miércoles, 20 de octubre de 2010

CAOS AÉREO: EL CIERRE DE MEXICANA DE AVIACIÓN

Por Katia Rodríguez Rodríguez
México (Aunam). Los medios de transporte son una importante fuente económica para el país. Uno de ellos son las aeronaves, que permiten no sólo agilizar el movimiento de las mercancías vía aérea sino ayudan al sector turismo y a los negocios. Países como Estados Unidos, con el atentado a las Torres Gemelas en 2001, han visto la relevancia e impacto que causa el que decaiga la actividad económica en este sector.

Debido a una latente y virtual quiebra financiera, el 28 de agosto del presente año se anunció el cese de operaciones de Mexicana de Aviación. Tras el anuncio, se han presentado una serie de afectaciones económicas que han impactado principalmente a los clientes, acreedores y a los mismos aeropuertos.

Luis Román Sotelo, de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México, en entrevista para Aunam, analiza la situación de la aeronáutica mexicana y algunos de sus posibles escenarios futuros.

Los antecedentes del problema

Mexicana de Aviación surgió en 1921 como una aerolínea de transportes de correos y pasajeros fundada por los estadounidenses Lloyd A. Winship, Harry J. Lawson y Elmer C. Hammond. Al paso del tiempo, la empresa pasó por manos de empresarios mexicanos y el Grupo Falcón, hasta ser el Grupo Posadas dueño de Mexicana en 2005. Tras la crisis en el grupo aeronáutico, Tenedora K la adquirió el 21 de agosto; sin embargo, no pudo sacar a flote la compañía.

-¿Qué fue lo que llevó a Mexicana a caer en esta situación actual?

-Los sueldos muy elevados del personal de Mexicana, desde trabajadores, aeromozas, directivos, etcétera. Otro aspecto son las prestaciones excesivas. Los trabajadores de las líneas aéreas cuando quieren ir de un lugar a otro se les cobra una cantidad simbólica porque está en sus prestaciones.

Era representativo lo que pagaban y podían llevar a sus familiares de viaje. La única limitación que les ponían era que debía de ir el trabajador de la línea aérea. Así le hacía, acompañaba a sus familiares a Cancún de ida y regreso. Les salía a 100 pesos el viaje redondo, y era lo que cobraban hace como diez años.

También fue por el exceso de “sangría” que los directivos o dueños de la aerolínea le quisieron sacar. Yo casi estoy convencido y seguro de que retiraron de los recursos que tenía la empresa, se llevaron capital y parte de utilidades.

Los ejecutivos ya vislumbraban que iban hacia una situación financiera difícil y ellos se salieron antes de que se presentara como tal la crisis. Los exdueños todavía dejaron con algo de recursos a Mexicana, pero de cierta manera, descapitalizaron a la compañía.

La situación actual

El economista analiza a los que se han visto perjudicados y beneficiados en este problema: En primer lugar, afecta a todos aquellos que ya eran clientes de Mexicana. Al dejar de prestar ese servicio y ahora tienen que tomar el de otra línea aérea, pero a un precio mayor, tienen que desembolsar un poco de más dinero. Los otros afectados son los acreedores, y dentro de ellos hay muchos que eran clientes.

Está la gente que les arrendó los aviones a Mexicana, los cuales tienen en los aeropuertos de aquí. Ya se los están solicitando, pero la legislación protege en este caso a Mexicana.

También se encuentran los trabajadores. En una primera instancia está en riesgo su trabajo. Además les están pagando menos de lo que habían acordado. Con todo y que los trabajadores y pilotos acepten las condiciones iniciales que se preveían en el plan de negocios que habían establecido, va a estar bien difícil sacarlo adelante.

A los aeropuertos les está afectando porque tienen convenios con las líneas aéreas y les ofrece un servicio. Cada vez que aterriza o despega una aeronave, cobra una especie de derecho. Entonces el hecho de que no despeguen y no aterricen ya les está impactando en ingresos que tenían previstos para este año.

De momento eso está generando que también Aeropuertos y Servicios Auxiliares de México (quien administra al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México) se esté convirtiendo en un acreedor de Mexicana. Y si esto sigue avanzando, va a seguir aumentando la cantidad de dinero que le adeuda precisamente por estar ahí ocupando un espacio que otra aerolínea podría pagar.

Entre los beneficiados, Luis Román Sotelo ubica a las demás líneas aéreas que operan en México, porque aumentaron el precio de sus boletos. “Lo que está sucediendo en nuestro país es que Mexicana era uno de los principales servidores del sector. Al dejar de operar deja una parte importante del mercado que no se puede movilizar como estaba acostumbrado”, y eso origina una mayor demanda para las otras líneas aéreas.

Asegura que las aerolíneas aumentan de precio las rutas que tenía Mexicana, al estar seguros, de acuerdo a las leyes del mercado, de que por la ausencia los clientes comprarían su boleto al precio que fuera.

También está beneficiando a la industria aeronáutica nacional. En general, se está permitiendo a las aerolíneas a aumentar un poco su margen de utilidad sin que se hayan visto impactadas por costos.

Regularmente una empresa o una actividad económica aumenta precios derivado de que aumenten costos. En el caso de la aeronáutica, es el precio del combustible. Ahorita el combustible ya no ha tenido tantos aumentos, entonces no es justificación el hecho de que lo suban tanto nada más por la salida de una aerolínea, cuestionó el especialista.

La intervención del gobierno.

El gobierno mexicano históricamente ha intervenido en dos ocasiones para salvar de la quiebra a Mexicana de Aviación. La primera fue en 1982, cuando el empresario mexicano Crescencio Ballesteros y su grupo venden la aerolínea; el gobierno adquirió el 54% de la empresa. Después de que inversionistas privados adquirieron el control, con la crisis del Tequila en 1995, las aerolíneas Aeroméxico y Mexicana tuvieron que pasar de nuevo a manos del gobierno.

Unos de los reclamos actuales de los trabajadores de la aerolínea es que el gobierno no haya intervenido en el problema, rescatando a Mexicana para que esta vuelva a trabajar. Sin embargo, Luis Sotelo no lo considera conveniente:

“Rescatar empresas que han operado de manera incorrecta o mal no es el papel del gobierno, y es a costa de los recursos presupuestales que son derivados de los impuestos de tanto personas físicas como personas morales de nuestro país. El papel del gobierno está en que todas las prácticas que se apliquen desde el punto de vista laboral, fiscal y administrativo se lleven de manera correcta”.

Asegura que tampoco puede ser un Estado benefactor como lo hizo la década de los 70, cuando si una empresa entraba en problemas financieros, el gobierno la compraba y le inyectaba recursos para hacerla rentable. “Los gobiernos de otros países están vendiendo la participación que tenían en empresas, porque no es el papel del gobierno. El papel del gobierno debe de ser otro: resguardar la seguridad de empresas, ciudadanos e instituciones”.

Aunado a esto, otro obstáculo para el rescate de Mexicana es Tenedora K, la cual compó en mil pesos el 95% de las acciones. Para Sotelo, “Tenedora K lo hizo un poco por avaricia en el sentido que ella quería tener primero los papeles de Mexicana y después revenderlos. Mi suposición era que el gobierno la apoyó.”

-¿Pero no le beneficiaria el gobierno a largo plazo?

-Si hiciera una evaluación ahorita de cuánto debe de los salarios caídos, más los acreedores y el dinero que se debe inyectar para poder operar una vez más la compañía, yo creo que es una cantidad inconveniente para que el gobierno tomara ese riesgo.

Nadie garantiza que va a trabajar en condiciones óptimas. Además hay presión de los acreedores y trabajadores. Los sueldos que tienen los trabajadores, tanto los pilotos como las aeromozas, y las prestaciones de alguna manera era uno de los argumentos que se tenían antes de la quiebra. “Los sindicatos nunca fueron flexibles. Ahora que están viendo en riesgo su base laboral, están tratando de ceder. Inclusive en últimas fechas hemos escuchado en la radio que las aeromozas y los pilotos están de acuerdo en que les reduzcan el sueldo, pero nada más bajo ciertas condiciones”.

El futuro de la aerolínea

-¿Qué posibilidad hay que Mexicana vuele?

-Lo veo muy difícil con en el anuncio de que IXE Grupo Financiero se salía para elaborar el plan de negocios. Generalmente se necesita de una institución financiera porque es la que en un momento dado puede estar interesada en inyectar recursos. Como IXE ya se retiró, hasta el momento no tengo conocimiento de que haya otra institución interesada en financiar las actividades.

El sindicato, asegura Román Sotelo, seguramente va a seguir presionando para que el gobierno la rescate; pero lo ve muy difícil, porque en este momento también está el estira y afloja en la Cámara de Diputados y Senadores sobre el presupuesto del gobierno para el año que viene. “Yo no lo creo factible”.

Por ello, esto le debe servir a todas las aerolíneas mexicanas para reflexionar sobre las condiciones correctas en las que deben laborar, y debe sensibilizar a los sindicatos para que sean más flexibles.

“Tienen que ceder los sindicatos”, sobre todo si no quieren que ocurran recortes de personal; entonces, como en Estados Unidos, que trabajen por días. No se recortan los trabajadores pero sólo les pagan los días que trabajan. “Sería cuestión de que los sindicatos en México estuvieran conscientes de eso, que lo asimilaran y lo aceptaran”.

Otro elemento es que los directores generales de las aerolíneas no incurran en los mismos problemas de Mexicana. Si no aprendieron algunos ejecutivos esta enseñanza pues se corre el riesgo de que otras líneas aéreas puedan caer en lo mismo; “pero yo creo que no debería de darse, no se debería presentar otro problema similar”.

Una nueva posibilidad

En los últimos días, el nombre del mexicano Carlos Slim se ha estado mencionando como uno de los posibles empresarios que pueda salvar a Mexicana de Aviación. Luis Sotelo considera que al final de cuentas va a quebrar; sin embargo, ve posibilidades en Slim, a quien considera “abusado, pues si rescata empresas lo hace para ganar”.

“Las compra a una mínima cantidad, les agrega valor, presiona y de una manera obtiene ganancias. Slim tiene un banco, Inbursa, entonces mediante ese banco pudiera hacer algo. Pero si no le entró Slim, es porque algo hay. Uno de los principales problemas son los contratos laborales, que fue una de las primeras cosas que empezaron a criticar. Derivado de los problemas laborales, la empresa cayó en esa situación,” explica.

Mientras tanto el futuro de Mexicana sigue sin rumbo. Aunque la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, y los trabajadores de Mexicana esperan que reanude actividades en diciembre, el panorama no se vislumbra claro.

Se desconoce si volverá a trabajar o entrará en un quiebre definitivo. Queda a esperar el concurso mercantil para que otra institución o empresario se interese en Mexicana, aunque, como explica Luis Román Sotelo, cada que pasan los días disminuye esta posibilidad.

Román Sotelo actualmente labora como docente en la Facultad de Contaduría y Administración, y ha escrito en diversas ocasiones para el periódico El Financiero.




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