jueves, 31 de mayo de 2018

MÁS ALLÁ DE LA TRISTEZA: DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

  • Violencia en pareja, intrafamiliar, traumas y falta de autoconocimiento son las principales causas de depresión en estudiantes, afirman expertas.
  • La salud mental como algo de gran valor para nuestra vida diaria.

Por Enya Fernanda y Patlán Pérez Montserrat Soriano García
Ciudad de México (Aunam). La tristeza y la melancolía son dos sentimientos presentes en algún momento de la vida de todas las personas. Sin embargo, “cuando el estado de ánimo de un individuo en un determinado momento de su vida decae severamente y afecta a su capacidad para relacionarse con otros, trabajar o afrontar el día, la tristeza se convierte en una enfermedad, que se conoce como depresión”, señaló Elizabeth Alarcón, psicóloga de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la máxima casa de estudios.


Es importante señalar que no todo el mundo está deprimido. Muchos eventos de la vida, como el fallecimiento de alguien cercano, perder el trabajo o una ruptura sentimental, puede proporcionar una tristeza muy intensa sin que esto sea necesario anormal.

Muchas personas confunden la depresión con la tristeza o con el agotamiento mental o físico. Dentro de los síntomas se encuentran: la disminución de interés o de placer en las actividades que se realizan normalmente, insomnio o hipersomnia, fatiga o pérdida de energía, sentimiento de inutilidad o de culpa excesiva, pérdida de capacidad de concentración, pensamientos recurrentes de muerte o de un plan específico para suicidarse.

Durante los dos años de estancia de la psicóloga en la Facultad, se han registrado muy pocos casos de esta enfermedad. La terapeuta comentó, que dentro de las problemáticas por las que acuden los estudiantes a consulta es: violencia en pareja, violencia intrafamiliar, situaciones traumáticas durante la infancia (maltrato, abusos, pérdidas), ansiedad, entre otras.

En opinión de la licenciada en Educación Especial Teresa Cuéllar Jarquín, una causa de la depresión en estudiantes universitarios, y que tiene una raíz muy profunda, es la inseguridad producto de la falta de autosuficiencia. Es decir, que la persona en su vida previa a la educación media superior y superior, nunca padeció de las consecuencias de sus propias acciones.

“Los padres les hacen todo y no permiten que sufran las consecuencias de sus actos. Por lo mismo, nunca toman decisiones propias y cuando llegan a la universidad es que generan todos estos problemas”, afirmó Teresa Cuéllar. “Tampoco aprende a medir las consecuencias de sus decisiones y por ello no son responsables con sus trabajos escolares. Una cosa lleva a la otra”.

Aunque este problema no sólo se refleja en las fallas escolares. Cuéllar también aseguró que esta falta de autoconocimiento y regulación de uno mismo tampoco permite que los jóvenes sepan manejar problemas de otra índole que se presenten en su vida diaria. “No saben manejar momentos de crisis y por eso es fácil que todas esas emociones desencadenan en síntomas que posteriormente los orillen a la depresión”

En total han sido 9 chicos con trastorno de depresión, de un total de 195 atendidos. Tres de ellos, fueron diagnosticados con un trastorno psiquiátrico; otros tres alumnos porque habían presentado en su historia de vida situaciones traumáticas infantiles e ingerían sustancias; y los tres restantes porque afrontaban algún tipo de pérdida.


Es importante mencionar, que a cada alumno se le canalizo pertinentemente al departamento de psiquiatría, para que recibieran tratamiento a dicha enfermedad de manera más integral y continuarán su acompañamiento psicológico.

Elizabeth Alarcón comentó que la mayoría de los estudiantes que ha brindado terapia, presentan lo que podríamos denominar tristeza, desolación, sentimientos profundos de desesperanza, angustia, varios síntomas que derivan a lo que denomina “desánimo crónico”.

Este “desánimo crónico”, es ocasionado por causas diversas desde baja autoestima, relaciones tóxicas en pareja, dependencias, abuso de sustancias, insatisfacción académica, bajo rendimiento escolar, deserción escolar, problemas de violencia intrafamiliar o violencia de género.

La FCPyS ha implementado medidas que, desde el punto de vista de la psicóloga, han sido bien intencionadas. Sin embargo, señaló que la eficiencia de todos estos proyectos dentro de la facultad se ve reducida debido a la apática participación de los estudiantes, ya que no prestan la debida atención a la salud mental.

Ya que, a las campañas dedicadas al arte, deporte o cultura en general, son medianamente recibidos. A comparación de los talleres que se han impartido concernientes al tema de la salud mental aún siguen siendo tabú o percibidos para los demás como algo sin tanta relevancia, pues no se ha tenido la asistencia deseada.

Por otro lado, el proyecto de la facultad de brindar a los chicos un apoyo psicológico de manera gratuita, ha sido muy apreciada por los alumnos y ha generado mucha demanda. Elizabeth Alarcón, señala que el incremento en la participación de los estudiantes se debe a la privacidad que se quiere vivir ante la problemática tratada, pues la mayoría de los chicos que logra dejar atrás el prejuicio y acude a terapia, lo que pide es total intimidad y discreción.



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