jueves, 15 de enero de 2015

VIVIR EN EL DF, PARA MORIR TODAS LAS NOCHES

Por Dulce Pontaza

México (Aunam). Tengo que morir todas las noches. Una crónica de los ochenta, el underground y la cultura gay de Guillermo Osorno, obra que nos presenta un amplio panorama de la sociedad y la cultura mexicana en el Distrito Federal en las décadas de los setenta y ochenta, y aunque el libro se enfoca en la ‘cultura gay’ de esa época, éste nos refleja de forma general las problemáticas sociales que en aquellos tiempos se vivían en la capital del país.

Todo parte desde la experiencia personal del autor, cuando conoce El Nueve, un bar gay, en ese entonces, ubicado en la Zona Rosa del Distrito Federal; las historias y problemáticas narradas se conectan entre sí gracias a la existencia de ese bar.

Los acontecimientos que se resaltan y enfatizan en esta obra son, por ejemplo: la discriminación y aceptación hacia la comunidad gay; la tragedia del temblor de 1985; los primeros casos de SIDA, la represión por parte del gobierno; el festival de Avándaro; el surgimiento de una generación de nuevos grupos de rock, etc.

El personaje principal del libro es un francés: Henri Donnadieu, quien que se ve involucrado en todos los sucesos que se narran.

En el texto se refleja un arduo trabajo de investigación, pues por medio de largas y repetidas entrevistas, declaraciones, documentación y datos se desarrolla la historia. Recientemente, en una de las presentaciones de éste, el mismo Henri Donnadieu declaró que el proceso de investigación por parte de Guillermo Osorno fue de 10 años.

El periodismo especializado se ve plasmado en la obra, la profundidad de la investigación se observa en distintos aspectos: gran número de fuentes contactadas y entrevistadas; documentación oficial; acumulación de los datos duros; búsqueda y compilación de contenidos ‘periodísticos’ de aquella época como notas, crónicas y artículos que eran redactados, en ocasiones, de manera discriminatoria; mención de citas textuales de las obras de algunos escritores cuyo contenido se relacionaba con las problemáticas presentadas. La observación y la presencia del autor fue fundamental, quien se presentó en un pasado y en la actualidad en los lugares de los hechos, él trataba de sentirlos y analizarlos para plasmar en el texto cada detalle.

Uno de los puntos clave del libro son la relación y el análisis de los sucesos. Osorno parte de un caso particular a una situación general, ya que por medio del personaje principal se presenta una realidad conectada a las demás problemáticas que ocurrían casi en el mismo periodo de tiempo en la capital del país, esto hace a que el lector tenga una visión general histórica de lo que acontecía en aquel entonces.

Respecto a la contextualización de las situaciones, el lenguaje narrativo es altamente descriptivo y detallado, lo que ayuda al lector a imaginar los escenarios de los hechos ocurridos y a las personas involucradas en dichos entornos; la exposición de una serie de imágenes en uno de los últimos capítulos también ayuda a contextualizar el ambiente que se presenta.

Este libro, desde mi perspectiva, es un texto que ayuda a comprender uno de los tiempos más representativos en el país, ya que fue uno de los periodos más complejos que se vivió; las devaluaciones, el desastre natural, la represión y discriminación, los movimientos y marchas fueron sólo algunos de los tantos acontecimientos que hicieron que México ‘evolucionara’ de cierta manera, es por ello que esta época resulta una de las más significativas para nuestra historia cultural y política.

Bibliografía.
Guillermo Osorno, Tengo que morir todas las noches. Una crónica de los ochenta, el underground y la cultura gay. México. Debate. 2014.








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