martes, 24 de mayo de 2011

UNIVERSITARIOS PA’ JUÁREZ


  • Pedirán apoyo de la institución para unirse a la marcha encabezada por Javier Sicilia
Por Pablo Saldaña Amador
México (Aunam). Desde los discursos más radicales e incendiarios hasta los moderados y conciliadores, desde Ciudad Juárez hasta Chiapas, el Auditorio Ricardo Flores Magón de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM aglutinó expresiones y reflexiones rebeldes; mientras una pantalla proyectaba los nombres de los muertos imputables a la “guerra” desatada por el gobierno, una lista interminable.

La presencia del poeta Javier Sicilia fue el pretexto para reunir voces inconformes con la situación de inseguridad que vive el país, colectivos estudiantiles, familiares de víctimas de la violencia ocasionada por la llamada “guerra contra el narco”, organizaciones sociales, obreras y campesinas, hasta militares. Ideologías y planes diferentes en debate con un solo fin: marchar todos juntos hasta Ciudad Juárez.

En este sentido, estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) anunciaron que la rectoría de esta institución los dotaría con camiones y recursos para que pudieran unirse a la movilización.

Ante esto, Julián Contreras, miembro de diversas organizaciones en la ciudad fronteriza, exhortó a los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México a pedirle al rector José Narro Robles su apoyo para que pudieran integrarse a plenitud. Hubo aprobación unánime.

Julio Pisanty, Luis Hernández Navarro, Carlos Fazio y Contreras, entre otros, acompañaron al escritor morelense en el foro Ante la emergencia nacional, discutamos el pacto, donde se analizaron algunas posturas respecto al movimiento ciudadano que exige al gobierno federal, principalmente, la desmilitarización del país, y asumir un enfoque de seguridad ciudadana.


¡Fuera Calderón! ¡Fuera Calderón!, gritaban algunos jóvenes que clamaban por un movimiento derrocador, similar a los ocurridos en los países del norte de África hace unas semanas; otros coincidían con la postura del investigador Pietro Ameglio de asumir una postura “gandhiana” de resistencia civil pacífica, algunos más se pronunciaban por pactar con el gobierno; los menos, sólo observaban.

Fazio y Hernández Navarro contextualizaron la situación y dieron a conocer algunas experiencias previas acontecidas alrededor del mundo cuando un país se encuentra, como México, en emergencia nacional. Julián Contreras narraba la historia de algunos de los movimientos sociales que actualmente luchan en Juárez por la paz, la seguridad, la justicia y la dignidad; movimientos tan disímbolos como los que se encontraban en el abarrotado auditorio puma.

Hablaría entonces Javier Sicilia para exponer la necesidad de acordar primero una dirección clara para el movimiento, en términos ideológicos, antes de fijar la meta. Aclaró que la marcha planeada de Cuernavaca a Ciudad Juárez debe servir para unir esfuerzos y olvidar las viejas querellas, pues “en la izquierda no necesitamos a la derecha para darnos en la madre".

También se escucharon las voces de madres de familia cuyos hijos fueron asesinados por un comando armado en el norte del país, y ante lo cual el Ejecutivo nacional respondió con lo que ellas consideran “burlas y descalificaciones”. Para estas mujeres la lucha no terminará pronto, pues la meta es la justicia.


Voces obreras, militares y estudiantiles de diversos perfiles hicieron uso del micrófono para manifestar su solidaridad y adhesión al movimiento. Lamentaron que haya tenido que ocurrir el homicidio de Juan Francisco Sicilia Ortega para que el pueblo, a la voz del poeta, se levantara unido.

Aclararon que el gobierno debe escuchar estas peticiones y asumirlas como un mandato soberano, no como una propuesta o petición de limosna, y se presentaron los primeros acuerdos para ir en pos de un paro nacional, como recurso último de exigencia y manifestación social. Además, se dieron a conocer algunos avances de investigaciones realizadas por estudiantes de posgrado de la Máxima Casa de Estudios que buscan ayudar a la comprensión de la problemática nacional.

José Francisco Gallardo, ex general del ejército mexicano y reconocido por su labor a favor de los Derechos Humanos, apuntó hacia la necesidad de generar una estrategia capaz de hacerle frente a la propuesta del gobierno, que a todas luces, dijo, amenaza con militarizar aún más el territorio nacional e imponer al próximo gobierno, mediante el uso de las fuerzas armadas en todos los ámbitos políticos, sociales, educativos y, sobre todo, electorales.

Más de medio millar de personas participaban de una u otra manera en la búsqueda de acuerdos para enfrentar la situación, pero más de tres horas no serían suficientes. Javier Sicilia anunció su partida pero quedó en el ánimo de los presentes la necesidad de seguir discutiendo y reflexionando juntos y en voz alta, así como de llevar estos debates al grueso de la población.

“¡Vámonos pa’ Juárez!” fue el grito final del poeta, junto con la invitación a ser solidarios, pero sobre todo unirse a la lucha por un México mejor. El espíritu de las víctimas, como aglutinador moral, acompañará a quienes se unan.




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