de las personas: si un individuo piensa que es muy bueno que los homosexuales puedan adoptar y casarse; pero si al acudir a su centro de fe, el líder habla en contra de ello, automáticamente impedirá que la capacidad racional tenga su resultado efectivo.

Según la especialista, en un país mayoritariamente católico, lo que digan el Arzobispo y los sacerdotes de cada capilla, iglesia o parroquia, es lo que creerá la población, a pesar de que sus pensamientos sean contrarios, incluso si son gays o lesbianas, y esto también aplica en otras religiones cristianas.

La postura de la alta jerarquía católica es contraría a la adopción de infantes por parejas del mismo sexo, pues consideran que el desarrollo emocional y sicológico del menor se vería afectado. Sin embargo, según Beatriz Arteaga , no afectaría en nada.

“Sólo en casos donde los infantes fueran muy sensibles al trato en general, y repercutiría sobre todo en el periodo donde se afirma la identidad sexual, que va desde los 0 a los 12 años”. Actualmente, atiende en terapia a un pequeño que vive con una pareja de lesbianas, pero su caso tiene que ver con problemas de atención detonados por factores genéticos.

“Lo he evaluado bastante bien y su caso no tiene nada que ver con que si tiene mamá y papá, porque él distingue perfectamente cuál es la mujer que más impone en la casa (la identifica como la figura paterna), además de que su relación con ambas es muy buena”.

Al notar que el pequeño vive en un ambiente familiar completo y feliz, investigó sobre el entorno escolar del menor, el cual resultó igual, muy relajado.

El problema se daba cuando los papás de los demás estudiantes se enteraban de quiénes eran los padres de la criatura, porque querían alejar a sus niños de él o los incitaban a que le hicieran burla por la relación de las mujeres. Atrás de estas conductas discriminatorias, había una raíz religiosa.

¿Entonces, piensas que la Iglesia está satanizando demasiado la adopción de niños?

No. “¡La ha vuelto un pecado y la está llevando al mismo infierno!, pero si consideramos los casos de pedofilia y violaciones al interior del clero, pues resulta que no está en posición de reclamar si es bueno o malo, porque no necesariamente los homosexuales van a tratar mal a los infantes, al contrario, muchos de ellos los quieren demasiado y forjan a un excelente adulto o adulta”.

Comentó que no sería necesario que las personas con preferencias sexuales “distintas” las ocultasen, porque se supone que Dios acepta el amor entre todos, aunque varios apartados de la Biblia, como el Apocalipsis, contradigan dicha exposición.

La también profesora de la carrera de Psicología en la Facultad de Estudios Superiores Aragón concluyó que, a pesar de no estar totalmente de acuerdo en la adopción de niños por parte de gays y lesbianas, está convencida de que no afecta para nada su crecimiento y desarrollo personal. Al contrario, “los hace tener una visión más abierta al mundo del siglo XXI”.




Bookmark and Share

0 comentarios: