viernes, 17 de enero de 2020

UNA FACETA INEXPLORADA EN LA VIDA DE UNA ESCRITORA

Por Diana Alejandra Lugo Merino
Ciudad de México. (Aunam). “Me gusta que los estudiantes luego de revisar un texto lleguen emocionados a clase”, ya sea porque entendieron o porque no entendieron algún tema, a Irma Pineda le entusiasma que en sus clases, sus alumnos cambien su manera de pensar o generen nuevas ideas acerca de temas que parecían estar resueltos como son la cultura o la identidad.


¿Cómo inició?

En una fonda ubicada frente a la Cámara de Diputados, mientras espera a que sirvan el desayuno y escuchando de fondo “te quiero” de Hombres G en la radio, Irma Pineda, quien viste una blusa de colores vivos y lleva el cabello suelto que casi llega a los hombros, cuenta cómo fue que a su vida llegó la docencia:

En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) trabajando con un profesor que impartía clases, llevó a cabo labores de adjuntía siendo ese su primer acercamiento a la docencia para luego participar en un programa llamado “México, nación multicultural”, mismo que hace unos años cambió de nombre a Programa Universitario de Estudios de Interculturalidad y Culturalidad de la UNAM, ahí fue donde impartió sus primeras clases. Posteriormente fue a vivir a Juchitán para continuar dando cátedra en la Normal Superior y después en la Universidad Vasconcelos en Oaxaca.

“Me gustaba más dar clases en Nutrición o Enfermería, incluso en Derecho eran más participativos”.

A pesar de haber impartido clases en distintas Escuelas y Universidades, muchas veces no siempre sucede lo que se espera, pues se ha llevado sorpresas al ver que alumnos del área de la Salud son más participativos y asisten con más entusiasmo que los de Ciencias Sociales, de quienes se esperaría mayor injerencia en temas relacionados con educación, género y pueblos indígenas, su especialidad.

“Recuerdo una vez que di una clase sobre educación y yo les pregunté acerca de lo más contemporáneo respecto a movilización indígena y nadie respondía, yo les insistía diciéndoles: Oigan jóvenes son de Ciencia Política y seguían sin contestar, eso me hacía pensar que eran una generación súper desinformada”.

Acerca de sus clases

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y Maestra en Educación y Diversidad Cultural por la UPN, cubre en la Unidad 203 de la misma, asignaturas que están relacionadas con cultura, interculturalidad, educación y comunicación, otras con Historia y e identidad, así como unas más con género.

“Yo en mis clases trato de que sí revisemos primero un poco de teoría, se llevan los materiales, leen, en clase los discutimos y así es prácticamente un mes y ya después los mando a trabajar algún proyecto y ya con eso van vinculando las lecturas”.

Es aquí donde se encuentra su parte favorita de enseñar; disfruta mucho observar cómo mediante su trabajo puede hacer que sus alumnos cambien su perspectiva o su manera de pensar respecto a ciertos temas a partir de las lecturas y el análisis de las teorías.

Le gusta vincular a sus alumnos con la comunidad a la que pertenecen mediante los proyectos que realizan; ellos y ellas para desarrollar sus proyectos han trabajado con diferentes sectores como son mujeres, niños, y personas con capacidades diferentes, este último realizado por una chica que llegaba a sus clases en silla de ruedas, aunque no han sido los únicos.

“También cuando di una clase de género un chico que es deportista que entrena a equipos de voleibol empezó a trabajar con las mamás y papás y los jóvenes deportistas talleres sobre género y eso estuvo interesante porque en el deporte se da mucho el tema de exclusión por género”.

Le gusta observar el proceso que supone la transformación en el pensar de sus alumnos y más que eso, ver de qué manera aterrizan tal o cual teoría en un proyecto que va a mover algo en la comunidad.

La poesía tiene lugar en sus clases

“A veces si tú quieres entender una cultura específica, revisar su literatura te permite entender cosmovisión, sistemas de relaciones sociales, sistemas de organización y por eso también se presta para análisis”.

De esta manera, integra sus poemas a sus clases, pues muchas veces son éstos mismos los que funcionan cuando se ve cierto tema o cierta teoría, además de que con estos textos busca dar a sus alumnos un “escape” de tantas teorías pesadas, que lean otros materiales relacionados con cultura.

Otra manera en la que se integra la poesía zapoteca en las clases impartidas por Irma Pineda es mediante los mismos alumnos:

“Yo no les digo nada y a veces llegan a la clase con algún poema y me dicen ¿qué significa esto? O ¿por qué escribió esto? No entendí este poema. Y cuando ellos tienen actividades también me invitan, como varios ya son maestros me invitan a leerles poesía a sus alumnos o como jurado si organizan concursos de poesía”.

También, a pesar de dar cátedra a alumnos universitarios, ha interactuado con niños debido a que su último libro publicado titulado “Chupa ladxidua” o “Dos es mi corazón” va dirigido a ellos.

“Es más complicado para mí tratar con niños. Es que depende de tu carácter, hay gente que le gusta y tiene la habilidad de tratar más con los niños, pero yo siento que no tengo tanta paciencia, a los grandes los puedo regañar al menos”, sonríe.

Sin embargo, y a pesar de eso, también le gusta, pues es a ellos a quienes ha dado clases totalmente en zapoteco, como parte de un proyecto en primarias indígenas en las que impartió cursos sobre literatura zapoteca.

¿Alguna dificultad?

“Generalmente no, a veces, como pasa en todos lados, en las escuelas se establecen cotos de poder y entonces hay grupos enfrentados y si tú estás en el grupo que no tiene el poder pues no te apoyan mucho para hacer cosas”.

Esta representa la única dificultad que ha tenido Irma Pineda a lo largo de su carrera como docente, pues además agrega: “Yo trato de hacer bien mi trabajo y además de llevar otras cosas a los estudiantes como cineclubes, talleres, charlas, conferencias, en este aspecto no he tenido ningún problema”.

Conocer este perfil permite saber un poco más acerca del trabajo que realiza Irma Pineda fuera de la poesía, muestra su versatilidad y capacidad para desempeñar diferentes tareas y brinda una visión más completa de su persona. Irma como representante de los pueblos indígenas de América Latina y El Caribe ante la ONU comienza sus funciones en el 2020, sin embargo esto no significa que deje de ser profesora o escritora, pues siempre encuentra tiempo para hacer lo que le apasiona.

“Yo espero publicar algo, la verdad es que casi todo el tiempo estoy escribiendo, tengo otros 4 libros que no he podido publicar, pero yo de crear, de escribir siempre lo estoy haciendo, me gusta mucho”.






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3 comentarios:

Unknown dijo...

Muchas felicidades mi amor! En verdad estoy muy orgulloso de ti.

Unknown dijo...

Atte. Tu papá!!👍🏼👍🏼

Unknown dijo...

Aunque no me dejaste leerte, de no ser publicada, segura estaba que éste momento llegaría! Eres buena en lo que haces, siempre te lo he dicho; redactas hermosamente!!! Ésto es sólo el principio de mucho más! Tienes "estilo propio"! Y eso es difícil de lograr muchas veces! Te Amo mami!!! Y Mila también!!!🤗😘👏⭐