lunes, 29 de agosto de 2011

EL BALLET, ALTERNATIVA PARA PROBLEMAS DE APRENDIZAJE


Por Nury Selene Moctezuma Sánchez
México (Aunam). Observo desde en la esquina de un salón de danza amplio, cuyas dimensiones son de aproximadamente tres metros de altura por 10 metros de longitud, con buena ventilación para la renovación del aire, piso de duela barnizado, firme y adecuado para amortiguar las caídas y evitar lastimaduras.

Comienza la clase. De inmediato, las bailarinas se colocan rápidamente, como si fueran soldados que reciben órdenes para formarse, pero a diferencia de éstos, las ejecutantes lo hacen de manera sutil y delicada para dar inicio al calentamiento, previo a la clase para preparar el cuerpo antes de hacer cualquier trabajo físico, mejorar la elasticidad, fuerza y con ello evitar lesiones durante el baile, asegura el maestro de danza Felipe Méndez.

Sin decorados, los muros son blancos “para evitar distracciones y permitir una mayor concentración”, según afirman los profesionales de la danza. También, hay barras de madera colocadas de manera fija y en forma horizontal en cada una de las paredes a una distancia de separación de 20 cm y una altura aproximada de 90 cm respecto del suelo.

De los cuatro muros, dos están cubiertos con grandes espejos, “para que el bailarín estudie y perfeccione su línea”, afirma el profesor Felipe Méndez, egresado del Instituto de Artes Teatrales de Moscú (GITIS), lo cual permite al ejecutante reflejar sus movimientos, observarlos y corregirlos para perfeccionar el baile.

De repente, la música suena y despierta los sentidos, ha comenzado el ensayo general y la pieza Sleeping Beauty (La Bella Durmiente) de Tchaikovsky da lugar para tal escenificación.

Esta bella melodía me produce una serie de emociones: felicidad, pasión, melancolía, nostalgia, todas al mismo tiempo. El sonido rebota en las cuatro paredes y se adentra en los oídos, como el aire entra en los pulmones de manera inevitable y constante a cada momento.

Mis ojos parecen estar hipnotizados, para no perder de vista ni un solo movimiento, evito el parpadeo y sigo a estas diosas danzantes. Sin resistirme, me dejo llevar por el encanto de estas musas hermosas como las aves, cuando despegan del suelo para emprender el vuelo; o como los delfines al desplazarse por el mar a través de las olas, pero ellas por medio de notas musicales.

Continúa la melodía, la cual se encarga de marcar el ritmo y secuencia de los pasos. Las ejecutantes se mueven al compás de la música, realizan algunas posiciones: como el arabesque, en el que el bailarín extiende una pierna hacia atrás en línea recta; el attitude, cuando se extiende la pierna adelante o atrás con una rodilla doblada.

También, realizan giros, como la piruetta, sobre una pierna elevando la otra, y el fouetté, donde la pierna que está libre se desplaza rápidamente en círculos para dar el giro.

Veo sus uniformes: leotardo negro, mallas y zapatillas de Ballet rosas, cabello recogido en chongo y sin ningún accesorio en manos, cuello u oídos para evitar distracciones o lastimadas durante la ejecución.

Terminada la clase, hablo con Carolina Juárez, una alumna que asiste de lunes a viernes con duración de dos horas, a su clase de danza clásica en la Escuela de Danza de la Ciudad de México (EDCM) del Centro Cultural Ollin Yoliztli, localizada sobre la avenida México-Tacuba a un costadodel metro normal, además de realizar sus estudios en la escuela secundaria.

Para ella, el Ballet es una disciplina artística muy rigurosa y necesita una práctica diaria para su control y perfección, “no se trata de hacer movimientos bellos, si no que cada uno de éstos se haga a conciencia, de acuerdo con la música, el ritmo, la técnica y expresión corporal, es así como se diferencia la simple actividad física de la danza concebida como Arte”, afirma.

Para lograr buenos resultados al bailar, Carolina Juárez asegura se necesitan entre otras cosas más: disciplina, puntualidad, constancia, actitud, responsabilidad y sacrificios, al no salir a fiestas, con amigos, dejar el tiempo libre para hacer las tareas e inclusive preferir ir a clase de Ballet en vez de salir con la familia; por esa razón bailar “no es sólo para hacer ejercicio, divertirse o pasar el rato… es una forma de vida”.

Un nuevo mundo artístico

Después de mi experiencia al ver bailarinas ensayar en un salón de danza, donde la imaginación sobrepasó los límites de mi mente, me cuestiono acerca de la importancia que tiene ésta en sus vidas, y de cómo los jóvenes han logrado llevar una vida sana física y mentalmente.

Pero ¿de qué forma ayuda el Ballet a los adolescentes?, -pregunto al aire consciente de no obtener respuesta alguna- No lo sé. Yo no lo sé de cierto, pero lo supongo, como diría Jaime Sabines, aunque esto no se trate de un poema de amor. Razón por la cual decido saber, en primer lugar, el significado de este arte. Y el interés crece cada vez más y más, como el fuego al expandirse por el aire al recorrer y cubrir las hectáreas de los bosques.

Después de haber leído una serie de definiciones, concluyo en su importancia, pues desde que el hombre apareció en la tierra, tuvo la necesidad de moverse para poder sobrevivir al cazar, caminar, comer, expresar sus ideas con ayuda de un lenguaje no articulado a través de gestos y mímica, y fue en ese momento en el que apareció la danza, como una forma de expresión corporal para establecer la base de la comunicación.

Primero surgió como una necesidad para las relaciones humanas; con el paso del tiempo, la importancia de este Arte trascendió en la historia como se puede apreciar en las diversas culturas antiguas, en las cuales por las creencias se rendía tributo a los dioses, a la naturaleza y/o a los héroes con un magnifico baile en agradecimiento a la lluvia, a la luna, al clima, a la comida, etcétera.

Hoy en día existen infinidad de danzas, las cuales reflejan la forma de vivir y comprender el mundo de determinado lugar, pero todas coinciden en que necesitan del cuerpo para poder manifestarse, pues éste es el único medio por el cual se expresa y es el instrumento principal de un nuevo mundo: la danza.

Historia, origen y definición

Sin prórroga alguna, los seres humanos se expresan a través del movimiento. –Es la primera conclusión a la que llego-, pero al pensar en una clara definición sobre este concepto, mi cabeza comienza a dar vueltas y vueltas, como una bailarina de plástico en una caja musical cuando se abre, sin llegar a ningún lado.

En el diccionario de la Real Academia Española, el término Ballet se define como danza clásica de conjunto, representada sobre un escenario, por una compañía que la interpreta; pero ¿Dónde tiene origen?, ¿Por qué?, ¿Cómo?, ¿Cuándo surgió?

En entrevista, con el maestro Héctor Ernesto Fink Mendoza, egresado de la Academia de la Danza Mexicana (ADM) y actual Director de la Escuela de Danza de la Ciudad de México (EDCM) habla acerca del origen y la manera en la cual aparecieron las primeras manifestaciones del ballet.

“Las primeras formas de Ballet en las cortes fueron los entremeses, formas muy toscas que se representaban en medio de los festines con danzas improvisadas y que se aprovechaban de los disfraces para llegar hasta el desenfreno”. Esto fue en 1393, como antecedente y se fue desarrollando esta expresión, hasta llegar a la técnica francesa (base del Ballet), y posteriormente a la rusa, la italiana y cubana.

Esto se encuentra en el libro Breviario de la danza III, que para fines de este año pretendo publicar con la introducción de la maestra de la Ollín Yoliztli y directora de la escuela de ballet clásico, Michel García.

Así mismo, Danza Ballet (dB) y Ballet-Art, páginas electrónicas, coinciden en que esta danza tuvo sus orígenes en 1661 con Luis XIV (el Rey sol), quien fundó en Paris la Académie Royale de Danse (Academia Real de Danza), para sentar las bases y abrir el camino hacia la danza profesional.

Según dB, al principio todos los bailarines eran hombres, quienes también interpretaban los papeles femeninos, y en el siglo XVIII participaron las mujeres, junto con la tentativa de elevarse sobre las puntas de los pies “con la intención de dar realce a la bailarina y crear impresión de ligereza”, afirma la revista.

Aunado a esto, en Ballet-Art se encuentran los precedentes del ballet, conformados por las diversas representaciones en las cortes italianas del renacimiento, donde los espectáculos incluían pintura, poesía, música y danza, las cuales tenían lugar en enormes salas utilizadas para banquetes y bailes.

Los ballets cortesanos desarrollados en Francia, tenían la función principal de entretener a la aristocracia y tuvieron gran éxito, hasta alcanzar su cumbre durante el reinado de Luis XIV, “cuyo apelativo de Rey Sol, derivó de un papel que ejecutó en un Ballet”, afirman las fuentes.

En cuanto a la definición de este Arte, dB expone sobre su origen, el cual nace de la palabra latina ballare que significa bailar, remontada ésta en las cortes italianas, confirma en su artículo: desarrollo del ballet y de la danza contemporánea.

Para contribuir en el concepto, Ballet-Art expone es “una forma de danza teatral, cuya técnica consiste en posiciones y movimientos estilizados, elaborados y codificados a lo largo de los siglos dentro de un sistema bien definido, aunque flexible, llamado ballet académico o danza de escuela”.

La madre de las danzas

El Ballet se considera como la madre de todas las danzas, así como la cultura Olmeca es la madre de todas las culturas de México. “Lo que diferencia al Ballet de otras formas de danza es su técnica”, asegura en el artículo El devenir del Ballet, Coral Zayas, quien es bailarina, coreógrafa y maestra mexicana.

La maestra Coral habla acerca de la transformación de este Arte: de las cortes francesas a la época moderna. Se refiere a la danza clásica, como la disciplina que “aspira sobrepasar las limitaciones del cuerpo humano y reta las leyes de la física” con los saltos, giros y zapatillas de punta, los cuales “pretenden convertir el cuerpo en un instrumento por la práctica constante y por la mente orientada hacia la voluntad de libertad”.

En sus investigaciones, reconoce al ballet, como el origen de las danzas, porque continúa su tradición y búsqueda como un lenguaje (no verbal) del cual se pueden utilizar sus técnicas depuradas para un trabajo corporal meticuloso y previamente estudiado. Razón suficiente para reiterar: es la madre de las danzas.
Preparación

La danza clásica es única e inigualable, pues para su ejecución se requieren de ciertas características: la técnica, disciplina y constancia, las cuales hacen de ésta, un bello Arte, el cual exige perfección,pues para su realización profesional se requiere de años de estudio.

Con el tiempo se han desarrollado diversos sistemas de preparación para el ballet, que reciben el nombre del país (técnica Cubana) o el de los profesores. Pero en la realización, la técnica dependerá de la preparación y estilo de los ejecutantes.

Precisamente, la preparación se da en los salones de clase a los que deben acudir diariamente todos los bailarines para mantener su cuerpo fuerte y flexible; como Carolina Juárez, quien practica Ballet desde pequeña y ha logrado, además de mantener un buen cuerpo físico, madurar en su forma de ser y pensar respecto a las decisiones que toma en su vida.

Servidor para la enseñanza


El maestro Fink, llamado así por sus colaboradores, amigos y ahora por mí, es un hombre de gran altura, pero ésta es menor que su carisma, sencillez y alegría. A pesar de ser un hombre maduro, su rostro es símbolo de niñez e inocencia; su piel y cabellera blanca, son reflejo de la sabiduría que ha adquirido con el tiempo y de los más de cuarenta años a los que se ha dedicado a la danza.

Comienza a hablar sin dejar de sonreír en ningún momento, su voz se asemeja a la del ruiseñor, que armoniosamente sirve para deleitar a todo aquél quien logra escuchar la bella melodía, y junto con el movimiento de sus manos inicia su discurso.

Me gradué en la Academia de la Danza Mexicana de Bellas Artes (ADM) con dos carreras: la de danza contemporánea y con la de danzas populares mexicanas, pero bailé clásico, danza oriental y española. También realicé estudios dancísticos en Europa, Asia y EU.

Desde el primero de enero de 1971 soy director de esta institución -Escuela de danza de la Ciudad de México (EDCM)-, y pues ya tengo más de la mitad de mi vida aquí sentado. Estar aquí, trabajando en la dirección de esta escuela, con la contribución de material bibliográfico y para servir a México, a la juventud y a la niñez ha sido uno de mis principales objetivos y es una satisfacción muy grande porque la misión de un educador es servir a los alumnos, para que mediante la enseñanza de la danza, aprendan y desarrollen una mejor vida.

Pero eso no es todo, el maestro Fink, habló también acerca de lo que el Ballet produce en los jóvenes que lo practican.

En primer lugar, es una disciplina muy fuerte, rigurosa y dura, pero a la vez maravillosa, pues proporciona a la persona en cuanto a su carácter: seguridad, decisión y actitud, así mismo produce sensibilidad, conciencia y reflexión, crea personas más cultas y responsables.

Además, físicamente les da un porte diferente, presencia, elegancia y un mejor desarrollo físico; también, les sirve como experiencia en la vida futura, al expresarse ante cualquier público ya sea al bailar o en alguna situación de la vida cotidiana. Finalmente, la danza influye en el desarrollo de los músculos y el sistema esquelético.

Terminada la entrevista, regreso a mi casa. Después de comer, cuando el crepúsculo está próximo a expirar y la luna aparece resplandeciente e inquieta para suplir el ocaso, continuo con mi investigación para comprender (entre otras cosas) porqué este arte es más que una simple ejecución de pasos.

La importancia de realizar danza

Con base en lo mencionado por el maestro, concluyo que la danza es una forma de comunicación artística en la que se pueden expresar emociones, sentimientos, estados de ánimo, pensamientos, ideas etc. También es un medio para divertirse, entretenerse y jugar sanamente mediante movimientos rítmicos del cuerpo.

Pero además, la práctica de cualquier tipo de danza, y más aún del ballet clásico en la etapa de la infancia, contribuye a mantener una buena salud, pues es una forma productiva de hacer ejercicio porque sirve para mejorar las habilidades físicas como la flexibilidad, coordinación y fuerza.

También, tiene como finalidad crear consciencia corporal, fomentar una mayor retención de memoria y desarrollar capacidades como la imaginación, creatividad, improvisación y expresión, mediante ésta disciplina artística que promueve la sensibilidad, responsabilidad y madurez en los niños (como en Carolina Juárez).

Estas son las mejorías más reconocidas en las personas que practican Ballet, que de manera benéfica contribuyen en el crecimiento y desarrollo integral del niño para la etapa de la adolescencia. Sin embargo, al realizar ésta, existen muchos más beneficios de los que se cree.

El ballet clásico, entre otras cosas, ayuda a prevenir o a mejorar problemas que se pueden desarrollar durante la formación escolar con dificultades en el aprendizaje de los niños como trastornos del desarrollo psicomotor y/o emocionales como son el déficit de atención, el trastorno de lateralidad, alteraciones de la maduración, trastornos del esquema corporal y la hiperactividad.

He aquí la razón de porqué no sólo es recomendable para los niños, iniciarse en el mundo de la danza, si no que es necesaria su práctica y ejecución como una materia correctiva y preventiva de problemas en el desarrollo psicomotriz, los cuales, al presentarse impiden a los niños desenvolverse adecuadamente en las actividades diarias, tan simples como lo son escribir, moverse y hablar.
Coordinación y manejo del cuerpo (psicomotricidad)

Para poder hablar de cómo la danza ayuda de forma muy completa en los niños para prepararlos a las etapas posteriores con un mejor desarrollo físico, como lo sabe todo el mundo, pero además con un gran desarrollo mental que les permite prevenir y/o disminuir posibles problemas que se pueden presentar en su cuerpo, es necesario recalcar la importancia que tiene el conocimiento del cuerpo, así como lo es saber los nombres por los que se conocen éstos.

A manera de clarificar el significado de los conceptos utilizados aquí, designaré este capítulo para una mejor comprensión del tema.

En el libro Lenguaje, aprendizaje y psicomotricidad, de julio De Quiros y Orlando Schrager, se entiende a la psicomotricidad como “a la educación del movimiento, o por medio del movimiento, que procura una mejor utilización de las capacidades psíquicas”, donde por movimiento se comprende a toda acción que permite el desplazamiento desde un lugar o espacio a otro y los efectos que de ello resulten, y por motricidad a la capacidad de generar movimientos.

Aunado a esto, en entrevista, el Licenciado en Psicología egresado de la Facultad de Psicología de la UNAM, Fernando Vázquez, dice que la psicomotricidad es muy importante para la coordinación del organismo y habla al respecto.

La psicomotricidad es importante porque hace posible que las personas no solamente desarrollen su adaptación al medio ambiente de forma básica como es caminar, comer, respirar, etc. sino que también, cada uno logra desarrollar habilidades, cuando tienen control sobre sus movimientos corporales que pueden ayudarle para mejorar muchas veces algunos padecimientos como estrés o ansiedad.

No necesitamos estar atentos a esta actividad, es algo que se va desarrollando con el tiempo, pero hay personas -como Teresa Yolizma, de la que se hablará más adelante- que no logran desarrollar éstas para adaptarse a su medio y poder desenvolverse cómodamente en su vida diaria (escuela, amigos, familia).


A esto se le conoce como problemas en el desarrollo psicomotriz, los cuales se detectan particularmente en la esfera de la educación, por ejemplo cuando un niño escribe mal las palabras, no es capaz de pronunciarlas correctamente o tiene una confusión importante en la redacción o el razonamiento matemático; esto es importante porque cuando las personas resuelven problemas de carácter lingüístico o aritmético, hacen uso de su cuerpo de una manera importante y si los niños no pueden hacer uso de su cuerpo para comprender su entorno, entonces no podrán desarrollar habilidades físicas ni mentales.

Por eso es en buena parte, un buen desarrollo psicomotriz implica una adaptación eficiente al medio ambiente, tanto escolar, pero también social- concluye el especialista.

Los trastornos del desarrollo psicomotor, según la página psicologoinfantil.com, reflejan siempre alteraciones en las que se ven afectados varios aspectos del desarrollo del niño, por lo cual es importante intervenir para evitar que este problema repercuta negativamente en otras áreas del niño y en su desarrollo.

Pero ¿cómo se puede obtener un buen manejo del cuerpo o desarrollo psicomotriz? Antes de que se presenten estos problemas o inclusive cuando ya estén presentes, es importante tener una buen conciencia y coordinación motriz, la cual se puede obtener con la práctica del Ballet pues es una disciplina muy efectiva.

También, en la intervención de estos problemas, se pretende buscar que el niño consiga un mayor dominio sobre su propio cuerpo para ser más autónomo e independiente, donde no se descuiden sus relaciones que éste establece con el entorno –esta es una buena razón para utilizar la danza, pues ayuda al niño a relacionarse y comprenderlo-.

El beneficio de la danza no es una leyenda, es una realidad

La llamaron como una bailarina: Yol-izma. Palabra compuesta de dos vocablos de la lengua náhuatl: Yol, corazón; Izma, mujer sensible, es el seudónimo dado por el doctor Atl (Gerardo Mourillo), gran pintor y escritor mexicano de la época de la Revolución Mexicana, cuyo nombre significa latido de corazón, a esa mujer única, de gran belleza y personalidad, poseedora de firmes convicciones, reconocida como una excelente ejecutante y crítica de la danza.

Como si fuera la reencarnación de aquella danzante azteca nombrada, en el libro de César Delgado M. como “Yol-izma: la bailarina de las leyendas”, ahora frente a mí, Teresa Yolizma Núñez Cruz, posee una belleza singular, cabello corto a la altura de la oreja y negro como la sombría noche como sus ojos, los cuales contrastan con su piel blanca.

Nacida en el D. F., de 22 años de edad, hace honor a su nombre, es bailarina de ballet, y demuestra su admiración por ese personaje dancístico, “ella –Yol-Izma-, decía que un verdadero bailarín tenía que ser capaz de ejecutar todas las danzas, tenía que hacerlo todo; el defolclor tenía que estirar como uno de ballet y viceversa con el zapateado regional”.

Nadie de su familia se dedica a la danza, pero a su mamá le gustó el nombre, pues era muy bailadora y tras haber buscado junto con sus tías, las cuales eran cantantes y participaban en Bellas Artes y en el Coro del Ejército, se toparon con la leyenda de ésta bailarina, la cual llamó su atención y como anillo al dedo eligieron nombrarla así.

Detección de un problema

En un ambiente acogedor, sobre el sillón rústico con base de madera y bordados color café, proveniente de la grabadora, se escucha Prelude, pieza de la música clásica de Bach, famoso compositor, mientras “Girasol”, un gato de ojos verdes y pelaje claro como el amanecer, salta subrepticiamente sobre mis piernas para ser acariciado.

Riendo, como si fuera cómplice de las travesuras de su mascota, Tere (como suelen decirle sus amigos), toma al animal entre sus brazos y habla -mientras se mantiene esa sonrisa en su rostro- acerca de ella y la manera en la que la danza cambió su vida.

Además de bailar, me gusta escuchar música, cantar y actuar; soy amante de las Artes y aprecio la escultura, pintura y fotografía; disfruto de la lectura, en especial los cuentos, mi favorito es “Las mil y una noches”; también me gustan los idiomas sobre todo el inglés, creo lo domino en un 90%.

No me gustan las matemáticas, -confiesa a la vez que en su rostro se manifiesta un gesto de rechazo- siempre he sido malísima, me distraigo demasiado, no puedo con los números; cuando era pequeña me equivocaba en todos los ejercicios y hasta reprobé quinto de primaria por no pasar matemáticas.

Olga Cruz, su madre, decidió inscribirla en clases de regularización. Debido a los problemas de aprendizaje de su hija, la cambiaron a una escuela donde tuviera mayor atención; realizó exámenes y éstos diagnosticaron en primer lugar, dislexia: problema al escribir.

Respecto a esto, el psicólogo Fernando Vázquez, con Maestría en el Análisis de la Conducta y Doctorado en Análisis de la conducta, en entrevista afirma, la dislexia “es un conjunto de dificultades para entender y escribir lenguaje en un orden, o en la secuencia apropiada y también es la incapacidad para poder producir correctamente algunos grafismos, como los niños que confunden la D y la P, que las invierten; o la Q y la P, que las invierten en posición”.

Como parte de la terapia, a la que se tuvo que someter Yolizma para disminuir este problema, resolver crucigramas y sopas de letras era la tarea diaria para ejercitar su mente. Como resultado mejoró su escritura, pero siempre los números eran su talón de Aquiles: por más que le enseñaran no retenía la información.

Al finalizar la primaria, fue cuando Yolizma tuvo problemas con las matemáticas. Después, comenzó a presentar ansiedad, tenía la sensación de hacer cosas y no podía dormir -según ella porque tenía energía guardada-, pero solamente iba a la escuela, a veces a la fuerza, se aburría, se desesperaba e inquietaba y no podía concentrarse.

Más tarde se detectaría la causa de estos problemas en su vida escolar, ella presentaba las características del Trastorno de Deficiencia de Atención con Hiperactividad(TDAH).

Relacionado a esto, el distinguido escritor y conferencista José Manuel Piedrafita Moreno, en su libro El trastorno de deficiencia de atención, afirma que los síntomas más comunes de éste son: a) distracción, se presenta poca atención continuada a las tareas; b) impulsividad, el control de los impulsos está afectado y c) hiperactividad, actividad excesiva y agitación física.

Estos son los mismos síntomas que presentaba Yolizma, durante su niñez, pues su vida académica tenía un bajo rendimiento porque era obstaculizada por uno de los trastornos de aprendizaje más comunes en la actualidad: TDAH.

Solución inesperada

Luego, por recomendación de un amigo, Yolizma tomó clases de ballet en la Casa del Lago del Bosque de Chapultepec con el maestro Felipe Méndez, y poco a poco se dio cuenta que en la escuela ponía más atención y al llegar a la cama dormía instantáneamente.

“Al tomar clase de Ballet, los ejercicios me cansaban y a veces hasta dolían, pero al terminar sentía una paz interna, me relajaba y eso me distraída en mi juventud”, -afirma al mismo tiempo en que respiraba profundamente para dar paso al aire-.

El resultado de haber practicado ballet, asegura la bailarina, fue haber logrado vencerse a sí misma, a madurar, a derrotar todos los límites, físicos y mentales, y las creencias que ahora ya no existen, a sobreponerse ante los obstáculos de la vida, “ahora el amor es danza, la libertad es danza, es mi futuro y mi proyecto de vida”, asegura constantemente.

Teresa Yol-Izma, declara con la danza mejoró internamente su cuerpo y así mismo su mente, pues para poder realizar los ejercicios que le ponían en las clases, tenía que hacer uso de su memoria y coordinación, es decir, pensar en lo que iba a hacer para después poder manejar su cuerpo y así mismo los movimientos de éste.

Con la danza aprendí a canalizar esa energía y la ansiedad disminuyó, con ayuda de mi imaginación y la lectura -elemento indispensable, puesto que realizar este Arte implica teoría y práctica-, para tener fundamentos y crear con ello un movimiento inteligente en mis clases y lo más importante, en mi vida.

Es muy recomendable practicar danza como un medio para conectarse con uno mismo y conocerse, por eso todos deben de danzar, porque conmigo hizo un milagro al ayudarme a pensar, reflexionar y entender lo que tenía que hacer.
Fracaso escolar

Este estudio está enfocado en los trastornos que contribuyen o propician el fracaso escolar, denominados de forma global como trastornos del aprendizaje y en el Ballet como una materia correctiva, preventiva y/o alternativa para evitar o disminuir (con la práctica, dichos problemas en el aparato psicomotriz.

Según psicologoinfantil.com, éstos se dividen en dos grupos: los trastornos específicos del desarrollo y los trastornos del aprendizaje.

Entre los trastornos específicos del desarrollo, están la dislexia, dificultad por distinguir las letras, su orden y ritmo en una palabra y/o una frase; disgrafía, problema específico de la escritura, con la inversión de sílabas u omisión de letras; la discalculia, trastorno del cálculo aritmético, al confundir números o invertirlos y el retraso psicomotriz, retraso en las áreas psicomotrices, que de manera negativa repercute en los aprendizajes escolares, pues la psicomotricidad es la base de todos los aprendizajes.

En los problemas de aprendizaje, el de mayor índice presentado en los niños, es el Trastorno por Déficit de Atención, razón por la cual Yolizma, es el personaje central en este reportaje, pues presentó los dos tipos de trastornos: en el desarrollo motriz, al presentar dislexia (por no poder escribir correctamente) y discalculia (por no entender las matemáticas) aunados con el trastorno del aprendizaje, déficit de atención, los cuales hicieron efectivo su fracaso escolar al reprobar un año de estudios.


Trastorno por déficit de atención con Hiperactividad (TDA)

Según el libro El trastorno de deficiencia de atención, de Piedrafita, con TDA, se presentan estas características: aislamiento o distanciamiento, pobre realización académica, alguna incapacidad de aprendizaje, excesiva ansiedad o timidez, dificultad para mantener la atención, dificultad para organizar tareas, olvido de las tareas diarias y facilidad para distraerse.

Con TDAH (con hiperactividad), se presentan estas características: inquietud con las manos y con los pies, incomodidad al sentarse, hablar excesivamente, a veces responder con brusquedad, dificultades para esperar en una fila, impulsividad y fuertes explosiones de temperamento.

Aunado a esto, Maura J. Ramírez Flores, profesora de la Facultad de Psicología de la UNAM, Licenciada en Psicología en el área de Psicofisiología, con Doctorado en pacientes con traumatismos craneoencefálicos, en entrevista, afirma “los niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad lo que no pueden hacer es darle la atención necesaria a una tarea, pues se distraen con facilidad.

Para remediar este problema en la regulación motora, ha hecho diversos estudios, pero “en los que yo he trabajado, con técnicas de Thai Chi y otras actividades físicas para mantener el control de atención de los niños, sin embargo, también se pueden aplicar estos estudios con la danza”.

En los cuales se busca aumentar los periodos de atención centrados en la persona donde se ve como esta su posición, los movimientos de brazos, piernas, etc. “Todo esto mediante una serie de movimientos lentos, que requieren una concentración para poder realizar la tarea de forma adecuada enfocada en los procesos de atención”.
Soluciones alternativas

El licenciado en Psicología Fernando Vázquez, justifica las razones por las cuales se considera importante la intervención no simplemente de la danza, sino de cualquier tipo de actividad física para intervenir en estos problemas.

Las personas que presentan estos cuadros, se benefician muchísimo con un conjunto de estrategias de intervención temprana relacionadas con sus actividades, donde implican la disciplina y la supervisión de sus padres, y en la escuela una atención específica para ellos, sin embargo una actividad deportiva es importante para el desarrollo de una imagen corporal – buen estado del cuerpo-.

La danza es una actividad muy interesante, la concebimos sólo como una actividad artística y estética, sin embargo, también tiene muchas ventajas para mejorar deficiencias que pueden llegar a existir en un momento dado.

La importancia que tiene, como una alternativa para problemas como déficit de atención es fundamental, por la conciencia corporal que se utiliza al tratar de coordinar los movimientos de una coreografía.

Sin embargo el Psicólogo experimental, hace énfasis en que este tratamiento no funciona si la actividad física no es de agrado para el niño, pues si es presionado, los resultados serán contradictorios. “la danza seria una opción siempre y cuando la persona se sienta atraída por ella, el error seria imponer una medida terapéutica”, afirma.

Finalmente, para saber cuál es la mejor opción o alternativa, se tiene que tener un buen diagnostico, elaborado por profesionales, en donde se vean los problemas que presenta el niño, y posteriormente se podrá poner una actividad basada en ejercicios frecuentes.

Entre la serie de tratamientos que pueden ayudar para tratar, prevenir o mejorar estos síntomas, el educador Piedrafita afirma su libro (anteriormente mencionado), “es importante que los niños hagan todos los días alguna actividad física que los ayude a desprenderse de la energía sobrante”, por lo que recomienda la práctica de alguna actividad física como el Tai Chi, Yoga, natación, artes marciales, meditación, etcétera.

Así mismo, sugiere como alternativa el Ballet o danza para el tratamiento y control del cuerpo. “El ballet clásico, la danza moderna, el claqué (tap dancing en inglés) y cualquier otra forma de baile que tenga una disciplina y haga que el niño aprenda a conocer su cuerpo y a manejarlo es buena para que éste descargue sus energías”. La cual debe realizarse al menos tres veces por semana.

He ahí las razones de por qué el Ballet puede ser una alternativa para los problemas de aprendizaje que afectan gravemente a los niños durante su vida escolar y de cómo puede mejorar ésta con la práctica de un arte riguroso, siempre y cuando sea de agrado para el que lo padece.

Entonces la danza es una de las artes más bellas, estéticas y magníficas por medio de la cual, las personas pueden crear movimientos, utilizar la imaginación y divertirse al mismo tiempo, pero eso no lo es todo. En primer lugar, sirve para adquirir un adecuado desarrollo físico, por las horas de esfuerzo para su realización; además, ayuda en la formación de la educación y la cultura al crear en los ejecutantes mayor madurez, conciencia, responsabilidad y disciplina.

No obstante, los beneficios de la danza, van más allá de lo que parece pues también es una forma de ejercitar la mente; el bailarín antes de realizar cualquier movimiento con su cuerpo, utiliza su pensamiento para crear, sentir y después expresar, como asegura Yolizma “se baila con la cabeza, no con los pies”.

Es por ello que el ballet, al exigir a los bailarines un alto grado de concentración para poderlo realizar, puede ayudar como una materia formativa, a prevenir y/o tratar posibles problemas que se pueden presentar como obstáculos, durante el desarrollo de los niños.

Por esto, para prevenir el fracaso escolar, es importante intervenir tempranamente en los niños con un método que propicie su buen desenvolvimiento con el entorno y que sea de su agrado, por esto sólo en caso de que el ballet sea de interés para el menor y que éste pueda realizarla sin ningún problema, se puede tomar como alternativa este arte, el cual tiene muchas más ventajas de las que normalmente se conocen.





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