jueves, 26 de marzo de 2009

MOSTRAR IMÁGENES ORIGINALES A UN MUNDO GLOBALIZADO: OBJETIVO DE CEDODAL

Por Zianya Itandehui Sandoval Rodríguez
México (Aunam). Con Internet, la imagen hoy en día se encuentra globalizada, y por eso “acercar al público el material arquitectónico en formato original” es es la misión del Centro de Documentación Arquitéctonica Latinoamericana (Cedodal), declaró su coordinadora, Patricia Méndez.

Durante una conferencia ofrecida en la Unidad de Posgrado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la funcionaria recordó que Cedodal fue fundado en 1995 como una institución privada y sin fines de lucro por Ramón Gutiérrez y Graciela Maria Viñuelas, egresados de la Universidad de Buenos Aires, Argentina.

Contaban con material fotográfico, bibliográfico, hemerográfico y documental arquitectónico que habían adquirido a lo largo de 30 años de investigación en Latinoamérica y en España. La tarea era realizar una colección propia para acercar a la gente a las artes y arquitectura del continente americano, y así fue hasta 2001.

Pero la crisis económica de ese año se convirtió en un obstáculo para el Cedodal y entonces hubo que convertir la institución privada en un Centro de Estudios y Documentación, el cual consigue colecciones propias o prestadas sobre América Latina, especialmente sobre Argentina, y las muestra al público.

Pero las exposiciones acaban y con ello hay que devolver las colecciones prestadas, además la falta de recursos económicos era un buen pretexto para realizar publicaciones, por ello decidieron que cada exhibición que montaran tendría que estar documentada en un libro, así que comenzaron a editar textos, pero no con el fin de convertirse en editorial, sino para recaudar fondos y llevar imágenes a los lugares menos esperados.

El tiraje de estos libros es pequeño, se imprimen de 500 a mil ejemplares, pero tienen éxito en el mercado, muchos de ellos ya están agotados.

Estos libros son muy importantes, para difundir el trabajo que hace la institución, “en una ocasión, en uno de los ejemplares había una casa vieja, la cual por el tipo de construcción era muy importante como archivo histórico; sin embargo, no teníamos idea de dónde quedaba ubicada y sólo nos limitamos a publicar la foto, sin datos”.

Seis meses después, Patricia Méndez, recibe una llamada de una señora que reclamaba “se le diera crédito” y es que “la dueña de la casa, seis meses después de la publicación se dio cuenta que su casa era importante” y quería que se le reconociera y de esta forma evadir una pequeña parte de impuestos.

No fueron suficientes los libros y el arquitecto Dick Alexander comenzó a editar la revista Documentos de Arquitectura Nacional y Americana (DANA), la cual ha sido todo un éxito porque ha mostrado lo que hace la institución, sin embargo la falta de recursos económicos es un obstáculo, afirma Patrica Méndez, y agrega: “la revista no sale cuando nosotros queremos, sino cuando Dios quiere”.

“El dinero nos detiene mucho en la edición de está revista, hay cajas enteras, llenas de artículos, fotografías, planos, de muy buena calidad para publicarse, pero no hay dinero”.

Interrogada acerca de cómo se sostienen, alguien cercano a ella le dice en voz baja: “esa pregunta es la incómoda” y la investigadora agrega: “no, no, está bien”, y responde: “pues hacemos de todo un poco, tanto los libros como la revista nos dejan algo de capital, pero también están las donaciones y el dinero que obtenemos de premios de algún concurso del gobierno.”

Pero detrás de todas esas colecciones y exposiciones hay muchas historias, Méndez comenta que es muy difícil ordenar el material que los familiares de algún coleccionista les prestan o donan y que los tienen hechos “todo un relajo”, y comenta algunas historias graciosas, como cuando les tocó ordenar 12 mil planos del jardín botánico de Argentina, en cuya colección se encontró con cientos de gatos y tuvo que lidiar con todos ellos, que habían tomado como departamento el lugar donde albergaba este material; desgraciadamente mucho de este material se perdió “porque llegamos tarde”.

Cedodal tiene muchos proyectos en puerta, el principal es ir recuperando archivos y colecciones que están guardados, ya que un archivo que no usa es un archivo muerto, el segundo paso es mostrar estas colecciones, pero ¿cuál es el objetivo de sacarlas a la luz pública?

Para Patricia Méndez, es “enseñarle a los hombres su historia, quiénes son”. Y ella misma lanza otra pregunta al aire: “¿Cómo pretendemos que defiendan algo que no conocen?”.

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