martes, 21 de febrero de 2012

INSUFICIENTE Y DE POCO ALCANCE, ALERTA SÍSMICA DEL DF


Por César Fuentes
México (Aunam). En caso de un terremoto la mayoría de habitantes de la Ciudad de México no serían avisados, pues el sistema de alerta sísmica de la capital sólo tiene 230 usuarios, explicó Gerardo Suárez Reynoso, investigador del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM.

Estos usuarios se concentran en instituciones de gobierno, oficinas de emergencias, el sistema de transporte colectivo Metro, algunas escuelas, radio y televisión, mientras que la mayoría de las escuelas, así como hospitales, museos, centros comerciales, oficinas públicas y privadas, carecen de aviso.

Suárez Reynoso afirmó que en México los sistemas de alertamiento temprano (SAT) cuentan con un adecuado desarrollo tecnológico en electrónica, comunicaciones y cómputo, para captar datos de la ocurrencia de un movimiento, pero el punto débil son los programas de acción y los protocolos de respuesta.

En la charla de divulgación Sistemas de alertamiento temprano: uso y abuso, desarrollada en el auditorio Tlayolotl de IGf, el ingeniero geofísico y doctor en sismología consideró que el sistema, puesto en marcha hace casi dos décadas en la capital del país, ha enfrentado dos retos, uno técnico y otro social.

El primero, selecciona instrumentación, sistemas de telecomunicación, de análisis de información y emisión de alertas y alarmas en caso de eventos naturales, y funciona de forma adecuada según parámetros internacionales.

El segundo, agregó, define objetivos, usuarios y protocolos de acción para la población en caso de una emergencia. “De nada sirve la tecnología si no sabemos cómo reaccionar”.

Un sistema de alerta temprana sirve para informar con anticipación la presencia de un fenómeno natural como sismo, tsunami, volcán activo, huracán, tornado y deslizamiento de tierra o de rocas, a través de un conjunto de instrumentos de medición, equipos de telecomunicaciones y sistemas de análisis, explicó el experto.

Con un sistema de este tipo se pueden controlar trenes y transporte público, detener líneas de producción en las fábricas y dar entrenamiento a la población, añadió.

México es precursor en este tipo de sistemas y actualmente es uno de los países que lo tiene en funcionamiento en la capital, además de Japón (donde es de alcance nacional y existe el mayor desarrollo y protocolos de asistencia a la población), Taiwán, Rumania y Turquía.

La Ciudad de México es un caso ideal para ensayar sistemas de alerta sísmica, pues se encuentra a 350 kilómetros de la costa de Guerrero, una de las regiones vigiladas con estaciones sismológicas porque bajo su suelo convergen dos placas tectónicas. “Esta distancia nos da 50 segundos de margen para una alerta, suficientes para evacuar a una escuela completa”, concluyó el investigador universitario.





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