miércoles, 18 de junio de 2014

DEL AMATEUR PORNO A LA GRAN PANTALLA


Por Ilse Sotelo
México (Aunam). Distrital, cine y otros mundos es un festival que ya conocemos por sus atrevidas apuestas en el mundo audiovisual. Este año no es la excepción, al estrenar la ópera prima de Mauricio Parra: Rebeldía y Pornografía. Y sin afán de spoilear podemos decir que ambas palabras definen perfectamente lo que se ve en pantalla, no más, no menos.

Entusiasmado por Rojo Amanecer y La naranja mecánica, desde los 13 años Mauricio Parra decidió estudiar cine. A los 15 años realizó su primer cortometraje sin saber nada de dirección, años después entró a una escuela de cine filial de una escuela de Canadá en México y desde entonces ha querido hacer cine pornográfico.

Su película es una nueva propuesta de cine porno que incluye una historia con crítica política, mezclando en una hora y media un discurso del Che Guevara, la toma de presidencia de Enrique Peña Nieto, un discurso náhuatl sobre misticismo, música punk, un encuentro chico-conoce-chica y sexo, mucho sexo explícito.

Rebeldía y Pornografía se desarrolla el primero de diciembre de 2012 con la toma presidencial de Enrique Peña Nieto. Es la historia de un joven que está harto de la política mexicana e inconforme con el sistema pero en vez de asistir a una manifestación o proclamar algún acto de inconformidad prefiere tener un encuentro sexual en un hotel con la novia de su mejor amigo.

Mauricio Parra quiso proyectar su perspectiva sobre la rebeldía no solo en el aspecto político sino en la técnica que usó para su película: “Es hacer lo que me gusta, lo que quiero y no ponerme límites a la hora de filmar… yo quería que se viera cine como casero. La película la hicimos con la intensión de expresarnos, para nosotros ya es ganancia estar en Ditrital y dar a conocer nuestro trabajo”.

Definitivamente, en su opera prima quiso romper con cualquier regla cinematográfica que pudiera. Podemos escuchar canciones completas de Size, Felipe el Hombre, Joy e incluso de Bethoven. “Todos los directores buscan la perfección, yo quise hacer lo contrario; por eso también es rebeldía, porque es hacer todo lo que no está bien dentro de los cánones del buen cine”.

El sonido y la fotografía estuvieron a cargo de Héctor Mexía, quien estudia actualmente en la Activa de Fotografía. Realizó su labor sin guión técnico, las tomas fueron planeadas en el momento por el director, quien iba experimentando, y la iluminación es natural, así que no es de sorprender reajustes de la cámara para iluminar, o tomas quemadas por la luz.

Rebeldía y Pornografía no es una película para cualquier espectador. Cuenta con nulo lenguaje cinematográfico y una imagen pixeleada al puro estilo de video casero, al que no se estamos acostumbrados cuando lo que buscamos es una experiencia estética en pantalla grande.

Recomendada para los fans del punk, pero sobre todo para quiénes están dispuestos a ver de todo en una pantalla de cine.




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