lunes, 27 de junio de 2011

ALUMNOS ADOLESCENTES AGREDEN A PROFESORES


Por Karla Verónica Rodríguez Chávez

México (Aunam). Eran las once horas con cuarenta y cinco minutos de un día soleado en la escuela secundaria diurna número 77, “República de Panamá” ubicada en la calle de Gregorio López e Hidalgo sin número colonia Santa Fe, en el Pueblo de Santa Fe, perteneciente a la delegación Álvaro Obregón, se encontraba la subdirectora Sonia Beatriz Torres Peraza muy enojada por los acontecimientos sucedidos hace unos minutos.

Todo parecía tranquilo hasta que el timbre sonó para indicar que el receso había concluido, los alumnos gritaban y corrían, se dirigían a sus aulas. Los salones están ubicados en un edificio azul de cuatro niveles, inmueble llamativo por el color del que está pintado y las condiciones en las que se encuentra actualmente.

De pronto una de las profesoras Lilian Figueroa Morales, que pasaba por debajo de ese edificio fue víctima de alguno de los cientos de alumnos del plantel, cuando se disponía a ir a su taller donde imparte ´cocina´; le aventaron bolas y aviones de papel, además de un envase vacío de Boing desde el tercer piso y no se salvó de los escupitajos.


La maestra muy exaltada se dirigió con la subdirectora Torres Peraza para darle la queja de lo acontecido, ésta salió al patio con un megáfono, como casi siempre a meter a los alumnos a sus aulas y quitarlos de los pasillos desde donde cometían sus penosos actos.

Mientras tanto, la directora Norma Angélica Aguirre Alquicira ya estaba enterada de los hechos y le dijo: “Pues si ya sabes cómo se mueven los ´chamacos´”, ¿cómo se te ocurre pasar cuando todavía están afuera de los salones?, ya deberías de sabértela, esa es su diversión después de recesos, pero no te preocupes, Sonia y yo tomaremos cartas en el asunto”.

A la conclusión a la que se llegó entre las dos autoridades fue que iban a investigar hasta dar con el o los presuntos responsables del penoso acto. Y le pidió a la docente que tuviera más cuidado pues ésta ya era una costumbre que habían agarrado los jóvenes hacía los profesores y trabajadores del plantel, además de que los alumnos cada vez agreden más a sus maestros.

Agresión

J. Dollard (1939) en su teoría de la frustración y la agresión comenta: “la presencia de comportamiento agresivo siempre presupone la existencia de frustración y a la inversa; la existencia de frustración siempre conduce a alguna forma de agresión”.

Erich Fromm en su libro Anatomía de la destructividad humana habla de la agresión de la siguiente manera: Lo que produce la agresión es la justicia o el rechazo. Ser agresivo es avanzar hacia un objetivo, sin dudas ni temores.

Además de que la agresión es controlada por diferentes regiones naturales del cerebro. Y se dice que la agresión es una reacción defensiva a las amenazas o cuando se siente el individuo en algún peligro.

La seudoagresión son los actos agresivos que pueden perjudicar, pero no se tiene la intención de hacerlo.

Una de las agresiones más fuertes y más comentadas dentro de la institución fue la que le pasó a la profesora Mercedes Ortega González, pues fue víctima de una ´golpiza´ que le dieron dos de sus alumnos del grupo de segundo C, en las instalaciones del plantel antes mencionado.

El incidente se llevó a cabo en el patio de la escuela, cuando la docente iba a una de las aulas a dar su clase de Geografía, materia que impartía después del receso. Los culpables del acto son Brayan Miguel Balderas, un chico de piel blanca, simpático, medio gordito y alto. Y Víctor Ramírez Trejo, un niño ´güerito´, robusto, chaparrito, agraciado.

Los dos tienen en común que son muy latosos, groseros, rebeldes y peleoneros, así lo menciona Guadalupe Ruiz, prefecta de la institución en donde estudian estos dos. Ella además habló del comportamiento de los culpables de agredir físicamente a la maestra, la conducta de estos dos deja mucho que desear, además son niños que tienen problemas en sus casas, pues ella ya ha tenido la oportunidad de platicar con “Balderas” y “El Breys”.

Todo se dio porque el día del examen estos niños no entraron al aula a hacer el examen, se brincaron la clase, entonces la docente mandó la queja con la prefecta “Lupita”, que después de una intensa búsqueda, los encontraron en una de las áreas verdes, estaban escondidos.

La profesora les dijo que por no presentar su examen se irían a extraordinario, a lo que estos le repelaron eufóricamente con palabras como “No es justo, se pasa, piche vieja, me las va a pagar” entre otras. Claras faltas de respeto hacia ella y agresión verbal.

A la semana de lo antes dicho, los alumnos comenzaron a patear a la maestra, a ella no le importaron los derechos humanos ni lo que dijeran los padres de estos alumnos, sus compañeros profesores, las autoridades del plantel y demás, pues ella no permitiría que los muchachos la golpearan, tuvo que defenderse y los golpeó para que la dejaran en paz y no se metieran más con ella.

En el libro Violencia en la institución educativa. Una realidad cotidiana de Irma Celina De Felippis, se dice que la agresión, la violencia, el maltrato, se conciben desde una perspectiva psicosocial como un constructo que responde a la insatisfacción y al sentimiento del fracaso. Se entiende también como la violencia física, verbal o psicológica en contra de un semejante para herir, abusar, humillar, dañar, dominar, perjudicar.

También se dice que existe agresión y violencia, solapada o no visible, por parte de los padres de familia y de autoridades académicas que para no hacer un conflicto más grande prefieren cortarlo de encima aunque no de raíz, lo que permite que el problema siga y se haga más fuerte.

Además se observa que la violencia en las escuelas parece ser una novedad, pero siempre existió, sólo que hoy está más a la vista de todos. La microviolencia es el enojo, resentimiento o culpa por parte de los alumnos que produce la violencia en un mayor grado.

Educación

La palabra educación significa literalmente descubrir, y un profesor con éxito es quien sabe y puede descubrir fácilmente los saberes del niño, pero no solamente eso, también el que aprueba, comprende y reconoce a sus alumnos, así se observa en el libro Maestros problemas y los problemas del maestro de A. S. Neill.

La educación que estructura actitudes ante la vida y ante las personas, debe afirmarse con palabras y acciones, el respeto humano, es una cuestión de principios cotidianos. La carencia simbólica de autoridad por parte de profesores, padres de familia, etcétera es la causa principal por la que estos personajes deben afirmar la urgencia de educar con una autoridad de buen trato.

En el libro La autoridad en la educación de Gerard Guillot, se lee que la educación está en un medio violento más visto que hace algunos años. La agresión que se presenta en la actualidad hacia profesores en ciertas ocasiones es porque ellos son los gestores de conflictos, incitando a sus alumnos a caer en provocaciones, o de otro modo, es que los maestros caen en el juego provocador que le pone el alumno, para después poderlos agredir.

La educación debe tener creatividad todo el tiempo, pero los maestros saben que su trabajo carece de ésta o por lo menos en la mayoría de ellos. Y la principal ley en la escuela es obedecer. Aunque se dice que la obediencia debería ser reciproca, aunque a profesores tradicionales les parecería absurdo esto.

La subdirectora en una plática llevada a cabo en el plantel, les dijo a los muchachos que no perdieran sus valores ya que son parte importante en sus vidas y esenciales en la sociedad. Pidió que demostraran la educación que deben poseer y tuvieran un poco más de respeto hacia sus mayores pero principalmente a los maestros pues hay varios de ellos que ya fueron víctimas de travesuras e indisciplinas, incluso que sufrieron de algún tipo de daño a sus personas.

Los maestros son fundamentales para la formación académica de los estudiantes, son quienes los guían y enseñan cosas, deben portarse bien con ellos, todo lo que hacen estos es por su bienestar y lo agradecerán en un futuro. Los trabajos y tareas que les dejan no son para molestarlos, es para que aprendan y los exámenes no son un castigo, es para evaluar su desempeño académico, no deben tomar a mal nada de esto, comenta Torres Peraza.



Profesores

¿Hay o no hay autoridad en los profesores actualmente?

La autoridad implica firmeza y prohibiciones, el buen trato implica respeto y exigencia. Para un profesor llevar una clase es agotador, por lo que deben establecer una disciplina, menciona Julián Riviello Falcón, profesor de Matemáticas de la institución antes mencionada.

Algunos profesores en ocasiones se ven obligados a recurrir a prácticas que querían evitar como gritos, malas notas, mandar llamar a los padres de los alumnos, etcétera. Su voluntad de enseñar y de que los alumnos aprendan, muchas veces caen en provocaciones, insultos verbales, amenazas de maltrato, rechazos en el aula o algún tipo de violencia.

La docente de la asignatura de Matemáticas, Leticia Juárez Ramírez comenta que enseñar es una profesión bonita, pero difícil, y una educación sin autoridad puede ser una trampa con mucho peligro para los alumnos que están en etapas de cambios constantes. Los educadores deben dar ejemplos pero no imponerse ante los alumnos.

Con 60 años de edad y 40 años ejerciendo la profesión de docente, Esteban Ortiz Córdoba, quien ahora labora impartiendo el taller de Electricidad en la secundaria tratada, mencionó que le agrada su profesión aunque no estaba seguro de querer ser profesor porque no sabía si iba a tolerar y a poder controlar a tantos niños,

“La verdad es que nunca me han agredido, ni intentado hacerlo, puesto que soy un mastodonte, ¿crees que algún muchacho podría agredirme físicamente?” No lo creo no podría, tal vez lo han pensado, pero nunca lo han llevado a la acción, dice el maestro Esteban Ortiz.

“¿Verbalmente? Supongo que si lo han hecho, nunca me lo dicen de frente pero he llegado a oír comentarios de los chicos bueno indirectas que lanzan a mi persona, por ejemplo he escuchado las siguientes: “Monstruo, santa Claus, papa Noel, entre muchos otros”, finaliza el profesor.

En el libro de María Beatriz Greco titulado La autoridad (pedagógica) en cuestión. Algunas de las misiones de los profesores dentro de la institución son instruir, formar y educar. Los profesores no deben ignorar el mundo en donde se desenvuelven sus alumnos, las actividades que realizan solos y en grupos, puesto que esto les ayudará a conocer mejor a sus aprendices.

Ejercer la autoridad por parte de los docentes y establecer la disciplina son dos cosas muy diferentes, aunque parezcan similares, pues la autoridad da sentido a la disciplina aunque la disciplina no provoca autoridad.

Los profesores no pueden responder a actitudes agresivas o violentas porque desde una perspectiva sociológica, la violencia se concibe como algo objetivo e independiente de la conducta que tienen los alumnos, padres y docentes

La autoridad de los profesores se halla hoy interrogada y se le piensa ausente en ocasiones, debilitada, arrumbada, no reconocida, en crisis, impotente, devaluada, desarmada, violentada, desencarnada, sin razón de ser, etcétera. Las formas escolares habituales y autoridades que daban sentido ya no producen los mismos efectos que antes.

El maestro con autoridad pone en marcha una palabra que lo precede, lo anticipa y lo sustenta, pero sus gestos y palabras hacen nacer al alumno en el niño.
Hay profesores que escuchan y dialogan con sus alumnos sobre sus problemas en la institución y fuera de ella, pero son muy pocos los que hacen esto y lo llevan a cabo para que sus alumnos salgan a delante y den lo mejor de sí mismos.
El motivo principal de la disciplina es proteger el ego del maestro. El profesor nunca debe permitir que el alumno le falte al respeto y abuse de su autoridad o confianza, menciona la psicóloga Rosalía Sánchez Robles.

El trabajo del docente es psicológicamente más pesado y exhaustivo que el de un médico o abogado, pues lo que hacen algunos docentes es ser los médicos anímicos o psicólogos de sus alumnos.

Alumnos

El joven tiende a provocar a un adulto para que éste pueda intervenir por él y controlar sus impulsos agresivos o verse protegido ante alguna situación mayor,
Un profesor puede reproducir inconscientemente lo que él mismo recibió como educación.

A los alumnos, en la familia como en la escuela, se les tienen que explicar las normas y reglas, discutirlas y enseñar a alumnos a tomar sus decisiones. “La educación es un proceso de vida y no una preparación para la vida” C. Freinet.

Cuando los alumnos se dan cuenta de que sus profesores no son tan autoritarios, son accesibles y buenas personas, es cuando acuden a contarles sus cosas más privadas, lo que les aqueja en la institución u hogar.

Torres Peraza dijo que hace poco ella fue víctima de una “barbaridad”, pues uno de los estudiantes del plantel le rayó su automóvil a la hora de la salida, cuando ella ya se retiraba y fue al estacionamiento, observó el rayón que tenía su carro, era una línea larga y chueca hecha al parecer con un alambre o unas llaves. Ella comenta que supo de inmediato quien había sido el culpable.

Se trataba de Alfonso Castañeda, según la profesora. Dijo que esto había sido provocado en un acto de venganza y de enojo por parte del alumno hacia su persona, pues ese mismo día, unas horas antes de lo hecho el alumno había sido regañado, le llamó la atención fuertemente, con autoridad.

Torres Peraza comentó cuál fue la situación que desató este penoso hecho, pues mencionó que mandó hablarle al joven porque una de las profesoras lo reportó con la prefecta y ésta le pasó la queja, el error grave que cometió el alumno fue incendiar el pasto y no sólo una vez, primero lo hizo en la mañana y después por la tarde, y con dos problemas similares, en un mismo día, “ya era el colmo”.

En un sondeo de opinión, hecho dentro del plantel ya mencionado a cincuenta alumnos de entre 12 y 15 años, los resultados que se obtuvieron fueron los siguientes: el 80% de los estudiantes dijeron que el profesor es muy sancionador, regañón, exigente, que les grita y castiga, mientras que sólo el 57% de los profesores se dicen ser así.

Un alto porcentaje de los alumnos de la escuela secundaria presentan problemas de conducta, en casa o en su barrio, que llevan a la escuela, sus comportamientos son destructivos y rebeldes, donde muchas veces se oponen a las reglas escolares y que en ocasiones incluyen robos, alcoholismo y drogadicción.

Actualmente la mayoría de los alumnos se resisten a la vida escolar, a obedecer y a respetar a sus profesores, es decir a la autoridad de los docentes y lo toman como una opresión o imposición. Hay alumnos por lo regular de tercer grado de la secundaria, que dicen que los maestros disculpan los errores o fallas de los “inteligentes o estudiosos” y castigan a los “burros”, y esto a los alumnos que no son disculpados les causa mucha molestia y agarran coraje en contra del docente.

En la escuela los alumnos encuentran substitutos de sus familias como padres, madres, hermanos, disciplina y obediencia. Los profesores se convierten en los padres donde tienen que tener control en un hogar de 30 o 40 hijos (alumnos).

Especialistas

Rosa María Quintero, quien es psicóloga especializada en niños y jóvenes, comenta que en la adolescencia son normales los ataques de agresividad. Y que hay niños persistiendo en su conducta agresiva porque se sienten frustrados por sufrir el rechazo de los demás, comentó ésta basándose en las teorías del impulso y dijo que la frustración facilita la agresión.

Narró que las conductas agresivas se aprenden por imitación u observación de la conducta de modelos agresivos, siendo el principal modelo a seguir, los padres. Si los chicos ven que en su casa hay agresiones de cualquier tipo, ellos al momento de interactuar con los demás, lo hacen igual que sus padres; caso contrario dice la experta, cuando se mantiene una relación tranquila con los otros, el adolescente lo hará exactamente igual al de los padres.

La psicóloga mencionó que el joven tiende a provocar a un adulto para que éste pueda intervenir por él y controlar sus impulsos agresivos o verse protegido ante alguna situación mayor, como en el caso de los chicos que golpearon a su profesora y fueron con sus padres a quejarse de que la maestra los había golpeado cuando ellos iniciaron todo.

Quintero dijo que la mayoría de los chicos violentos lo son porque lo aprendieron dentro de su familia o en su círculo de amigos. La ira, parte importante dentro de la agresión se transmite de padres a hijos, aunque hay personas en las cuales, la causa del comportamiento violento se halla en padecer otras enfermedades, ya sean físicas o psíquicas, las que provocan el aumento de la ira.

Otra especialista en estos temas, la psicóloga Rosalía Sánchez Robles, dijo que las agresiones de adolescentes es por el tipo de familia conflictiva en donde se desenvuelven, éstas son las familias disfuncionales o problemáticas. Así mismo, dice que los problemas se dan en todos los núcleos familiares, pero en su mayoría en las casas donde se padece la violencia familiar, la drogadicción, problemas de salud mental y relaciones conflictivas entre los miembros.

El grupo familiar es el nexo entre el individuo y la sociedad y los problemas familiares se trasladan hacia afuera, por ejemplo la escuela, como en este caso, precisó.

-¿Qué opina sobre las agresiones que se hacen en contra de los profesores? Se le cuestionó a Torres Peraza, la subdirectora del plantel.

-¿Qué te puedo decir?, que es lo más repugnante que he visto, los alumnos ya no tienen respeto hacia sus mayores, ofenden no sólo a los profesores, también a sus mismos padres, me pregunto yo: ¿cuándo sucedió este cambio tan radical de los niños que se ha venido dando con más frecuencia? , ¿Cuándo cambiaron los papeles entre profesores-alumnos y entre padres-hijos?

Antes no se comportaban así, algo les pasó, se rebelaron y se desataron completamente. Eso de las agresiones hacia mis compañeros maestros y los trabajadores de la escuela me enoja mucho, me da coraje que se atrevan sólo a pensarlo y después a hacerlo.

Los adolescentes son víctimas de abuso que empieza en el hogar. Pues hay padres cuyo método para educar a sus hijos son los golpes. Y los niños maltratados llegan a desquitarse con sus compañeros y hasta con sus profesores en la escuela.

“El problema radica en la falta de atención por parte de los padres, pues los dejan solos, y estos hacen lo que quieren, sin recibir ningún tipo de corrección. Y las agresiones que cometen, son por la falta de atención, es que no reciben amor de sus progenitores lo que les ocasiona un vació, el cual quieren llenarlo de alguna forma”.

Según la psicóloga, cuando los jóvenes pasan por esto, suelen padecer de adicciones como la drogadicción, alcoholismo, abusos sexuales, violencia en el entorno, etcétera.

La subdirectora del plantel comenta que le gusta la idea de que se revele que los alumnos no son unas ´blancas palomitas´ y que son los principales agresores dentro de las escuelas, que ya no les basta sólo con agredir a sus propios compañeros, con eso del bullyng sino que ya se pasaron del límite permitido pues lo que están haciendo ahora es agredir a la gente mayor, sus profesores a los que les deben respeto.

Para finalizar, Torres Peraza abordó un poco sobre el tema de los problemas de los alumnos y la principal causa dijo son los hogares desintegrados, donde los niños presentan más problemas de conducta que reflejan en la escuela.

La psicóloga Sánchez concluyó diciendo que hay profesores que dicen temerles a sus alumnos porque los consideran ´niños problema´ y no quieren perder su tiempo con ellos, además dicen no tener respaldados de los padres al momento de educar a los alumnos, pues ya no se les ve como la autoridad, es más, ya no son tomados en cuenta con respeto.




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