lunes, 30 de septiembre de 2019

CIERRA CON PASARELA ANTI-MODA, COLOQUIO DE MODA, HISTORIA Y ARTE

  • Alejado del formato tradicional de la pasarela, el diseñador Erick Molina presentó ‘La última cena’
  • Fue un desfile de modas que marcó la clausura de la primera edición del coloquio
Por José Luis Ruperto
Ciudad de México (Aunam). El desfile de modas ‘La última cena’, que el diseñador mexicano Erick Molina presentó en el auditorio Javier Romero Molina de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) enmarcó laclausura del Primer Coloquio de Moda, Historia y Arte, realizado y organizado por Nayma Flores, directora de la revista de moda Melodrama.


Más que una pasarela, el desfile apuntó hacia una presentación performativa. La propuesta de Erick Molina siguió la corriente de la anti-moda, que engloba diversos estilos de vestir, contrarios a las tendencias que usualmente se muestran en las grandes pasarelas. La anti-moda busca reflejar indiferencia o un posicionamiento político.

En el caso de esta colección, la inspiración fue la opresión que en algún momento el diseñador sufrió por el catolicismo. Cabe señalar que los modelos fueron mujeres y personas “queer”, pues desde la visión del diseñador se trata de cuerpos que la religión siempre ha oprimido.



Previo al desfile, Erick Molina dio una breve introducción en la que comentó: “El ideal no es hacer anti-estética, es hacer anti-moda. Anti-moda es romper lo efímero de la prenda”. La mayoría de los looks poseían alguna referencia religiosa, en algunos casos crucifijos, en otros, imágenes de Cristo impresas en las prendas. Las cadenas fueron un elemento muy presente en la colección. En su conjunto, el estilismo del desfile apelo a la belleza de lo grotesco.


Al término del desfile, Erick compartió sus impresiones con AUNAM: “Las primeras veces son las que impactan, pero está padre porque creo que hay recepción de la gente”, comentó. Además detalló que se acercaron personas de la misma ENAH, lo que le pareció trascendente porque él no solo busca llegar a la gente familiarizada con el mundo de las pasarelas, quiere acercarse a otro tipo de público para romper la burbuja en la que muchas veces se encuentra inmersa la moda.

Erick Molina

La importancia de esta propuesta radicó en su honestidad, pues en nuestro país la religión aún tiene peso y rara vez se cuestiona, por lo que ‘La última cena’ llevó al ámbito de la moda esa temática y se manifestó contra ella. No será la única vez que se haga el desfile, pues está pesado para repetirse y romper con la fugacidad de las pasarelas convencionales.

Un modelo vestido a sudadera blanca que recorrió el auditorio retorciéndose y con un semblante de dolor cerró el desfile. 





Bookmark and Share

0 comentarios: