lunes, 3 de octubre de 2016

AVÁNDARO ABRIÓ Y CERRÓ LA POSIBILIDAD A LOS ROCKEROS: GRACIELA ITURBIDE

Por Monserrat A. Olvera
Ciudad de México (Aunam). Por primera vez, a 45 años del Festival de Avándaro Rock y Ruedas, se exponen museográficamente 56 fotografías de Graciela Iturbide en el Museo Universitario del Chopo; algunas de ellas publicadas en el libro Yo estuve en Avándaro.

La fotógrafa Iturbide se refirió al Festival como un evento “que abrió, pero también cerró la posibilidad a los músicos”, “fue un momento de apertura que, al mismo tiempo, impidió que hubiera grupos de rock”, dijo.

Graciela Iturbide mencionó que para ella fue una sorpresa lo que observó en el Festival Rock y Ruedas; “yo fui con Jorge Fons que era mi maestro de cine. Íbamos a filmar la carrera de coches, pero cuando llegué me sorprendió. No sabía a lo que iba, entonces para mí fue fantástico”.

En cuanto a lo acontecido en el Festival Rock y Ruedas la fotógrafa egresada del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México expresó que todo transcurrió de manera tranquila y que los medios exageraron “la verdad se fumaba mota, pero todo tranquilo”.

Cabe recordar que el 11 y 12 de septiembre de 1971 tuvo lugar el Festival Rock y Ruedas en Avándaro, Valle de Bravo, en el Estado de México. En éste se presentaron las bandas de rock mexicanas más influyentes de ese momento: La División del Norte, Peace and Love, Three Souls in my Mind, Los Dug Dug’s, entre otras.

En tanto, Eduardo León Camargo, director de La Carrera Panamericana, visitó la exposición fotográfica y se proclamó como uno de los organizadores del Gran Evento de Avándaro, junto con Eduardo López Negrete (El Negro), quienes corrían para el equipo de Chrysler Automex.

Recuerda que “El Negro consiguió un permiso para hacer una carrera y recientemente se había realizado el Festival de Woodstock en White Lake, New York. Como las carreras no tenían mucho público, le dije que si podíamos hacer algo similar lograríamos atraer a muchas personas”, “fue tanta gente que no pudo llevarse a cabo la carrera”.

León Camargo expresó que el Festival sí marcó un antes y un después, y que éste fue satanizado por los medios de comunicación por celos, ya que en realidad no hubo ningún acto violento.

“Movimos México de verdad, desconocíamos el potencial que tenía la música aunada a la juventud”. “A partir de ahí, como era el sexenio de Luis Echeverría, se prohibió todo. Más que por el movimiento o la violencia, lo movió por celos, porque ahí no había ningún acarreado”, declaró.

El antiguo corredor del equipo Chrysler Automex se manifestó sorprendido ante la presencia de muchos jóvenes que no vivieron el Festival de Rock y Ruedas “A mí me sorprende la cantidad de adolescentes que está viendo esto, porque trascendido de generación en generación.

“Estuvo vetado todo, películas, libros; era tabú. Era una disolución social lo que había pasado. El motivo de esto era organizar una carrera en grande, pero el éxito del Festival de Rock, se la comió”, recalcó.

Alejandro Amador de 63 años, testigo del Festival de Avándaro, también cree que éste protagonizó un cambio en México. “Muchas cosas se transformaron, fue una explosión de apertura, en donde las cosas se empezaron a moldear de otra manera. La gente comenzó a ver a la juventud y a la música con otro concepto.”

Por su parte, Erick Maldonado de 21 años expresó que hay muchos jóvenes interesados en el Festival de Avándaro “a causa de la experiencia que te transmiten tus papás, tus abuelos y tu familia”; “en tu formación de joven te vas documentando, vas buscando esta contracultura”, finalizó.

En la exposición del Museo Universitario del Chopo, también se encuentran otros objetos como evidencia del Festival Rock y Ruedas, entre ellos el poster de la cartelera, un boleto del evento y un vídeo en el que se entrevista a Graciela Iturbide y otros personajes relacionados con dicho suceso.



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