miércoles, 23 de abril de 2014

UNA INVITACIÓN A TATUARTE… Y CONOCER LA HISTORIA DEL TATUAJE


Por Karla Baltazar González
México (Aunam). El tatuaje, inscripción corporal que a lo largo de la historia ha sido considerada símbolo de jerarquía, rebeldía, pertenencia de pandillas, de haber estado en la cárcel, de recuerdos, de los vínculos con íconos religiosos, etcétera, hoy en día está presente en todas partes, ya no solo en la cárcel y en el barrio. El tatuaje ha entrado a todos las clases sociales, incorporando diseños muy elaborados y cotizándose a veces en miles de pesos.

Memorias Corporales diálogos con la historia: tatuaje y tatuadores nos cuenta la historia del tatuaje en México desde la voz de sus creadores; los tatuadores que iniciaron esta práctica en sus diferentes barrios, sobre todo en Tepito y en El Chopo.

En el capítulo de apertura 'Dialogando con la historia, tatuadores y la ciudad de México' nos cuenta que en un inicio todo era precario, no había maquinaria ni tintas especiales, había que ingeniárselas para tatuar y aprender practicando, lo cual era difícil porque además de la falta de materiales tenían que lidiar con la persecución por parte de la policía.

Esta es la mejor parte del libro, en la que Gisela Muciño y Mariana Hernández dan voz a los actores, reconstruyen la historia a través de conversaciones que ilustran con fotografías y documentos. El libro nos invita a des-estereotipar el tatuaje, a conocer sus orígenes y valorarlo como parte de la memoria histórica de nuestra ciudad, incluso, quizá inconscientemente, la emotividad del libro nos invita a tatuarnos, para adueñarnos de nuestro cuerpo.

También se entrevista a tatuadores de California, que aunque aportan la otra cara de la moneda (tatuar con materiales, tintas, permisos) y tienen anécdotas interesantes y divertidas, no logra enlazarse con las historias de los tatuadores mexicanos.



Otra importante aportación del texto son los Contornos de la historia contemporánea del tatuaje, que en voz de May-Ek Querales dibuja otro horizonte, nos recuerdan que el tatuaje existe aunque no pensemos en él, puntualiza que el tatuaje hoy por hoy es un texto visual estético vinculado a la intimidad de los sujetos que quieren adornar su cuerpo, y descarta el vínculo entre el tatuaje y la criminalidad, idea que nuestros abuelos o padres estaban tan convencidos.

No obstante, de manera pretenciosa el libro hace un breve recuento histórico del tatuaje en los pueblos precolombinos, aunque no lo consigue, sí aporta un compendio de información útil para nuevos estudios. Lo mismo sucede con la manera en que retoma el tatuaje en la cárcel y sus implicaciones.

Hoy que todos conocemos a alguien tatuado, Memorias Corporales diálogos con la historia: tatuaje y tatuadores es un compendio que hay que conocer; si nos gusta el tatuaje para aprender más de él y ser capaces de valorarlo por su historia; si no nos gusta, para tener un panorama más amplio y poder erradicar las prácticas discriminatorias hacia quienes han decidido adornar su cuerpo.

Gisela Muciño, (coordinadora) Memorias Corporales diálogos con la historia: tatuaje y tatuadores, Conaculta-Secretaria de Cultura DF-Los Indeseables, México, 2014.







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