viernes, 10 de febrero de 2017

CARÍSTICO: MISMA ALMA, DIFERENTE MÁSCARA

Por José Guadalupe Muñoz Alonzo
Ciudad de México (Aunam). Astro Boy, Komachi, Sin Cara y Myzteziz, son algunos de los nombres que ha usado Luis Ignacio Uribe en su carrera como luchador profesional, pero con el que se consolidó dentro de la lucha libre mexicana fue Místico. La rotación que ha tenido dentro de la industria nacional e internacional lo ha obligado a cambiar de personaje en distintas ocasiones. Ahora está peleando como independiente en la Liga Elite del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) bajo el nombre de Carístico, “Si un día levanté el nombre de Místico, ¿por qué no puedo levantar este?”.


El Deportivo Kid Azteca, ubicado en el barrio de Tepito de la delegación Cuauhtémoc, atestiguó el debut de Luis Uribe a los 16 años de edad bajo el nombre de Dr. Karonte Jr. mismo que heredó de su padre. 17 años después, se convirtió en uno de los emblemas para la lucha libre mexicana, ahora usa el nombre de Carístico y continúa escribiendo su historia en la Arena México.

Carístico tiene que viajar a dónde vaya el tour de la liga. La mayoría de las luchas son en la Ciudad de México, pero hay ocasiones en que se desplazan a provincia. Se apagan las luces de la arena y en las bocinas empieza a sonar la canción Me muero por besarte de la banda de rock La Quinta Estación, tonada que usa el atleta para entrar al ring en todas sus peleas.
Entre luchadores se entienden

Carístico nació en una familia con sangre luchadora: sus hermanos practican el mismo oficio y su papá también fue luchador. Sin embargo, prefiere no hablar de vida privada.

El motivo aún no está claro. El comentarista deportivo Alfonso Morales mencionó durante una entrevista que Uribe sufría maltrato infantil. Otros periodistas de la misma fuente periodística aseguraron que llegó a un albergue del Fray Tormenta, un sacerdote que se hizo luchador para sostener su orfanato donde recibía a niños de la calle a los que les enseñaba también lucha libre. Para poder ahí, “yo dije que era de la calle, como todo niño mentiroso”, confiesa Luis Uribe.

Se rumorea también que mantiene cierta distancia con sus demás hermanos. Uno de ellos, Argos, evadió la entrevista, pero en Twitter apagan cualquier rumor cuando se felicitan o intercambian mensajes de ánimo o publican, uno que otro día, una fotografía en donde se ven juntos.
Vocación sobre el ring


Uribe se formó en la lucha libre desde muy pequeño, aunque fue hasta 2004 cuando tuvo la oportunidad de debutar en el Consejo Mundial de la Lucha Libre al lado de Volador y Felino, en contra de Averno, Mefisto y el Olímpico. Místico (su nombre en ese entonces) le dio la victoria al bando técnico esa noche.

Durante una jornada de gloria, se subió al ring 13 veces seguidas y en poco tiempo se convirtió en el protagonista de las luchas estelares. Compañeros de lucha y rivales le aplauden ese toque espectacular que le da a los eventos, los vuelos, la agilidad y la garra. “Esto hay que hacerlo sin pensar, porque si lo haces pensándolo te va a dar miedo”, detalla Uribe.

Su carisma con la gente, especialmente los niños, le ayudó para que en menos de dos años se convirtiera en la estrella del ring que llenaba los lugares donde se presentaba. Su atención para con sus fans se ve en su actual cuenta de Twitter, donde los apoyos no paran de llegar y contesta la mayoría de sus mensajes.

El origen de su personaje Místico, con el que se dio a conocer en la lucha libre mexicana, estuvo influenciado por la religión. “Soy muy católico y entonces es algo misterioso que alguien esté bajo la máscara y ese alguien sea yo”, menciona el luchador.

Su fogueo por la lucha internacional ha delatado su debilidad, pues al dar entrevistas a los medios de comunicación siempre se muestra nervioso, titubeante, pensativo. Reflexiona cada respuesta y cuida no equivocarse, pero es notable su miedo a las cámaras y micrófonos.

Más alto ya no puedes llegar

Siete años en la cima de la lucha libre mexicana lograron que la World Wrestling Entertainment (WWE) se fijara en Místico. Fue en 2011 cuando los representantes de la marca estadounidense hicieron el anuncio, en la Ciudad de México, por medio de Jim Ross, un miembro del salón de la fama de la WWE.

“La familia de la WWE ha firmado a un atleta que consideramos tiene el potencial para ser la próxima gran estrella en la empresa… Sin Cara”. Así fue renombrado Uribe durante su estancia en Norteamérica, pues el CMLL tiene todos los derechos reservados del personaje Místico.

Fue hasta 2014 que Uribe apareció luchando, bajo su nuevo nombre, con la empresa WWE. Su estancia en este grupo duró tres años, lapso en el que sufrió algunas lesiones que lo dejaron fuera del ring y disminuyeron su rendimiento: se veía cansado, le costaba saltar, hacer llaves al rival y resentía más los golpes. En algunos encuentros, tuvieron incluso que reemplazarlo por otra persona con la misma condición física para interpretar al personaje.

“Yo no tengo tatuajes, yo no era, no te puedo decir si sí o si no… desconozco el porqué pasó eso, pero tú sabes que una compañía tiene ciertos derechos sobre lo que pueden hacer con tu imagen”, menciona Luis Uribe, ahora con la máscara de Carístico.

Al final, quien pintaba para convertirse en un referente mundial de la lucha libre no lo fue. Rey Mysterio, ex luchador de la WWE, se pronunció al respecto de este asunto en una entrevista: “se dio a conocer que el contrato se iba a acabar y ya no se iba a renovar. El tiempo que trabajé con él (Sin Cara) fue agradable, pero no sé si tenía esas ganas de convertirse en una estrella de la WWE, como Alberto del Río. Es una lástima, porque el talento lo tiene y las ganas le faltaron”.

Rey Mysterio añadió que Sin Cara no tuvo el interés por aprender el idioma inglés, uno de los factores para su despido, según se rumora; otra historia cuenta que los dueños de la empresa estuvieron molestos porque nunca agarró ritmo y en todas las luchas donde se presentaba cometía algún error: no conectaba las patadas o no le salían los lances. El nivel que mostró en tierras estadounidenses y las lesiones adelantaron su regreso.

Por su parte, Carístico considera que sus ex compañeros en la WWE (Rey Mysterio y Alberto del Rio) fueron culpables de su fracaso. “A veces nos hace daño tener compañeros en Estados Unidos porque son ellos los que nos ponen el pie, son los mismos paisanos los que lo hacen. Si yo no pude crecer fue por cuestiones de mis mismos compañeros mexicanos”, explica.

De regreso a casa


En 2014 regresó a México y firmó con la Triple AAA bajo el nombre de Myzteziz. Se presentó en eventos estelares así como en Triplemanía XXIII y luchó contra Rey Mysterio, una pelea que perdió. Al poco tiempo anunció su regreso al CMLL, el grupo que lo vio nacer. “Ahora el nombre de Místic 2.0 es mío, me ayudaron para conseguirlo. Los demás nombres se los quedan las compañías. Estoy contento por estar en la Arena México”, mencionó Luis Uribe en la presentación de su nueva imagen para el CMLL.

Sin embargo, hay un nuevo Místico en la empresa y es por eso que Uribe no puede usar el nombre. “Se va a enfrentar a lo mejor y le va a costar. Si viene a buscar una rivalidad, adelante, pero es muy difícil darle una segunda oportunidad a una persona que le dio la espalda a la Arena México”, expresó el nuevo atleta que interpreta a Místico.

Uribe decidió mezclar los personajes de Sin Cara y Místico cuando no vio los resultados esperados con su nombre Místic 2.0. Es así que como nació Carístico. “Si un día levanté el de Místico, ¿Por qué no puedo levantar este?”. Se muestra confiado en que puede ganarse de vuelta a la gente.

A remar contra corriente

Uribe es un hombre que ha estado bajo la cobertura de los medios desde que empezó su carrera como profesional en la lucha libre mexicana. Su salida del CMLL fue duramente criticada, por lo que no fue bien recibido a su regreso. Sin embargo, terminó por ganar el campeonato de peso medio elite el 22 de mayo del año pasado.

“Ahora vengo como independiente, no estoy con el CMLL, pero si me dieran otra oportunidad la aceptaría. La Liga Elite me tendió la mano para pelear en la Arena México. Sería muy bueno retirarme aquí”, expresa el luchador.

Desde su regreso a México, Carístico ha vuelto a ser un luchador con presencia regular, con actividad cada semana. La Liga Élite devolvió a Uribe a los grandes escenarios y poco a poco se ha metido en el corazón de los niños y los fanáticos. Sabe que será un reto ganarse a los fans que dejó hace 5 años, pero cada vez que las luces se apagan y suena la canción de La Quinta Estación dentro de la Arena México, la gente comienza a gritar: “¡Carístico, Carístico, Carístico!”


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