martes, 30 de octubre de 2012

LADY GAGA INVADE A MÉXICO CON MENSAJE DE IGUALDAD Y AMOR

  • La cantante neoyorkina se presentó por tercera ocasión en el país con The Born This Way Tour
  • Ofrece concierto de dos horas y media, conformado por cinco actos y 21 canciones
Por Katia Rodríguez Rodríguez
México (Aunam). Polémica es la mejor palabra para describirla en todo lo que dice, hace y genera. Que si es creativa o una copia de Madonna; si sus actos son innovadores u ofensivos para ciertas comunidades; si sale semidesnuda en fotografías personales o vestida con trozos de carne; si su último disco fue bueno en críticas pero no logró vender; si su gira es una de las mejores o fue un fracaso en ventas en América Latina.

Bajo este contexto Lady Gaga arribó por tercera vez a México con la gira The Born This Way Ball Tour. Ya había estado como telonera del grupo New Kids on the Block en 2008 y culminó su gira The Monster Ball Tour en 2011. Aunque el viernes 26 de octubre a las 9:45 pm arrancó el esperado concierto, en realidad la aventura para los little monsters (pequeños monstruos), como se denominan sus seguidores, comenzó días antes.

Gaga es mi inspiración

“Estuve formado con mi amiga Lola desde el viernes 19, una semana antes del concierto”, cuenta Alberto Corro a los demás pequeños monstruos en Facebook. Alberto no solo puede presumir haber sido el primer fanático en llegar al Foro Sol, sino que recibió como recompensa por parte del Haus of Gaga (el staff de producción de la cantante) la Monster Pit Key, un pase directo para él y su acompañante que le permitió conocer a Stefani Germanotta (nombre real de Lady Gaga) al final del concierto.

Desde el domingo comenzaron a llegar fanáticos con la esperanza de poder ingresar al Monster Pit, una fosa exclusiva limitada a 500 fanáticos enfrente del escenario. “Yo llegué desde el lunes en el día”, recuerda Ilse Molina, “yo fui la (número) 21”. Lola, acompañante de Alberto Corro y segunda en la fila, empezó una lista para que los fanáticos se fueran anotando. En la madrugada del viernes ya habían llegado al límite de personas permitidas para el Monster Pit.

Ante la prohibición de acampar dentro del Foro Sol, tuvieron que montar sus tiendas de campaña en la calle supervisados por vigilantes del recinto, policías y padres de familia. Los mismos organizadores colocaron baños y entre los mismos fanáticos se apoyaban para bañarse o ir a comer. “Todos íbamos al Oxxo, nos turnábamos para ir y comprar cosas”, comenta Ilse Molina. Inclusive la joven, quien es fanática de Lady Gaga desde el 2008, tuvo que soportar durante la espera la picadura de una abeja y recurrir a un médico que estaba en el lugar.


Aunque en las reglas publicadas por Ocesa se establecía que Haus of Gaga iba a descalificar a quienes se formaran antes de las ocho de la mañana del viernes, el staff de la cantante permitió que los fanáticos que acamparon pasaran al Monster Pit por ser bad kids (niños malos) y romper las reglas. Fue así que el viernes a las tres de la madrugada empezaron a limpiar y levantar las casas de campaña para ingresar con todo y disfraces al Foro Sol a partir de las cinco y media de la mañana.

Los reclamos no se hicieron esperar en las redes sociales por los fanáticos que llegaron puntuales a las ocho de la mañana, para recibir la noticia que ya no había lugar en el Monster Pit. “La verdad que mal plan, porque muchos nos insultaron porque rompimos las reglas, pero Haus of Gaga nos dijo que esas reglas no importaban porque en ningún lugar se respetaron”, respondió Ilse ante las críticas. Alberto Corro comentó en su encuentro con Lady Gaga que acamparon una semana, ante lo cual se alegró. Respecto a la situación de quienes podían ingresar al Monster Pit respondió: “Yes Yes!! Las reglas no son mías son de Live Nation (empresa productora de la gira)".

Puede surgir la pregunta respecto a qué motiva a estos jóvenes a realizar una fuerte inversión de tiempo y dinero con tal de ver a una artista. En este caso, la respuesta es inspiración. “Me inspiró a que no debo tener miedo de mi misma, a amarme como soy y a no tener miedo de los que te critican”.

Lady Gaga no solo tiene la fundación Born This Way, sino que durante su concierto en la Ciudad de México lanzó mensajes de aceptación y amor hacia sus fans. “Cuando creas que nadie te escucha, yo estoy aquí. Cuando te dicen que eres gay, anoréxica, raro o enfermo, no prestes atención, haz como nosotros, di que todo te importa un carajo”. En sinceridad ante su público contó en la noche del viernes cómo antes de hacerse famosa batalló con problemas de adicción hacia el alcohol y drogas. Expresó que ahora es adicta a la música y a sus fanáticos.

La pasarela de personajes


Desde las cuatro y media de la tarde se abrieron las puertas del Foro Sol. Por los accesos desfilaron chuletas; persas con rostros pintados de calavera; botellas negras del perfume Fame (lanzado por la cantante); hombres y mujeres de peluca rubia con ropa ataviada de lentejuelas y estoperoles, y caminando con zapatos de tacón alto; jóvenes con un cuerno de unicornio en sus diademas. Ninguno de estos disfraces se parecerían a los utilizados por Gaga en el concierto, diseñados por Versace, Armani y Moschino.

Si algún asistente no se había disfrazado, la vendimia en la periferia del recinto ofrecía pelucas de colores, lentes parecidos a los que usa Gaga en sus videos, uñas fluorescentes, máscaras, sombreros con teléfonos hechos a mano por los vendedores y dijes con rayos. También al interior, las estaciones de radio ofrecían el servicio de maquillaje gratis en sus stands.

Poco a poco estos personajes fueron llenando un recinto con capacidad para más de 50 mil personas. Cifras oficiales indican que se vendieron 45,700 boletos; Lady Gaga indicó en su cuenta de Twitter que deleitó a 40 mil asistentes. Antes de iniciar el concierto se podía apreciar la ausencia de público en las áreas de General B y Verde C.

Mientras tanto, para los que llegaron puntuales a la cita –ya que el boleto indicaba que el espectáculo iniciaba a las siete y media de la noche– se deleitaron con dos espectáculos que darían una pequeña probada a dos aspectos que estarían presentes durante la noche.

Por un lado el performance extravagante de Lady Starlight, amiga de Gaga desde sus inicios en Nueva York cuando ambas hacían presentaciones en diferentes bares. Al ritmo de pistas como A Fountain y Some Dog, Starlight escupía sangre por la boca y se tomó media botella de Jack Daniel’s. Mientras algunos asistentes no comprendían el espectáculo o lo consideraron como “satánico”, Alejandro Doporto Pérez expresó su agrado en las redes sociales “no sé por qué los de mi alrededor decían que les daba weba... Me encantó toda su onda bizarra!!!”(sic).

La siguiente hora estuvo a cargo de la banda The Darkness. Con su hard rock, cambios de vestuarios y explosividad de Justin Hawkins –vocalista y guitarrista– (el cuál hasta se paró de cabeza para aplaudir con los pies) lograron animar al público. Derrocharon energía con canciones como Every Inch of you, Growing on me y Get your hands.

“¡Yo nací así!”

Después de un periodo de espera, amenizado por música de Wagner, la cortina que cubría el escenario cayó revelando un castillo medieval. El Kingdom of Fame, una construcción de tres pisos, 25 metros de altura y 28 de ancho, se iluminó en todos azules al ritmo de los primeros acordes electro pop.

Una corte conformada por doce bailarines escoltaban por la pasarela circular, que rodeaba al Monster Pit, a Lady Gaga. Montada en un unicornio negro, mismo color que su vestimenta –adornada con unos cuernos plateados en la cabeza–, entonó las primeras palabras de la canción Highway Unicorn con ayuda de una pista de apoyo para los coros.

Una vez que arribó al centro del escenario, siguió con Government Hooker. Durante la pieza se apreció a una Lady Gaga que simulaba recibir, por parte de su celador, sexo oral sobre una tarima (uno de los actos por los cuales se buscó censurar la gira en distintos países). Después de asesinar a su verdugo disparándole con una pistola, dijo al público mientras escapaba “Bienvenidos al Born this Way Ball”.

El castillo se iluminó de rojo al mismo tiempo que aparecía una proyección a lo alto de la estructura con el rostro de Gaga encerrado en un diamante, conocido como Mother G.O.A.T. Lanzó las siguientes órdenes: “Inicializando los satélites. La renegada del espacio Lady Gaga ha escapado. Descargando imagen de la prisionera. Su objetivo es darle vida a una nueva raza. La misión es matar a la perra”.

Entre los gritos de los pequeños monstruos, el castillo se fue abriendo para mostrar un útero voluminoso. En la cima del inflable, con pujidos y gritos, bailarines salían de una abertura. La cantante, personificando a la figura de la “madre monstruo”, recitó el manifiesto de la nueva raza (mitad humano y alien). Después de morir nació Lady Gaga, que surgió de las entrañas con un vestuario amarillo.

“No soy humano, no soy un hombre, no soy una sacerdotisa. Yo soy tú. México, compartimos el mismo futuro y el mismo planeta y todo lo que amas y odias de este mundo yo lo soy porque ustedes me crearon. ¡Yo nací así!”, gritó entusiasmada para después cantar Born This Way mientras los asistentes coreaban alzando sus manos en forma de “garras”. Black Jesus † Amen Fashion y Bloody Mary fueron otras canciones que que conformaron el primer acto. Tras cambiarse a un vestuario blanco y un antifaz de grandes cuernos, sonó el éxito Bad Romance; casi al final, la cantante tuvo un tropezón en los escalones al girar mal aunque se levantó con rapidez para terminar de bailar.

“Sé que muchos pueden amarme y otros más odiarme y sé también que muchos van a traicionarme”, decía a la audiencia antes de ser secuestrada por uno de sus bailarines. En la cima del escenario, varios hombres ataban cuerdas para ahorcarla tal como ocurrió con el personaje bíblico que traiciona a Jesús, protagonista de la canción Judas. Entre la ovación del público, se paseó con metralletas.

En el segundo acto, Lady Gaga mostró su gusto por la moda. Ataviada con un vestido de origami rosa y un amplio sombrero, comenzó a pasearse por su cuarto. El público podía ver los distintos vestuarios que la cantante ha utilizado a lo largo de su carrera. Interpretó Fashion of His Love con el retrato de Jo Calderone, su alter ego masculino, en las manos.

El público se entregó cuando cantó los éxitos que la dieron a conocer en el año 2008, Just Dance y Love Game. En la pasarela, la voz de Beyoncé en la canción Telephone resonaba mientras Gaga –con un nuevo vestuario– ordenaba a sus seguidores que levantaran las manos, gritaran su nombre y saltaran al ritmo de la música.


“Mexico and I”

En su caminar por la pasarela, la estrella principal tuvo la oportunidad de portar los diferentes sobreros de charro que llevaron sus fanáticos. “Hay algo muy especial en México. Sé lo duro que trabajan para ganar dinero para ahorrar y comprar las entradas y, por eso, voy a dejar todo en el escenario”, dijo la artista.

Comentó que la noche anterior escuchaba lo que los mexicanos querían decirle. “Los amo México, porque la mayoría de mis seguidores de Twitter son de aquí, y saben por qué los quiero, porque yo soy igual que ustedes”. A pesar de conocer la situación por la que está pasando el país, infundió ánimos a los presentes al decir: “México, ustedes son el futuro".

El tercer acto empezó con una vibra roquera. Montada en una motocicleta que rodeó la pasarela cantó Heavy Metal Lover mientras simulaba tener sexo con una bailarina. En Bad Kids empezó a caer una lluvia de regalos en el escenario que lanzaban los fanáticos. Uno de ellos golpeó en la cabeza a Lady Gaga, provocando que detuviera la canción.

Empezó a leer algunos de los mensajes que le hacían llegar y pidió que subieran al escenario a la persona que había lanzado una caja de madera. Fue así que Miguel “Woody Woker” subió al escenario sumido en llanto y emoción. Uno de los bailarines sacó una foto del recuerdo; el chico no paraba de llorar y hundirse en la peluca rosada de Lady Gaga.

Montados en la motocicleta, a la cual ya habían incorporado un teclado, la madre monstruo abrazaba a su fanático mientras se abría con el público mexicano. Empezó la parte íntima del concierto con Hair tocada por Gaga en el teclado, para seguir con Yoü and I, que terminó con la neoyorkina corriendo con la bandera mexicana por la pasarela mientras gritaba “Mexico and I”.

Al terminar esta interpretación, comenzó a escucharse un solo de guitarra española. Una pareja de prometidos llegaban al altar para casarse. Lady Gaga salió con una réplica de su polémico vestido de carne para cantar en una mezcla de inglés y español Americano, canción inspirada en los inmigrantes que cruzan la frontera. Como preludio a su sencillo Poker Face, expresó que su vestido y la utilería del escenario -que recreaban una carnicería- eran para enviar el mensaje que las mujeres no deben ser tratadas como pedazos de carne. Acostada sobre un sillón de carne y un brassiere con metralletas terminó el acto con Alejandro.

Se queda sin aire


Aunque en otras giras Lady Gaga presentaba cinco actos y un encore, en México terminó de una forma sorpresiva para los fanáticos. Durante la canción Scheiße, la neoyorkina de 26 años informó varias veces que era su última canción.

Seguidores como Ilse Molina no solo habían revisado la lista de canciones de la gira, sino que habían visto videos de conciertos realizados en otros países. Sabían que faltaban los éxitos Paparazzi, The Edge of Glory y Marry the Night (distintos medios mexicanos afirmaron después que las cantó).

No obstante se prendieron las luces del escenario y los técnicos empezaron a desmontar el escenario. La canción Cake, que siempre se escucha al final de los conciertos, empezó a retumbar en el Foro Sol. Los pequeños monstruos cercanos al escenario empezaron a cantar Marry the Night. “Los de seguridad que estaban enfrente de nosotros dijeron que faltaban dos canciones, por eso no nos corrieron (del Monster Pit) y es más, ellos se sorprendieron de que ya había acabado el concierto”, narra Ilse.

Aproximadamente diez minutos después uno de sus tecladistas empezó a tocar y Lady Gaga arropada por una bata roja de seda, sin bailarines e iluminación, comenzó a cantar a capela Marry the Night. Los asistentes comenzaron a correr hacia el escenario para agradecer su regreso y despedirse.

En Facebook escribió Alberto Corro –ganador del pase de convivencia– que a las dos de la madrugada dos paramédicos salieron del camerino de Lady Gaga. Más adelante ella expresó a Alberto y Lola, su acompañante: “estoy muy enojada, este show era el más esperado por mí pero la altitud y la contaminación hacían que me costara un poco de trabajo dar mi show" (sic).

A pesar de sentirse mal por la altura, Gaga convivió con los únicos ganadores de la convivencia. Con una bata blanca, sin peluca y con lentes de diseñador francés, firmó varios objetos que los pequeños monstruos hicieron entrega a Alberto, regaló a los afortunados libros exclusivos, se tomó fotografías con los jóvenes y habló con ellos.

Lady Gaga llevará su gira en los siguientes meses a Perú, Puerto Rico, Costa Rica, Colombia, Brasil, Argentina, Paraguay, Chile, África y Europa. El próximo año comenzarán los conciertos en Estados Unidos y Canadá.







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