lunes, 17 de febrero de 2020

TRASCIENDE "SUPERPERRA", PIONERA DEL DRAQ QUEEN EN MÉXICO

  • Más de 25 años de carrera dedicados al transformismo
  • Una huella imborrable en muchas Drag Queens a quienes les compartió sus conocimientos
Por José Luis Ruperto
Ciudad de México (Aunam). Intrigante, trangresor, erudito; a la vez, cálido y sincero, quizás así se le pueda recordar a Oswaldo Calderón, el ser humano detrás de "Superperra", aquélla drag queen pionera que logró redefinir el entretenimiento nocturno en la Ciudad de México y que comenzó a abrir brecha para la escena drag chilanga. "Como Drag doy miedo y como cabroncete, también", decía Oswaldo, y tenía la razón, pues en cualquiera de sus dos facetas imponía respeto, mismo que reafirmaba al hablar con sus floridas palabras.

"Superperra", durante uno de sus shows en Touch, Zona Rosa. Fotografía: José Luis Ruperto

Su nacimiento se dio en el mismísimo Hospital Centro Médico Siglo XXI, de la Ciudad de México (CDMX), el 6 de julio de 1973. Oswaldo contaba que de pequeño pocas veces fue discriminado y cuando llegó a enfrentar una situación de ese tipo respondió a "madrazos". Algo que lo distinguía era que al relatar algún pasaje de su vida no se limitaba a decir fechas o nombres, siempre le daba un toque histriónico a sus relatos que cautivaba a propios y extraños.

Realizó estudios de Literatura en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y cursó una licenciatura en creación literaria en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). Dentro de sus ocupaciones también se encontraban director, escritor, dramaturgo, vestuarista, costurero, maquillista, peinador y coach.

México: Territorio Vampiro

El capitalino inició su trayectoria en el entretenimiento nocturno cuando en 1995 realizó una interpretación de Selena en el famoso Anyway, uno de los lugares que fue epicentro de la vida nocturna gay durante los años noventa; en ese entonces, aún no era Drag Queen como tal, su trabajo se asociaba más al travestismo.

Dos años más tarde, en 1997 junto a la "Supermana", encarnada por Daniel Vives, Oswaldo creó el show de las "Hermanas Vampiro", mismo que se posicionó como uno de los más importantes de su tipo en el país. Se debate porqué le nombraron así, algunos seguidores afirman que el nombre se inspiró en "El Vampiro de la colonia Roma", novela gay clásica de Luis Zapata. Otras versiones señalan que el nombre de "Las Hermanas Vampiro" surgió luego de que tras un "after" vieron la película de "El Santo contra las mujeres vampiro".

De forma paulatina la hermandad Vampiro fue consolidándose y su show se presentó en bares como el Taller, Liverpool 100, Papi Fun Bar y Dance Floor. El último lugar que acogió al clan, fue Touch en Zona Rosa. Oswaldo siempre fue el encargado de dirigir el espectáculo.

"Superperra" no "Super Perra"

Pocos saben que el nombre de "Superperra" se debe a que Oswaldo Calderón visitaba constantemente Guadalajara y sus seguidores de ahí sacaron una página de MySpace dedicada a "Superperra", no pasó mucho tiempo para que Oswaldo se acostumbrará a ese nombre. Cabe señalar que "Superperra" no es un alter ego, se trata de un personaje.

La más "perra" de todas las drags también incursionó en el activismo, pues en reiteradas ocasiones habló sobre las malas condiciones laborales de las dragas y la inexistencia de una legislación que las protegiera como prestadores de servicios o "dadores de ilusiones y fantasías", él decía.

La madre de "House of Perras" prácticamente fue quien se le dio la gana ser, ya que en sus shows personificó a Astrid Hadad, Maléfica, Susana Zabaleta, Tatiana, Edith Márquez, Mónica Naranjo, entre otras personalidades. Algunas de sus canciones favoritas que utilizaba durante sus performance eran "I have nothing" de Whitney Houston y "No more I love you's", de Annie Lennox.

Si bien "Superperra" era camaleónica la mayoría de las veces se le podía identificar por sus características botas negras que le llegaban abajo de la rodilla y cuando estaba con "Las Hermanas Vampiro" se le podía identificar por su icónica peluca azul y su corona adornada con lentejuelas.

En 2006, "la de la voz más viperina de México" abordó en la obra "Lo que el virus se llevo", la experiencia de ser VIH positivo. Además, trabajo por siete años en Televisa como director de arte para Carla Estrada y Reynaldo López. "Superperra" también cruzo fronteras y presentó shows en ciudades de Estados Unidos, Canadá e incluso en Sídney, Australia.

"Superperra" en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, el 24 de octubre de 2019. Fotografía: Víctor Vilchis Castillo

Un legado que perdurará

Este 16 de febrero habría comenzado la cuarta edición del taller que impartía "Superperra" llamado "Entrenando a tu dragona", en el que preparaba a aspirantes a Drag Queen de una manera integral y siempre con la premisa de que el arte drag debía ser contestario. "El concepto de normalidad no existe en el drag", decía "Superperra".

A través de dicho taller, Oswaldo Calderón consiguió formar a dragas que ahora dominan la escena nocturna en la capital y que le aportan un trasfondo social al drag. Quizás la partida de "Superperra" fue física pero deja un amplio legado en sus hijas (a quienes inició en el dragcuinismo) y en importantes obras como el libro "Dragas en Rebeldía", escrito por el académico Antonio Marquet, en el que ella contribuyó con su testimonio e ideas.

La partida de este gran personaje se dio este viernes 14 de febrero en punto de las 11 de la noche, a causa de un cuadro de neumonía. Unos días antes en su cuenta personal de Facebook escribió que nacemos para ser efímeros, pero en su caso lo efímero será el sentimiento de tristeza que pronto se convertirá en inspiración para aquell@s que busquen seguir sus enseñanzas.




Bookmark and Share

0 comentarios: